La pliometría, popularmente conocida como "entrenamiento de salto", es una técnica de acondicionamiento físico que utiliza movimientos explosivos para mejorar la potencia y la eficiencia muscular. Este tipo de ejercicio implica la rápida contracción y extensión de los músculos a través de movimientos como saltos, rebotes y lanzamientos.

Beneficios de la Pliometría para Ciclistas
Diseñados para aumentar la fuerza y la velocidad muscular, estos ejercicios mejoran la capacidad del corredor para generar fuerza explosiva en un corto período de tiempo.
- Mejora la Economía de Carrera: La pliometría ayuda a los corredores a mejorar la economía de carrera, que es la cantidad de energía que un corredor necesita para mantener un ritmo específico. Al fortalecer los músculos y mejorar la eficiencia neuromuscular, es posible correr más rápido y con menos esfuerzo.
- Reduce el Riesgo de Lesiones: Al fortalecer los músculos, tendones y ligamentos, la pliometría también ayuda a reducir el riesgo de lesiones comunes en los corredores, como las tendinopatías y las lesiones del tejido conectivo. Una musculatura más fuerte y reactiva puede absorber mejor los impactos y reducir la carga en las articulaciones.
- Mejora la Coordinación y el Equilibrio: Además, la pliometría mejora la coordinación y el equilibrio, ayudando a mantener una buena técnica de carrera.
- Aumenta la Potencia: Mejorar la potencia en carrera se traduce en mejor zancada, menos lesiones, mayor velocidad y, en definitiva, mejores tiempos. Salir a correr a velocidad de crucero no va a mejorar tu potencia.
Ejercicios de Pliometría para Corredores
Para incorporar la pliometría en el entrenamiento de carrera, debemos seguir un enfoque progresivo y adecuado para evitar el riesgo de lesiones.
- Saltos Verticales en el Mismo Lugar: Párate con los pies al ancho de los hombros, baja en una posición de media sentadilla y salta lo más alto posible. Aterriza suavemente y repite.
- Saltos Laterales: Realiza saltos laterales para trabajar los músculos estabilizadores de las piernas y mejorar el equilibrio. Salta lateralmente de un lado a otro, asegurándote de aterrizar suavemente y mantener el control en cada salto.
- Saltos de Caja: La progresión puede seguir usando una caja o plataforma elevada para realizar saltos de caja. Párate frente a la caja, baja en una posición de sentadilla y salta sobre la caja. Aterriza suavemente y baja de la caja con control.
- Saltos Profundos: Finalmente, realiza saltos profundos desde una plataforma elevada para aumentar la fuerza reactiva. Párate en la plataforma, salta hacia abajo y aterriza en una posición de media sentadilla, luego inmediatamente salta de nuevo hacia arriba.

Entrenamiento para Mejorar la Potencia de Carrera
Hoy vamos a ver tres ejemplos de entrenamiento para mejorar la potencia de carrera. Una de las formas de aumentar la intensidad en carrera manteniendo el ritmo es metiendo desnivel. Hacer series en cuesta nos va a ayudar a dar un estímulo mayor a los músculos que se encargan de que corramos. Se activan más fibras musculares y estas se hacen más grandes, lo que se traduce en más velocidad con el mismo esfuerzo.
Hay que tener en cuenta que según el nivel del corredor, la distancia, inclinación y frecuencia del entrenamiento en cuesta debe de variar. No nos cansaremos de decir lo importante que es el trabajo del gimnasio para el corredor. Mejorar la fuerza de los músculos implicados en la carrera eleva mucho el rendimiento, además de proteger de posibles lesiones.
Otra forma de trabajar la potencia, realizando ejercicios de salto con nuestro propio peso. Mejora mucho la reactividad de la pisada, que se traduce en más velocidad. Este tipo de entrenamiento es el gran olvidado en el corredor, sobre todo el corredor popular, pero tiene muchos beneficios. Podemos hacer multisaltos sobre una superficie plana, escaleras o un simple cajón. Y no nos olvidemos de los ejercicios pliométricos. Lo ideal es que estos entrenamientos los metamos al menos una vez por semana.
Fortalecimiento del Tren Superior para Ciclistas
El fortalecimiento del tren superior es crucial para ciclistas, especialmente si:
- Eres escalador: precisas de fuerza en miembro superior para trasmitir fuerza a la dirección, hacer ‘bailar’ la bicicleta, y avanzar más y mejor.
