La Kawasaki Ninja 250SL ha irrumpido con fuerza en el mercado, sorprendiendo gratamente a los amantes de las motocicletas deportivas. Inicialmente concebida para el mercado asiático, esta juvenil y fresca Ninja 250SL ha llegado para conquistar también las carreteras y ciudades de nuestro país.

Diseño y Ergonomía
El tamaño y aspecto de la nueva Ninja incitan a la acción, y cuando tomas sus mandos por primera vez la impresión se confirma. La moto es muy compacta, pequeña, y por dimensiones parece una 125 cc. Su imagen absolutamente actual no deja lugar a muchas dudas. La moto es «un rato» bonita, y entra por los ojos, seas un ansioso adolescente ávido de fuertes sensaciones, o un «cuarentón» bregado en unas cuantas batallas. Más lo es si cabe en la tradicional decoración verde y negra de las deportivas de la marca, aunque tampoco desmerece en absoluto la blanca y negra, la otra opción cromática disponible.
La ergonomía es claramente deportiva, pero sin grandes exageraciones, y la compenetración con el conjunto es total. Ideal para los amantes de las sensaciones deportivas, y algo más incómoda si buscas confort. Comodidad que por ejemplo sí aporta su hermana bicilíndrica anteriormente citada...
Parte Ciclo y Suspensiones
El tacto del asiento y suspensiones es firme, lo que redunda en su carácter. La horquilla, no regulable, solo muestra debilidad apretando el ritmo en zonas viradas, y es bastante agradable en general. El amortiguador, regulable en precarga de muelle, es más seco, aunque sabe transmitir con acierto la potencia del monocilíndrico al suelo.
A nivel de parte ciclo es sin duda la potencia y mordiente de su equipo de frenos el aspecto más deficitario. Rodando en carretera o autopista, la estabilidad, precisión y agilidad del conjunto son el punto más fuerte de la 250SL. Y todo ello gracias a un bastidor tubular de acero realmente rígido y de tacto deportivo, que embelesa y hasta llama la atención.
Motor y Rendimiento
Nueva Kawasaki Ninja 250 SL (2015) - Opinión
El propulsor deriva del utilizado en la KX250, y en líneas generales su rendimiento es excelente. Y lo es por los más diversos motivos. Para empezar, su empuje es progresivo, el tacto de su acelerador muy directo y sensible, y el índice de vibraciones sorprendentemente escaso. Casi nulo, incluso cuando gira cerca del régimen máximo de revoluciones, sobre las 10.500 rpm.
Además, el tacto y precisión de la caja de cambios es muy práctico: algo tosco, pero rápido y preciso. Se nota que deriva de un motor empleado en «off road», del que se exige habitualmente fiabilidad y robustez.
La potencia declarada es de 28 CV, y la verificada en nuestro banco de potencia de 26 CV a 9.590 rpm. Un valor nada despreciable teniendo en cuenta su cilindrada y su espíritu de moto de iniciación. Con esta caballería, la 250SL es capaz de alcanzar una velocidad real de 150 km/h, y pasar de 0 a 100 km/h en menos de 10 segundos.
Otro aspecto destacable de la menor de las Ninja es su bajo consumo. A priori sus poco más de 11 litros de capacidad de depósito de combustible nos parecieron exiguos, pero al comprobar que necesita 4,4 litros para recorrer 100 km, la autonomía es en realidad más que suficiente.

Tabla de Especificaciones Técnicas
| Especificación | Dato |
|---|---|
| Potencia Declarada | 28 CV |
| Potencia Verificada | 26 CV a 9.590 rpm |
| Velocidad Máxima | 150 km/h |
| Aceleración 0-100 km/h | Menos de 10 segundos |
| Consumo | 4,4 litros/100 km |
| Capacidad del Depósito | 11 litros |
Competencia y Posicionamiento
Por otro lado, y teóricamente, la nueva deportiva monocilíndrica de Akashi, animada por un motor derivado del montado en la KLX 250, se localiza un escalón por debajo de la bicilíndrica Ninja 300, una moto de gran éxito entre nuestros conciudadanos. Es por ello que probablemente encuentre en su propia casa su mayor competencia, más si cabe cuando las diferencias de precio entre ambas son entre 300 € y 400 € con los precios actuales. Sea como fuere, y nunca mejor dicho, de este modo «todo queda en casa». Esto es, en la casa verde con sus agraciadas Ninja.
Valores que sin embargo al compararlos con los de su hermana de dos cilindros, la Ninja 300, se quedan escasos (38 CV, 174 km/h y 6,4 s de 0 a 100 km/h). Sea como fuere, aunque casi comparten segmento, hay diferentes aspectos que las diferencian, siendo esta última más «moto gorda» que la 250SL.
Conclusión
Con una orientación inicialmente de moto de acceso a las dos ruedas, la Ninja 250SL se ha desmarcado con un carácter deportivo bastante acentuado, tanto en lo que respecta a su ergonomía, su brioso motor y rígida parte ciclo. Además de un tamaño ciertamente compacto. Así, despliega unas cualidades dinámicas más que dignas, a pesar de su supuesta y real sencillez técnica. Por otro lado, no deja de ser una moto relativamente polivalente y ciertamente homogénea, con un «look» impactante.