Harley-Davidson Street Rod: Una "Muscle Bike" para Conquistar la Ciudad

Con el objetivo de seducir a un público más joven y eminentemente urbano, la marca americana presentó en 2017 este nuevo modelo Dark Custom derivado de la plataforma Street 750. La provocadora Street Rod promete experiencias de pilotaje únicas gracias a un chasis con geometrías más dinámicas, mejores suspensiones y frenos, un nuevo motor High Output Revolution X 750 que produce mayor par a medio régimen y, además, estira hasta las 9.000 rpm, y una posición de conducción más agresiva.

Una nueva opción de Harley-Davidson, tan asequible como dinámica, que busca seducir a aquellos que buscan su primera moto auténtica con la que conquistar las calles de su ciudad. Una moto más gamberra y con mayor empaque que la Street 750 que pretende captar a una nueva generación de clientes que no están familiarizados con los modelos más clásicos de la marca. En palabras de Mathew Weber, el ingeniero Jefe de Harley-Davidson, se atisban claramente los objetivos marcados por la marca: “El nuevo motor High Output Revolution X 750 de la Street Rod equipa unos árboles de levas más cruzados, culatas de alto flujo, una mayor compresión y una línea roja situada más arriba.

Queríamos una parte ciclo que estuviera a la altura, con un comportamiento preciso y agresivo, ideal tanto en el tráfico urbano como en carreteras de curvas. La nueva posición de pilotaje derivada del triángulo que forman el asiento, las estriberas y el ancho manillar ofrece una gran capacidad de control de la moto. Y que, además, sea tan atractiva -muy similar a los primeros bocetos que salieron de la mesa de dibujo- nos motiva también especialmente”.

🏍 Harley-Davidson Street Rod 2020 - la prueba de ChopperOn

Filosofía Dark Custom para la Nueva Integrante de la Gama Urbana

La Harley-Davidson Street Rod refuerza sus mayores prestaciones con una dosis personal de estilo Dark Custom. Horquilla, tijas y pletinas negras, junto con la pequeña cúpula (con color a juego de la carrocería a excepción del emblema negro central) aportan contundencia al frontal de la moto. Una nueva sección trasera, con un guardabarros perforado, ofrece una imagen aligerada, moderna y desenfadada al utilizase tanto en el piloto como en los intermitentes tecnología led.

Las supuestas aletas de refrigeración del motor y los amortiguadores traseros son las pocas concesiones al diseño fantasmal de la gama “Dark Custom”, sobre todo en la tonalidad negra de nuestra unidad de pruebas cedida por Harley-Davidson Canarias - Gubra. Seguramente no será tan evidente si eliges los colores Charcoal Denim y Olive Gold, también disponibles. Un omnipresente color negro que se combina con piezas que reforzar su imagen “dragster”, como el nuevo manillar que crea una imagen más agresiva y mayor control del tren delantero, junto con los retrovisores colocados en el extremo del manillar.

Mayor Potencia y Más Amplio Margen de Régimen Utilizable

El nuevo propulsor V-Twin High Output Revolution X 750 a 60º -diseño poco habitual en Harley-, de refrigeración líquida, con árbol de levas en cabeza y 8 válvulas, desarrolla un 20% más de potencia y un 10% más de par que en la Street 750. La potencia máxima llega ahora a 8.750 rpm y el par máximo a 4.000 rpm. El nuevo bicilíndrico ha sido ajustado para ofrecer lo mejor de sí mismo entre 4.000 y 5.000 rpm, con el objetivo de que el piloto pueda aprovechar todas sus cualidades en el rango de régimen más utilizado en la vida real.

Las mejoras se ven reflejadas en un nuevo airbox de mayor volumen y nuevos cuerpos dobles de inyección de 42 mm, nuevas culatas de 4 válvulas y árboles de levas con un cruce más agresivo, además de un escape con menores restricciones y mayor volumen, para superar las exigencias de la Euro4, todo ello diseñado para incrementar el flujo de gases y la eficiencia del motor. La relación de compresión se ha elevado de 11,0:1 a 12,0:1 y la línea roja pasa a unas más lógicas 9.000 rpm, olvidando el límite de 8.000 rpm de la Street 750.

