Europcar fue la sensación del pasado Tour, con Thomas Voeckler diez días vestido de amarillo y Pierre Rolland ganando en Alpe d'Huez.
Sin embargo, la historia del ciclismo siempre ha estado salpicada de ciclistas fuera de lo común que han hecho y hacen de su forma de correr y de vivir algo nada convencional para lo bueno y para lo malo.

Thomas Voeckler con el maillot amarillo en el Tour de Francia 2011.
Investigación por Posibles Infracciones Antidopaje
Ahora el rotativo 'L'Equipe' ha desvelado que desde el pasado mes de agosto la fiscalía de París que se ocupa de los delitos medioambientales y contra la salud, inició una investigación por posibles infracciones a las reglas antidopaje.
Según 'L'Equipe' se está investigando el posible uso de inyecciones de productos recuperantes efectuadas tras las etapas y el uso de corticoides con el fin de aumentar el rendimiento.
Ayer, en rueda de prensa, Jean-René Bernardeau afirmó que “nadie se ha puesto en contacto con nosotros para pedirnos información. Lo único que sabemos es que hay un artículo periodístico que habla del asunto. Que aporten pruebas. Nosotros estamos a su disposición”.
"A uno le da que pensar. Creo que sin los buenos resultados que hemos obtenido, no habría salido todo esto", señaló Bernardeau.
Agregó que "la salud de los ciclistas es la prioridad del equipo" y puso como ejemplo que ha incluido a su propio hijo en la selección que correrá la ronda gala.
El director del Europcar aseguró que ahora trabaja para que el caso no afecte a sus corredores.
"Todos los años el jueves antes de que comience el Tour hay un caso de estos. Esta vez nos ha tocado a nosotros", afirmó.
El equipo francés Europcar comienza el Tour de Francia ensombrecido por las sospechas de dopaje, tras publicarse que se ha abierto una investigación sobre presuntas prácticas...
Estrellas y Personalidades en el Ciclismo
Hay estrellas del ciclismo con muy poca capacidad para atraer a las marcas y a los patrocinadores, pero con un nivel de triunfo muy elevado, como también existe el caso contrario.
“El Chava” apostaba siempre todo. Si salía bien, perfecto. Si no, al día siguiente lo volvía a intentar.
Y si tenía que decir antes de la etapa que hoy salía a ganar, no le daba ningún miedo que los rivales lo supieran, de hecho eso le dejaba más tranquilo porque ya todos sabían cómo iba a terminar el día.
Tipos que como David Millar decidieron pasarse la ‘ley de la Omertá’ por donde ya sabéis y sacó a la luz lo que pasaba detrás del podio, de las flores y de los besos de las azafatas.
Y a pesar de que Millar consiguió con ese paso y su libro “Pedaleando en la oscuridad” ganarse unos cuantos enemigos en el pelotón, su valentía le reportó un halo de estrella dentro del negocio.
Armstrong es una auténtica leyenda del rock. Siete Tours, siete, en esas tardes de verano en las que todos le veíamos subir Alpe d’Huez a más de 20 km/h de media. Al estilo Pantani.
Armstrong, tejano y tirano, tan querido como odiado es uno de los máximos exponentes de cómo una personalidad arrolladora como la suya, es un ingrediente perfecto para que tu paso por el pelotón no sea en balde.
Porque hay dos formas de ser una estrella; por tu propia personalidad o por la suma de personalidad más una buena visión de negocio.
Uno de mis favoritos en esta lista del top ten de ciclistas con algo más que personalidad, es sin duda Bradley Wiggins.
Wiggins conduce una Vespa, viste al estilo MOD (estilo de moda y música que se creó en Londres en los años 50) y la Reina de Inglaterra le puso una espada sobre los hombros para nombrarle Sir.
Y si Wiggo es el de los trajes a medida y los botines de piel, Peter Sagan es el de los pantalones de cuero y las cadenas colgando del cuello.
Este año en el Tour de San Luis, Sagan se presentó con las piernas sin depilar convirtiéndolo en todo un trending topic del mundillo.
Voeckler es el ejemplo de que a veces las estrellas tienen una apariencia de lucha y de ambición dentro de la carrera, pero que fuera de ella son personajes terriblemente frágiles, tímidos y reservados.
Pero hay un dato de Voeckler brutal.
