La Harley-Davidson Capitán América es, sin duda, una de las motocicletas más famosas en la historia del cine. Su aparición en la película "Easy Rider" la catapultó al estatus de leyenda, convirtiéndola en un símbolo de libertad y rebeldía. Este artículo explora la historia de esta icónica moto, desde su creación hasta las subastas millonarias que la han convertido en una pieza de coleccionista.

La icónica Harley-Davidson Capitán América junto a la Billy Bike en la película Easy Rider.
El Origen de la Leyenda: Easy Rider (1969)
Una de las películas que puso el broche de oro a la década de los años 60 en Estados Unidos fue “Easy Rider” (1969), la ópera prima de Dennis Hopper, traducida en España como “Buscando mi destino” o “Busco mi camino” en Argentina. La película trata sobre el movimiento contracultural que movió a una generación entera, los primeros del Baby Boom. Dos motoristas parten de Los Ángeles y se dirigen a Nueva Orleans para buscar su sitio en el mundo.
La montura de Wyatt, el personaje de Peter Fonda, fue esta Harley-Davidson bautizada como “Captain America” por su estilo y el icónico diseño del depósito de gasolina con las barras y estrellas. Es una chopper de manual, es decir, una moto aligerada al extremo, cromada por doquier, con asiento y respaldo, un enorme avance de la horquilla (12 pulgadas) -para una mayor estabilidad lineal en las enormes distancias que iban a recorrer- y manillar “cuelgamonos”.
Durante mucho tiempo no se supo quién se ocupó realmente de hacer la moto -y su compañera de reparto, la “Billy Bike” para Dennis Chopper Hopper-, concretamente hasta el 2009. Entonces supimos que Clifford “Soney” Vaughs, activista por los derechos civiles y motero, la diseñó partiendo de las directrices de diseño de Peter Fonda. Le ayudó a montarlas Benny Hardy en un taller de Watts (California). Se da la circunstancia de que los dos artistas eran afroamericanos, así como otros mecánicos que participaron en la transformación. Su huella en la película fue borrada por completo, no ya solo en los créditos, es que no se ve ni un solo motorista negro en toda la película.
20 Weird Facts About Easy Rider’s 1969 Harley-Davidson Chopper “Captain America”
Volviendo a la moto, en realidad se trata de una reconstrucción, ya que al término de la película sufrió un accidente por exigencias del guion y fue reparada por Dan Haggerty, un miembro del reparto. Otra unidad utilizada para la producción fue robada en el garaje de Peter Fonda, o junto a las dos “Billy Bike” en otro robo antes de que se estrenase la película; las fuentes difieren. Para promocionar el filme, Columbia Pictures encargó réplicas de la “Captain America” en 1969. El éxito de la cinta a nivel internacional contribuyó a extender la cultura chopper en lugares muy dispares del mundo, como Checoslovaquia o Japón. Recordad que no es lo mismo chopper que custom ni bobber.
La Construcción de un Mito: Detalles de la Harley-Davidson Capitán América
La Harley-Davidson “Capitán América” fue construida por el preparador de Peter Fonda, Tex Haall con la ayuda de Dan Haggerty, mecánico y posteriormente también actor. Se trataba originalmente de una Hydra Glide de 1952 con un motor Panhead, que fue desprovista de prácticamente todo, con el chasis modificado y una enorme y larga suspensión delantera. La moto dio origen al concepto chopper tal y como se lo conoció durante mucho tiempo.

Detalles de la Harley-Davidson Capitán América, destacando su diseño chopper y el icónico depósito de gasolina.
Subastas y Controversias: El Valor de una Leyenda
En octubre de 2014 la “Captain America” superviviente fue subastada por 1,35 millones de dólares -excluyendo la comisión de venta-, venía de manos de Michael Eisenberg, un coleccionista y agente inmobiliario. A principios de año Eisenberg se la compró a John Parham, un magnate del negocio de los recambios de moto, que se la había comprado a Haggerty en 2002. Este ejemplar estuvo expuesto durante 12 años en el National Motorcycle Museum de Anamosa (Iowa).
Ahora viene lo chungo, Peter Fonda dijo que esa moto no era original. Por lo visto, era una réplica construida por Haggerty. Años atrás, en 1996, Haggerty vendió una “Captain America” a Gordon Granger, un tejano, por 63.500 dólares. Haggerty dijo después que tampoco era original, aunque en su día lo aseguró. Haggerty estafó a uno de los dos -o a ambos-. El ganador de la subasta no se identificó. Meses después, en febrero de 2015, se supo que anuló la venta por razones más que comprensibles a las pocas semanas. La subasta de la “Captain America” -sea la auténtica o no- fue la más cara de una moto hasta el momento.
A comienzos de este año se subastó en Las Vegas una réplica de la colección MC de Estocolmo, fue adjudicada por 31.900 dólares. Otra réplica, hecha con motivo del 50 aniversario de la película y partiendo de los diseños del equipo original, será subastada en Monterey (California) la próxima semana, con un valor estimado de 75.000 a 100.000 dólares.