- Te gusta esprintar: está en el subconsciente colectivo la típica imagen de esprints masivos, dónde la diferencia entre ganar o perder, está en los codos.
- Vas con Gravel por caminos bacheados: en función de la horquilla que llevemos, la amortiguación será mayor o menor.
- Eres triatleta y vas acoplado en la cabra: ganar aerodinámica exige una posición muy poco ergonómica.
Músculos Clave y Ejercicios
- Flexores de codo: Braquial Anterior (palma hacia abajo), y Supinador Largo (posición neutra).
- Extensores de codo: Tríceps como músculo estrella, y anconeo como secundario.
- Serrato anterior: No tan conocido y, sin embargo, un ‘grande en la sombra’.
- Pectoral mayor: Este músculo va en acortamiento la mayoría del tiempo que vamos sobre las dos ruedas, ya que llevamos los hombros adelantados.
Para hacer un fortalecimiento lo más completo posible, hemos seleccionado una rutina dónde se incluye trabajo tanto específico de los músculos que hemos descrito, como ejercicios globales dónde incluir también la trasmisión de fuerza de los músculos del Core hacia el tren superior.

Rutina de Ejercicios
- Braquial anterior: Para este ejercicio hacemos un agarre similar al que llevaríamos en el manillar de una Mountain Bike. Fijamos la banda elástica con el pie, y cruzándola la enganchamos con las manos dándole una vuelta a la muñeca. Pasamos de posición de codos estirados a codos flexionados 90º. La palma mira hacia abajo.
- Unilateral y bilateral: Para trabajar de forma unilateral, cinchamos la banda elástica con tensión (la cogemos corta), y manteniendo fijo uno de los brazos, estiramos el otro.
- Con sentadilla: Para amortizar mejor el tiempo, o para hacerlo más completo se pueden trabajar mientras hacemos sentadillas.
- Tumbados boca arriba: Partimos con los brazos en vertical. Sostenemos con las manos pelotas lastradas, mancuernas, o cualquier otro tipo de pesa (podemos empezar con 1 kg, y progresivamente ir incrementando la carga). Si nos tumbamos en la ‘fitball’ en lugar de hacerlo en el suelo, incluimos además los músculos del Core (pelvis y espalda bien alineados como se ve en la imagen).
- Planchas: Ideales para trasmitir la fuerza del Core hacia el tren superior. La contracción pasa desde los músculos abdominales, paravertebrales, y compañía, a toda la musculatura del brazo antes mencionada, con el serrato anterior como nexo de unión.
- Planchas laterales: Son ejercicios similares que ofrecen los mismos beneficios que las anteriores, e intensifican la carga, ya que focalizamos nuestro peso en un solo lado. Enfatiza la carga, además, en grupos musculares laterales (oblicuos del abdomen, dorsal ancho, y abductores de cadera sobre todo).
En las planchas tanto normales como laterales, podemos comenzar con 3 series de 10 segundos, e ir incrementando el tiempo hasta conseguir mantener 90'' seguidos.
Hemos seleccionado ejercicios sencillos, con materiales accesibles, que requieren poco tiempo, y son además bastante agradecidos.
Determinantes de la Fuerza Explosiva
La velocidad a la que se produce y se transmite la fuerza al esqueleto (es decir, la TDF) durante las contracciones isométricas y de acortamiento es un determinante importante del rendimiento atlético (por ejemplo, golpes en el boxeo o karate, patadas, impulso de fuerza en el sprint, etc.), en las cuales el tiempo para desarrollar la fuerza es tan breve (<200 ms) que solo se puede producir una fracción de la fuerza máxima. La TDF se utiliza a menudo como un índice de la fuerza “explosiva” para tales acciones.
La TDF está influenciada por varios factores, como la intensidad de la activación voluntaria, las propiedades relacionadas con la velocidad del músculo y las características del componente elástico en serie de la unidad músculo-tendón. La contribución relativa de estas variables a la fuerza instantánea producida varía durante el transcurso de la contracción. Además, en acciones que involucran múltiples articulaciones, como los saltos, la fuerza producida resulta de la participación secuencial de músculos sinérgicos (es decir, coordinación).
En contraste, la TDF durante acciones de mayor duración (≥300 ms), como en los músculos extensores de la pierna durante el salto en cuclillas (SJ), no es un predictor exclusivo de la altura del salto vertical y parece que la contribución de la capacidad de fuerza máxima se vuelve cada vez más importante que las otras variables.
