Andar en bicicleta es una de las mejores alternativas para ejercitar el cuerpo y despejar la mente al mismo tiempo. Además, los especialistas recomiendan al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada a la semana para mejorar la salud. Las bicicletas de paseo son un excelente medio de transporte en la ciudad, ya que son sostenibles, rápidas y eficientes, permitiéndote hacer ejercicio mientras te trasladas.
Factores clave para elegir tu bicicleta urbana
Para recorrer varios kilómetros por día, ida y vuelta, conviene elegir bien los elementos y fijarse en sus características. Así hay más posibilidades de que los trayectos sean menos accidentados, que la bici dure más y se transforme en tu vehículo definitivo para circular por la ciudad.
1. Define el tipo de rutas que realizarás
El primer paso al elegir una bicicleta es definir qué tipo de rutas y actividades deseas realizar sobre ella. ¿Estás pensando en dar vueltas por el vecindario o algún parque, o tienes planes un tanto más ambiciosos en mente? Por ejemplo, existen bicicletas para distintos tipos de terreno: urbanas, de montaña, de carretera, gravel, BMX, entre otras. Al buscar una bicicleta urbana o de paseo es importante evaluar la calidad de los materiales, su funcionalidad y versatilidad.
2. Elige la talla correcta
Así como es importante buscar la talla adecuada al elegir tu ropa, lo mismo sucede con las bicicletas. Si la bicicleta es muy pequeña, te resultará incómoda y podría afectar tu postura. Según nuestro porte, y largo de piernas y brazos, necesitaremos una bicicleta más alta o baja.
El marco está vinculado con tu altura y con el largo de tus brazos (que en general están bastante relacionados, pero no siempre). Los tamaños se expresan en tallas: a menor tamaño del ciclista, menor talla, que van desde la XS a la XL. En cada ficha de las bicicletas de W&W encontrarás una guía de tallas con el rango de altura recomendada para el ciclista y la altura del tubo superior, que debes tener en cuenta para subir y bajar de la bicicleta.

3. Engranajes de la transmisión
Otro de los aspectos relevantes que se deben tomar en cuenta son los engranajes de la transmisión. Los engranajes son los que, en pocas palabras, van a determinar la velocidad que pueda alcanzar tu bicicleta. Para los principiantes, los engranajes compactos serían lo ideal.
Con la popularización de las mountain bike, hace varias décadas, se instauró la idea de que mejor era una bicicleta entre más velocidades tenía. Eso puede ser cierto para quienes realmente la ocupan subiendo o bajando cerros, pero en la mayoría de las ciudades -donde hay pendientes pero no tan marcadas- no hace falta tener 18 ni 24 cambios. Si estás en Santiago, por ejemplo, y no debes ir demasiado al oriente, me parece que no es necesario tener una bicicleta con cambios. Las de una velocidad -o single speed- pueden ser más duras en las subidas, pero a la vez son más ligeras y simples, solo te preocupas de pedalear.
BICICLETAS URBANAS. ¿Cuál necesitas? 🤔

4. Suspensión
En cuanto a la suspensión, se trata del sistema que mantiene a la bicicleta estable cuando se pasa por un terreno difícil y que permite que las ruedas puedan moverse de manera independiente al cuadro.
5. Frenos
No puedes pasar por alto los frenos, ya que ellos garantizarán tu seguridad. Los frenos de disco funcionan bajo el mismo principio que los frenos de los automóviles y permiten frenar con menos fuerza. Yo voy por los frenos de disco, son mucho más seguros.
6. Accesorios
Otro aspecto importante es la posibilidad de encontrar accesorios para tu bicicleta, como una cesta o alguna luz o timbre. Las luces delantera y trasera, además de reflectores en las ruedas, las considero obligatorias. El casco solo te protege a ti, lo que está bien, en cambio las luces te hacen visible y proteges a los demás.
7. Materiales del marco
Hoy existen opciones de fibra de carbono, incluso de titanio, que son muy livianas y veloces, pero muy caras. Los marcos de acero o de aluminio, mucho más comunes y accesibles, le parecen suficientes para un uso diario, teniendo en cuenta sus ventajas y desventajas. El de acero es más pesado y por lo tanto requiere de más esfuerzo al pedalear, pero es muy firme y, si se llega a dañar, cualquier soldador lo puede arreglar. El de aluminio, en cambio, es liviano pero más complicado de reparar. Pero para andar en la calle soy de la escuela de pasar piola: un marco muy caro o sofisticado llama la atención de los ladrones.