¿Cuántos Kilómetros Recorre un Ciclista Profesional al Año?

Determinar la distancia exacta que recorre un ciclista profesional en un año es una tarea compleja, influenciada por múltiples factores como la disciplina, el calendario de competiciones y la intensidad del entrenamiento. Sin embargo, podemos explorar diferentes aspectos para comprender mejor este fenómeno.

Para entender la fisiología de un ciclista profesional, vamos a comparar las diferencias entre un ciclista profesional y uno amateur. Utilizaremos la unidad de medida VO2, la máxima cantidad de oxígeno que puede usar una persona cada minuto. Cuanto más oxígeno pueda utilizar un deportista más energía puede generar para alimentar a sus músculos y más eficiente será el rendimiento deportivo.

Se mide en mililitros por kilo corporal por minuto= ml/kg/min. Por tanto, si tenemos en cuenta que los profesionales suelen tener un VO2 promedio de 80 y los ciclistas amateurs pueden alcanzar los 60, encontramos una ventaja en cuanto a procesamiento de oxígeno del 33%.

Pero no solo es fundamental el máximo oxígeno que puede procesar el cuerpo para tener un gran rendimiento deportivo, también hay que tener en cuenta el umbral de lactato o de procesamiento, o cuanto tiempo puede el cuerpo mantener ese máximo de oxígeno sin una acumulación excesiva de lactato mientras hace un ejercicio físico.

El profesor Iñigo San Millán comparó cifras de lactato entre ciclistas mundiales y amateurs. Llegó a la conclusión de que con una potencia promedio de salida de 3 W/kg, los aficionados producían 37,5% más de lactato que los profesionales y si la potencia subía a 3,5 W/kg la cantidad de lactato subía espectacularmente hasta los 62,5%. A 5,5 W/kg, un 77% más.

Aunque las diferencias fisiológicas son importantes, se acusan más todavía en carretera. Por ejemplo, se registró una salida de Froome en el que alcanzó una potencia de 414 W en 41 m 28 seg, unos 5,78 W/kg. En cambio, según datos de Strava, mismamente en la etapa más popular del planeta (Box Hill en Surrey) observan que el tiempo promedio de los mejores ciclistas amateurs es de 310 W en 7 min 09 seg, que equivale a 4,19 W/kg.

Los sprinters profesionales pueden mantener 1.000 W durante más de 30 segundos.

Para valorar la diferencia con un aficionado de verdad, tendríamos que compararlo con William Turnes, francés no profesional de la categoría de 40-44 años y que pasó en quinta posición por la linea de meta con un tiempo de 5 h 02 min 56 seg, un 15% más lento que Nibali y casi 10 minutos más lento que Guiarnieri (el peor clasificado de esa etapa en los pro). El último clasificado de los amateurs finalizó la etapa en 12 h 46 min 07 seg, casi tres veces más de lo que tardó Nibali.

Para encontrar una medida representativa, también podemos analizar al corredor amateur que quedó en la mediana o punto medio de la clasificación.

Claro, cualquiera sabe que los ciclistas profesionales son mucho mejores que un ciclista semiprofesional o que solo utiliza la bicicleta como una escapatoria para hacer deporte y disfrutar de su tiempo libre.

En una perspectiva completamente diferente encontramos a Jacopo Guiarnieri, que fue el último ciclista del Tour profesional en pasar por la linea de meta e hizo un tiempo de 4h 53 min 23 seg, un 12% más lento que Nibali, habría quedado por detrás del campeón de aficionados (recordemos que fue pro) pero aun así está muy por delante de la mayoría del pelotón de amateurs.

La "Etape du Tour" es un evento anual en el que una multitud de aficionados recorre la misma etapa del Tour de Francia que recorren los ciclistas profesionales. El último año tuvo lugar en la Briançon, la ciudad más alta de Francia con una altitud de 1236m; una etapa agotadora con 181 km de montaña, cuya última subida, de diez kilómetros, promedia una pendiente del 10%.