Diseño Más Agresivo de Chasis para Ofrecer un Comportamiento Más Dinámico

La agilidad de la Street Rod se consigue con un bastidor de geometrías más agresivas que permite una circulación más fluida en cualquier situación. La horquilla invertida delantera de 43 mm, montada sobre tijas de aluminio, adopta una geometría más efectiva, pasando de 32° a 27° para conseguir una dirección más rápida de reacciones. Los nuevos amortiguadores traseros cuentan con depósito separado que incrementa la capacidad de fluido y le otorgan una mayor consistencia de la amortiguación. Los frenos son de doble disco de 300 mm delante con pinzas de dos pistones y ABS de serie para una frenada potente y segura.

El asiento, a 765mm del suelo, mejora la triangulación de la posición de conducción e incrementa el campo de visión del piloto. La Street Rod equipa también nueva maneta y palanca de freno, así como la maneta del embrague y la palanca del cambio. Las estriberas, fabricadas en aluminio, se han reposicionado, retrasándolas, para un superior control de la moto y facilitan el acceso con los pies al suelo en parado. Todos estos cambios en el chasis mejoran la capacidad de inclinación máxima de la moto, pasando de 28,5° a izquierda y derecha hasta los 37,3° a la derecha y los 40,2° a la izquierda.

Sensaciones de Conducción

Desde el inicio de la marcha, la Street Rod ofrece un comportamiento más afinado y un rendimiento superior al que recordamos de la Street 750. El manillar es ancho y plano y te obliga a echarte un poco hacia adelante, para contrapesar el empuje de la aceleración dragster. El moderno propulsor, con inyección electrónica y refrigeración líquida, es suave y está repleto de par, justo lo que esperamos encontrar en una Harley. Las medidas no son excesivas. Es una moto manejable, a pesar de los casi 240 kilos de peso, que pasan desapercibidos en cuento te pones en marcha. Las suspensiones hacen bien su trabajo, de forma discreta y efectiva.

Disfrutando de la ciudad, nunca mejor dicho, apreciamos una mejor respiración de un motor que, a pesar de de haberse sometido a los rigores de la normativa Euro4, es más suave, aunque a la vez, más enérgico y amigo de subir de vueltas con mayor contundencia. Lástima que su rugido no sea más apreciable. Desde las 2.000 rpm ya es utilizable, aunque empuja de verdad a partir de las 4.000rpm, hasta casi el corte del encendido. También es más ágil, aunque no por ello es una moto agria de conducir. No. El basculante de mayor longitud permite una mayor tracción y compensa la mayor agilidad de su tren delantero, con geometrías más agresivas, que permiten una conducción muy divertida, siempre que seas consciente de lo que llevas entre las piernas.

Nos habían dicho que ahora permitía inclinar más y casi nos convencen. Sigue siendo muy fácil rozar con las estriberas en el suelo, pero sí que permite elegir trayectorias más cerradas que en la anterior Street 750. Un paso adelante, sobre todo hacia el lado izquierdo. Jugando con su caja de seis relaciones para aprovechar ese medio régimen gamberro en carreteras con buen asfalto, echamos de menos una mayor altura de la moto que permitiera sacarle mayor partido al potencial de la moto. ¿Los frenos? Bien, gracias. No tendrás problema para detenerte en cualquier situación. Los dos discos delanteros de 300mm, mordidos por pinzas de dos pistones, funcionan mejor si se apoyan en el trasero. Tienen una buena potencia, aunque deberás de ejercer la presión necesaria para que sean realmente efectivos ante situaciones límite.

La Puerta de Entrada al Universo Harley-Davidson Nunca Había Sido Tan Divertida

La Street Rod es una buena compañera de correrías. Es competente y confortable para las aventuras de cada día pero también para las salidas con los amigos los fines de semana. Es cómoda y su asiento la hace apta paras pasar mucho tiempo a bordo, cómodamente. Otro detalle importante para una moto de uso eminentemente urbano es que su maneta de embrague no te cansará la mano izquierda en plena hora punta.