La mayoría de los movimientos, sin embargo, típicamente involucran un estiramiento inicial de la unidad músculo-tendón a medida que el músculo se activa antes de acortarse posteriormente (es decir, ciclo estiramiento-acortamiento). Un ejemplo clásico de esta acción es el alargamiento y luego acortamiento de la unidad músculo-tendón de los flexores plantares y extensores de la rodilla después de que el pie toca el suelo al correr. En el contacto inicial del pie con el suelo (fase de frenado), los músculos extensores de la pierna deben resistir al impacto y al estiramiento posterior, que es seguido inmediatamente por una contracción de acortamiento (fase propulsiva).
Sin embargo, acciones de estiramiento-acortamiento más rápidas y una carga de impacto más alta, como durante la fase de contacto con el suelo en saltos de caída, se caracterizan por una breve fase isométrica entre las fases de frenado y propulsión, al menos en los fascículos musculares monoarticulares.
Se han propuesto varios procesos neuromusculares para explicar el rendimiento muscular superior durante el ciclo estiramiento-acortamiento. Primero, el músculo se activa más completamente después de un alargamiento inicial debido al aumento en el tiempo para desarrollar fuerza en comparación con una contracción de acortamiento realizada desde una condición de reposo y el posible beneficio del mecanismo de mejora de la fuerza residual. Como consecuencia, el área bajo la curva de fuerza-longitud es mayor durante el ciclo estiramiento-acortamiento debido a la mayor fuerza generada al inicio de la fase de estiramiento (alargamiento), lo que a su vez permite un mayor almacenamiento de energía elástica en la unidad músculo-tendón.
Segundo, la energía almacenada en los componentes elásticos en serie de la unidad músculo-tendón durante la fase de estiramiento se reutiliza, como en un resorte, durante la subsiguiente contracción de acortamiento.
Tercero, el reflejo de estiramiento provocado al inicio de la fase de contacto de una carga de alto impacto (por ejemplo, salto de caída) aumenta la entrada sináptica excitatoria a las neuronas motoras al comienzo de la fase propulsiva.
Características de los Ejercicios Pliométricos
Los ejercicios pliométricos fueron introducidos por Verkhosansky en los programas de entrenamiento de atletas involucrados en eventos de potencia como un medio para aumentar la producción de fuerza “reactiva”. Estos ejercicios parecen aumentar la eficacia del ciclo de estiramiento-acortamiento y, por lo tanto, el rendimiento de los atletas, al aumentar la carga músculo-tendón durante la fase de frenado y al disminuir la duración de la transición entre las fases de frenado y propulsión (es decir, tiempo de acoplamiento).
Aunque los ejercicios pliométricos pueden dirigirse a los músculos de las extremidades inferiores o superiores, un ejercicio clásico utilizado para aumentar la altura del salto vertical es el ejercicio de salto de caída. Implica un salto vertical que se realiza inmediatamente después de caer desde una superficie elevada.
Altura Óptima de Salto
Aunque la altura del salto aumenta cuando se incrementa la altura de la caída, existe un óptimo en el aumento agudo del rendimiento. Esto se puede observar fácilmente al comparar los saltos de caída ejecutados desde alturas crecientes, lo que aumenta la carga mecánica durante la fase de frenado.
La altura del salto vertical (rebote) después del contacto con el suelo aumenta primero con la altura de la caída, alcanza un máximo y luego disminuye (punto de quiebre) para alturas de caída más altas. En paralelo, el tiempo de contacto aumenta gradualmente con alturas de caída crecientes debido al mayor tiempo necesario para resistir (frenar) las crecientes fuerzas de impacto vertical en el contacto con el suelo y para producir un impulso máximo (integral de fuerza-tiempo) durante la fase de propulsión.
A veces, estos atributos se utilizan para determinar un índice de “reactividad”, que se calcula como la relación entre la altura máxima de salto alcanzada y el tiempo de contacto. Este índice caracteriza la capacidad de producir altas fuerzas con los extensores de la pierna durante un breve período de tiempo (es decir, producción de fuerza reactiva).
En un contexto práctico, la altura óptima de salto y el índice de reactividad pueden ocurrir en la misma altura de caída o en alturas diferentes. Con mayor frecuencia, el rendimiento máximo en el salto alcanza su punto máximo en alturas de caída mayores para el índice de reactividad. Dado que el objetivo principal de tales ejercicios de salto de caída es mejorar la fuerza reactiva, a menudo se elige una altura de entrenamiento que maximice el índice de reactividad.
