El ciclismo de montaña es un deporte que ofrece libertad, aventura y un contacto directo con la naturaleza. Sin embargo, es una disciplina intensa que exige tanto al cuerpo como a la mente. La bicicleta es un medio de transporte cada vez más popular, tanto para desplazarse en la ciudad como para practicar deporte en la montaña. Sin embargo, si no se toman las precauciones necesarias, puede ser la causa de accidentes importantes.

En este artículo, exploraremos las lesiones más comunes asociadas a este deporte y las medidas preventivas que puedes tomar para seguir disfrutando de la bicicleta con seguridad.
Tipos de Lesiones Más Frecuentes
Las lesiones más comunes en el ciclismo están relacionadas con el sobreuso. La doctora Eva Peña, de Clínica CRL, explica que las lesiones más frecuentes incluyen:
- Dolor en la parte baja de la espalda (lumbago).
- Dolor anterior de rodilla (articulación patelofemoral).
- Síndrome de la banda iliotibial.
- Tendinopatía cuadricipital.
- Dolor de cadera, tanto tendinoso como articular.
Además, son comunes las neuropatías del miembro superior, como:
- Síndrome del túnel carpiano.
- Neuropatía cubital, debido a la posición prolongada sobre el manillar.
Estas lesiones suelen ser causadas por un uso excesivo, técnica inadecuada o un ajuste incorrecto de la bicicleta.

Anatomía del túnel carpiano
Lesiones Específicas y sus Causas
Las fracturas de clavícula son una de las lesiones más comunes en el ciclismo de montaña, especialmente después de caídas directas o colisiones con obstáculos en el camino. Los síntomas incluyen dolor agudo e hinchazón en la zona.
Las caídas y los impactos intensos pueden provocar esguinces y luxaciones en las articulaciones, especialmente en muñecas, tobillos y codos. Estos accidentes pueden limitar el movimiento y causar dolor.
Los ciclistas de montaña pueden sufrir contusiones y hematomas debido a colisiones con rocas, árboles o el propio terreno.
El síndrome de la rodilla del ciclista es común en MTB, causado por movimientos repetitivos de pedaleo o torsiones durante maniobras difíciles. Los esguinces y distensiones en los ligamentos de la rodilla pueden provocar dolor e hinchazón.
Las caídas en terrenos accidentados pueden provocar fracturas óseas y esguinces en los brazos y piernas, causando dolor intenso e inmovilización temporal.
Los ciclistas de montaña también pueden experimentar dolor en la espalda baja, especialmente si mantienen posturas incorrectas o sufren aterrizajes bruscos tras un salto.
Lesiones en las Manos
También pueden ocurrir:
- Síndrome del túnel carpiano: Neuropatía o atrapamiento nervioso dado por la compresión del nervio mediano en su paso por el túnel del carpo a nivel de la muñeca. En un comienzo se manifiesta como hormigueo en los dedos pulgar, índice y medio.
- Síndrome del canal de Guyon: Compresión o atrapamiento del nervio cubital al pasar por el canal de Guyon, que se encuentra en el talón de la mano, causando adormecimiento de los dedos meñique y anular.
- Tendinitis en los flexores de los dedos: Inflamación de los tendones.
En fases iniciales, el manejo de ambas patologías consiste en ir cambiando regularmente la posición de las manos y buscar un adecuado acolchado del manillar y guantes.
Lesiones por Caídas
Las caídas de la bicicleta con apoyo forzado de la extremidad pueden causar:
- Alrededor del hombro: Fractura de clavícula, luxación de hombro y disyunción acromioclavicular.
Condromalacia
La condromalacia es el daño que se genera en la superficie articular de la patela en su relación con el fémur. Los factores de riesgo más frecuentes de la condromalacia son biomecánicos, es decir, están asociados a la manera en que la rótula se mueve sobre el cartílago del fémur. Esto puede desencadenarse por un traumatismo menor o lesión, debilidad muscular del cuádriceps, alteraciones de ejes, o práctica de deportes de alto impacto que someten a la articulación a movimientos repetitivos y bruscos.
Estos son:
- Alteraciones en la alineación de la rótula.
- Pronación excesiva en la pisada (pie pronador).
- Displasia de caderas o de rodilla.
- Alteraciones en la biomecánica de la rodilla.
- Longitud desigual de las piernas.
Disfunción Patelofemoral
La Disfunción Patelofemoral es una lesión que se produce en la articulación de la rodilla. En esta articulación se genera una desalineación en el eje de movimiento que realiza la patela a través del surco intercondíleo (surco formado por los cóndilos lateral y medial del fémur). Esta disfunción posee distintas etiologías (causas), las que se traducen en inflamación, dolor y crépitos en movimiento.
Posibles síntomas
- Dolor: El síntoma inicial es el dolor en la rótula o debajo de esta, se describe generalmente como dolor punzante, este puede afectar también la banda iliotibial (BIT) en alteraciones que la relacionan dependiendo de las causas.
