La artrosis de rodilla, también conocida como gonartrosis, es una enfermedad degenerativa que afecta el cartílago de la articulación de la rodilla. Se caracteriza por una progresiva degeneración del cartílago de la articulación formada por los extremos del fémur y tibia.
Es una de las enfermedades más frecuentes en las personas de mediana edad en países desarrollados y una de las principales causas de incapacidad y jubilación anticipada en occidente. A medida que progresa la degeneración del cartílago quedará expuesto el hueso subcondral generando un rozamiento e inflamación de la articulación conocida como artritis.
Es decir, el proceso artrósico de desgaste cursa con brotes o episodios de inflamación o artritis que generan dolor y limitación funcional progresiva. La artrosis, producida por el desgaste del cartílago, provoca una deformación paulatina del hueso articular. El cartílago cada vez tiene menos elasticidad, es más frágil y va perdiendo su capacidad de amortiguación.
Aunque la artrosis puede ser un desafío, existen maneras de mitigar sus efectos y mejorar la calidad de vida. En este sentido, el ejercicio de bajo impacto, como el uso de la bicicleta elíptica, puede ser una herramienta valiosa.
La rodilla es una articulación bicondílea, es decir, tiene 2 estructuras redondeadas a nivel femoral, denominados cóndilos femorales, que se articulan con unas estructuras planas como son los platillos o mesetas tibiales. Lo que permite que la articulación sea congruente es la presencia de los meniscos que amortiguan, estabilizan y transmiten las cargas. La rodilla se encuentra sujeta por potentes ligamentos tanto colaterales como cruzados, que la estabilizan en todos los planos.
Biomecánicamente se comporta como una “tróclea o bisagra modificada” dado que es muy estable en extensión gracias a la tensión de sus ligamentos pero permite unos movimientos de rotación a medida que se va flexionando, lo que la vuelve más inestable. Además de la articulación del fémur con la tibia: articulación femorotibial, la rodilla presenta otra superficie articular entre el fémur y la rótula: la femoropatelar, cuyas patologías específicas ya se han explicado en el apartado dolor rotuliano, femoropatelar y condromalacia.
El cartílago articular es el recubrimiento de las superficies óseas y permite amortiguar las cargas y un deslizamiento prácticamente sin fricción gracias al alto contenido en agua, ácido hialurónico y colágeno. Sin embargo, no tiene capacidad de autorreparación, por lo que no podemos regenerar el cartílago lesionado. Diversas terapias como las perforaciones, PRP o trasplante de condrocitos no pueden regenerar el cartílago dañado aunque sí pueden ayudar a retrasar el proceso artrósico o reducir los síntomas.
Puede originar también derrame articular muy doloroso y de gran tamaño que, si escapa hacia atrás a través de la cápsula, puede dar lugar a la formación de una cavidad quística rellena de líquido sinovial denominado Quiste poplíteo o Quiste de Baker. Con el tiempo se irán produciendo otros cambios a nivel articular como el crecimiento de espículas óseas denominados osteofitos, formación de cavidades subcondrales denominadas geodas y un estrechamiento de las superficies articulares haciendo que los dos huesos, fémur y la tibia, se vayan juntando.

El Deporte y la Artrosis: ¿Son Compatibles?
Es cierto que hay deportes de gran impacto que pueden acelerar este proceso. El deporte no es perjudicial, tiene grandes beneficios siempre y cuando lo realicemos a una intensidad adecuada. Lo importante es realizar actividades físicas acordes a nuestro grado de artrosis o en su defecto, a nuestra forma física. Cada deporte implica una intensidad.
Actividades como la natación, el aquagym y otro tipo de ejercicios que se realizan en piscinas son aconsejables para las personas que padecen artrosis. El agua disminuye nuestro peso, por lo que el impacto en nuestras articulaciones es mínimo. Además de la natación y el aquagym, existen otras opciones de ejercicio de bajo impacto que pueden ser beneficiosas para personas con artrosis de rodilla. Entre ellas, destaca el uso de la bicicleta elíptica.