Sin embargo, la estrategia adoptada puede depender de los requisitos de la disciplina deportiva. Por ejemplo, la altura máxima del salto en atletas de elite de pista y campo se obtiene en alturas de caída mayores para los saltadores de triple salto (80-100 cm) que para los velocistas (40-60 cm). Esta diferencia enfatiza la capacidad de los saltadores de triple salto para optimizar el rendimiento del ciclo de estiramiento-acortamiento en relación con las cargas mecánicas encontradas en su disciplina atlética (aproximadamente 15 veces el peso corporal).
Técnica de Aterrizaje
El tipo de salto realizado, especialmente la técnica de aterrizaje, puede influir en el rendimiento del salto. Por ejemplo, minimizar la cantidad de flexión de la rodilla durante el contacto con el suelo (es decir, salto de caída tipo rebote) aumenta las fuerzas reactivas máximas en las articulaciones de la rodilla y el tobillo, y la fuerza transmitida por el tendón de Aquiles en comparación con las observadas durante saltos con mayor flexión de rodilla (por ejemplo, salto de caída tipo CMJ).
Entrenamiento Complejo
El Entrenamiento Complejo además de ahorrarte tiempo, magnifica los beneficios de los pliométricos. Ya que el levantamiento de pesas estimula el sistema nervioso y activarás más fibras musculares durante unos minutos justo después de cada ejercicio. Al activar más fibras musculares en un ejercicio de pliometría, generas más potencia.
En una sesión de entrenamiento complejo solo alterna el entrenamiento de fuerza con tus ejercicios pliométricos, después de un ejercicio de pesas, descansa un par de minutos y después haz una serie de entre 10 y 12 repeticiones de un ejercicio pliométrico y que trabaje los mismos grupos musculares que en el ejercicio de fuerza. Necesitaras un mes y medio para ganar musculo, por tanto, incorpora estos entrenamientos complejos durante toda la temporada. Hacer solo una semana o dos entrenamientos de este tipo no conseguirás sus beneficios.
Entrenamiento de Fuerza para Ciclistas
El entrenamiento de fuerza bien planificado puede mejorar notablemente el rendimiento ciclista. Estudios muestran que sumar trabajo de fuerza al entrenamiento de resistencia aumenta la fuerza aplicada al pedaleo, mejora la economía de la marcha, eleva la capacidad anaeróbica y reduce el riesgo de lesiones lumbares.
La velocidad de ejecución se refiere a la intención de mover la carga lo más rápido posible durante la fase concéntrica del ejercicio (por ejemplo, al subir la barra en una sentadilla). Mover cada repetición con máxima explosividad (respetando la técnica) estimula el sistema neuromuscular y recluta más unidades motoras rápidas sin necesidad de pesos excesivos.
De hecho, tendencias actuales sugieren que, en deportes cíclicos como el ciclismo, se progresa más centrados en la velocidad que en aumentar kilos. En la práctica se suele intentar cada repetición “a toda pastilla” en el empuje (fase concéntrica) y controlar la bajada de forma suave, como recomiendan entrenadores y publicaciones especializadas.
Además, si se ejecuta una repetición visiblemente más lenta que la anterior, conviene parar y descansar para evitar acumular fatiga innecesaria.
Carácter del Esfuerzo (CE)
El carácter del esfuerzo (CE) es una forma práctica de cuantificar cuán lejos del fallo muscular se trabaja en cada serie. Se define como el porcentaje de repeticiones realizadas respecto a las máximas posibles con ese peso. Por ejemplo, si con cierto peso podrías hacer 16 repeticiones al fallo pero solo completas 8, tu CE es del 50%.
Trabajar con un CE bajo-medio implica reservar varias repes en la recámara (alejarse del fallo), lo cual minimiza la fatiga neuromuscular. Los expertos coinciden en que el ciclista no busca terminar exhausto en el gimnasio, sino estimular fuerza sin interferir con el bici. Por ello se aconseja mantener las fases de fuerza en rangos de CE aproximados al 40-70%.
Trabajar con cargas moderadas (p. ej. 40-70% de 1RM) movidas rápido y sin ir al fallo ofrece ventajas tanto a corto como a largo plazo. A corto plazo reduce la fatiga residual: tras la sesión de fuerza no deberías sentir piernas «muy pesadas» durante días, lo que permite seguir entrenando en bici con calidad.
