El fabricante de Estados Unidos, Harley Davidson Motor Company, se ha forjado su fama a lo largo de los años con sus creaciones, transformando cada modelo en un auténtico icono. Con sus míticos motores bicilíndricos en "V" y todo tipo de elementos en el chasis para hacerlas muy diferentes a lo que otras marcas tienen.
En algunas subastas se han vendido motos por precios muy elevados. Son esos modelos de Harley y otras marcas que se han convertido en piezas históricas de colección y, por ello, alcanzan esos precios tan desorbitados. Aunque parezca difícil de entender, no se trata de un modelo exclusivo de principios del siglo XX o un ejemplar de competición con el que alguno de los grandes pilotos compitió.
Pero para aquellos que buscan aún más lujo y distinción, también tienen su modelo llamado Harley Bucherer Blue Edtion. Un modelo muy especial que tiene un precio de nada menos que 1.8 millones de dólares (unos 1,5 M€ al cambio). Por tanto, no es un capricho al alcance de muchos. De hecho, ostenta el título de ser la moto más cara del mundo. Además, es probable que con el paso de los años cueste aún más. Por lo que podría ser una buena inversión para quien se lo pueda permitir, comprando ahora la moto del millón y terminar vendiéndola más cara en unos años, sacándole alguna rentabilidad. El motivo de esa revalorización es que este tipo de piezas exclusivas suele ir en aumento con los años. El sector del lujo es así, y es muy probable que el que la adquiera no la use como moto habitual, sino como una obra de arte que admirar.
A continuación, exploraremos algunos de los modelos más caros y las historias que los hacen tan valiosos:
Harley-Davidson Bucherer Blue Edition
La moto más cara del mundo cuesta la friolera de 1,8 millones de dólares (unos 1,5 M€ al cambio), lo que no es poco teniendo en cuenta el gran número de otros vehículos que podemos adquirir por esa cantidad. En la fabricación de la Harley-Davidson Blue Edition han intervenido diseñadores tan importantes como los relojeros Carl F. Bucherer con el reloj TravelTec II, o los joyeros Bucherer Fine Jewellery que aportaron los 360 diamantes repartidos por todo el conjunto, incluido el manillar y el depósito de combustible. Aunque su diseño general lo debemos a Bündnerbike, que ha necesitado 2.500 horas de trabajo y un año para su fabricación.
El modelo es una pieza única trabajada sobre el cuerpo de una Harley-Davidson Softail Slim . Una obra de artesanía que costó 2.500 horas de trabajo a los profesionales que se volcaron en el proyecto. El exceso y la opulencia se palpan en cada milímetro de la superficie de la motocicleta: sus tornillos son de oro y los joyeros contratados por la compañía dedicaron la mayor parte del tiempo empleado en customizar el vehículo a engastar con sumo cuidado 360 diamantes . La moto incluye un exclusivo reloj Patravi Travel Tec II de la casa suiza Bourcherer , de reconocido prestigio en el sector del lujo que se alió con la firma Bündnerbike para crear la Harley más cara de la historia. Conseguir su tono azul fue una laboriosa hazaña que se consigió tras aplicar seis capas de pintura . El futuro propietario probablemente no la adquiera para desafiar al asfalto sino con el sentimiento de quien adquiere una obra de arte : querrá guardarla y conservarla como la pieza histórica que representa.

Harley-Davidson Strap Tank (1908)
Se trata de una Harley-Davidson vintage, la Strap Tank de 1908, uno de los primeros modelos que la marca construyó. David Uihlein sabía lo que tenía en el garaje, pero no se imaginó su valor real hasta que la ha subastado esta pasada semana. En 1957 el hombre compró una Harley-Davidson Strap Tank original. En el momento de comprarla era clásica, porque es una moto del 1908. Quién le diría que 66 años después la moto pasaría a costar cerca de un millón de dólares, literalmente. Pues el mazo del subastador cerró la puja privada en 850.000 dólares. A eso habría que sumarle otros 85.000 euros en impuestos. Total, que quien se la llevó ha acabado pagando por ella 935.000 dólares. Además también se ha llevado un récord mundial: a partir de este enero de 2023 es la motocicleta más cara jamás vendida en una subasta. Y todo por una moto que más que moto tiene semejanzas con una bicicleta.
