El equipo Banesto es uno de los nombres más emblemáticos en la historia del ciclismo español. Con raíces que se remontan a 1979 y una evolución constante a través de diferentes patrocinios, esta estructura ha sido cuna de grandes campeones y ha dejado una huella imborrable en el deporte. A continuación, exploraremos la trayectoria de este equipo, desde sus inicios hasta su legado actual.
Las grandes pasiones comienzan por la unión de varias casualidades. El equipo que tantas alegrías dio al ciclismo español con nombres como los de Miguel Induráin, Perico Delgado, Abraham Olano, José María Jiménez, Ángel Arroyo, José Luis Laguía o Julián Gorsope, entre muchos otros, fue fundado en 1980 como Reynolds bajo la dirección de José Miguel Echavarri y Eusebio Unzué.
Esta semilla daría en breve el fruto de equipos grandes como Reynolds, Banesto, Caisse d´Espange y más tarde lo que es hoy uno de los mejores equipos ciclistas World Tour de reconocimiento mundial: el Movistar Team. De los éxitos de estos equipos y sus ciclistas hemos tenido ocasión de sentirnos tan orgullosos los navarros.
La Sociedad Abarca nacía en 1979 y viendo que los jóvenes que habían guiado desde juveniles estaban en edad de pasar al profesionalismo se plantean el salto a la primera división. “¿10 millones de pesetas? Anda, tomad 15 que no vais a tener ni para ruedas”, fueron las palabras de Juan García Barberena, Director General de INASA, en el momento de la firma del contrato del primer Reynolds profesional.
El equipo Reynolds ya estaba en la élite y ante la falta de presupuesto tiraron de ingenio para competir de tú a tú con el resto de escuadras. A Reynolds le sucedió Banesto y con el patrocinio del banco llegaría la época dorada del ciclismo español.
No sería hasta 9 años después, en 1989, cuando Banesto llegó como patrocinador principal, en una travesía que iba a durar hasta el año 2003, y que tantas alegrías dio al ciclismo español con nombres.
40 años: De Reynolds a Movistar | DOCUMENTAL COMPLETO | 1080p | CiclismoTV
La Época Dorada con Banesto (1990-2003)
Con el patrocinio de Banesto, el equipo vivió su época más gloriosa. Miguel Indurain, ya maduro para grandes gestas, comenzó a marcar una época en el inicio de los años 90. Las buenas maneras que apuntaba ese chicarrón de Villaba se hicieron realidad en 1991 cuando ganó su primer Tour de Francia.
Sólo habían pasado tres años del entorchado de Delgado, esa vez no hubo que esperar 25 veranos como transcurrieron entre el triunfo de Ocaña y el del segoviano. Tras esa conquista de Indurain llegarían muchas más. Lo inimaginable: cinco Tours de Francia, dos Giros de Italia, medallas olímpicas, Campeonatos del Mundo, record de la hora y un sinfín de carreras.
Banesto aprovechó la inercia del ciclón Indurain y siguió cosechando éxitos, aunque le faltaba el líder carismático que hiciera olvidar a Miguel -algo que era imposible-. Se cambió de siglo y el equipo navarro siguió siendo una referencia a nivel mundial, aunque en esa época todos vivían bajo el yugo de Lance Armstrong.
Además, la fatalidad se cruzó en el camino del equipo. José María Jiménez, el Chava, una de las joyas de la cantera de Banesto, se fue prematuramente por su adicción a las drogas. “Los momentos más duros han sido cuando se nos han ido alguien antes de tiempo. Pasó con el Chava, con Galvez y con Tondo. Ahí caes derrotado ante lo inevitable”, se lamenta Eusebio, que quiere mirar hacia delante y pensar en el legado que cada uno dejó.
El año 1996 fue el último en el que Miguel Indurain se puso un dorsal para competir como ciclista profesional. La plantilla del equipo amateur del Banesto contaba con un total de 16 ciclistas, muchos de ellos de primer y segundo años, que veían el equipo dirigido por Alfonso Galilea como una excelente manera de darse a conocer y, si se pudiera, dar el salto al escalafón superior.
De la plantilla de aquel Banesto 1996 salieron ganadores de Tour de Francia (Sastre), escaladores de tronío ganadores en Alpe d´Huez y en las rutas del Dauphiné Libéré (Mayo), ciclistas de clase con podio en el Giro de Italia (Unai Osa), equipiers de renombre y calidad (Pradera, Zandio, Latasa), escaladores de categoría (Eladio Jiménez y Mancebo), sprinters (Benito),...

Miguel Induráin durante una contrarreloj en 1993.
Los Ciclistas Estrella de Banesto
El equipo Banesto fue hogar de algunos de los ciclistas más destacados de la historia del ciclismo español. A continuación, repasamos algunos de los nombres más importantes:
1. Miguel Induráin
El mejor ciclista español de todos los tiempos consiguió erigirse como tal en el Banesto, y por tanto es imposible que ocupe otro lugar de la lista que no sea el 1º. 5 veces ganador del Tour de Francia (1991-1995), 2 veces del Giro de Italia (1992, 1993), 2 París-Niza, 3 Volta a Catalunya, 2 Criterium du Dauphiné, campeón olímpico, campeón del mundo contrarreloj... Inigualable.
