KTM Freeride 250 R: Análisis y Opiniones de una Moto Off-Road Versátil

La KTM Freeride 250 R se presenta como una versión menos extrema de las motos de enduro de KTM. Tras el lanzamiento de la Freeride 350 con motor de 4 tiempos, KTM pensó en los entusiastas de los motores de 2 tiempos, con sus característicos aullidos y olores.

La decisión de introducir un modelo de dos tiempos completamente nuevo en el segmento Freeride puede sorprender al principio, especialmente a aquellos que no han experimentado la pegada de un motor de dos tiempos potente en un chasis off-road ligero. Aquellos que sí lo han probado saben que un motor así es realmente especial.

Motor y Rendimiento

En el corazón de la Freeride 250 R, los ingenieros de KTM han mejorado el motor de 2 tiempos del modelo de competición enduro 250 EXC, reduciendo su peso en 2 kg a pesar del arranque eléctrico, y ajustándolo para garantizar una manejabilidad óptima. El motor de la Freeride 250 R incorpora un cilindro completamente nuevo con diagramas de distribución y canales adaptados a los pares deseados, así como un pistón modificado. En comparación con la 250 EXC, y al igual que en las motos de trial, se ha eliminado la válvula de escape para mejorar el par y aumentar la vida útil del pistón.

El 250, derivado del de las EXC, cobra vida de inmediato y gira a bajo régimen, con un petardeo que recuerda mucho más a los motores de trial de siempre que al tintineo de las motos de enduro 2T al ralentí. Esto se debe a la distribución del cilindro (especialmente diseñada para aportar bajos) y a un escape que tiene el mismo objetivo. Al ganar vueltas veremos que otro factor, al haber desprovisto al propulsor de la válvula de escape, también trabaja en el mismo sentido. Los tres aspectos consiguen una curva de par totalmente plana.

En comparación con la 250 EXC, la nueva caja de cambios de 6 velocidades especialmente desarrollada para los modelos Freeride tiene una disposición diferente, con las cinco primeras marchas más cortas y la sexta más larga.

Gracias a que el motor de 2 tiempos es más compacto que el modelo de 4 tiempos, los ingenieros de KTM han podido aumentar la capacidad del ligero depósito de combustible de polietileno hasta 7 litros.

KTM Freeride 250 R en acción

Chasis y Diseño

Los ingenieros de KTM han trabajado duro en el bastidor de la Freeride 250 R para aprovechar al máximo el potencial del motor de dos tiempos, mucho más compacto. Al igual que en la Freeride 350, el bastidor es una combinación de tubos de acero al cromo-molibdeno y componentes de aleación de metales ligeros atornillados o soldados.

Como siempre que te acercas a una Freeride en vivo, encuentras un modelo esbelto, muy estrechito, con aspecto de ser casi una moto de enduro más baja y a la que se hubiesen desmontado las tapas de los radiadores. Pero sus líneas son armoniosas y, tanto el chasis (la conocida combinación de tubos en acero al Cr-Mo atornillada a elementos de aluminio forjado) como la minimalista carrocería, combinan con especial gracia.

De un modelo tan compacto deberíamos esperar un peso muy reducido; dicho y hecho. Menos de 93 kg a falta de 7 litros de gasolina con aceite al 1,5 %. Eso, junto con un asiento muy estrecho y que no nos sitúa muy elevados, hace que el primer contacto físico no intimide nada, ni siquiera a los menos altos.

A diferencia de la Freeride 350, en la que el codo de escape está situado bajo el motor, los ingenieros de KTM han podido posicionarlo lateralmente en la Freeride 250 R para integrarlo de forma óptima en las líneas de la moto.

Suspensiones y Frenos

Una robusta horquilla invertida WP de 43 mm proporciona a la Freeride 250 R y a sus coronas de horquilla de alta calidad perforadas por CNC una excelente estabilidad, al tiempo que ofrece una respuesta inmediata y una amortiguación perfecta. Con un confort de suspensión que sigue siendo excepcional, la amortiguación de la Freeride 250 R está especialmente equilibrada delante y detrás, incluso en caso de grandes impactos, lo que supone una ventaja en los pasos rápidos por terrenos exigentes.

Los frenos Formula se han mejorado aún más para la nueva generación. Un sistema de pistones rediseñado en el cilindro maestro del freno delantero garantiza una presión constante y una mayor robustez.

El basculante de aleación ligera pesa sólo 3,2 kg y ha sido diseñado específicamente por los ingenieros de KTM para soportar el bastidor y el sistema de amortiguación de muelle con una flexibilidad controlada en la dirección de oscilación. Con su alta rigidez torsional, también contribuye a la excelente estabilidad de trayectoria de la Freeride 250 R.

Acostumbrados a frenos Brembo y bombas de embrague también Brembo o Magura en las KTM, sorprende que en este caso los mandos anclados al manillar estén firmados por Formula, marca que sumi­nistra los conjuntos de freno.

Componentes y Ergonomía

La Freeride 250 R está equipada con ruedas de radios rediseñadas y extremadamente ligeras con llantas de aleación ligera GIANT anodizadas, bujes mecanizados CNC y cabecillas de radios de aleación ligera. Los nuevos neumáticos Trial-Maxx 2.75-21 y 4.00-18 inspirados en el trial han sido desarrollados por Maxxis específicamente para las motos KTM Freeride. Presentan un compuesto blando de gran agarre con un perfil de tacos menos compacto que los neumáticos de trial. Esto hace que sea más fácil atravesar el barro sin que los neumáticos dañen demasiado el suelo.