- Inflamación: El exceso de roce en esta articulación genera inflamación que evoluciona con alteración en el cartílago articular de la patela o fémur, la cual sin tratamiento predispone la rodilla a sufrir otras patologías.
- Crepitos: Independiente del estadio en que se encuentre la lesión es posible que el paciente sienta crépitos al tocar la articulación e incluso pueden llegar a ser audibles. La sensación de que “se sale la rodilla” es también posible.
¿Por qué se puede producir?
- Prácticas de deporte como trekking y trote en terrenos con inclinación, también en deportes que involucran flexoextensión repetitiva de rodilla como el ciclismo.
- Desbalances musculares en rodilla o en articulaciones que se relacionan directamente con esta, como tobillo cadera y estabilidad lumbar.
- El realizar deporte sin una correcta asesoría de elongación conlleva al aumento de sobrecarga en la articulación patelofemoral.
- Alteración de la cualidad propioceptiva del sistema neuromuscular global de miembro inferior (de existir alguna alteración en articulaciones vecinas, esta repercute de manera directa sobre el funcionamiento de la articulación patelofemoral).
- Alteraciones en la activación muscular de la columna vertebral, pierna y el pie.
- Utilización de calzado inadecuado (zapatillas neutras, pronadoras e inversoras).
- Factores anatómicos predisponentes, por ejemplo: Genu valgo, Hipoplasia condilar, Displasia de cadera al nacer, variación en la longitud de extremidades, pie plano.
El diagnóstico es principalmente clínico, para ello es fundamental una evaluación exhaustiva, no sólo de la rodilla. El apoyo imagenológico es importante, la radiografía nos ayuda a valorar la posición de la patela, la altura de los cóndilos femorales y analizar si existe o no una correcta alineación patelofemoral. La resonancia magnética nos ayuda a evaluar la calidad del cartílago articular en relación al desgaste que se produce en la articulación.
La Disfunción Patelo Femoral a pesar de que se considere como una lesión con dolor en la rodilla, debe ser evaluada y diagnosticada dentro de un todo.
¿Cómo lo puedo prevenir?
- Al ser una disfunción de desarrollo progresivo y que no depende de un golpe, caída o accidente, es importante poner atención al inicio de los síntomas (no es normal sentir dolor de rodillas al realizar deporte, bajar escalas o al ponerse de pié posterior al sedente prolongado).
- Consultar de manera oportuna con especialistas, disminuye la posibilidad de generar otras patologías y complicaciones.
- La prevención y evaluación periódica disminuye la probabilidad de sufrir desbalances musculares que conllevan a la sobre carga de la rodilla.
- Complementar el deporte con ejercicios de estabilización de columna, pelvis cadera, rodilla y pié.
- Realizar un trabajo complementario de balance y propiocepción permite tener mayor estabilidad global y estar mejor preparado para la realización de deporte.
- Es fundamental tener una correcta asesoría sobre el calzado deportivo a utilizar así como sobre la técnica de trote.
- La utilización de vendajes de contención (Tape), para favorecer la alineación articular y de vendajes neuromusculares (K-tape) para favorecer el balance muscular, son útiles dependiendo de la etapa de la lesión en entrenamiento y competencia.
- Es beneficioso alternar ejercicios de alto impacto con otros de menor, como por ejemplo, nadar.
¿Qué complicaciones podría generar?
- El realizar las actividades de la vida diaria o actividad deportiva con esta disfunción, predispone a daños progresivos sobre la misma y a otras regiones del cuerpo.
- Desbalances musculares progresivos en columna, cadera y tobillo.
- Pinzamiento de cadera.
- Alteraciones artrokinemáticas en regiones cercanas y distantes como columna lumbar, toráxica y cervical.
- Tendinitis de tendón del cuadriceps, tendón patelar y banda iliotibial.
- Disfunciones sacroiliacas.
- Alteraciones en la mecánica del pié, aumentando las posibilidades de generar fascitis plantar, y daño articular en retro, medio y antepie.
- Al ser el desbalance muscular una característica fundamental del Sindrome Patelo Femoral, genera mayor sobre carga de manera global a nivel articular, lo que aumenta los procesos de desgaste y acelera procesos degenerativos crónicos como la artritis y artrosis.
¿Cómo lo puedo tratar?
En fase aguda de dolor la utilización de hielo post ejercicios es de gran ayuda en el control de la inflamación y el dolor. De manera convencional la Kinesiología busca a través de la fisioterapia el alivio de los síntomas apoyándose en ejercicios y elongación de la musculatura relacionada con la articulación lesionada.
- Realización de pautas individualizadas de ejercicios de activación y estabilización.
- Electroestimulación para grupos musculares débiles.
- El apoyo ortopédico de Tape, K-tape, rodilleras, etc., es beneficioso “siempre y cuando” se utilice bajo una correcta asesoría por parte de especialistas en rehabilitación.
- El detener por completo la actividad física no es siempre la mejor alternativa, si el manejo es oportuno, específico para el cuadro de cada paciente y personalizado.