Voeckler dejó de ganar con la operación unos 380.000 euros al año por rodearse de un equipo de confianza y valorar más la estabilidad profesional, que la económica.
La imagen cómica y seria a la vez de Voeckler es bien diferente que la que nos dejó en los 90 otro de los iconos franceses como era Richard Virenque.
Puro nervio y una forma de montar en bici muy descarada le convirtieron en uno de los ídolos en Francia hasta que el escándalo Festina del 98 le relegó al calabozo de los recuerdos.
Aún así, Virenque ya confesado y cumplida su condena en todos los sentidos, sigue siendo uno de los ciclistas más queridos en Francia.
Y quizá esta última frase de Richard Virenque es la que mejor define la capacidad del ciclismo de competición de crear estrellas, pero destruirlas con la misma facilidad.
Ser una estrella en este deporte no es fácil.

Richard Virenque en el Tour de Francia 2003.
Yohann Gène: Un Hito en el Tour de Francia
La edición de 2011 del Tour de Francia romperá una barrera pendiente de la carrera centenaria cuando este sábado el ciclista de Guadalupe Yohann Gène tome la salida en el Paso de Gois y se convierta en el primer ciclista negro en hacerlo.
El ciclista del Team Europcar ha sido el primer ciclista negro que logra inscribirse en la prueba pese a la larga tradición que el deporte de las dos ruedas tiene en las islas antillanas francesas.
Corredor del Caribe
Hasta ahora, los corredores del Caribe tenían problemas para adaptarse a las "duras" condiciones climáticas del Viejo Continente.
Pero Gène decidió intentar la aventura animado por el director deportivo Jean-René Bernaudeau, que le enroló en sus categorías inferiores y que le llevó a correr a los lugares con condiciones más extremas.
La experiencia fue dura para un ciclista que se pasó semanas sin ver a su familia, prefirió dar el salto.
Ha tenido que esperar a cumplir los 30 años para conocer la carrera más importante del mundo, pero el esfuerzo mereció la pena, porque escribirá una página de la historia del deporte.
Direct Energie: El Legado de Europcar
Esta mañana Bryan Coquard hablaba del final de la etapa en Limoges con una rampa lo suficientemente dura como para aspirar de igual a igual con otros velocistas a la victoria de etapa.
El Direct Energie, su equipo, recogió el testigo de emblemático Europcar y desde luego que tiene motivos para estar satisfecho de lo poco que llevamos de Tour.
En la jornada de Angers, su ciclista más emblemático, Thomas Voeckler, se vistió de animador y buscó la fuga de final imposible, aunque logró rédito para al patrocinador, mientras que su joven velocista Coquard sigue dando pasos hacia una victoria que empieza a merecer.
Cuando hablábamos de las bazas galas en el Tour que cumple 31 desde la ultima victoria anfitriona en su carrera, por un lado señalábamos sus hombres para la general y por otro los velocistas.
En ambos casos vimos que a una excelente materia prima, le hacía falta el hervor final para ponerles entre los mejores del mundo, porque son los mejores los que vienen aquí.
Coquard lleva una temporada excelsa en triunfos, algunos firmados con rotundidad, pero todos en carreras de segunda fila, de esas en las que sólo los muy frikis ponemos los ojos.
No le ven como un personaje excepcional porque carece de las virtudes que adornan a los grandes campeones. Pero hoy completó una gesta digna de los mayores.
El Voeckler de este año está en su salsa.
Cada día tenía que negar que la general fuera su objetivo y, finalmente, la carrera le dio la razón.
Este año ya comenzó lejos de los focos.
Una lesión de rodilla le impidió preparar el Tour en las mejores condiciones y a punto estuvo de quedarse fuera del equipo Europcar.
Los primeros días fueron un calvario.
La rodilla le atormentaba y, además, se publicó que el Europcar estaba siendo investigado por dopaje.
El ciclista se perdió en las profundidades de la general.
Aguardó agazapado a que llegara su oportunidad, que vino, como siempre en su carrera, en una larga escapada.
Fue al día siguiente de la primera jornada de descanso.
Miércoles. Era el primer triunfo francés y todo el país dio un salto de alegría por reencontrarse con su héroe.
Voeckler es un ciclista del pueblo.
Como buena parte de Francia, su familia se ha lanzado a seguir el Tour de Francia en caravana.
El esfuerzo no todos los días tiene recompensa.
A veces consiguen ver a Thomas, pero otras no.