Fernando Ónega López, periodista y gallego, dejó una huella imborrable en el periodismo español. Su carrera, que abarcó más de 50 años, lo llevó a trabajar en diversos medios, desde la prensa escrita hasta la radio y la televisión. Su fallecimiento generó un profundo pesar en el mundo del periodismo y entre quienes lo conocieron.

Primeros Años y Vocación Periodística
Desde muy joven, Fernando Ónega mostró interés por el periodismo. Sus primeros trabajos fueron publicados mientras aún estaba en el seminario, donde escribía sobre misioneros que visitaban la zona. Esta experiencia temprana despertó su vocación periodística y lo llevó a estudiar periodismo en Madrid.
Inicios en El Progreso
Uno de sus primeros trabajos fue en El Progreso, donde realizaba crónicas diarias sobre su pueblo, Pol. Él, en el Colegio Menor Eijo y Garay, ya apuntaba maneras en la información y por eso le entrevisté alguna vez. "En la última convocatoria de este curso y reválida, ha sido aprobado el colaborador de EL PROGRESO Fernando Ónega López”. Al poco me llegó un mensaje de Fernando: “Con dos narices. Menos mal que solo aprobé. Si llego a sacar matrícula, lo dan en portada.
Eran unas casas a una muralla pegadas. Y era un olor. Y eran los redactores de El Progreso. Todos me parecían Alain Delon.
De Pol hacía yo crónicas casi diarias en El Progreso durante el verano. Y me las publicaban.
Ese primer Lugo era el Seminario diocesano y los paseos por las cuestas del Parque. Después, ya sin sotana, Lugo era la calle de la Reina en las infinitas horas de paseo, eran los pechos de una chica que buscaba con la mirada y que nunca olvidaré, era la calle de los vinos y la Adoración Nocturna en extraña mezcla, era un cura por la calle Obispo Aguirre. Eran las calles demasiado mojadas para quienes teníamos los zapatos rotos.
Era un lugar que quedaba lejísimos de la tierra prometida de Mosteiro, a una hora en coche de línea de la empresa Trigo. Era las carreras de motos del San Froilán a las que me llevaba mi padre. Era un intento inútil de encontrarme con Pelúdez.
Simultáneamente me enteré por EL PROGRESO y el programa de televisión de su hija Sonsoles, de la muerte de Fernando.
Carrera Profesional
A lo largo de su carrera, Fernando Ónega ocupó cargos importantes en diversos medios de comunicación. Pasó por "la tira" de medios. De muy joven, El Progreso, Después Arriba y Pueblo. Más tarde fue director de prensa de la presidencia del Gobierno con Adolfo Suárez. Colaboró en El Mundo, la revista Tribuna, dirigió el Ya, estuve en el relanzamiento de CHAN, fundó la agencia OTR Press, fui jefe de informativos de la SER y de la COPE, fui director general de Onda Cero dos veces y dirigí y presenté programas informativos diarios en Tele 5 y Antena 3. Y supongo que se me olvida algo. 67 años dan para mucho si se empezó a publicar a los 13 años.
Fue director de prensa de la presidencia del Gobierno con Adolfo Suárez. Colaboró en El Mundo, la revista Tribuna, dirigió el Ya, estuvo en el relanzamiento de CHAN, fundó la agencia OTR Press, fue jefe de informativos de la SER y de la COPE, fue director general de Onda Cero dos veces y dirigió y presentó programas informativos diarios en Tele 5 y Antena 3.
Soy cronista político en los programas “Herrera en la onda” y “La brújula” de Onda Cero, colaboro en TVE y soy columnista de La Vanguardia y La Voz de Galicia.
Algunos de los hitos de su carrera incluyen:
- Subdirector de Arriba
- Director de Ya
- Director General de Onda Cero
- Jefe de Servicios Informativos de la SER y la COPE
Creación de las Tertulias Radiofónicas
Fernando Ónega es reconocido como el "inventor" de las tertulias radiofónicas en su etapa de "Hora 25" en la SER. Para que no haya duda: la primera que se hizo fue “La Trastienda”, en la SER, hace ahora 30 años, cuando yo era jefe de informativos. Yo la ideé, yo inventé el formato y todos los que vinieron detrás lo copiaron, porque fue un éxito en una semana. Y todo surge de un político que nos dio plantón a unos periodistas que le habíamos invitado a comer. Quedamos sólos los plumillas, y descubrí que era mucho más interesante la lengua viperina de mis colegas que el discurso sabido de un político. “Esto hay que llevarlo a la radio”, me dije. Me costó un año convencer a la empresa, pero un día quedó el vacío de José María García, y lo llené con esa idea.
La primer transmisión de radio en la historia
La primera tertulia fue "La Trastienda" en la SER, hace 30 años, cuando él era jefe de informativos. Él ideó el formato y lo implementó tras la ausencia de un político invitado a una comida con periodistas.
Legado y Reconocimiento
Fernando Ónega recibió numerosos premios y reconocimientos a lo largo de su carrera. Que Francisco Umbral haya escrito que “detrás de la reforma democrática está Fernando Ónega, el hombre que realmente ha ganado el referéndum y luego ha ganado las elecciones” es para ponerlo en un marco de plata.