2. Perico Delgado
Perico estuvo en Banesto de 1988 a 1994 (también entre 1982 y 1984 en Reynolds). En 1988 ganó el Tour de Francia cuando aún el equipo se llamaba Reynolds, y luego la Vuelta a España en 1989. También fue 3º en el Tour ese mismo año, y acumuló otros 3 podios en La Vuelta.
3. Abraham Olano
Olano estuvo en Banesto en 1997 y 1998, y fue suficiente para ocupar el 3º puesto de la lista. En su primer año consiguió logros "menores" como 1 etapa del Tour de Francia o el GP Eddy Merckx. En la segunda temporada fue donde consiguió la mayor victoria de su carrera tras ganar la Vuelta a España, además de proclamarse doble campeón del mundo y olímpico contrarreloj.
4. "Chava" Jiménez
"El Chava" fue un gran corredor en su época, y uno de los grandes nombres de la historia de Banesto. Fue 3º en la Vuelta a España 1998. Se hizo con la clasificación de la montaña de la gran vuelta hasta en 4 ocasiones, ganando también la de los puntos en 2001. Fue campeón de España en 1997 y ganó la Volta a Catalunya en el año 2000.
5. Ángel Arroyo
Ángel Arroyo estuvo en Reynolds/Banesto de 1982 hasta 1984, y después desde 1986 hasta 1989.

Perico Delgado celebrando su victoria en el Tour de Francia 1988.
Transición y Legado
El relevo de Banesto fue de los más difíciles de encontrar. A finales de 2003, cuando parecía que Air Europa sería el elegido se truncó la negociación y tuvo que ser el Gobierno balear el que diera el paso al frente. “Cuando Banesto decidió dejarlo tuvimos muchos problemas para encontrar su sucesor. Nos vimos más fuera que dentro, pero por suerte nació Illes Balears y pudimos seguir”.
En 2004, se encontró un patrocinador en el Gobierno de las Baleares, y el equipo pasó a llamarse Illes Balears-Banesto, en España, e Illes Balears-Santander en el extranjero. Ya en 2005 fue cuando Banesto-Santander se retiró del todo del equipo, y como consecuencia surgió su heredero, el Caisse d'Epargne, que duraría desde 2006 hasta 2010, para en 2011 convertirse en lo que es a día de hoy Movistar Team.
Con los mejores ciclistas de la isla en sus filas, el equipo necesitaba un jefe que liderara el proyecto y ese no era otro que Alejandro Valverde, que venía de arrasar en categorías inferiores. Tras mucho pelear -el murciano tenía 14 ofertas sobre la mesa-, Unzué se llevó el gato al agua y encontró a su ganador con carisma.
A Illes Balears le sucedió Caisse d’Epargne, un potente equipo cuyo logro más importante lo consiguió en 2006 con Óscar Pereiro. El gallego era un segundo espada de lujo, pero aprovechó su oportunidad como nadie. Tras una fuga bidón en el Tour de Francia y la descalificación de Landis por dopaje, se llevó la victoria en la ronda gala.
Valverde, quien este año parte con más convencimiento que nunca de asaltar el podio de los Campos Elíseos, alternaba grandes gestas con grandes dosis de infortunio. Ganó una etapa en el Tour en las narices del todopoderoso Armstrong, que ese día en la cima de Courchevel señaló al murciano como el ciclista del futuro.
Pero lesiones, caídas y despistes dejaban al de Las Lumbreras sin esa gran vuelta, sin ese gran triunfo. Sin embargo, su calidad infinita le llevó a derrotar al mal fario, a las lesiones y a sus rivales para conquistar cotas antes impensables, como la Lieja-Bastoña-Lieja que ha ganado hasta en dos ocasiones. En 2009, además, ganó la Vuelta a España.
Pero ni las victorias ni el rendimiento publicitario del equipo impidieron que el banco francés también tomara las de Villadiego. Y como ocurrió en 2003, encontrar un relevo costó sangre, sudor y lágrimas. Finalmente, Movistar decidió apostar por el ciclismo y desde 2011 es el equipo de Unzué.
Su exigencia de honrar la marca como principal lema se ha visto más que satisfecha, pero, además, la escuadra telefónica se ha convertido en una de las mejores del mundo -ganó en 2013 la clasificación por equipos del World Tour-. “Este deporte es cada vez más profesional. Cuando echas la vista atrás y ves que en Reynolds el staff eran tres masajistas, dos mecánicos, un doctor y un director y que ahora tenemos nutricionistas, gabinete de prensa, de marketing, osteópatas… Casi ni te lo crees. Hemos crecido y no se pueden comparar épocas porque cada una tiene su parte buena y sus momentos de romanticismo”, señala Eusebio, que camino de Francia, bajo el Canal de la Mancha, recuerda sus 35 años en el pelotón con nostalgia, pero con las mismas ganas con las que se inició en su pasión: el ciclismo.
