Este viernes, 'Equipo de Investigación' de laSexta dedica un programa especial a uno de los casos de desaparición más desconcertantes de España: la desaparición de Malén Ortiz en 2013. Bajo el título "Malén: la chica de monopatín", el reportaje analizará qué ocurrió en aquellos fatídicos minutos en los que la joven desapareció sin dejar rastro. Este viernes, a las 22:30 horas, ‘Equipo de Investigación’, de la mano de Gloria Serra, aborda la desaparición más inquietante de la isla de Mallorca en el reportaje de estreno ‘La chica del monopatín’.
El 2 de diciembre de 2013 parecía una jornada normal en la vida de Malén Ortiz, una adolescente de 15 años que vivía en Calvià, Mallorca. Al salir de clase, tomó un autobús de vuelta, pero al bajarse se dio cuenta de que no tenía llaves. Decidió entonces llamar a su padre para avisarle y se dirigió a casa de su novio, Dani, con quien llevaba saliendo unos meses. Minutos después, llamó a su novio para que la invitase a comer, por lo que todo parecía ir con normalidad y se preparaba para una tarde sin situaciones extrañas.
Malén tenía 15 años y la última vez que se la vio, iba montada en su monopatín por un carril bici en Calvià. Malén, montada en su monopatín verde, se pasó de la parada y tuvo que recorrer un tramo extra en skate. Su ruta pasó por tres cámaras de seguridad: la primera, en un vivero de Sa Porrassa, la captó a las 15:51 horas; en la segunda, de una gasolinera, su imagen no se distingue con claridad, y en la tercera, que estaba a solo 500 metros, Malén ya no aparece. La cámara de seguridad de un vivero la graba a las 15:51, a tan solo 500 metros, otra cámara, esta vez, de una gasolinera debería haberla grabado, pero no aparece en las imágenes. ¿Dónde está Malén? Han pasado 11 años, 30 varones interrogados y ninguna pista fiable.

Mapa del recorrido de Malén Ortiz y los puntos clave de su desaparición.
La Investigación Inicial y las Primeras Hipótesis
Los primeros días de la desaparición, la Guardia Civil no descartaba que Malén se hubiera marchado voluntariamente, pero pronto esta hipótesis perdió fuerza. La búsqueda se intensificó. Se interrogó a familiares, amigos y testigos, y se rastrearon las redes sociales de la adolescente. Malén salió de su instituto y tomó un autobús hasta la parada de Los Piratas, en Magaluf. Llevaba un monopatín y una mochila. Llamó desde su teléfono móvil a su mejor amiga y le comentó que se había dejado las llaves de casa, por lo que iría a comer con Dani, su novio de Son Ferrer. Siguen las llamadas y la joven contacta con la secretaria de su padre, a la que le explica que se ha dejado las llaves y ella le recuerda que esa tarde tiene que estar en casa porque irá el fontanero. Se está quedando sin batería en el móvil, y aún vuelve a hablar una segunda vez con su íntima amiga.
La investigación se centró entonces en un posible secuestro improvisado. Malén no tenía previsto pasar por esa zona aquel día, lo que sugería que su captor la vio por casualidad y aprovechó la oportunidad. Tras miles de pruebas e informes, la Policía Judicial de la Guardia Civil ha llegado a una conclusión: el secuestro de Malén fue fortuito y se subió a un vehículo de un conocido de forma voluntaria, aquel fatídico lunes 2 de diciembre de 2013, en Son Ferrer (Magaluf). Se concluye que Malén subió voluntariamente al coche porque nadie vio o escuchó nada y, sobre todo, porque había un coche de la Policía Local de Calvià parado muy cerca, con lo cual se descarta un forcejeo en plena calle.
La inexplicable DESAPARICIÓN de MALEN ZOE ORTIZ, desapareció en menos de 500 metros.
El Rastre de las Redes Sociales y el Perfil de Malén
Malén escribía también antes de desaparecer en una red social frecuentada por adolescentes y que se llamaba Ask.fm. Los investigadores recuperaron esas respuestas que Malén daba a sus amigos virtuales y los leyeron todos, más de 1.300 desde dos años antes de desaparecer. En esas respuestas, Malén contaba que era dueña de sus actos y responsable, que tenía voluntad, por ejemplo que había luchado, y ganado, la pelea por controlar su peso, porque había estado gordita una temporada. Añadía uno que llamó la atención a los investigadores: “mi vida no es de color de rosa, tengo una situación familiar muy difícil y aquí estoy. No me asusta nada, todo es psicológico”
Esos mensajes hablan también de problemas con su madre, también con su padre, de una chica inquieta, a la que le gustaban Beethoven y también Kurt Cobain, el cantante de Nirvana, una chica que, como otras miles de adolescentes, buscaba su camino… La desaparición voluntaria, motivada por una rabieta, una discusión, fue quedando descartada con el paso del tiempo. Malén no se había llevado nada, solo lo puesto. Especialmente unas zapatillas de deporte que le encantaban, unas Vans. Y esas zapas dieron nombre a la operación para encontrarla, la operación Vans, que aún sigue abierta.
Nuevas Líneas de Investigación y Sospechosos
Ahora, once años después, hay dos nuevas líneas de investigación en el caso de la desaparición de Malén Zoe Ortiz. Natalia Rodríguez, madre de la joven, durante su intervención en el acto de recuerdo de su hija celebrado este domingo en Palma afirmó que días atrás había mantenido una reunión con los investigadores y también con el magistrado que instruye la causa. En el transcurso de la misma, fue informada de que la investigación sigue abierta y que están trabajando sobre dos nuevas vías de investigación. La búsqueda de Malén se ha reactivado cuando una nueva pista lleva a los investigadores hasta una finca cercana al carril bici.