Sin embargo, su historia esconde algo más: fue la evolución de la moto que los creadores Harley Davidson, William S. Harley y Arthur Davidson, construyeron juntos por primera vez. Es un modelo del que en su día llegaron a producirse tan solo 450 unidades para todo el mercado americano. Cuando en su día los tres hermanos Davidson más William Harley empezaron en el mundo del motociclismo no eran ni siquiera pilotos ni ingenieros, como sí lo era la gran parte de la competencia. Era una monocilíndrica de 116 cc, un prototipo casi sin potencia, por lo que se vieron obligados a ampliar el tamaño del motor hasta los 405 cc para el siguiente modelo. Tenía tan poca potencia que llevaba pedales para ayudar a subir las cuesta. El 8 de septiembre de ese mismo año compitieron en una carrera en Milwuakee; la primera aparición oficial de una Harley-Davidson.
Ya en la primera fábrica más grande de H-D fabricaron las 50 primeras motos de la Strap Tank, o en español, depósito de correa, reconocibles por tener bandas de acero niquelado que suspendían los depósitos de combustible y aceite. Era una moto especial por ser la primera, con 4 CV de potencia. La moto tiene todos los elementos originales aunque han sido restaurados en su mayoría, pero se ha certificado que no se tratan de copias ni reproducciones. Este modelo es llamado “Strap Tank”, tanque de correa, debido a la forma en que su tanques de combustible y de aceite están unidos a la barra transversal del chasis con correas de níquel. De este modelo sólo se fabricaron 450 unidades y se estima que en el mundo queda menos de una docena de ellos, por otra parte se trata de un modelo que suponía la evolución de la primera motocicleta construida por William S.

Harley-Davidson Cosmic Starship
Hay historias locas, y luego está la de esta Harley-Davidson V-Rod. Es oficialmente la moto más cara del planeta. Qué tiene de especial, te preguntarás. Jack Armstrong es un artista, el creador del concepto Cosmic X. Así que revistió su flamante H-D V-Rod con el concepto. Cañonazo: la vendió por tres millones de euros. Pero decidió recuperarla... Y pagó un pastizal. Ni la moto con la que Jorge Martín se ha proclamado campeón ni la de Valentino Rossi ni Marc Márquez costarán jamás 50 millones de euros. Pero esta Harley-Davidson sí. ¿Por qué? Porque es arte, literalmente.
La historia que rescata El País Motor tiene su miga. Pero primero habría que conocer al protagonista, Jack Armstrong. Definámosle como un artista americano conocido por el arte Cosmic X, que creó y con el que se hizo muy popular... Y millonario. Como detalle, y como recoge el citado medio, este artista solo pinta sus obras a la luz del día. Una forma de canalizar la propia energía. Fruto de este arte, llega la otra protagonista, la Harley-Davidson. La V-Rod es una moto espectacular. Pero de serie costaba algo más de 22.000 euros. Como se ha descontinuado, algunos la venden por algo más de segunda mano. Pero, ¿50 millones de euros? Como puedes imaginar, el norteamericano imprimió su arte sobre la moto. Compró la moto americana, ya que era un fanático de ella, y en 2009 decidió pintarla con el arte de Cosmic X. Acababa de ser proclamada como una obra de arte con la firma de Jack Armstrong.
Poco después, en 2012, llegó la primera oferta: alguien pagaba tres millones de dólares por la moto. Pero se arrepintió, y Armstrong decidió recuperar la moto hace tan solo unos meses, como explica El Motor. El nuevo propietario se encapricharía de una de las obras de Armstrong, la lámina Star Key #733, cuyo precio era de 50 millones de euros. Lo pagó. Armstrong recibió el dinero y... Se arrepintió. La consiguió, y ahora sabe que se ha revalorizado. La ha puesto a la venta por 50 millones de euros en un portal de subastas.
La Harley-Davidson V-Rod fue una revolución en el mundo Harley-Davidson. Lanzada en 2001, esta motocicleta rompía con los esquemas tradicionales de la marca al incorporar un motor bicilíndrico en V a 60° refrigerado por líquido, desarrollado en colaboración con Porsche. Este propulsor, conocido como Revolution, ofrecía una potencia con cifras cercanas a los 120 CV. Sin embargo, su carácter innovador no fue del agrado de todos los puristas de la marca, lo que generó una gran controversia. La producción de la V-Rod cesó en 2017, dejando un legado de innovación y controversia en la historia de Harley-Davidson.