Beneficios de la Bicicleta Elíptica para la Artrosis
Cuando pedaleamos estamos realizando un movimiento elíptico que implica un bajo impacto. Es muy recomendable realizar bicicleta elíptica dos veces por semana o desplazarnos en bici por la ciudad. Con esta actividad trabajamos principalmente la meditación, una posición corporal correcta y el equilibrio. Gracias a este deporte para la artrosis trabajamos todo nuestro cuerpo.
La bici elíptica, al igual que la estática, también posee numerosos beneficios:
- Trabaja el conjunto completo de las piernas: al tratarse de una rotación compleja, con unas curvas de exigencia progresivas, la rotación elíptica exige que trabajen la totalidad de los músculos del tren inferior, incluyendo lo que vinculan el movimiento del pie.
- Amortigua el impacto en las articulaciones: al igual que la estática, las bicis elípticas son de gran ayuda para aquellas personas que han tenido una lesión en la rodilla o el tobillo, pues permiten tener una recuperación segura a la vez que siguen ejercitando los músculos sin poner en peligro las articulaciones.
- Mejora la eficiencia cardiovascular: Al no ser un ejercicio brusco en intensidad, la bicicleta elíptica permite pasar periodos de tiempo prolongados de actividad, lo que induce a una subida del ritmo cardíaco y a la mejora de la circulación. Esto resulta muy beneficioso especialmente para la tercera edad.
Además, el tipo de ejercicios que se realizan cuando hacemos Pilates son suaves y continuados. Es así como fortalecemos todo nuestro cuerpo. Caminar todos los días nos ayuda a mantener un buen estado de salud. En uno de los deportes para la artrosis más beneficiosos que podemos practicar. Fortalece nuestros músculos y mejora la circulación. la modalidad de marcha nórdica que incluye el uso de bastones al caminar, favorece una mejor distribución del peso de nuestro cuerpo.

Bicicleta elíptica - Virtudes y beneficios para la salud de tu espalda, músculos y articulaciones
Bicicleta Estática vs. Bicicleta Elíptica
Los nuevos cambios en la sociedad tienden a que las personas pasen más tiempo en sus casas. A su vez, la preocupación social sobre la salud y la forma física se está viendo incrementada de forma sustancial en los últimos años. Por eso, el uso de bicicletas tanto estáticas como elípticas, se presenta como una opción inmejorable para realizar ejercicio desde tu propia casa. La cuestión es, ¿cuál te puede venir mejor según tus necesidades?
Bicicleta Estática
La bicicleta estática es una máquina de ejercicio de cardio que simula el realizado con una bicicleta convencional. El uso de esta bicicleta es perfecto para ponerse en forma desde casa, cansa menos que una cinta de correr, puedes ir al ritmo que quieras y te permite quemar muchas calorías en poco tiempo. Estos son algunos de sus beneficios:
- Pérdida de peso: la bici estática es de gran utilidad para ayudarte a perder grasa acumulada en ciertas zonas o simplemente perder peso.
- Aumenta la resistencia muscular de las piernas: Al centrarse gran parte del esfuerzo en las piernas, con una buena rutina conseguirás tonificar el tren inferior de tu cuerpo para que luzca mejor que nunca.
- Recuperación de lesiones: La bicicleta estática es perfecta para recuperarte de un esguince de rodilla o de tobillo, sin embargo, siempre puedes consultar con tu médico si el uso de la bicicleta estática es recomendable en tu caso. Al ser el impacto menor que en otros deportes, se protegen las articulaciones de las rodillas, tobillos o cadera, por lo que si tienes alguna lesión en estas zonas te será de gran ayuda.
Bicicleta Elíptica
La bicicleta elíptica, por su parte, es un híbrido entre una bicicleta estática y un aparato para caminar de tipo step. La principal diferencia con la bicicleta estática es que esta posee un sillín, mientras que la elíptica no, por lo que el ejercicio se realiza de pie. Los músculos de la parte inferior del cuerpo se utilizan constantemente cuando te ejercitas en la máquina elíptica, mientras que los músculos de la parte superior estarán trabajando, dependiendo de tu entrenamiento y movimientos.
