Comenzar a conducir una motocicleta puede ser emocionante, pero también es un desafío que trae consigo una serie de errores comunes entre los principiantes. En cuanto el sol comienza a asomar y la lluvia o el frío dejan de ser la tónica meteorológica, los anuncios y las ofertas para contratar un seguro de moto se multiplican como setas. Las compañías aseguradoras saben que, para muchos, las motos son para la primavera y el verano y aprovechan estos meses para captar nueva clientela.
No obstante, hoy no venimos a hablarte de seguros, sino más bien de ese momento en el que te decides a coger una moto por primera vez. Algunos los superarás con la experiencia que dan horas y horas de carretera, pero otros puedes solucionarlos YA. ¿Quieres saber cuáles son esos fallos de principiante que debes evitar?

Errores Iniciales y Cómo Evitarlos
Circular con una moto no tiene nada que ver a circular con un coche y, si estamos acostumbrados a las cuatro ruedas, es algo que debemos tener muy en cuenta. En moto somos más pequeños, más difíciles de ver y mucho más vulnerables, por lo que hay que circular más alerta. Te ayudará practicar tu visión periférica para estar pendiente del entorno, nunca des por hecho que te han visto. Ante la duda corta gas e incluso cede tú el paso y ten especial precaución en los cruces e intersecciones. Con un poco de entrenamiento podrás moverte con seguridad y toda la libertad que permiten las dos ruedas.
1. Elección de la Moto Adecuada
No te dejes llevar por modas, estéticas, diseños ni te empeñes en que tu primera moto sea la moto de tus sueños. En realidad debes comprar una moto en función de lo que necesitas y para lo que estás preparado. Por otra parte, cuidado con la potencia. De momento, no eres Marc Márquez ni Jorge Lorenzo. No quieras correr demasiado ni estés ansioso por tener una moto de gran cilindrada para pisar a fondo y fardar. Te espera un periodo de aprendizaje largo en el que te darás cuenta de tu propia fragilidad. Correr más no te hará mejor piloto. Saber controlarte sí. Frente a un coche, un autobús o un camión tú puedes perder mucho más que en ellos. En una caída también.
Es bastante frecuente que al empezar en moto se caiga en el error de iniciarte con una moto demasiado grande, demasiado alta o pesada. Si escoges para iniciarte, una moto con el asiento demasiado alto te impedirá llegar al suelo con facilidad, lo que te hará perder confianza. Igual que una moto pesada te dificultará moverla y maniobrar con ella con facilidad.
Todos estos aspectos harán que estés incómodo y que te dé respeto coger hasta tu propia moto. La solución más sencilla, es empezar por una moto ligera, en la que llegues bien al suelo con los dos pies y que no te cueste mover en parado.
2. Conocimiento Profundo de la Moto
Parece un consejo un tanto estúpido, pero no creas que todos los que pilotan una moto la conocen en profundidad. Lo primero, es fundamental que te empolles todo lo referente a su funcionamiento y mantenimiento. Interruptores e indicadores. Comprobación del embrague, acelerador y caballete. Finalmente, estos libros suelen incluir un capítulo sobre solución de problemas frecuentes.
3. Adaptación a la Carretera
Te has sacado el carnet, pero todos sabemos que lo bueno (y también lo malo) comienza cuando uno se echa a la calle. Tráfico, coches, conductores poco solidarios, peatones, ciclistas… En una palabra, la jungla. No te confíes ni pienses que en la autoescuela lo has aprendido ya todo. Tampoco entres en pánico porque creas que se te ha olvidado hasta cómo se arrancaba la moto. Es cierto que tu primera vez en la carretera será como una especie de examen, pero puedes superarlo si estás alerta, concentrado y en actitud defensiva.
4. Evitar Pasajeros Inexpertos
Otra recomendación es que te pienses lo de “dar una vuelta” a los amigos con tu carnet recién estrenado. Llevar pasajeros en una moto cambia totalmente la relación de fuerzas y siendo un motero novato puede que no sepas manejar la situación. El mayor peligro es que te desequilibres y acabéis los dos en el suelo. No hace falta que impresiones a tus colegas o a tu pareja tan pronto.