A esta historia le falta una variable: la del artista Jack Armstrong. Este ciudadano estadounidense es reconocido por crear el estilo artístico Cosmic X o Cosmic Extensionalism (Extensionalismo Cósmico), que busca una conexión profunda entre el artista y su obra. Fue discípulo de Andy Warhol y mentor de Jean-Michel Basquiat. Esos tiempos embriagadores se desvanecieron. En 1997 recuperó toda su obra y la quemó. En 1999 inventó ese estilo propio (Cosmic X), en el que pinta sus obras únicamente a la luz del día, canalizando su propia energía. Limitándose a 100 pinturas Cosmic X, su trabajo ha alcanzado gran valor, siendo cotizado en millones de dólares -por encima de los 110 millones de euros- y formando parte de importantes colecciones privadas.
Armstrong es un apasionado de las motocicletas, habiendo contado con diferentes modelos de Harley-Davidson o Kawasaki. Aunque desde que la fábrica de Milwaukee lanzó el modelo V-Rod, se convirtió en uno de sus favoritos. Tanto es así, que en 2009 dio rienda suelta a su enigmático estilo del extensionalismo cósmico y pintó uno de estos modelos, llamándolo Cosmic Starship. Con todos estos antecedentes, la Harley-Davidson Cosmic Starship se convirtió en una obra de arte con ruedas.
Las obras de Jack Armstrong no paran de aumentar de precio en las subastas y galerías de arte desde hace años, lo que convertía a esta motocicleta en el objeto de deseo para muchos coleccionistas de todo el mundo. El giro de esta historia llega cuando Jack Armstrong decide recuperar la motocicleta hace unos meses. El actual propietario se encaprichó de una de las láminas Cosmic X de Armstrong, la Star Key #733. El precio de la obra ascendía a 50 millones de dólares. Aun así, se realizó la transacción. El artista recibió un cheque por esa cantidad, aunque inmediatamente se lo devolvió al pagador, pidiéndole a cambio su antigua motocicleta. De esta manera, la Harley-Davidson V-Rod volvía a manos del pintor.

Otras Harley-Davidson Valiosas
Una icónica Harley-Davidson de 1989 es la nueva integrante del selecto club de las motos más caras de la historia. Por ella, y por su particular trayectoria, acaban de pagarse 470.840 euros (516.000 dólares) en una subasta realizada durante la prestigiosa feria Rétromobile de París. Con esa cifra, la Harley alcanza el último peldaño del top 10 con las motos más caras del planeta.
La singular historia de esta Harley-Davidson Heritage 1340 tiene que ver con la popularidad de su dueño, el rockero Johnny Hallyday, un cantante, compositor y actor francés de larguísima trayectoria fallecido en 2017. Hallyday, un ícono del mundo de la música francesa, compró la Harley en un concesionario de Miami en inmediatamente inició un viaje de 5.000 kilómetros con varios amigos hasta Los Ángeles. Este trayecto quedó plasmado en imágenes y posteriormente en un libro que narran aquella aventura de dos meses de viaje durante la primavera de 1990.
Bautizada como Laura Eyes en honor a los ojos azules de la hija de Hallyday, la moto también fue protagonista de uno de los videoclips más populares del rockero: I can’t stop wanting you (No puedo dejar de quererte). En 1998, el artista decidió sortearla durante un famoso concierto que dio en París. Allí, uno de los asistentes se convirtió en el nuevo propietario de la Harley, y luego de conservarla durante 24 años, decidió ponerla a la venta.
La operación se concretó en la subasta que habitualmente se realiza en la Feria Rétromobile, una de las muestras de autos y motos clásicas más importantes del mundo. Esta Harley-Davidson de Hallyday se convirtió entonces en la décima moto más cara de la historia, aunque también es la más moderna de la lista.
Top 3 de las motos más caras de la historia (sin contar las Harley-Davidson mencionadas):
- Harley-Davidson Captain America Panhead (1969): US$1.350.000
En 2014, la suma que se pagó por esta Harley la convirtió en la moto más cara jamás vendida en una subasta. Se trata de uno de los modelos utilizados en la popular película de fines de los años 60, “Easy Rider”, la ópera prima de Dennis Hopper, en la que participaron Peter Fonda y Jack Nicholson, entre otras figuras.
Justamente Wyatt, el personaje de Peter Fonda, fue quien montó esta Harley-Davidson bautizada como “Captain America” por su estilo y el icónico diseño del depósito de gasolina con las barras y estrellas.
- Vincent Black Lightning Jack Ehret (1951): US$923.000
Esta moto británica de 1951, uno de los 30 ejemplares construidos por Vincent, perteneció al recordman australiano Jack Ehret. Fue vendida en Australia y en 1953 la moto rompió el récord de velocidad de ese país, cuando Jack Ehret alcanzó una velocidad promedio de 227,7 km/h. Bajo su propiedad, la Black Lightning ganó numerosas carreras y se hizo conocida en todo el mundo.