Los soportes excéntricos permiten desplazar los reposapiés 8 mm hacia atrás. El sistema de fijación integrado facilita su apertura, dando acceso al depósito de combustible, al filtro de aire y a los componentes eléctricos.

Experiencia de Conducción

La Freeride pretende ser una versión menos extrema de la KTM enduro. Pero para mí, lo mejor de cualquier modelo de la ya amplia gama Freeride es su facilidad de manejo y lo poco que intimidan a quien se acerca por vez primera al mundo del off-road.

Se llega bien al suelo y los mandos están donde se espera, además de mostrar un tacto excelente, muy refinado. Arrancamos: no hace falta tirar nada de em­brague para ponernos en movimiento, al con­trario de lo que podríamos pensar. Las dos primeras marchas son muy cortas, aptas para jugar con obstáculos o pelearse con trialeras, mientras que de la tercera a la quinta encon­tramos las que nos van a servir para movernos en la mayoría de las circunstancias. Un cambio muy bien escalonado, con buen tacto y preci­sión, que aporta además una sexta mucho más abierta para rodar por carretera o caminos am­plios con el motor desahogado.

La horquilla, con sus 250 mm de recorrido, es más que suficiente para los caminos y las ro­cas, aunque parecerá escasa a los aficionados que quieran saltar cortados y demás. Lo mismo sucede con el monoamortiguador posterior WP PDS directo al basculante y sus 280 mm de recorrido en rueda. Está claro que el objetivo de le Freeride no es ser una enduro radical.

Si empiezas por jugar con ella entre obstácu­los, haciendo pinitos en cuanto a trialear se re­fiere, verás que el tacto del embrague y la inme­diatez de respuesta del motor te lo pondrán todo fácil, muy fácil. Es una delicia: nada de brusque­dades, pero siempre con empuje. No temas por castigar la mecánica al calentarla por mucho rato que quieras practicar, ya que su radiador cuenta con electroventilador (además de con un nuevo termostato para este año). Nada se fatigará an­tes que quien se ponga a los mandos.

En zonas rápidas es cómoda y ágil, su parte ciclo podría aguantar ritmos más rápidos de los preestablecidos por un motor de carácter bonachón y amable. Ni siquiera su consumo es elevado, y en cuanto a autonomía, no queda muy lejos de su hermana de 4T, gracias a que cuenta con un depósito 1,5 mayor, ventajas de tener un motor muy compacto.

En resumen: si quieres un modelo con el que iniciarte en el off-road sin sobresaltos y sin pe­learte con alturas y potencias, éste es un jugue­te ideal. No tiene más límites que el de no estar diseñada para rodar muy deprisa por terreno abierto. Pero si hay complicaciones de por me­dio, es altamente efectiva.

KTM Freeride 250 F

La KTM Freeride 250 F es la primera de las Freeride con el motor 250 4T, pues hasta ahora la marca ha usado el 350 4T y el 250 2T, además del eléctrico, que sigue en catálogo en 2018. Este propulsor ofrece unas prestaciones más acordes a lo que el público final demanda de este tipo de motos, ideal para meterse en donde una enduro pura sufre, pero sin llegar a ser tan extrema como una trial en cuanto a posición de conducción. Rinde 20,5 CV en su versión homologada -más que suficientes para subir por cualquier pendiente-, pero puede llegar a alcanzar los 26 CV deslimitándola además de añadir un control de tracción seleccionable mediante un botón situado en el manillar. Llama la atención su doble salida del escape.

En esta fusión de dos mundos se cogen las medidas de las ruedas de la enduro, con una llanta de 21 delante y otra de 18 detrás, en los que van montados unos neumáticos Maxxis específicos para esta montura -con un dibujo similar a los de las motos de trial-. La horquilla es una WP Xplor con barras de 43 mm y con 250 mm de recorrido, algo menos que las de las de enduro, y con un tarado más suave y confortable. Detrás monta un amortiguador WP Xplor con sistema PDS el cual es regulable en progresión y extensión. Opcionalmente se ofrece un kit de suspensiones para rebajar la altura de la moto, siendo recomendable que el piloto no exceda de los 70 kg de peso. Un par de discos Formula Wave, de 260 mm y 210 mm delante y detrás respectivamente, componen la frenada. El latiguillo del freno sirve de guía para el cable del velocímetro.

¡ESTA KTM PUEDE USARSE A DIARIO! / KTM FREERIDE 250

Especificaciones Técnicas

A continuación, se presentan las especificaciones técnicas de la KTM Freeride 250 R:

CaracterísticaEspecificación
Cilindrada249.9 cm³
Potencia20 cv
Peso98.5 kg
CarnetA-2 (hasta 35kw / 47’6cv)

Para conducir este modelo se necesita al menos licencia de moto hasta 35kw (47’6cv). Los frenos, con sus generosos discos lobula­dos y esa preciosa pinza delantera de ¡cuatro! pistones, tienen también un tacto constante y tan bueno jugando a hacer zonas como tras es­tirar el motor en caminos. El cárter de 2T, mucho más pequeño que el de la Freeride 350, propor­ciona una distancia libre al suelo unos cuantos centímetros mayor que en el caso de su herma­na de 4T, algo muy interesante para quienes se atrevan con terrenos muy escarpados. Resulta muy fácil mover el cuerpo hacia delante o atrás, estamos ubicados siempre en el punto justo para equilibrarnos ante obstáculos.

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