5. La Importancia de la Formación Continua
De esto también hemos hablado en alguna ocasión en nuestro blog. No obstante, conducir y pilotar no tienen nada que ver. Aunque seas un conductor experto, lo sentimos amigo, pero eres un motero novato. Una decisión de lo más inteligente es hacer un curso de conducción segura. No son largos, ni demasiado caros y los puedes hacer en fin de semana.
5 pasos para aprender a manejar una moto
6. Equipamiento Esencial para el Motero Novato
Por último, pasa de los que te llaman exagerado porque no tienen ni idea. Harás muy bien si antes de subirte a tu moto por primera vez, te haces con un equipamiento que vaya más allá del casco reglamentario. Afortunadamente, la ropa para motoristas mejora cada temporada en calidad, diseño y confort. El sector ha evolucionado tanto que es posible vestir prendas especialmente diseñadas para moteros sin que se note que llevas una moto.
Si eres un motero novato y no tienes todavía claro en qué debes invertir, nosotros tenemos claro cuáles deben ser tus 4 imprescindibles: casco, guantes, chaqueta y botas. Tampoco hace falta que te gastes un potosí.

7. Mantenimiento Regular de la Moto
La moto es una máquina que requiere mantenimiento para que nada falle. El mantenimiento de la moto no es solo llevarla al taller a sus revisiones periódicas, sino que es algo que puedes hacer tú mismo en muchos casos.
Revisa cada poco tiempo la presión del aire de los neumáticos y cámbialos cuando veas que pierden el dibujo, estate pendiente del nivel de aceite del motor cada cierto número de kilómetros mira el desgaste de las pastillas de freno de vez en cuando, engrasa la cadena… Una moto bien mantenida es una moto más segura.
8. Distancia de Seguridad
Seguir a otros vehículos muy de cerca (tailgating) disminuye tu capacidad de reaccionar ante imprevistos. Mantén una distancia segura para tener tiempo suficiente para frenar o maniobrar si es necesario. Y aprovecha el ancho del carril: no vayas “por el medio” como en coche, sino ladeado para tener escapatoria en caso de frenazo.
9. Paciencia en la Carretera
La falta de paciencia nos puede llevar a conducir con un exceso de confianza. Estos son los errores más comunes:
- Fijar la vista demasiado cerca de la rueda delantera puede limitar tu percepción de la carretera y los obstáculos. Mantén la vista en la dirección hacia la que quieres ir, lo que ayudará a mantener una línea recta.
- No anticipar las curvas: Entrar demasiado rápido en una curva puede provocar que te inclines en exceso o que pierdas el control. Reduce la velocidad antes de entrar en una curva y ajusta tu posición en la moto inclinándote en la misma dirección.
- No ajustar los espejos: Los espejos son esenciales para tener una idea completa de lo que sucede detrás de ti. Asegúrate de ajustarlos adecuadamente antes de comenzar a conducir, alguien puede haberlo tocado estando aparcada.
- Frenar bruscamente: las motos exigen delicadeza, también ante situaciones de riesgo. Frenar bruscamente con el freno delantero puede causar que bloquee esa rueda y puedas perder el control. Detrás, el bloqueo provocará una derrapada que si no corregimos también nos desestabilizará. Usa ambos frenos de manera progresiva.
10. Conoce tu Moto
No entender el funcionamiento de los controles básicos como el tacto del acelerador, presión de los frenos, recorrido del embrague o las diferentes posiciones de palanca marchas puede llevar a situaciones arriesgadas. Antes de salir al tráfico, familiarízate con los controles y practica en un área segura.
Otros Consejos Importantes
- En las curvas ciegas y carreteras estrechas: evitar acercarnos a la línea del centro, algunos conductores de coches tienen la costumbre de conducir por ahí.
- Si un conductor de coche va muy pegado a nosotros: y no podemos adelantar al que tenemos delante, nos daremos espacio con el coche que nos precede para, en caso de tener que maniobrar bruscamente por algún motivo, el coche no nos embista, los conductores de coches tienden a olvidar lo frágiles que somos.