Ahora que sabes todo esto, ¿Cuál es la que mejor se adapta a los objetivos que buscas?
¿Cuál es mejor para perder peso?
Tanto la bici estática como la bicicleta elíptica son grandes aliados para quemar grasa. Las calorías que quemes dependerán en gran medida de la intensidad con la que hagas el ejercicio. Sin embargo, la bicicleta elíptica te permite quemar hasta un 15% más de grasa, ya que activas más partes del cuerpo al estar de pie de las que activarías sentado. Aun así, quemarás más grasa haciendo un ejercicio con más intensidad en la bicicleta estática que con uno de menor en la bici elíptica. En definitiva, esta última tiene cierta ventaja en este aspecto, pero lo verdaderamente importante es la energía que le pongas al entrenamiento. Aparte del ejercicio físico, para bajar peso también es indispensable reducir la ingesta calórica, ¡cumpliendo estas dos reglas no tardarás en ver cambios en tu cuerpo!
¿Cuál tonifica más los músculos?
Es importante tener claro que la función de ambas bicicletas es realizar ejercicios de cardio, así como tonificar tus músculos,aunque no van a aumentar la masa muscular de ninguna parte de tu cuerpo.
- La bicicleta estática plegable se centra en los muslos y las pantorrillas. Los brazos, especialmente los bíceps y tríceps, también están entrenando, ya que ayudan a mantener una postura recta, lo que es esencial para evitar futuros dolores de espalda. Para trabajar aparte los abdominales hay que apretar el manillar y contraer los músculos del estómago mientras se pedalea o durante las fases intensivas de un entrenamiento, por ejemplo. Para fortalecer los glúteos, hay que aumentar la resistencia de tu bicicleta y ponerte de pie sin apoyarte en el sillín.
- La bicicleta elíptica plegable trabaja la parte inferior y superior del cuerpo, lo que se traduce en un 80% de los músculos. En cuanto a la parte superior: los músculos de la espalda, los brazos (bíceps y tríceps), el pecho (pectorales) y el estómago (abdominales). Respecto a los músculos inferiores: glúteos, muslos y piernas. Cuando se sostiene las barras fijas en la elíptica y detiene el movimiento de los brazos, se elimina el trabajo de los músculos de la parte superior del cuerpo y trabaja más los glúteos, muslos, piernas y abdominales. Es aconsejable pedalear de vez en cuando para trabajar otros músculos.
En definitiva, si quieres tonificar los glúteos y fortalecer los muslos, ambas son igual de efectivas. Sin embargo, si quieres fortalecer tus brazos también, es más recomendable la elíptica, aunque todo depende de la intensidad del entrenamiento.
Al fin y al cabo, Al realizar ejercicio físico, el organismo segrega hormonas, fundamentalmente endorfina y serotonina, lo que proporciona bienestar y felicidad. Estas hormonas regulan el estado de ánimo, el estrés y la ansiedad. Como conclusión, tanto la máquina elíptica como la bici estática plegable ofrecen entrenamientos muy similares: fortalecen y tonifican los músculos, ayudan a estar en forma y a perder peso. Sin embargo, puede haber un factor importante que te haga decidirte: ¡las bicis estáticas ocupan menos y son algo más baratas! A la hora de buscar precios de elípticas baratas para comprar, existen diferentes modelos que varían su precio de acuerdo con sus prestaciones. Al igual, si buscas comprar alguna bicicleta estática barata y económica, podrás encontrarlas por un precio algo inferior al de las elípticas. Aunque, por otro lado, las bicicletas elípticas pueden llegar a ofrecerte un entrenamiento algo más completo.
Otros Consejos para el Cuidado de la Artrosis de Rodilla
El dolor de rodillas es una de las dolencias más habituales conforme se van cumpliendo años pero , ¿por qué sucede? La respuesta tiene un nombre: artrósis, que no es más que un desgaste del cartílago. El cartílago es una capa que reviste el hueso en las articulaciones y tiene una función amortiguadora. Debe mantenerse lubricado y elástico para un funcionamiento perfecto, lo cual es posible gracias al líquido sinovial que lo hidrata de manera constante. Conforme van pasando los años, esta capa va desapareciendo o se daña, por la falta de esta sustancia viscosa, con lo cual el hueso subcondral (rodilla), queda desprotegido y se vuelve rígido y poroso impidiendo el libre movimiento y provocando un roce muy doloroso, dando paso al dolor, inflamación y e incluso deformidad progresiva. Estos son los síntomas de la artrosis. Un auténtico fastidio.