“Cada día amanezco con la ilusión de llevar adelante este equipo y de seguir logrando nuevas gestas”, apunta. Quizás la siguiente sea conquistar su primer Tour de Francia con una de sus debilidades, Alejandro Valverde. “He conocido grande ciclistas que me han impresionado. No doy nombres por si me dejo a alguno que no se moleste, aunque también he conocido algunos no tan buenos y tampoco voy a decir quiénes eran”, se refiere con humor antes de comenzar la que puede ser una de sus últimas batallas en Francia.
“Todavía no me he planteado la retirada, pero no cabe duda de que mi momento llegará y en el equipo ya veo gente capacitada para tomar mi relevo”, admite Eusebio. Mientras, toca seguir disfrutando del ciclismo, del Movistar y de Alejandro Valverde, que espera su momento para seguir los pasos de Arroyo, Delgado, Indurain… leyendas de un equipo de leyenda.

Alejandro Valverde, uno de los herederos del legado de Banesto.
El Legado de las Bicicletas Banesto
Hay que tener en cuenta que Banesto patrocinó el equipo ciclista profesional durante 14 temporadas, entre 1990 y 2003. Un tiempo en el que el conjunto navarro tuvo 311 ciclistas. Si cada uno tenía la bici de entrenar, la de competir, un repuesto y una de crono como mínimo (que se reponían de campaña en campaña) la estructura navarra manejó en este tiempo -tirando por lo bajo- más de 1.200 bicicletas de las marcas Razesa y TVT, que solo estuvieron una campaña, pero sobre todo la firma italiana Pinarello.
La estructura vendía a final de año a particulares. ¿Dónde han ido a parar tantas bicis?
Con el tiempo Álvarez consiguió dar con Carlos Vidales y Enrique Sanz, que fueron durante muchos años mecánicos de Banesto y del propio Induráin. Ellos fueron otro hilo del que tirar. Y así, poco a poco, el coleccionista de Coria fue dando con gente de toda España y de toda Europa que tenía bicicletas del equipo Banesto.
José Antonio los localiza, se pone en contacto con ellos, y ve si hay interés en vender la bicicleta. Hay que tener en cuenta que, en sus tiempos, Banesto empleaba el mejor material que entonces había en el mercado. Siempre Pinarello, siempre componentes italianos Campagnolo Récord, el top del top. Y a partir de ahí negociar un precio. Cada bici es un mundo.
José Antonio Álvarez tiene una máxima.“Intento comprar las bicis con lo más original. Si es posible no las repinto, lo que sí que hago es restaurar los componentes”, comenta. “Las bicis te las encuentras en todo tipo de estados. Hay algunas que están muy bien conservadas, hay otras que está solo el cuadro, otras que alguien las ha heredado y no sabe muy bien qué hacer con ellas”.
José Antonio Álvarez García cuenta actualmente con una treintena de bicicletas de la estructura Banesto, tanto de línea como de crono. Pinarellos, Razesas y TVT. Tiene bicis de Miguel Induráin, Perico Delgado, José María Jiménez, Jeff Bernard, Carmelo Miranda, Julián Gorospe el navarro Javier Luquin... incluso un prototipo que le hicieron a José Miguel Echávarri cuando Miguel Induráin ganó su primer Tour para pasear por los Campos Elíseos.
En ese mercado, obviamente, existe la trampa. “Con la experiencia ya sabes distinguir lo que es auténtico, de lo que no es. Los cuadros tienen unos números de identificación, unas medidas de bielas y potencias que ya sabes si concuerdan o no”, apunta.
Para este coleccionista de Coria, que además de bicicletas tiene más objetos relacionados con el equipo (material, ropa, etc) las mejores son las Pinarello que diseñó e hizo a comienzos de los 90 el italiano Darío Pegoretti. “Su soldadura es perfecta”.
José Antonio Álvarez tiene siete bicis de Miguel Induráin, tres de ellas Pegoretti. Y se ha trasladado en dos ocasiones Villava para que el pentacampeón del Tour le firmara sus bicicletas. “Cuando conocí a Miguel en persona me pareció una persona increíble, super sencilla, amable, muy colaboradora, que atiende a todos ”, dice.
Victorias Destacadas del Equipo Banesto
A continuación, se presenta una tabla con algunas de las victorias más destacadas del equipo Banesto:
| Año | Carrera | Ciclista |
|---|---|---|
| 1991 | Tour de Francia | Miguel Indurain |
| 1992 | Giro de Italia | Miguel Indurain |
| 1993 | Giro de Italia | Miguel Indurain |
| 1994 | Tour de Francia | Miguel Indurain |
| 1995 | Tour de Francia | Miguel Indurain |
| 1998 | Vuelta a España | Abraham Olano |