- Responsabilidad en condiciones adversas: con lluvia, viento, niebla, nieve debemos prestar la máxima atención y evitar ponernos en riesgo, mejor dejar la moto que no la vida.
- Cuidado con el ABS: la física tiene un límite y no os debéis confiar, “como llevo ABS puedo frenar más tarde”.
- Uso de los frenos: El freno delantero de una moto es el más potente, el trasero ayuda pero no es el que frena realmente la moto, es bueno, pero no el que frena, hay que usarlo también, pero no solo.
- Evitar adelantamientos peligrosos: Hay que evitar adelantar cuando nos acercamos a un paso de peatones, un cruce, un área de descanso y por supuesto a un cambio de rasante. Te habrás dado cuenta tú también.
La práctica constante, la paciencia y el respeto por las reglas de tráfico son clave para convertirse en un conductor de moto experimentado. Es bastante común entre los motoristas poco experimentados creer que ya dominan la moto cuando llevan poco tiempo y conducir confiados.
Saber manejar una moto no es una cuestión de unas horas o unos días. La curva de aprendizaje es alargada y para dominar la moto tendrás que enfrentarte a muchas situaciones complicadas y recorrer muchos kilómetros y, aun así, nunca puedes terminar de confiarte. Si crees que ya lo sabes todo es fácil que cometas errores y que tengas ‘sustos’ o incluso algún accidente.
La conducción en moto está llena de imprevistos que, en cierta medida y con la experiencia, podemos aprender a prever. Al principio, es recomendable evitar calles, avenidas y rotondas congestionadas hasta que cojamos cierta soltura en la conducción. Es importante tener activos los 5 sentidos y estar muy pendientes de cómo reaccionan los demás conductores.
Otro de los errores habituales se produce a la hora de frenar. En superficies deslizantes, pasos de cebra o suelos de gravilla, hay que tener mucho cuidado y no realizar frenadas bruscas ya que es fácil caer al suelo. Saber cómo entrar a las curvas es una técnica que requiere cierta práctica. Si no sabemos inclinar la moto lo suficiente es fácil que al principio hagamos un ‘recto’ y nos salgamos de la calzada. También es habitual entrar demasiado rápido y frenar en medio de la curva. Hay que tener cuidado porque con estas ‘novatadas’ podemos sufrir una caída. Lo importante es entrar tranquilo y entrar con la velocidad adecuada.
En moto eres menos visible que los demás vehículos. Muchos motoristas vienen de conducir previamente un coche y piensan que con una motocicleta tiene la misma visibilidad. Las motos tienen una estructura reducida y es fácil pasar desapercibido para el resto de los conductores.
Otro error de novatos y expertos es ir pensando. Sí, pensando en cualquier cosa que no sea conducir la moto con el 100% de tu coco concentrado. Conducir en moto obliga a una conducción defensiva.
No tengas prisa por aprender. Sólo la experiencia te enseñará a manejar tu moto como debes en todas las circunstancias posibles. Nunca olvides que eres menos visible que los demás y que ninguna estructura metálica te protege, como en un coche.
Además de todos estos consejos te recomendamos realizar uno de nuestros cursos de conducción segura. Con el buen tiempo y la perspectiva de las vacaciones son muchas las personas que se animan a sacarse el carnet de moto o a conducir por primera vez una de 125 cc con su licencia de coche (siempre y cuando hayan pasado al menos tres años desde que la obtuvo).
Y lo cierto es que da igual la edad a la que se empiece, la primera vez al manillar es uno de esos momentos que ya nunca se olvidan. Ir en moto es divertido, práctico, económico y descubre una nueva manera de entender la movilidad. Pero, como todo en la vida, requiere un pequeño proceso de aprendizaje.
Mientras conducir un automóvil puede hacerse sentado y con un mínimo esfuerzo, la moto exige una mayor interacción con el vehículo y, sobre todo, una actitud diferente en la carretera. Resulta inevitable trasladar a la moto algunos “vicios” del coche, sobre todo si se llega a las dos ruedas después de mucho tiempo siendo automovilista. Cómo se afronten estos primeros kilómetros marcará para siempre el devenir motero de la persona principiante, pero más allá de la experiencia que se vaya ganando conviene tener muy claro desde el principio cuáles son los 6 “peores hábitos” que hay que esforzarse por evitar a toda costa desde el primer minuto al manillar.