Esta patología es más frecuente en mujeres mayores, pero también puede afectar a personas que hayan tenido alguna lesión de rodilla, tengan sobrepeso o antecedentes familiares. Los estudios indican que una de cada 10 personas tendrá artrosis de rodilla. Aunque poco se puede hacer para que esto no suceda, no significa que siempre haya que someterse a una operación para solucionarlo o se tenga que estar condenado a vivir siempre con dolor.
En este sentido, los fisioterapeutas podemos hacer mucho para minimizar sus síntomas y poder vivir con calidad de vida. Las personas que acuden casi a diario a nuestra clínica con este problema, llegan con una reducción de la movilidad en la rodilla. Esta disminución se produce de una manera progresiva, así que ¡no esperes a que sea significativa! Por lo tanto, nuestro trabajo va encaminado a mantener la movilidad y la flexibilidad de las articulaciones lo antes posible. ¿Cómo? Trabajando específicamente la musculatura del muslo, especialmente del cuádriceps y de los isquiotibiales, ya que estos tienen un papel protector de las rodillas.
Es importante tener en cuenta que solo se pueden realizar actividades SIN impacto, es el caso de la bicicleta, la elíptica, la natación. Si tienes artrosis de rodilla, evita por todos los medios correr, saltar o levantar peso.
Además del uso de la bicicleta elíptica, considera estos consejos:
- Ejercicio para aumentar la fuerza de tus músculos: caminar 30 minutos diarios te ayudará a mantener la vitalidad no solo de las rodillas sino del cuerpo en general, pero ¡ojo!, evita terrenos irregulares o hacer ejercicios en suelos duros que generen impacto.
- ¿frío o calor? Mejor los dos: Tanto el frío como el calor aportan beneficios en esta patología. Aplicar una bolsa caliente relaja los tejidos y evita la aparición de dolor.
- ¡Mantén tu peso a raya! Es importante controlar tu peso. Un exceso hace que las rodillas tengan que soportar mayor impacto.
- Dormir en superficies planas ayuda a mantener una postura natural.
- Usar el calzado adecuado es vital, pues debe tener una suela muy gruesa para acolchar los impactos al caminar.
- Reposo: Aunque pueda parecer contradictorio con lo anterior, no lo es. La artrosis es una enfermedad que cursa con periodos intermitentes de dolor, y durante las fases con mayor dolor el reposo relativo es beneficioso.
- ¡Siempre positivo! Y como todo en la vida, la actitud es un factor determinante. Si haces caso del especialista podrás mantener una vida personal y familiar completa, con muy escasas limitaciones.
Una de las premisas del equipo de fisioterapia de nuestra clínica, es lograr que el paciente mantenga su independencia y una actitud positiva que será clave en su tratamiento y recuperación. Sabemos cómo la inmovilidad repercute psicológicamente en quien la padece y cómo afecta a la familia del paciente. Por lo tanto, la función de la fisioterapia es disminuir el dolor, mantener la movilidad articular, evitar la atrofia de los músculos y prevenir las contracturas o deformidades, evitando así que el paciente vea reducida su calidad de vida.
| Actividad | Beneficios | Precauciones |
|---|---|---|
| Bicicleta Elíptica | Bajo impacto, mejora cardiovascular, tonifica músculos | Ajustar la resistencia, mantener postura correcta |
| Natación/Aquagym | Mínimo impacto, fortalece músculos, mejora flexibilidad | Calentar antes, evitar movimientos bruscos |
| Caminar | Fortalece músculos, mejora circulación | Evitar terrenos irregulares, usar calzado adecuado |
| Pilates | Fortalece el cuerpo, mejora la flexibilidad, bajo impacto | Realizar ejercicios suaves y controlados |