A largo plazo se obtienen adaptaciones estructurales y neuromusculares muy positivas: por ejemplo, estudios muestran que entrenar fuerza induce transformaciones de fibras rápidas (de IIx a IIa, más resistentes) sin necesariamente aumentar mucho el tamaño muscular. Esto significa piernas más fuertes y menos propensas al cansancio en el pedal, sin ganar masa excesiva. Además, esta metodología favorece la potenciación post-activación (PAP), un efecto útil para esprints o esfuerzos cortos tras series explosivas.
Planificación del Entrenamiento de Fuerza
Para integrar bien la fuerza, conviene planificarla cuidadosamente y separarla de los entrenamientos duros de bici.
- Adaptación inicial: Dedica 2-4 semanas a familiarizarte con los ejercicios (técnica) usando cargas ligeras o moderadas.
- Bloque de fuerza principal: Después de la adaptación, trabaja con series de 4-10 repeticiones (mantenlas explosivas) y entre 2 y 4 series útiles por ejercicio. El descanso debe ser suficiente (2-4 minutos) para recuperar casi toda la velocidad inicial antes de la siguiente serie. Si notas que ya no mueves el peso con la misma velocidad que al inicio de la serie, para y descansa: seguir gastándote baja la intensidad y añade fatiga inútil.
- Número y frecuencia de sesiones: Lo óptimo varía según la temporada. En pretemporada/base (invierno) se puede empezar con 2-3 sesiones semanales en el gimnasio (o combinar 2 de fuerza con 1 de bici ligera). Durante la temporada competitiva basta con 1 sesión de fuerza cada 7-10 días para mantener las ganancias.
- Coordinación con el entrenamiento en bici: Evita acumular esfuerzos duros el mismo día. Si fuerzas y pedaleas en un mismo día, que el trabajo de resistencia sea muy ligero y sin intervalos intensos. Tampoco conviene hacer series de umbral o VO₂max en bici mientras se construye fuerza (en base), para no generar fatiga crónica.
- Duración e intensidad total: En las primeras semanas de fuerza no abuses de las series intensas; calcula un volumen total moderado para mantener la explosividad. Por ejemplo, 2-4 ejercicios clave del tren inferior por sesión (sentadilla, prensa, peso muerto, zancadas, saltos) cumplen bien.
- Mantenimiento: Para no perder lo ganado, basta con mantener una sesión cada semana o cada 10 días durante la temporada alta.
Ejercicios Recomendados
Los ejercicios recomendados para este enfoque son principalmente globales del tren inferior, que involucren las articulaciones de cadera, rodilla y tobillo en cadena cinética cerrada.
- Sentadilla con barra (o variantes): Trabaja toda la cadena extensora de piernas.
- Prensa de piernas: Unilateral o bilateral. Repite la misma idea de empujar rápido y controlar la bajada.
- Peso muerto (convencional o rumano): Excelente para glúteos e isquiotibiales.
- Zancadas o lunges: Con barra o mancuernas. Caminando, estáticas o en escalón.
- Saltos pliométricos suaves: Como saltar al cajón o jump squats sin cargas.
Estos ejercicios cumplen la especificidad de involucrar los músculos clave del pedaleo en secuencias funcionales. La idea es hacer versiones relativamente libres (no máquinas aisladas) y moverse con explosividad.
En definitiva, el ciclista amateur o semi-competitivo puede beneficiarse del entrenamiento de fuerza si éste se hace rápido y con cabeza. En la práctica, esto significa series cortas y explosivas (4-10 repeticiones) con descansos largos, dejando varias repeticiones en reserva y procurando mantener la velocidad de cada levantamiento. Así se ganan vatios al pedalear y se evitan piernas aguadas en los entrenamientos de resistencia.
| Ejercicio | Series | Repeticiones | Descanso | Carácter del Esfuerzo (CE) |
|---|---|---|---|---|
| Sentadilla con barra | 2-4 | 4-10 | 2-4 minutos | 40-70% |
| Prensa de piernas | 2-4 | 4-10 | 2-4 minutos | 40-70% |
| Peso muerto | 2-4 | 4-10 | 2-4 minutos | 40-70% |
| Zancadas | 2-4 | 4-10 por pierna | 2-4 minutos | 40-70% |
| Saltos pliométricos | 2-4 | 10-12 | 2-4 minutos | N/A |
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