6 hábitos que debes evitar desde el principio
- Mirar demasiado cerca: Por inseguridad e inexperiencia durante la fase de aprendizaje se tiende a fijar la atención en lo que ocurre inmediatamente delante de la rueda anterior. Sin duda es el más común de los errores y probablemente el más trascendente ya que aprender a “mirar lejos” es la mejor manera de prevenir un susto. Si nos fijamos en alguna imagen de profesionales de la moto veremos que saliendo de un viraje están ya con la mirada fija en el siguiente. Exactamente esto es lo que hay que forzarse a hacer; mirar lejos anticipando las salidas y la entradas en los tramos.
- Posicionarse mal en el carril: Circular por el centro del carril proporciona una falsa sensación de seguridad. Es precisamente el único sitio por el que no hay que rodar, ya que es la parte más sucia del asfalto. Allí se acumulan los derrames de aceite y gasoil que deja a su paso el continuo paso de coches y camiones. Hay que evitarlo y siempre intentar circular lo más a la derecha posible dentro del carril, aunque lo cierto es que no existe un “lado mejor” más allá del que nos permita tener buena visibilidad y mantener la distancia de seguridad con el resto del tráfico.
- Frenar bruscamente y embragar mal: Hau que evitar frenar de forma brusca El embrague no sirve solamente para cambiar de marcha. Es una herramienta muy útil cuando necesitamos, por ejemplo, mantener el control de la moto a baja velocidad. Hay que acostumbrarse a trabajar con él en comunión con el puño del gas. Lo mismo ocurre con los frenos; hay que aprender y acostumbrarse a dosificarlos, a emplear también el freno trasero -por ejemplo sobre pavimentos mojados o con poco agarre-, a repartir la fuerza entre ambos ejes y aprovechar el freno motor en aquellas motos que lo permitan.
- Confiarlo todo a la tecnología: Las motos actuales llevan una completa equipación tecnológica HondaLas motos de hoy son, sin ninguna duda, las más seguras de la historia. Hasta el más modesto scooter equipa sistema de frenos ABS y control de tracción; las motos de más calado pueden añadir varios modos de entrega de potencia, control de crucero, sistemas antiwheelie...Los principiantes del 2025 son muy afortunados de disponer de unos sistemas que les van a permitir errores y les van a salvar la vida, pero hay que conducir como si no existieran. El ABS y el TCS no eximen de mantener una correcta distancia de frenado y los mapas de entrega de potencia no están para hacer experimentos con el puño del gas, sino precisamente para controlarlo mejor.
- Circular sin equipamiento adecuado: Para conducir una moto hay que llevar un equipamiento adecuado Otro clásico: llega el verano y la tentación de ir en moto con las chancletas, el pantalón corto y la camiseta resulta demasiado fuerte. El casco jet o modular lo damos por asumido siempre y cuando se trate de modelos homologados. Pero con el tema dela ropa técnica resulta casi humanamente comprensible; con la canícula estival cayendo a plomo ponerse unos pantalones gruesos, una chaqueta de cordura y unos guantes no apetece absolutamente nada. Para no sucumbir a la tentación de la piel a la vista no hay ejercicio mejor que imaginar con toda crudeza los estragos que el rugoso, sucio y ardiente asfalto puede hacer en nuestra carne el caso de caída. Existe ropa técnica de verano sorprendentemente fresca.
- Sobrevalorar la propia habilidad: Nunca hay que sobrevalorar las capacidades de conducción Es casi inherente a todo conductor dar por sentado que se es mucho más hábil al volante o al manillar de lo que en realidad se es. Incluso si es así, si realmente podemos hablar de un automovilista de habilidad contrastada, eso no implica necesariamente serlo también encima de una moto. Como decíamos anteriormente las interacciones con el vehículo son diferentes, las distancias de frenado y aceleraciones son igualmente diferentes así como la percepción del riesgo.