Por ejemplo, en 2015, el ganador del pelotón de aficionados o amateurs fue Jeremy Bescond, marcando un tiempo de 4h 52 min y 44 seg. Menos de una semana después, era el turno de los ciclistas profesionales y Nibali se hizo con la victoria de etapa, en esta ocasión, el italiano marcó un tiempo de 4 h 22 min y 53 seg, un 11% más rápido que el campeón amateur.

El Ultraciclismo: Llevando el Cuerpo al Límite

El ultraciclismo es una disciplina extrema donde los ciclistas llevan su cuerpo al límite, recorriendo miles de kilómetros en eventos que pueden durar días, durmiendo apenas una hora al día. Para algunos, es una competición; para otros, una aventura personal.

La mayor parte de nosotros puede pensar que el Ultraciclismo es una cosa moderna, una moda surgida hace pocos años, pero nada más lejos de la realidad. Para encontrar los orígenes de esta modalidad tenemos que remontarnos a finales del s. Por un lado estaba la París-Burdeos, de unos 600 kilómetros de recorrido. Y por otro, de la mano del periódico francés Auto-Vélo y Pierre Giffard, nació la primera París-Brest-París, con un total de 1.200 km.

Hay que señalar también que en 1931 nació la versión Randonneur de la París-Brest-París, la versión cicloturista de esta prueba en formato Brevet y con espíritu no competitivo. Este espíritu no competitivo de las Brevet ha sido el que más ha cuajado en Europa, convirtiendo estos viajes en toda una experiencia personal entre el ciclista, su bicicleta, el entorno y el resto de participantes. En España destaca la Madrid-Gijón-Madrid, también de 1.200 kilómetros (con un límite de 90 horas).

Los americanos se dieron cuenta de ello y en 1982 crearon la Race Across America (RAAM), la que se ha convertido en la carrera más dura del mundo. Su recorrido inicial partió desde Santa Mónica (California) para acabar en el Empire State Buiding en Nueva York. Con 3.000 millas de recorrido (casi 5.000 kilómetros), se asemeja al del Tour de Francia, aunque salvando las diferencias en cuanto a desnivel y que en la RAAM no hay etapas configuradas, tampoco jornadas de descanso y sólo se para lo mínimo imprescindible.

Así pues encontramos dos vertientes para entender el Ultraciclismo, la corriente americana, más centrada en la competición, y la corriente europea, que mantiene el espíritu aventurero.

Para él entrar en la competición de Ultraciclismo fue una cuestión de progresión natural. Viendo su rendimiento en las Brevets más largas, poco a poco fue ampliando sus retos hasta dar el salto a las pruebas competitivas.

Julián había practicado otros deportes hasta que empezó a destacar en los triatlones Ironman. Para entrenar fondo y en concreto el sector de la bicicleta, empezó con las Brevet. Le gustó la filosofía de estas pruebas y de las personas que acuden, enganchándose por la forma de disfrutar de la bicicleta y la distancia.

En esta práctica influye mucho la edad por el proceso de maduración físico y psicológico. Además, cuesta mucho explicar esta modalidad a la gente joven. Los ciclistas jóvenes están orientados a la concepción clásica del ciclismo. Además el tipo de entrenamiento y competición es muy duro y difícil de asumir (entrenamientos de 6 horas que empiezan a las 5-6 de la mañana).

A diferencia de un ciclista convencional, en un ultraciclista el peso tiene una importancia relativa. “Es mucho más importante gozar de una estructura de cuerpo fuerte, y trabajar la musculatura, especialmente de determinadas zonas, ya que tienen que soportar estar en una misma postura durante muchas horas”.

Aunque hay excepciones, la complexión de un ultraciclista es más fuerte que la del ciclista habitual. Incluso en algunos casos más fuerte que la de un esprínter, que son los más voluminosos del pelotón. Mientras que en el ciclismo convencional se busca bajar peso de zonas como los hombros, brazos, etc.

