La historia del ciclismo británico es un relato de transformación, desde ser un deporte marginal en Gran Bretaña hasta alcanzar la cima del ciclismo mundial. Este cambio radical se debe en gran medida a la visión y el enfoque innovador de figuras clave y a la implementación de estrategias revolucionarias.

Autobús del Team Sky.
El Inicio de una Revolución
A finales de los 90, la selección británica de ciclismo en pista inició un proyecto que culminó en Pekín 2008 con el mayor dominio exhibido en la historia olímpica de la especialidad. Uno de sus responsables, Dave Brailsford, se encomendó entonces el enorme reto de replicar la experiencia en el ciclismo de ruta, en ese momento apenas una exigua pieza del deporte en Gran Bretaña.
El 4 de enero de 2010 veía la luz en una opulenta presentación pública del equipo Sky, la escuadra ciclista más ambiciosa...y también, la más innovadora.
La Estrategia de las Ganancias Marginales
En un lejano 2003, el ciclismo británico no era más que una sombra en el panorama deportivo mundial. La reputación era tan mala que un fabricante europeo de bicicletas se negaba a venderles sus productos, temiendo que su prestigio se desplomara si se asociaba con los británicos. Todo cambió con el fichaje de Dave Brailsford como director de la Federación Británica de ciclismo.
Brailsford se centró en la estrategia de ‘ganancias marginales’. ¿El concepto? Mejorar en un 1% cada aspecto del ciclismo, con la creencia de que estos pequeños ajustes se sumarían para generar una transformación significativa. Rediseñaron los asientos de las bicicletas para mayor comodidad y aplicaron alcohol a las ruedas para mejor tracción. Los ciclistas empezaron a usar shorts con sistemas eléctricos de autocalentamiento y sensores de biorretroalimentación para monitorear el entrenamiento.
Brailsford cree firmemente que las mejoras marginales tienen un gran impacto en la mejora general. Dave explicó que mejorar un 1% todas y cada una de las cosas que haces podría conllevar a una increíble mejora en el área en que estás trabajando.
Empezó optimizando varios aspectos del equipo ciclista que antes no se tenían en cuenta. Brailsford no se detuvo ahí. Quiso profundizar aún más y buscar más áreas en donde mejorar un poco. Aunque fuera un 1%. Generalmente eran puntos infravalorados por todo el mundo. Comprobar cómo los suplementos vitanímicos podían influir en la mejora de su rendimiento.
Brailsford buscaba la perfección. Todos los detalles eran importantes y todos los detalles debían ser mejorados en un 1%.
También actuaron sobre los ciclistas. Experimentaron con diferentes preparaciones para masajear a los corredores y obtener una recuperación muscular óptima, controlaron la alimentación, contrataron a un médico para enseñar a los ciclistas la mejor manera de lavarse las manos y evitar resfriados, y seleccionaron cuidadosamente las almohadas y colchones para asegurar el mejor descanso.
Esta filosofía se puede palpar desde el primer minuto. Brota de las palabras de cualquiera de los ciclistas. Todos coinciden en algo: planificación al milímetro y especial atención a los detalles.
El trabajo del Team Sky empieza en la cocina. Dos expertos elaboran los menús de los integrantes del todo el equipo, auxiliares incluidos. Poca carne, sólo pavo y pollo, y mucho menú frío basado en ensaladas, frutas y pasta de forma controlada. Para aliñarlo, aceite de la Toscana con la etiqueta del conjunto británico. Los gramos de los ciclistas son esenciales para su rendimiento en la carretera. El umbral peso/potencia es clave a la hora de ascender puertos y calcular la velocidad que puede alcanzar cada uno.
La planificación sigue con cada una de las bicicletas. Lo primero que hacen los ciclistas nuevos al llegar al Sky es la prueba biomecánica. Se les somete a un estudio completo de su pedaleo para adecuar la bicicleta al ciclista.

