Desde hace casi una década, los skateparks de distintos lugares de Chile acaparan a más personas además de skaters y bikers. Niñas y mujeres patinadoras de todas las edades se sumaron a estos espacios con una filosofía particular: la filosofía de mujeres en rollers. Así es el día a día de cientos de mujeres y niñas, de todas las edades, que se encontraron entre bowls y rampas en skateparks y otros espacios. Pueden saber a qué hora llegan, pero una vez allí pierden la noción del tiempo.

Mujeres patinando juntas en un skatepark.
Historias de Patinadoras Chilenas
Francisca vive en Santiago, Trinidad en Puerto Montt y Alejandra en Copiapó. Estudiaron en distintas carreras, universidades y colegios. Alejandra Troncoso tiene 25 años, estudia derecho y ha vivido toda su vida en Copiapó. A sus seis años ya danzaba sobre los patines, haciendo patinaje artístico durante largos años hasta que otras responsabilidades y motivaciones la hicieron dejar las ruedas, pero siempre quiso volver a sentir esa sensación de bailar junto al viento. Y en 2021, se dio la oportunidad. Francisca también se unió gracias a una amiga. Mientras estudiaba biología en la universidad, una compañera la motivó a comprarse unos patines, la insistió tanto que logró convencerla.
Tanto Trini como Alejandra ven en Francisca una persona importante en el auge del patinaje de mujeres en Chile. Las Cabras Roller Skate, que partieron siendo un grupo de no más de cinco mujeres y hoy son decenas que se encuentran en los distintos espacios de Santiago a patinar y motivarse mutuamente, siguen sumando niñas desde los seis años y mujeres de más de cuarenta. “A mí me cambió la vida, y creo que a varias les ha pasado lo mismo. Es un sentimiento muy bacán que te mueve el querer hacer cosas por mujeres, siento muchas cosas. Me ha subido mucho la autoestima, antes me preocupaba el rollito.
Alejandra Troncoso dijo que patinaje es un aprendizaje para la vida y mencionó que hay un antes y un después de subirse a los rollers. “Hoy, si me caigo me detengo a pensar por qué pasó, cosas que antes no hacía en el día a día, si no me va bien en una prueba pienso que quizá no entrené (estudié) mucho, todo es práctica y error y eso ayuda a trabajar la frustración ¿Te caes?
El Rol de las Agrupaciones y la Autogestión
La agrupación de roller skate santiaguina estuvo presente, orientando y acompañando los procesos de aprendizaje y la formación de espacios en otras ciudades fuera de la capital, como es el caso de Puerto Montt -y otras localidades de la Región de Los Lagos- y Copiapó. Tanto Áridas Roller Skate como Lluviosas Roller Skate y Las Cabras Roller Skate realizan a menudo actividades juntas, en sus ciudades o trasladándose a otras por las ganas de conocerse y practicar en equipo.
Desde hace algunos años, patinadoras de distintos lugares de Chile organizan encuentros a través de la autogestión con rifas y otras actividades para hacer fondos comunes y lograr costear los viajes. Pero la idea nunca fue centralizar, de hecho el sueño es unir Chile en una misma pista: “Algunas de las ideas que tenemos con las cabras es hacer una gira por distintos lugares, de norte a sur, es el sueño.
Los desafíos de joven chilena tras ser campeona nacional de patinaje artístico
Desafíos y Demandas de la Comunidad
En Santiago sucede lo mismo. Según relató Fran, “se han robado zapatillas, patines y otras cosas de las cabras” en esos espacios. Durante la conversación, Trinidad volvió a nombrar la violencia en otra oportunidad, “no tener baño es violento, no tener techo es violento”. Como el skatepark está en remodelación, las patinadoras de la ciudad van a Puerto Varas, donde el skatepark está al lado de una cancha cercana a “un sector peligroso”, relató la nutricionista, que recordó un episodio en el lugar: “Una vez estábamos patinando y se sintieron muchos balazos de un rato a otro, tuvimos que tirarnos al suelo.
En efecto, además del crecimiento de la comunidad y la seguridad de los espacios que todas las patinadoras esperan tener en un futuro próximo, “la necesidad” de baños, “lugares para hidratarse” y sobre todo “espacios techados” son puntos que destacó Trinidad durante la entrevista, quien como Alejandra y Francisca prendieron los micrófonos al instante al ser preguntadas por la idea de una gira patinadora por Chile.

Ejemplo de un skatepark techado, una necesidad para la comunidad de patinadoras.
Conexión y Expresión a Través de las Redes Sociales
“Algunas estudian, otras son mamás, otras trabajan, por eso no tenemos horarios establecidos. Como entre salto y salto en ocasiones salen trucos que quieren capturar, las patinadoras se graban mientras practican por las pistas, luego transforman ese material en videos acompañados de edición y música, y son subidos a las redes sociales con hashtag que han permitido conectarse de norte a sur. Como nosotras siempre hemos sido contestatarias, le ponemos nuestro toque político a la cosa, somos cuestionadoras, nos dijimos bueno ¿por qué vamos a sumarnos a las gringas? De esta manera nació la agrupación con el nuevo nombre.
Trinidad señaló sentirse acompañada, independiente del lugar donde esté. Una clase magistral llevada por la agrupación santiaguina hasta la ciudad de Osorno “le abrió un portal”. De la vergüenza de estar sola en un skatepark e inseguridades con su cuerpo, pasó a estar en lugares que nunca conoció y sentirse acogida: “estuve en lugares que nunca había ido y conocí chicas que me abrieron las puertas de su casa sólo por ser patinadora, y es lindo porque se produce un intercambio cultural, conozco chicas de La Serena, de Copiapó…”.