Resulta curioso como cambia la información con el paso del tiempo. Durante muchos años se pensaba que para la película Easy Rider sólo se fabricaron dos unidades de la Harley-Davidson Capitán América. Una de las motos más famosas del mundo y que casi todos son capaces de reconocer con un sólo vistazo. Pero mire usted por dónde hace unos días que se ha subastado una Harley-Davidson Capitán América por 1,35 millones de dólares (1,63 si se incluyen los gastos de la subasta) y se trataba de una moto original.
La primera historia decía que Peter Fonda se encargó de construir dos motos idénticas partiendo de otras motos que se compraron en una subasta de la policía de Los Ángeles. Estas dos motos fueron utilizadas en el rodaje. Una de ellas fue destruida para rodar las escenas finales de la película (la moto se estrella y acaba ardiendo) mientras que la otra fue robada del garaje de la casa de Peter Fonda unos años más tarde y nunca fue recuperada. De ahí que las motos que se han visto en exposiciones como la de El Arte de la Motocicleta que organizó el Guggenhein hace unos años fuera sólo una réplica.
Tras una sesuda investigación llevada a cabo antes de la subasta, y de la que da cumplida información Paul D'Orleans en The Vintagent, parece que en su momento se fabricaron cuatro y no dos Capitán América. Y estas no fueron fabricadas por el actor sino por un par de talleres dedicados a las transformaciones. Siempre según esta historia, una de esas cuatro motos fue parcialmente destruida en el rodaje y Dan Haggerty (integrante del equipo de la película en su momento) recogió las piezas y las guardó en casa.
La única respuesta plausible es que esta moto fue fabricada partiendo de los restos que se salvaron de la moto accidentada y quemada durante el rodaje de la película. Estamoto hasta hace poco estaba expuesta en el National Motorcycle Museum in Anamosa, Iowa, de donde fue comprada por Michael Eisenberg a principios de 2014, pero el señor Eisenberg al darse cuenta de que la moto que tenía en su poder era una pieza única decidió sacarla a subasta para que la gente pudiera volver a verla en un museo y de paso conseguir fondos para la Asociación Protectora de Animales de América y el Museo Nacional de la motocicleta en Anamosa.
Harley-Davidson y Marvel: Una Alianza Heroica
Harley-Davidson ha recreado la motocicleta WLA “Liberator” de 1942 para la película cinematrográfica de Marvel Studios “Capitán América: El Primer Vengador”, que ha estado en nuestras pantallas recientemente. Se trata de la Harley-Davidson Cross Bones, que la marca americana ha transformado y caracterizado para ajustarse al máximo al auténtico modelo militar WLA 1942 que usaba el ejército durante este conflicto bélico.
Un detallado trabajo de modificación de componentes del modelo original, que la compañía americana ha coordinado con Marvel Studios, y que también ha supuesto la recreación de partes adicionales como una caja de municiones y la funda de cuero para la escopeta. Hasta aquí lo que el público puede apreciar en la gran pantalla. Pero realmente Harley-Davidsón ha diseñado cinco motocicletas para la producción del film. Tres de ellas se han utilizado para trucos y efectos especiales de la película y dos de ellas fueron reservadas para una escena en concreto en la que el Capitán América levanta una moto por encima de su cabeza.
Dos de estos modelos formarán parte de la colección permanente del Harley-Davidson Museum en Millwaukee y otro permanecerá en una exposición temporal sobre la película en el mismo museo junto a varios artículos como la cazadora del Capitán América, su casco y escudo.
Un gran valor de libertad une a Harley-Davidson y al Capitán América. De hecho, las motocicletas que la marca americana fabricó para apoyar al ejército norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial, eran conocidas entre los soldados como las “Liberator” - de aquí también el nombre de la moto.
Para conmemorar esta unión y promover el mundo de la customización de motocicletas, la marca americana, en colaboración con Marvel Studios, ha lanzado en Estados Unidos la campaña “H-D Free the World”, en busca de potenciales customizadores. Los ganadores tendrán la posibilidad de viajar a Milwaukee y diseñar la Sportster 1200 Custom de sus sueños en las instalaciones de la marca americana.

Harley-Davidson WLA “Liberator” recreada para la película Capitán América: El Primer Vengador.
Otras Motocicletas Icónicas del Cine
El cine está compuesto básicamente por emociones. Si un buen guión tiene que sorprender al espectador, llevarle al interior de una historia en la que sus protagonistas se ven enfrentados a sus fuerzas antagonistas buscando soluciones y tomando iniciativas cada vez más radicales, un medio como la moto es perfecto para sus fines.
La moto es emoción, libertad, riesgo, diferencia a sus usuarios del resto, y por esos motivos está presente en tantas películas. A veces, la mayoría, su papel está encomendado a motos que podríamos considerar normales y corrientes, pero en otras ocasiones, bien por el propio género de la película, bien por el ambiente en el que se desarrolla, es necesario crear modelos especiales.
Este tipo de motos no podemos clasificarlas con nuestros criterios habituales, porque no necesariamente tienen que ser funcionales. No hace falta estrujarse mucho los sesos para ser conscientes de que la moto de un fantasma que despide llamaradas mientras se desplaza o un modelo dotado de ametralladoras pesadas conducido por un superhéroe no necesitan tener ningunas otras aptitudes. Es la imaginación de los técnicos de efectos especiales la que marcará su esplendor.