La clave en la obtención de buenos resultados en el tratamiento de esta disfunción es el enfoque de la evaluación. No basta sólo con el análisis de la rodilla y los músculos que se relacionan con esta. La rodilla es una zona de transición entre dos articulaciones con alta libertad de movimiento (cadera y tobillo), es por esto que una observación global de toda la cadena de movimiento permitirá detectar todas las alteraciones responsables de esta patología y, por ende, nos dará el camino correcto para su recuperación.
Medidas de Prevención
Para reducir el riesgo de lesiones, considera las siguientes recomendaciones:
- Ajuste Adecuado de la Bicicleta: Asegúrate de que la bicicleta esté correctamente ajustada a ti. Un ajuste adecuado del sillín, en particular su altura, puede reducir significativamente el riesgo de lesiones en la rodilla. La altura del sillín debe ajustarse para mantener un ángulo de flexión de la rodilla entre 25-30 grados.
- Preparación Física: La falta de preparación física es un factor de riesgo para las lesiones por sobreuso. Un programa bien equilibrado debe incluir al menos un ejercicio de estiramiento para cada grupo muscular principal, como la espalda baja, las caderas, los muslos posteriores y las piernas.
- Equipo de Protección: Utiliza siempre un casco certificado según normas internacionales. Además, considera usar guantes, coderas, rodilleras y protección de espalda. Los guantes ayudan a disminuir los daños en caso de caídas y la amortiguación disminuye la sintomatología en caso de neuropatías por atrapamiento.
- Hidratación y Alimentación: Tanto antes como después de un pedaleo largo se recomienda una adecuada hidratación y alimentación con carbohidratos de fácil digestión para tener energía y optimizar la recuperación.
- Protección Solar: No olvides el uso de protector solar.

Equipo de protección para ciclismo
Recomendaciones Adicionales para Niños
La doctora Constanza Fuentes, pediatra de Clínica Alemana, entrega una serie de recomendaciones para prevenir los accidentes en bicicletas, tanto tradicionales como de balanceo.
Algunas recomendaciones incluyen:
- Los menores de un año no deben andar en bicicleta ni como pasajeros en asientos ni en portabebés.
- Los niños pueden ir como pasajeros de bicicletas de adultos cuando tienen entre uno y cuatro años, siempre resguardados por una correcta instalación y ajuste de las correas.
- La altura de la bicicleta debe permitirle al niño que ambas plantas de los pies toquen el suelo al estar sentado y tomando el manubrio.
- Al estar de pie, debe haber un espacio prudente de aproximadamente 2,5 centímetros entre los genitales del niño y el marco de la bicicleta.
- No se deben retirar los adhesivos reflectantes.
Uso del Casco
El uso de casco es fundamental para prevenir lesiones graves. Las recomendaciones universales para elegir un casco son:
- Usar un casco certificado según normas internacionales.
- Que sea adecuado para la circunferencia de cráneo, con esponja interior que permita un mejor ajuste.
- El casco debe usarse sobre las cejas y no resbalarse hacia los lados.
- Las correas deben tener forma de “Y” bajo las orejas, estar en perfectas condiciones, deben ser fáciles de cerrar y abrir por un adulto.
- Es deseable que el casco cubra hasta la nuca.
En caso de un golpe importante, se debe reemplazar el casco, ya que al sufrir un accidente, este elemento presentará pequeñas fracturas y pierde capacidad de protección para un próximo evento.
Buenas Prácticas de Comportamiento
Entre las recomendaciones de comportamiento que identifica la pediatra de Clínica Alemana se encuentran:
- Aprender a frenar es tan importante como aprender a balancearse y pedalear.
- Para aprender a andar en bicicleta y, en niños menores de seis años, se sugiere hacerlo sólo en áreas libres de vehículos motorizados, idealmente en superficies blandas.
- Siempre se deben seguir las reglas del tránsito, priorizar el uso de ciclo vías y evitar andar por la calle.
- Al cruzar la calle deben bajarse de la bicicleta y caminar, respetar la señalética de tránsito.
- Estar concentrado en la actividad: no utilizar audífonos, celular u otros.
Cómo EVITAR DESTROZARTE LAS RODILLAS montando en BICI
Aumento de Lesiones Deportivas en Primavera
La primavera marca el regreso de la actividad física al aire libre. En Clínica Cruz Nacional Santiago Centro - Santa Lucía, se ha observado un aumento en consultas por caídas en bicicleta, esguinces, torceduras y tendinitis.
Si presentas dolor, hinchazón o dificultad para moverte después de una actividad física, no lo ignores.
| Lesión | Causas Comunes | Medidas Preventivas |
|---|---|---|
| Fractura de Clavícula | Caídas directas o colisiones | Equipo de protección, técnica adecuada |
| Esguinces y Luxaciones | Impactos intensos | Calentamiento, técnica adecuada |
| Síndrome de la Rodilla del Ciclista | Movimientos repetitivos de pedaleo | Ajuste de la bicicleta, estiramientos |
| Dolor de Espalda Baja | Posturas incorrectas | Ajuste de la bicicleta, fortalecimiento muscular |