Análisis del libro "Diario sin Motocicleta" de Canek Sánchez Guevara

El libro Diario sin Motocicleta. Vol. 1 Europa fue escrito por Canek Sánchez Guevara y publicado por Editorial Pepitas. El libro tiene 258 páginas y está escrito en español.

Los textos que componen Diario sin motocicleta se sitúan entre el diario íntimo y el desnudo público, el relato de aventuras y el derroche de erudición, el ensayo temático y la crónica vital. Y el ingenio desbocado de su autor es el esqueleto de todos ellos. En ese ir y venir de la escritura, que va escurriéndose entre los géneros, como si ninguno se adaptara exactamente a su voluntad ni a su necesidad, acaba conformando un viaje maravillosamente estático, lleno de observaciones y reflexiones, en el que no hay cuestión humana que se escape a la mirada reflexiva de Canek.

El Che Guevara: Un Símbolo de Resistencia

Durante 1996 y 1997 se han publicado numerosos libros, revistas y artículos sobre Ernesto Che Guevara para conmemorar el treinta aniversario de su ejecución. Por todo el mundo se le conoce simplemente como el ‘Che’. Este apodo se lo dieron amigos y compañeros de lucha cuando se encontraba en Méjico en los años 50.

Pero aún más importante es que el renovado interés por el Che Guevara refleja el atractivo que siempre tuvo para todos aquellos que buscaban una forma de cambiar la sociedad y terminar con la explotación del capitalismo y el imperialismo. Son muchos los que ven al Che y Cuba como símbolo de resistencia.

El Che desarrolló otras ideas sobre la economía y también sobre lo que él denominó como “socialismo y el nuevo hombre”, que se centraba en cómo se podía desarrollar la actitud de la gente hacia la sociedad tras el derrocamiento del capitalismo. Un estudio de la vida del Che demuestra que sus ideas se desarrollaron en un periodo prolongado de tiempo, a menudo como resultado de su propia experiencia. Murió a la relativamente joven edad de 39 años.

Está claro que continuaba desarrollando sus ideas al tiempo de su muerte. Ante las dificultades de la situación en Cuba y los horrores de los que fue testigo en sus visitas detrás del ‘telón de acero’ a la URSS y Europa del Este, parecía estar buscando una alternativa y empezó a explorar otras ideas. Comenzó a leer algunos escritos de León Trotsky algunos años antes de su muerte.

En Cuba y entre las masas latinoamericanas, el Che era un héroe cuyo ejemplo revolucionario debería ser emulado. Su imagen perdura como un símbolo de lucha contra la opresión. Ahora que han estallado protestas contra las políticas ‘neo-liberales’ y el mercado en Latinoamérica, aún es corriente encontrar pintadas de jóvenes en las paredes donde puede leerse “El Che Vive”.

Los Viajes del Che: Un Cambio de Percepción

El primer viaje importante del Che tuvo lugar durante 1950, cuando recorrió extensamente toda Argentina. Por primera vez presenció la enorme división social existente en el país. El primer viaje internacional del Che tuvo lugar en 1952 y el segundo durante 1953-4.

Al principio de su andadura, él y su compañero de viaje, Alberto, se mostraban más interesados en pasarlo bien y en adquirir alguna experiencia médica mientras recorrían Suramérica en un Harley Davidson. Cuando cruzaron la frontera hacia Chile se hicieron pasar por leprólogos. Los periódicos locales de las ciudades y pueblos por los que pasaron llegaron incluso a informar del viaje de los dos jóvenes aventureros.

Sin embargo, aunque es este aspecto del viaje el rasgo dominante de su diario, también otras experiencias le impactaron profundamente. La pobreza y las condiciones que presenció suscitaron crecientemente una conciencia social naciente.

Cuando acampaban en el puerto chileno de Valparaíso, al Che se le requirió para que utilizara sus habilidades médicas para intentar ayudar a una mujer de edad avanzada que se estaba muriendo por problemas de corazón y asma crónicos. Poco podía hacer, pero la experiencia de intentar aplicarle un tratamiento rodeado de pobreza dejó, evidentemente, su huella.

Incapaces de conseguir un barco que los llevara a Isla Oriental, como pretendían, el Che y su compañero se dirigieron al norte, llegando finalmente a Chuquicamata, la mina de fundición de cobre al aire libre más grande del mundo. La propiedad norteamericana de las minas de “Chuqui” era un símbolo de la dominación “gringa” imperialista de Chile. Fue aquí donde el Che y Alberto se toparon con la cruda realidad de la lucha de clases.

El Che y Alberto consiguieron entrar en la mina donde se estaba preparando una huelga general. Esta visita a Chuqui le produjo una impresión duradera al Che, que conservó un cuaderno sobre esta experiencia en el que detalló no sólo las impresiones que tuvo de los trabajadores.

¡Ladran Che!: Un Análisis Teatral

Carlos Alsina es dramaturgo, director y docente de teatro nacido en San Miguel de Tucumán en 1958. A lo largo de su carrera como artista de teatro y escritor ha elaborado 55 textos teatrales. En este marco se inscribe la obra de ¡Ladran Che! (1994), en tanto que vino a cuestionar los discursos políticos y la devastación social que sucedía en el menemismo.

En este nuevo contexto cultural se vislumbran los cambios estéticos en las búsquedas de Carlos Alsina. Los años noventa, señala Dubatti, tuvieron la característica de que "nadie se jacta de poseer el discurso ideológico o estético más claro, de acuerdo con la caída de las grandes certezas".

La constitución del héroe guerrillero en el caso de la figura del Che se suele transfigurar en el héroe sobre el que Joseph Campbell señala una serie de características en su camino heroico. En este punto Carlos Alsina intenta huir de ese lugar de héroe romántico idealizado. El autor hace dialogar al Che Guevara con Don Quijote: un héroe con un camino similar, en términos de Joseph Campbell, pero que Cervantes se ocupó de parodiar en su novela Don Quijote de la Mancha publicada originalmente en 1615.

Así como Miguel de Cervantes parodia las historias caballerescas, Alsina parodia toda la construcción mítica alrededor de Ernesto Guevara incorporándolo al mundo Cervantino. El personaje del Che Guevara en el texto dramático mezcla su lenguaje con el que produce Don Quijote.

Diarios en motocicleta (2007). A través del testimonio de Alsina y del estudio de la obra podemos ubicar el vínculo entre el exotexto y los paratextos (Pérez Firmat, 1978) que utilizó el autor para construir la dramaturgia. Lo que nos interesa es ver cómo estos intertextos establecen un diálogo directo y abierto entre ambos personajes.

Allí, Don Quijote expresa nuevamente su postura sobre las armas, vehículo para lograr la paz según este personaje; y declara lo mal que le cae Cervantes como letrado. El diálogo se extiende al Che, personaje complejo también por su rol de guerrillero y por su legado escrito, quien acuerda con Quijote que sufre más el soldado que el escritor.

Ambos personajes articulan recuerdos a través de las cartas de amistades que los siguieron en sus aventuras. Lo que se parodia, justamente, es esa manera de recordar a Guevara muchas veces plasmada en las biografías.

Alsina, en su obra, asocia a Guevara a su pensamiento de hombre nuevo y desde allí lo vincula con el amor a toda la humanidad.

Dentro de los mitos que descompone Alsina se encuentra el juego que propone con la metamorfosis de médico-guerrillero.

¿Por qué deberías leer el “Don Quijote de La Mancha”? - Ilan Stavans

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