Bradley Wiggins.
Los Primeros Triunfos
El impacto de estas mejoras fue casi inmediato. En los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el equipo británico arrasó llevándose el 60% de las medallas disponibles en ciclismo. Cuatro años después, en Londres 2012, rompieron nueve récords olímpicos y siete mundiales.
En el año 2012, Sir Bradley Wiggins fue el primer británico en ganar el Tour de Francia. Ese mismo año, Brailsford consiguió que el equipo británico se proclamara campeón olímpico en Londres.
La victoria de Chris Froome en el Tour de Francia 2013 consolida el dominio británico en el ciclismo actual, sobre todo en la ronda francesa. El himno británico ha sonado dos años consecutivos en el podio de París y se une al oro olímpico conseguido por Bradley Wiggins y el mundial de 2011 que ganó Mark Cavendish para completar la mejor época del ciclismo británico.
El año 2012 fue un hervidero de éxitos para Sir Bradley Wiggins. Con Chris Froome como principal apoyo en carrera, consiguió imponerse en Paris-Niza, Romandía y Dauphiné para llegar a vestir de amarillo en el podio de Paris. Su victoria fue incontestable aunque siempre quedará saber qué hubiera pasado si las órdenes de equipo no hubieran frenado a Froome en ciertos momentos de la carrera. El ciclismo británico no solo lograba su primera victoria en un Tour, sino que lograba un doblete con Wiggins como primero y Froome segundo.
El año 2013 ha sido un año agridulce para el ciclismo británico. Desde un principio, la opción de Wiggins al Giro y Froome al Tour ha marcado la temporada de ambos. Y así se llegaba al Tour 2013. Froome, con la incansable ayuda de su gregario de lujo, Richie Porte, lograba una incontestable victoria final, con hasta tres victorias de prestigio.
La consecución de estos dos Tour de Francia tuvieron la colaboración de diversos ciclistas británicos como Stannard, Thomas o Kennaugh, resaltando aún más la victoria de un país que ha llegado prácticamente huérfano de grandes ciclistas al siglo XXI pero que ha tenido una eclosión máxima a finales de los años 2000.
Team Sky: La Cantera Británica
El Team Sky ha sido un conjunto que ha intentado maximizar el rendimiento del ciclismo británico, confiando en la cantera inglesa en todo momento. En 2010, Dave Brailsford puso en marcha un proyecto con ciclistas británicos conocidos aunque sin muchas victorias como Steven Cummings, Jeremy Hunt, Russell Downing o Bradley Wiggins junto con otros no tan conocidos aunque prometedores como Chris Froome, Geraint Thomas, Ian Stannard, Ben Swift o Peter Kennaugh.
Ciclistas que, como sus antepasados, apuntaban buenas maneras como rodadores y en la lucha contra el crono, pero no se esperaba que fueran ciclistas para vueltas de tres semanas. En 2012, el exitoso sprinter Mark Cavendish llegaba al equipo de su país aunque no tuvo un gran año. Aun así, el Gran Bretaña se ha convertido en el "rey de la velocidad" de la mano del manés que ha conseguido incluso un campeonato del mundo. Ben Swift es otro de los buenos velocistas que tiene el ciclismo británico aunque no llega a la altura de su compatriota.
Cuando en 2009 el Team Sky presentó su proyecto de equipo profesional, su alma mater, Sir Dave Brailsford, dijo aquello de que en cinco años tendrían un ganador del Tour británico. Nadie le creyó. El viejo ciclismo no tomó en serio la osadía de un británico experto en la pista, que pese a contar con un presupuesto inigualable iba en contra de más de 100 años de historia del Tour de Francia. No sólo cumplió, sino que le sobraron dos temporadas. En 2012 Bradley Wiggins era el primer británico en subirse a lo más alto del podio de París.