Antes, el entrenamiento y la estrategia en carrera se centraban en lo que lo que Julián y su equipo denominan la estabilidad, es decir, gozar de una resistencia física y mental suficiente para aguantar los kilómetros que dura la prueba. Pero la profesionalización que ha llegado a este sector, con cambios en las rutinas de entrenamiento y aclimatación hace que la velocidad sea un nuevo factor a tener en cuenta.

Prueba de ello es que en el Campeonato de Europa de 24 Horas de este año, las primeras 16 horas se rodaron a una media de 42 km/h. Carreras como la Race Across America, de casi 5.000 km, se hacen pensadas en ir muy rápido los 3-4 primeros días. En pocos años se ha evolucionado de una estrategia conservadora a una en la que el primer día se rueda muy rápido para luego administrar la renta.

Estos primeros días de ir muy rápido es lo que Julián denomina la parte inestable, cuando se alcanza el límite del umbral aeróbico. Una vez superada esta parte, se entra en la estable, en la que el cuerpo funciona de forma más autónoma, y aunque ruedas más despacio, todo está más controlado. El cuerpo ha agotado sus reservas de glucógeno y funciona con la energía de las grasas.

“La estrategia actual que se sigue en estas carreras es la de intentar aumentar al máximo el periodo de inestabilidad para ganar el máximo tiempo posible. Luego se trata de ir administrando la distancia y la ventaja”.

Físicamente es muy duro ya que la posición que se lleva sobre la bici es muy agresiva, la tendencia es a llevar una posición muy aerodinámica, o directamente con una “cabra” si está permitido en la prueba y esto afecta a muchos factores además de a los músculos. Uno de ellos es la digestión, que se hace muy mal debido a que la posición es muy mala para el trabajo estomacal. Además, al comer en marca, con el aire dándote constantemente en la boca, es fácil que se te resequen las mucosas y te salgan llagas por toda la boca.

Pero quizá la parte que más afecte al deportista es, en realidad, la falta de sueño. Se duerme en torno a una hora al día y se tiene el hándicap de que el amanecer suele afectar mucho al rendimiento físico y moral por los ciclos circadianos.

Para Julián, y para la mayoría de los ultraciclistas, “el amanecer es un multiplicador del esfuerzo que hayas hecho. Es común que sea el momento más duro y hay que vigilar muy bien para no exprimirte al máximo justo antes de que lleguen estos momentos más complicados.

Necesitas mínimo un mes (física interna y externamente) de parón absoluto. De hecho, “si en un mes subirse a la bici es un éxito. Ves como el cuerpo se regenera, pero de forma muy lenta. Hay que volver muy poco a poco”.

La sensibilidad en los pies y en las manos tarda muchos días en volver, y los niveles del cuerpo hay que equilibrarlos poco a poco. Las pruebas de 1.000 km o las de 24 horas son mucho más rápidas para recuperar. De hecho podría llegar a hacerse en dos semanas si se estructura bien.

Por lo demás, las rutinas de entrenamiento se asemejan mucho a las de un ciclista profesional, pero con dos diferencias. La primera y lógica es la duración, aunque se trabaja mucho la intensidad, la carga de trabajo dura más. Para una prueba de 24 horas, por ejemplo, se hacen series de una hora. 8 series de una hora.

Pero la gran diferencia es, en realidad, el trabajo con restricción de hidratos de carbono para acostumbrar al cuerpo a quemar la grasa. “Es un trabajo mucho más duro y desagradable y que tiene un tiempo de recuperación mayor. Este entrenamiento consiste en vaciar el cuerpo de reservas de hidratos de carbono y luego hacer un entrenamiento largo a la mayor velocidad posible.

“La sensación es la de ir con una pájara constante, por lo que hay que tener una gran fuerza de voluntad y tenerlo muy bien controlado. Además, este entrenamiento se mezcla con situaciones críticas (amanecer, noche…) que luego se replicarán en la prueba.

“Al final no importa tanto entrenar la distancia como sí el poder llevar al cuerpo al límite y acostumbrarlo a trabajar ahí. Además, una de las grandes diferencias es que mientras que los profesionales buscan entrenar en las mejores condiciones posibles aquí es al contrario.