Es una moto que gusta -lo vimos en las sesiones de fotos- y que puede ser una buena alternativa para los que quieren diferenciarse de la masa que se mueve en naked. El motor es excelente. Justo lo que necesitas para moverte con soltura, sin tener que ir de carreras en cada trayecto diario. Una moto más cercana a una naked que a los modelos clásicos de la marca.

Análisis Detallado

En 2014 Harley-Davidson lanzó la Street 750, una moto económica que serviría de puerta de acceso al “universo Harley”. Era importante para el fabricante norteamericano pelear por una cuota de mercado con un producto con un precio más reducido que el de la Sportster 883 Iron, de ahí que se lanzaran con la pequeña 750, que además se fabricaría en India para abaratar sus costes era un evidente guiño también para el mercado asiático.

Tres años más tarde, tras comprobar que esta estrategia era la correcta, Harley-Davidson lanzaba un nuevo modelo tomando de base la Street 750, pero realizando una serie de cambios para otorgar un carácter más personal y deportivo. El objetivo estaba claro, seguir ofreciendo una custom a un precio ajustado pero añadiendo un toque de deportividad y una personalidad muy marcada. Y vaya sí lo han conseguido, la Street Rod nos ha sorprendido por su comportamiento. Poco o nada tiene que ver con la moto de la que procede.

Hay un salto cualitativo en este período y basta una primera inspección visual para apreciar diferencia entre uno y otro modelo, siendo la nueva Street Rod bastante más convincente estéticamente que la otra. Es más auténtica que la Street 750, una custom de la que los más fanáticos de la marca se sentirán completamente orgullosos.

Parece más moto de lo que es, destacando la caja del filtro del aire, de gran tamaño y situada en un lateral, haciendo referencia a los coches americanos tipo Hot Rod, de ahí el nombre Street Rod elegido. Pero no es el único cambio, guardabarros, asiento y faro, entre otros, son diferentes, adquiriendo la pretendida imagen deportiva. La única pieza idéntica entre ambas es el depósito de combustible.

Posición de Conducción Más Deportiva

Otras modificaciones introducidas afectan al chasis, en donde se ha cerrado la dirección y se ha reducido la distancia entre ejes, adoptando unas cotas más deportivas. Lógicamente, esto no se aprecia a simple vista, pero sí, y mucho, cuando uno se sube encima, especialmente por la elevada colocación de las estriberas, que condiciona la posición de conducción.

A esto hay que añadir un manillar totalmente plano y un asiento colocado a sólo 765 mm del suelo, lo que obliga a llevar una postura extraña encima de la moto. Cuesta un tiempo adaptarse a ella, poniendo de manifiesto que es una montura muy enfocada a trayectos no muy largos eminentemente urbanos. En este sentido tampoco ayudan mucho las manetas no regulables, sobre todo para los que tenemos manos pequeñas, aunque al menos el accionamiento del embrague es más bien blando. El pasajero, con un asiento reducido a la mínima expresión, no parece que vaya a disfrutar encima de la Street Rod.

Un detalle a tener en cuenta es la colocación de un protector en el escape, en la parte que toca con el pie derecho, que permite al menos cambiar de posición al ampliarse la superficie de apoyo, además de poder retrasar la posición. Por el contrario, en el lado izquierdo no contamos con ese descanso.

Lo Mejor, su Motor Elástico

Con la puesta en marcha comenzamos a apreciar de forma positiva otros detalles, y es que el sonido que emana de su escape “2 en 1” anima a rodar, ya habrá tiempo para acostumbrarse a ir encogido.