Desde entonces el Team Sky se ha convertido en la referencia del ciclismo mundial. Su método, pasar las matemáticas de la pista a la carretera, ha funcionado con escaso margen de error (sólo el talento indómito de Juanjo Cobo en la Vuelta 2011). Por eso es digno de estudio.
En el mes de diciembre, a más de ocho meses del objetivo del Tour de Francia, se reunieron en el Hotel Viva Golf de Alcudia (Mallorca) 109 integrantes del Team Sky durante casi un mes. De ellos, solo 28 eran ciclistas. El resto, 81, expertos cada uno en su materia, estaban allí para que nada fallase.
El Legado del Ciclismo Británico
5 Tours de Francia, 178 campeonatos mundiales y 66 medallas de oro olímpicas y paralímpicas entre 2007 y 2017. Sin duda, la década dorada para la historia del ciclismo británico y una de las dinastías más potentes de la vida de este deporte.
Por tanto, este repaso a la breve historia ciclista británica nos deja una conclusión, y es que un país sin apenas tradición ha logrado encaramarse de forma exitosa a la élite del ciclismo mundial. El triunfo del trabajo y la constancia y lo más importante: han cambiado la forma de hacer ciclismo y por ello, marcarán un nuevo ciclo como lo hicieron los franceses, españoles, alemanes, italianos y estadounidenses.
El relato de la British Cycling nos enseña que pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden llevar a grandes transformaciones. Tanto es así que sirve de ejemplo en el libro Hábitos Atómicos de James Clear. Se cuenta esta historia al detalle para ejemplificar que no hace falta dar un salto de un metro para poder tener cambios diferenciales. Con un trabajo constante de factores mínimos, la transformación puede ser poderosa.
| Hito | Año |
|---|---|
| Primer británico en ganar el Tour de Francia (Bradley Wiggins) | 2012 |
| Victoria de Chris Froome en el Tour de Francia | 2013 |
| Dominio en los Juegos Olímpicos de Pekín | 2008 |
De SKY a INEOS - Ascenso y Caída del IMPERIO británico ciclista.
Esa prueba tan dura, en la que hay que recorrer alrededor de Francia cientos de kilómetros en bici, a diario.
Tendemos a sobrestimar momentos concretos de nuestra vida y tendemos a infravalorar las decisiones que tomamos en nuestro día a día. No le damos la suficiente importancia el impacto que tienen nuestros hábitos diarios.
Ser capaz de fijar y mejorar las pequeñas cosas puede ser una herramienta muy poderosa. Puede tener un impacto gigante en tu vida. Todo se puede mejorar un poco. Siempre se puede buscar la perfección.

Chris Froome.
Oakley in Residence: London preestrena FACES, una exposición fotográfica de Scott Mitchell, uno de los grandes embajadores de la cultura mod, que durante cinco años retrató la vida del equipo ciclista. Un lustro… y miles de fotos.
Durante los últimos cinco años, el reconocido fotógrafo Scott Mitchell se ha integrado en el equipo ciclista británico Team Sky para captar el día a día de los ciclistas profesionales. Todo ello, desde la particular óptica que le otorga ser uno de los principales embajadores de la cultura mod británica. Y es que, hasta el momento de comenzar a realizar las fotografías, Mitchell nunca había trabajado en nada relacionado ciclismo. Llegó con una nueva perspectiva, mucho más fresca, a la captura de este deporte.
Lejos de la fotografía de acción genérica, Scott se dio cuenta de que los rostros de los ciclistas antes, durante y después de una etapa explicaban una historia muy profunda y única. Y así lo plasmó en sus espectaculares instantáneas.
FACES se preestrena en exclusiva en *Oakley in Residence: London, *el espacio que la popular marca de gafas ha dispuesto en la capital británica, hasta el próximo 31 de julio. La exposición recoge algunos de los increíbles retratos realizados por Scott Mitchell a lo largo de estos años, imágenes que hablan por si solas de un deporte cargado de pasión y estilo.