Mientras que antiguamente se buscaba una posición más cómoda y erguida sobre la bicicleta, actualmente la tendencia en cuanto a geometrías y ergonomía es la misma que en el ciclismo profesional, buscar la aerodinámica.

El equipo también sufre mucho cansancio y estrés “la convivencia en una carrera como la RAAM es como un Gran Hermano, es una experiencia muy complicada para todos. Los vehículos también sufren una barbaridad ya que apenas se apagan. Se reposta en los momentos en los que yo descanso, ya que el coche sólo se para cuando lo hace el ciclista.

“Cuando hemos devuelto un coche después de una carrera de este tipo, especialmente de la Race Across America, el coche ha llegado a la empresa de alquiler con todos los chivatos encendidos.

Esto es el Ultraciclismo, ser capaz de autodestruirte y luego regenerarte encima de una bicicleta. Llevar tu cuerpo al límite y explorar más allá de él.

Mitos y Realidades sobre el Kilometraje en Ciclismo

Existen muchas ideas sobre cuántos kilómetros recorren los ciclistas, tanto profesionales como aficionados. Es crucial distinguir entre lo que se considera un kilometraje significativo y las exageraciones.

He leido gente por ahí que se hace 10.000 (*****, 3 tours). Jejeje, 10.000 km de carretera no son cifras de profesional ni muchísimo menos.

10000 al año ????... *****...esa gente se ve que ni trabaja... Yo voy a hacer 2 años en esto de la btt y llevo ahora casi 7000 km... El año pasado 14500, este año camino de superarlo. No hay que ser Contador para hacer esas cifras.

Yo suelo hacer 10.000 al año los ultimos años. Pero de monte saldrán unos 3000 como mucho. yo tengo echo aora mismo unos 800km de monte , y llebo un mes y algo... asink y nisikiera la cojo todos los dias... 2 o 3 veces por semana ... cuando la cojo ago 30 , 40 , 60km (mixto) .... depende del dia y las ganas igual ago solamente 20km pero 20 km que te revientan... esto de hacer kms solo es tener ganas.

Yo alterno mtb y carretera y no tengo ni idea.... mido el entreno por horas de entrenamiento y nivel de intensidad, me da igual los km que haga .

Consejos para Iniciarse en el Ultraciclismo

  1. Antes de plantearte desafíos de ultraciclismo, asegúrate de tener una base sólida. Deberías sentirte cómodo realizando salidas de 100-150 kilómetros y tener varios años de experiencia.
  2. Los brevets de larga distancia son excelente forma de iniciarse. Estas marchas cicloturistas no competitivas ofrecen recorridos de 200, 300, 400 o más kilómetros con puntos de control y tiempo límite.
  3. Dedica tiempo a experimentar con diferentes estrategias de alimentación e hidratación durante entrenamientos largos. Descubre qué alimentos te funcionan, cuánto necesitas comer por hora, y cómo responde tu estómago.
  4. Asegúrate de que tu bicicleta está correctamente ajustada. Una posición incorrecta se tolera durante salidas cortas, pero durante horas se convierte en fuente de dolor. Considera invertir en un estudio biomecánico profesional.
  5. Comienza a desarrollar estrategias mentales que te ayuden en momentos difíciles. Aprende técnicas de respiración, visualización y autodiálogo positivo.
  6. Es fundamental tener claro por qué quieres hacer esto. El ultraciclismo requiere sacrificio y momentos de sufrimiento considerable.

Estos ultraciclistas cuentan con patrocinadores particulares y gestionan su propia agenda de competiciones y desafíos.

El ultraciclismo no es para todo el mundo, y no tiene por qué serlo. Es una disciplina extrema que requiere años de preparación, una dedicación extraordinaria, y una fortaleza mental que va más allá de lo habitual.

Entrena como un Pro. Alberto Contador. Train like a pro

tags: #cuantos #kilometros #hace #un #ciclista #profesional