Los agentes también han diseñado un perfil del principal sospechoso, un hombre que en aquella época tenía entre 30 y 40 años, y ciertos recursos e infraestructura para mantener a la joven retenida en contra de su voluntad en alguna propiedad suya, presumiblemente una finca apartada. Tras esta revelación, la Guardia Civil realizó excavaciones en la finca mencionada, con el uso de maquinaria pesada y perros especializados en la detección de restos humanos. A pesar de la falta de resultados, la investigación sigue abierta.
Después de interrogar a Dani, el novio, al padre de Malén, Alejandro, y a la madre, que cuando desapareció Malén estaba fuera de España, además de a amigos y compañeros de Malén, los investigadores creen que se trata de un secuestro improvisado, alguien que ve a Malén sola con el monopatín y la engaña o se la lleva por la fuerza, posiblemente en coche. Piensan más en que alguien se ofreció a llevarla o la engañó para que la acompañara. Revisan las cámaras de seguridad, comprueban quienes pasan antes y después de Malén aquella tarde por el vivero. Miran diez minutos antes y después del paso de Malén. Por la zona pasan unos 300 coches. Un programa informático intenta poner matrícula, dueño y nombre a todos. Sin resultado. No hay imágenes que muestren a Malén en ninguno de ellos.
Y buscando entre las personas que frecuentan esa zona donde desapareció la chica descubren a dos personas peculiares y que pasan también a ser investigados. El círculo de los sospechosos se va cerrando. Allí vive en una caseta más o menos abandonada un indigente alemán que se dedica a almacenar cosas. Cada día recorre el mismo camino que Malén Ortiz para pedir dinero y rastrear en los contenedores de basura algo de comida.
José Ruiz Martínez: El Sospechoso con un Trastorno Delirante
El segundo personaje, José, llama la atención de los Guardias Civiles. Ha nacido en un pueblo de Córdoba y tiene un perfil parecido al indigente alemán, aunque es mayor, unos 65 años entonces. También frecuenta una casa abandonada que tiene llena de recuerdos, dice él, de su época dorada en Hollywood. Dice que conoció, por ejemplo, a Robert de Niro y a otros grandes artistas. El día que desapareció, Malén Ortiz pasó con su patinete por la puerta de su casa. José dice que no estaba en esa casa la tarde que Malén pasó por su puerta. Pero algunos datos que van obteniendo los guardias civiles les hacen levantar las orejas.
Descubren y recuperan un incidente protagonizado por este hombre 16 meses antes de la desaparición de Malén. José estaba en la puerta de su casa cuando pasaron dos adolescentes con sus monopatines y ocurre algo muy llamativo. José les dice que está preparando un desfile de modelos, para chicas jóvenes, que deben saber patinar. También les habla de que está preparando una página web de contactos con personas famosas.

José Ruiz Martínez, uno de los sospechosos en el caso de la desaparición de Malén Ortiz.
En su declaración, las chicas contaron, recordemos, un año y cuatro meses antes de la desaparición de Malén Ortiz, que: "En ese momento apenas pasaba gente por allí, por lo que nos sentimos intimidadas y aterrorizadas”. Estas adolescentes se escaparon por la intervención de una mujer que pasó por allí y las vio en una situación extraña con ese hombre. La mujer se acercó y les preguntó si les pasaba algo. Las chicas aprovechan y se van corriendo de allí. Entonces, la mujer denunció a la policía local que José la había insultado y le había dicho: “quién coño eres tú para dejarme con la palabra en la boca? Te voy a matar”
La Guardia Civil descubre ese incidente después de la desaparición de Malén y registra la caseta de este hombre y también un bajo que tenía en un edificio de apartamentos en Santa Ponça. No se encontró nada. Pero el tipo sigue siendo un objetivo de la investigación. Mucho más cuando los guardias civiles descubren dos episodios que ha protagonizado. Cuando le interrogaron, este hombre explicó que estaba preparando un desfile de modelos jóvenes sobre patines, un concepto nuevo, dijo él. La Guardia Civil escribió en el sumario que parecía tener cierta fijación por las menores de edad que pasaban patinando por la puerta de su casa, como hizo Malén Ortiz la última tarde que la vieron.
Tiene diagnosticado, y decimos tiene porque está vivo, o al menos estaba vivo el mes pasado, un “trastorno delirante crónico”. Está ingresado desde hace tiempo en un centro psiquiátrico en la provincia de Málaga. Hace nueve años, cuando le interrogaron, los investigadores no sabían cuando decía la verdad o cuando fantaseaba. Todo parecía estancado hasta finales del año pasado. Dos personas acuden a la Guardia Civil y cuentan que ese anciano, desde el psiquiátrico, les ha confesado que sabe dónde está Malén Ortiz, no dice que él le hiciera nada, pero sí que sabe que está en una finca muy cerca de donde desapareció, un lugar donde se dejaban coches abandonados y se enterraban caballos. El dueño era amigo suyo y el pasaba mucho por allí. La Guardia Civil registró la finca con excavadoras y también con los agentes caninos. Sin éxito.
Natalia Rodríguez, madre de Malén, nunca ha dejado de luchar por encontrar a su hija. "Necesitamos ojos nuevos. No quiero vivir siempre como la madre de una niña desaparecida", declaró en una de sus últimas entrevistas. El programa de Equipo de Investigación de este viernes intentará arrojar luz sobre las incógnitas del caso y mantener viva la memoria de Malén Ortiz.