De hecho hay una clara diferencia entre estas motos a veces imposibles en las películas de hace unos años, y las de las actuales, en las que los efectos digitales y la simulación 3D permiten crear casi cualquier cosa con un efectismo absoluto. Hoy en día una moto puede saltar, volar, convertirse en un robot o cualquier otra cosa que se le ocurra al guionista de una película.
A continuación, se presentan otras motocicletas icónicas que han dejado su huella en la historia del cine:
- Batpod (The Dark Knight): Sin duda se trata de una de las motos más extrañas en tanto en cuanto es un vehículo autónomo de verdad, que era pilotado. La moto del murciélago salía de otro de sus vehículos que le servía de carcasa, el Tumbler, y de ahí su nombre ya que Pod significa capullo. Su primera aparición tuvo lugar en la película The Dark Knight, de la trilogía dirigida por Christopher Nolan. El Batpod era uno de los vehículos auxiliares de Batman, y contaba con un par de cañones, para romper paredes a su paso, y garfios.
- Indian Scout (The World's Fastest Indian): En realidad la Indian de Burt Munro que aparece en la película sobre su vida no es una moto creada específicamente para seguir un guión de ficción, sino una réplica bastante cercana a la que el veterano protagonista preparó para intentar batir los récords de velocidad en el lago salado de Bonneville. La película trata de las peripecias de un jubilado neozelandés aficionado toda su vida a la moto, y que en 1967, cerca de cumplir los 70 años, decidió irse a la pista de Utah con una Indian de 1920 sobre la que había trabajado toda su vida.
- Light Cycle (Tron): Las motos de las películas Tron llevan con nosotros desde principios de los años 80, y con constantes actualizaciones debido a haberse mantenido como juegos de ordenador desde su lanzamiento. Ha habido cinco generaciones de estas motos luminosas que compiten en un terreno de juego cuadrado y que en un primer momento sólo se movían en línea recta y en ángulos de 90°. Se trata de vehículos informáticos, que son generados por la red en los juegos y que tienen diferentes colores de luz dependiendo de quién las generó.
- Yamaha R1 (Mad Max: Fury Road): En realidad en la última película de Mad Max, ya sin su intérprete habitual, el neoyorquino Mel Gibson, que precisamente se dio a conocer con la primera versión de esta serie, se utilizaron varias motos que estaban basadas en modelos de Yamaha, ya que la firma japonesa se convirtió en colaboradora oficial del filme. Las motos fueron diseñadas por Colin Gibson, que era el diseñador de producción, y las construyó la compañía Fury Road.
- Harley-Davidson FXR (Harley Davidson and the Marlboro Man): Don Johnson y Mickey Rourke son dos colegas moteros, por supuesto a bordo de motos Harley-Davidson, que deciden robar un banco. La razón es que esa misma entidad financiera le quiere quitar el bar a un amigo para construir en esos terrenos. Los problemas comienzan cuando se equivocan de furgón y lo que consiguen es un montón de droga sintética.
- Suzuki Gladius (Blood The Last Vampire): Aunque parezca mentira viendo el resultado final, la base de partida de los creadores de esta moto es una Suzuki Gladius. La película está basada en un manga koreano sobre vampiros y mortales que luchan entre sí. La moto se supone que está propulsada por una turbina colocada en su parte superior, en la posición habitual del depósito de gasolina.
- Harley-Davidson Chopper (Ghost Rider): Estas películas, basadas también en un cómic, tuvieron a Nicolas Cage como protagonista. Johnny Blaze, que trabaja como motociclista acróbata, acaba haciendo un acuerdo con el diablo y se convierte en un monstruo envuelto en llamas, a bordo de una moto igualmente incendiaria. La moto en su estado “normal” recuerda mucho a la Capitan América de Easy Rider, una Harley-Davidson chopper con un motor Panhead, que se convierte en la Mefistófeles, que ya es una moto bastante menos operativa.
- Kawasaki Z1000 (Mad Max): No hay duda de que en la primera película de la serie Mad Max, las motos eran unas de las grandes protagonistas. La película tenía un presupuesto muy exiguo, de manera que la mayoría de los extras que participaban en las escenas sobre las motos eran verdaderos motoristas con sus propios equipos, sólo 7 personas eran actores o especialistas. Se destrozaron bastantes motos, hasta 14 vehículos en total, y muchos tuvieron que reciclarse.
- Moto de Kaneda (Akira): En realidad, la moto que conduce Hotaro Kaneda, el líder de la banda de motoristas “The Capsulers” es un dibujo manga, como el resto de los personajes de animación presentes también en la película. Sin embargo, esta moto es una de las referencias de diseño futurista desde su nacimiento a finales de los años 80. El creador del cómic, Katsuhiro Otomo diseñó una moto a medio camino con un scooter, cuyo diseño luego puede considerarse inspirador de otras motos como la Gilera CX o la Dodge Tomahawk, se convirtió en un icono de la moto del futuro.