Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha querido ir más rápido, más alto y más lejos. En el mundo del motor, fue el Bugatti Veyron el primer coche de producción en superar los 400 km/h y oficializarlos como la vara de medir de los hiperdeportivos. Podría argüirse algo similar, en el mundo de las motos, con las míticas Suzuki Hayabusa. No obstante, la moto de la que os quiero hablar hoy es mucho más rápida y radical.
La Kawasaki Ninja H2 llegó para marcar un antes y un después entre las motos de altas prestaciones gracias a su propulsor sobrealimentado y aspecto de caza, gracias a sus spoilers y alerones. En 2019 era renovada con una importante ganancia de potencia y una mayor presencia de tecnología y equipamiento, mientras que en 2020 no se introducen mas cambios que pequeños estéticos.
Esta es la protagonista de este artículo, una moto de 55.000 euros de precio, 326 CV de potencia, y más de 400 km/h de punta.
Precio de la Kawasaki H2R Carbon: 36.850 €
La Kawasaki Ninja H2R es un misil tierra-tierra con compresor y 326 CV. Superar los 200 km/h en una moto implica soportar en nuestro cuerpo una enorme presión aerodinámica, que todo pase muy rápido, y que no existe margen para el error. Si lo habéis vivido, es una experiencia visceral, cargada de adrenalina. No quiero imaginarme lo que sintió el piloto turco Kenan Sofouglu cuando en 2016 logró superar los 400 km/h en un viaducto cerrado al tráfico, sobre una Kawasaki H2R de serie.

No es una moto de calle, por ello, no necesita cumplir el acuerdo de caballeros que limita a 300 km/h la velocidad máxima de cualquier moto.
Características Principales de la Kawasaki Ninja H2R
La H2R es la versión radical de la Kawasaki H2. Al contrario que la H2, la H2R no es una moto matriculable. Es una moto a la que solo podremos sacar el máximo potencial en un circuito. Kawasaki la define como una moto hiperdeportiva.
Tiene un peso muy cercano a una superbike como la Honda CBR1000RR Fireblade, pero en vez de tener una potencia en el entorno de los 200 CV, su motor de 998 cc y cuatro cilindros desarrolla la friolera de 326 CV a 14.000 rpm. Esto es posible gracias a que está sobrealimentado por un compresor centrífugo. No es un turbocompresor, es un compresor volumétrico, que funciona en todo el rango de revoluciones.
Esto permite que el extra de potencia este disponible a cualquier régimen, además de estar acompañado de 165 Nm de par motor a 12.500 rpm. Si equipamos la moto con un sistema ram-air para su admisión, la potencia aumenta hasta los 326 CV. Son cifras de un deportivo de cuatro ruedas realmente serio, en una moto de 216 kilos de peso. La relación peso potencia es inferior al kilo por caballo. Es una absoluta barbaridad.
La Kawasaki H2 de calle comparte motor con la H2R, pero no su escape, junta de culata o árboles de levas. Es una moto más dócil, con 210 CV.

Prestaciones
El 0 a 100 km/h sucede en menos de tres segundos, pero es más impresionante saber que el 0 a 300 km/h sucede en menos de 12 segundos. En cuanto a la velocidad punta, lo realmente complicado es encontrar un circuito con una recta lo suficientemente larga - y un piloto lo suficientemente valiente - para siquiera acercarse a los 400 km/h.
Como seguro que entenderás, el diseño de la moto y su parte ciclo están completamente supeditados a sus absurdas prestaciones. Su carenado es muy agresivo, pero es necesario para mantener una buena estabilidad a alta velocidad. La parte ciclo es de máximo nivel.
Consta de una horquilla invertida delantera de 43 mm de diámetro (ajustable en compresión, extensión y precarga), y un amortiguador trasero Uni-Trak Öhlins TTX36, también completamente ajustable. El equipo de frenado consta de dos discos delanteros de 330 mm, con pinzas Brembo M50 monobloque de cuatro pistones, además de un disco trasero de 250 mm. Se puede adquirir con slicks, de hasta 190 mm de sección en el eje trasero.
Dispone, lógicamente, de ABS desconectable y un control de tracción con tres modos. Tiene control de tracción, embrague antirrebote, Launch Control y sistema KIBS de frenada adaptativa.