Los primeros metros son de completa aclimatación, pero enseguida salen a relucir las virtudes de su propulsor, de comportamiento muy elástico y sin apenas vibraciones. Monta el mismo motor que la Street 750, pero se ha aumentado su potencia, pasando de 54 CV a 68 CV, lo que se aprecia notablemente. Este incremento permite una conducción bastante relajada en ciudad, sin tener que hacer un uso excesivo del cambio y sin necesidad de estar con un dedo puesto en el embrague.

Aunque el régimen del motor permita subir hasta casi 9.000 rpm, no hace falta llevarlo tan arriba para disfrutar, pues su cifra de par máxima se encuentra en 4.000 rpm -65 Nm-, lo que permite cerrar completamente el gas y abrirlo de manera inmediata que siempre se encuentra respuesta.

Esta ventaja en ciudad, en donde se circula acelerando y frenando constantemente, es igualmente válida en carretera, especialmente en trazados sinuosos y de montaña, un ambiente en donde hemos comprobado que la Street Rod tiene muy buenas maneras. Incluso en autopista se puede circular cómodamente a velocidades legales sin llevar forzado el motor y con margen suficiente en caso de tener que exigir algo más. Y siempre, como ya he recalcado, con un nivel de vibraciones especialmente bajo.

Agilidad y Estabilidad

Sorprende también la Street Rod por su conducción sencilla y por la facilidad de meterla en las curvas. Su tamaño contenido, a pesar del manillar plano, permite abrirse camino entre los coches con suma facilidad. No molestan sus retrovisores situados en los extremos, y que además ofrecen buena visibilidad. El asiento tan bajo supone un plus de seguridad a la hora de tener que echar los pies al suelo.

En carretera las sensaciones resultan similares, con el añadido de que la mayor velocidad de circulación no supone problema alguno al contar con una parte ciclo muy noble. Resulta fácil apuntar con la rueda delantera al vértice de la curva, y se puede rodar más rápido de lo que en apariencia pudiera parecer.

La horquilla invertida -otra diferencia con la Street 750- responde de manera eficaz independientemente del estado del asfalto. Buen trabajo el realizado en fábrica, pues el equilibrio entre firmeza y confort es realmente óptimo. Los dos amortiguadores traseros también cuentan con un buen tarado, pero su respuesta es algo más seca que la que encontramos en el tren delantero. Aun así, se podría decir que se encuentran a la altura del resto del conjunto.

No podría decir lo mismo de los frenos, con un tacto muy esponjoso en el delantero. Hay que hacer mucha presión para que las pinzas muerdan con decisión los discos delanteros. Todo lo contrario que el disco trasero, que cuesta dosificar y hay que andar con cuidado para evitar que salte el ABS. Este peculiar comportamiento apenas afecta en ciudad, pero en vías rápidas sí que implica tener que anticipar más las maniobras.

Lo que sí es determinante al salir de la ciudad en búsqueda de excursiones más o menos largas es la ergonomía. Con el paso de los kilómetros las muñecas y la espalda se van cargando y las paradas se hacen más necesarias de lo habitual. Pero claro, es el precio que hay que pagar por contar con una moto de corte deportivo y peculiar como es la Harley-Davidon Street Rod.

Harley-Davidson V-Rod Street Rod VRSCR 2006 - Datos Clave

Característica Valor
Potencia 120 cv
Transmisión Correa
Cilindros 2
Tiempos 4 tiempos
Refrigeración líquido
Cilindrada 1131 ccm
Distancia entre ejes 1700 mm
Altura de asiento 762 mm
Peso en vacío 280 kg
Capacidad del depósito 18.9 l
Velocidad punta 220 km/h
Tipo de carné de conducir A

Conclusión

La Street Rod es una auténtica Harley, urbana y con alma, dotada de un motor explosivo. Su motor es para estar orgulloso y sólo la incomodidad de sus estriberas obliga a restringir su uso en ciudad. Una pena porque por funcionamiento y prestaciones podría ser una magnífica moto para excursiones mañaneras con retorno al atardecer, la hora ideal para lucirse de terraza en terraza. Pero es la contraprestación por contar con contar con personalidad propia. Es lo que tiene ser un espíritu libre.

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