El precio récord que la ubica segunda en el ranking se pagó en una subasta de Bonhams en 2018.
- Cyclone Board Track Racer Steve McQueen (1915): US$847.000
Fabricada por Joerns Motor Manufacturing Company, la Cyclone Board Track Racer se produjo desde 1913 a 1915. Pero una de aquellas 300 unidades, la tercera más cara de la historia, perteneció a un ícono del mundo del cine y del mundo motor, como fue Steve McQueen.
La Cyclone Board Track Racer es considerada la moto con la tecnología más avanzada de aquella época. Podía usarse para pasear, pero también era muy rápida para la ruta o en competiciones en las pistas de tierra.

Mientras que para unos pocos es solo una fábrica de motos, para otros lo es de sueños, una forma de vida, una marca de rebeldes... De lo que no hay duda es que la compañía fundada en 1903 por William S. Harley -dibujante en la Barth Manufacturing Co. de Milwaukee- y su amigo de la infancia Arthur Davidson -modelista para la misma- y a los que se unieron los hermanos Walter Davidson -mecánico- y William A. Davidson -empleado del ferrocarril-, es un verdadero icono de libertad que ha acompañado a varias generaciones de moteros y entusiastas.
La marca cumple 120 años y lo celebra con algunos modelos a los que viste de exclusividad con pintura y acabados especiales bajo el apellido Anniversary (Ultra Limited, Street Glide Special, Road Glide Special, Fat Boy, Heritage Classic e incluso el triciclo Tri Glide Ultra), pero uno sobresale entre todos: la CVO Road Glide Limited 120 Anniversary. En edición numerada de 1.500 unidades, se recrea con uno de los esquemas de pintura más complejos jamás ofrecidos: un llamativo Heirloom (reliquia) Red aplicado en capas sobre la base de un negro especialmente elegido para la ocasión, cada una perfilada con una raya roja brillante y un festón de pintura dorada aplicado a mano. Los detalles en los paneles representan la cabeza y las alas de un águila en armonía con el medallón del depósito que representa la rapaz -chapado en oro y en versión Art Decó- en homenaje al Speedbird que decoraba el depósito de las pocas unidades del modelo que vio la luz en 1933 por la Gran Depresión y que, sin embargo, triunfó en los circuitos.
Los asientos están acabados en Alcántara con costuras en contraste dorado y rojo e inserciones doradas en el motor y rojo brillante en las tapas de balancines y, además de puños y asiento calefactados, cuenta con lo mejor del portfolio de ayudas a la conducción de Harley-Davidson: el sistema de frenos combinados electrónicamente para mejorar el comportamiento en curvas y un ABS acorde; y los controles de tracción (en varios modos), de freno motor, de retención en pendiente y de presión de las ruedas. Todo controlado desde un TFT a color de 165 mm.
¿Le gusta la música en carretera? Con el sistema multimedia Boom! Box GTS podrá disfrutar de ella a través de los cuatro altavoces de 100 w por canal de Rockford Fosgate y sintonizar o cambiar de canción sin soltar los mandos con el reconocimiento por voz de los comandos vía teléfono y que incluso le permitirá darle instrucciones al navegador.
Subirse en esta Harley ya es un ejercicio de confianza. Sus dimensiones toman la delantera sobre el piloto al tratar de pasar la pierna por encima. Pero, al sentarse, arranca la complicidad, sobre todo al verse frente a su impresionante cuadro de mandos. Su gran asiento a solo 760 mm (casi igual que un PCX de Honda) anticipa una conducción peculiar con las rodillas algo elevadas respecto a la cadera si los pies van en las plataformas. La postura de esta CVO Road Glide Limited 120 Aniversario se ve remarcada por el manillar tipo cuelgamonos que, sin ser excesivo, busca relajar la posición de la espalda hacia atrás, donde encuentra el respaldo extra entre asientos y casi obliga a buscar las estriberas exteriores... ¡Qué gozada!
¿Y las curvas? Pues al principio es cuestión de confianza, una confianza que va sumando enteros a medida que se entrelazan giros con su contundente entrada en ellos (437 kilos y 1.625 mm entre ejes), suavizada con el asistente en curvas. Este le saca un buen rendimiento a la horquilla telescópica de 49 mm y permite ligeros ajustes en la frenada, domando las pinzas de cuatro pistones que muerden el doble disco delantero.
Así, poco a poco se van cerrando los giros y encontrar sus 34º de límite (y rascar un poco las plataformas) es cuestión de tiempo. En la salida, la entrega de par es suave, pero contundente.