Todos sus componentes son de máxima calidad, son de desarrollo propio o están firmados por especialistas de primer nivel, y la fibra de carbono abunda en su construcción. Es una moto orientada a un uso exigente en circuito, y por tanto, no solo no se puede matricular, si no que carece de retrovisores, asiento para acompañante o una instrumentación TFT con una gran pantalla.
Este misil de dos ruedas, sin rival alguno en el mercado, cuesta la friolera de 55.000 euros. Para su exclusividad, prestaciones y enfoque… ni siquiera parece descabellado.
Tecnología y Diseño
No es capricho ni casualidad todo lo que se ve en la Ninja H2R, cada una de las formas, alerones y protuberancias han sido minuciosamente estudiadas para optimizar al máximo la aerodinámica de esta obra de arte.
La instrumentación incluye una pantalla que muestra el ángulo de visualización máximo (gracias a la función de la IMU). La Ninja H2R obtiene el honor de poder lucir el logotipo de KHI "River Mark". Normalmente, este logotipo está reservado para aquellos productos, que dentro de KHI, tienen una relevancia histórica especial.
Un embrague hidráulico de alta calidad necesita menos mantenimiento, asegurando que el tacto inicial se mantiene. Además, con los componentes que equipa Brembo se asegura una gran suavidad y un funcionamiento lineal.
La pintura usada en la Ninja H2R ha sido especialmente desarrollada por Kawasaki. Es altamente reflectante, con apariencia metálica y añade a la moto una apariencia espectacular y de gran calidad.
La incorporación de una IMU permite controlar la inercia a lo largo de 6 DOF (grados de libertad). Mide la aceleración en los ejes longitudinal, transversal y vertical, además de la frecuencia de ladeo y la frecuencia de cabeceo.
Para facilitar un cambio rápido y suave, se ha escogido un tipo de cambio "Dog-ring". Este es el tipo de cambio que se usa comúnmente en MotoGP o F1, y ha sido desarrollado conjuntamente con el equipo de ingenieros del Kawasaki Racing Team.
Un chasis multitubular es una solución perfecta para poder ofrecer la rigidez y la capacidad de difusión de calor suficientes para albergar el espectacular motor de esta moto.
A pesar de usar una configuración habitual de 4 cilindros en línea, la Ninja H2R está equipada una tecnología específica para este motor sobre alimentado y preparado para entregar no menos que la espectacular cifra de 300CV.
Se tomaron muchas consideraciones a la hora de diseñar las cabezas de los cilindros para asegurar la refigeración necesaria para un motor sobrealimentado. Las mayores incisiones para el refrigerante resultaron ideales para la refrigeración de la cámara de combustión.
La posición de conducción ha sido diseñada para una ultra-alta velocidad en circuito. Para ayudar a la sujección del piloto durante las intensas aceleraciones, se diseñaron los flancos del asiento, estos flancos son ajustables en 15mm para adaptarse a todo tipo de pilotos.
Un sistema de válvulas de admisión electrónicas permite a la ECU controlar un volumen ideal de gasolina y aire que se entrega al motor. El resultado es una entrega suave y natural de potencia.
El compresor usado en la Ninja H2R está completamente desarrollado y fabricado en KHI, con la ayuda de otras divisiones (División de turbinas de gas y Maquinaria, División Aeroespacial y la división tecnológica).
Un escape completamente fabricado en titanio, tiene un diseño muy sencillo y un silencioso recto con acabado en forma de megáfono.
El aire suministrado al compresor entra vía una toma doble de Ram Air en la parte superior del carenado. La superficie que ocupa en la parte frontal son unos 13.000mm2, dato para ilustrar la gran cantidad de aire que se necesita para alcanzar una potencia superior a los 300CV.
En lugar de espejos retrovisores, la Ninja H2R monta unos alerones CFRP montados en la parte superior del carenado.
Con la finalidad de mantener un motor sencillo y compacto se adoptó un único sistema de refrigeración y lubricación de todos los componentes del motor, compresor y transmisión.
Utilizando la última evolución de este software y la información proporcionada por la IMU (Unidad de Medida Inercial) de Bosch, KCMF supervisa los parámetros del motor y del chasis a lo largo de la curva - desde la entrada, a través del ápice, y a la salida de curva - la modulación de la fuerza de frenado y la potencia del motor lleva a facilitar la transición sin problemas, y para ayudar a los pilotos a hacer la mejor trazada.