Uno que nadie conoce: una carta que un oyente crápula me pidió para reconciliarse con su mujer, a la que había abandonado hacía 30 años. Se la hice y volvieron a ser un matrimonio feliz.
Tras el éxito del libro sobre Suárez luego de su muerte, preparas uno sobre el Rey Juan Carlos tras su abdicación. ¿De qué va la cosa? ¿Cuándo saldrá? Estoy en ello, y calculo que estará en el mercado antes de Navidad. Tarda más la editorial en imprimirlo que el autor en escribirlo. Quiere desnudar al rey en toda la intimidad posible, decirle a este país qué hizo, además de parar un golpe de estado, y sí: espero contar con su aportación.
Su Relación con Lugo
A pesar de su exitosa carrera en Madrid, Fernando Ónega nunca olvidó su tierra natal, Lugo. Me gusta que no te olvides de la tierra, a la que aludes con frecuencia en tu trabajo y a la que vienes muchas veces. ¿Qué encuentras y de qué te vale? Vengo menos de lo que debiera, porque aquí está mi esencia, el cariño de la gente, los sabores de mi infancia, esa fuerza de atracción telúrica que te hace llorar cuando te marchas.
Xa quixera eu… Pero me temo que sí y me gusta como no te puedes imaginar. Ser de Lugo es de lo único que puedo presumir y de lo que presumo. Cuando me dicen “no te hagas el gallego”, doy las gracias por suponerme inteligente. Por lo demás, no tengo ni idea de cómo me ven.
Siempre he oído que habías sido el “inventor” de las tertulias radiofónicas en tu etapa de “Hora 25” (SER). Pero otros lo atribuyen a Luis del Olmo en su “Protagonistas”. Luis del Olmo inventó la radio moderna, que no es poco. Yo soy mucho más modesto, y sólo tengo que pedir perdón a la sociedad por haber ideado las tertulias.
Protesto de que para viajar a Galicia sea casi imposible encontrar un billete de avión barato. En un mismo día, hay cientos de ofertas de pasajes a Málaga, por ejemplo, a 19 euros, y el último viaje en avión a Vigo me costó casi 400, y en la misma compañía. Tengo ganas de llamar a la rebelión social contra ese abuso. Negar a un gallego la posibilidad de estar más en su tierra es la demostración de falta de sensibilidad.
En Galicia cumplo un mandato herético del Viejo Testamento: comamos y bebamos, que mañana moriremos. A mi edad, es el único placer que me puedo permitir tres veces al día. Bueno, menos faroles: el único placer que me puedo permitir de vez en cuando. Y alguien me enseñó que, para cuatro días que vamos a vivir, ¿por qué privarnos de la gloria de un plato?
Veo que el comercio ha bajado mucho y me duele. Lo único que no perdono es ese viejo compañero que te encuentra, te da un abrazo y te pregunta: ¿A que no sabes quién soy? ¡Ah! Es un Lugo más grande. La gente que más conozco, cada año un año mayor. Ha mejorado infinitamente la oferta de tapas. Los gintonics del Café Centro, insuperables. La gente sigue siendo entrañable.
Su conexión con Lugo se manifestaba en su trabajo y en sus visitas frecuentes a la región. Encontraba en su tierra natal la esencia, el cariño de la gente y los sabores de su infancia.
Lugares Favoritos en Lugo
Para una tarde morriñenta, la estación. Para comprobar la transformación urbana, Paraday. Para la belleza urbanística, la Plaza Mayor. Para el tipismo, la Plaza del Campo.

Algunos de los lugares que apreciaba de Lugo eran:
- La estación
- Paraday
- La Plaza Mayor
- La Plaza del Campo
Reflexiones sobre el Periodismo Actual
Fernando Ónega también reflexionó sobre el estado actual del periodismo. Ya le está pegando dentelladas. Ya hay una generación, incluso de nuevos periodistas, que se informan por Internet. No creo que llegue a desaparecer el periodismo de papel, pero tiene que asumir la nueva realidad e incorporarse a ella. Ahora bien: periodismo no es redes sociales. Periodismo es documentar, investigar, ir al por qué de las noticias, y eso no lo puede hacer el llamado “periodismo ciudadano”. Tiene que haber el profesional. Y ahí es donde tiene sentido el eslogan de “sin periodismo no hay democracia”.
Lo que hay es miedo. Pánico. La crisis económica y, por tanto, de la publicidad, ha metido el terror en el alma de las empresas informativas, muchas de las cuales sobreviven a costa del patrimonio de sus propietarios. Y en la profesión hay tal miedo al paro, que produce situaciones de sumisión. Eso es la autocensura. Y algo también terrible: la aceptación de condiciones laborales humillantes.
Consideraba que el periodismo de papel debía adaptarse a la nueva realidad digital, pero también enfatizaba la importancia del periodismo profesional y la necesidad de investigar y documentar las noticias.
Familia
Tenía dos hijas periodistas. Supongo que les habrá interesado el oficio al nacer en una casa llena de periódicos y máquinas de escribir. A la primera, a Cristina, no le puse pegas. A Sonsoles me opuse, porque tampoco merecíamos tanta desgracia en la familia. Pero me llamaron del colegio, me dijeron que la estaba traumatizando, que le veían cualidades, y no tuve más remedio que ceder. Y ahora ya ves: ya soy el padre de las Ónega.
Casado. Tres hijos.