Los frenos de disco son uno de los componentes más importantes de nuestras bicis. Sin ellos, reducir la velocidad sería muy complicado por no decir imposible. Además, son uno de los inventos que, viniendo de la moto, mejor se han adaptado al MTB. Precisamente por ello hay que acertar muy bien con el tipo de freno que necesitamos, hacerles un mantenimiento adecuado y revisarlos de vez en cuando. Porque a veces fallan o, simplemente, no se adaptan a la modalidad de MTB que hacemos.
La señal más alarmante de la que nos deberíamos de preocupar es que no funcionen los frenos con la potencia habitual. En ese caso, no debemos “forzar” y es mejor quedarnos en casa o acortar la ruta. Entonces tendremos que cambiar el conjunto, alguno de sus elementos o al menos revisar si están en buenas condiciones.
Aquí te ofrecemos una guía detallada para identificar y solucionar los problemas más comunes en tus frenos de disco, asegurando un rendimiento óptimo y tu seguridad en cada ruta.
Cómo limpiar y lubricar los pistones de los frenos de disco de bicicleta
1. Desgaste de las pastillas de freno
Cuando hay un problema con el sistema de frenado lo primero y más fácil es revisar el desgaste de las pastillas de freno. Si las pastillas no están muy desgastadas y tenemos ese cambio brusco de comportamiento debemos pensar en otras opciones.
Una de las razones habituales para esto es por desgaste en las pastillas, que con el uso van perdiendo material y por lo tanto habrá más recorrido entre la pastilla y el disco. Además, cuando el compuesto de las pastillas llega a su fin, notarás que al frenar choca el metal de la pinza de freno con el disco, pudiendo así llegar a dañar éste. Y lo notarás fácilmente porque tendrás una “banda sonora” muy desagradable que te recordará que tu disco se está rayando.
Para solucionar este problema, es tan fácil como comprar unas pastillas nuevas. Asegúrate de que son las pastillas compatibles con los frenos que utilices. Un cambio de pastillas es barato y sencillo. Ya que cambias de pastilla puedes aprovechar para ver los distintos tipos de compuestos disponibles en tu marca de frenos.
Además, cuando el compuesto de las pastillas llega a su fin, notarás que al frenar choca el metal de la pinza de freno con el disco, pudiendo así llegar a dañar éste. Y lo notarás fácilmente porque tendrás una “banda sonora” muy desagradable que te recordará que tu disco se está rayando.
Solución: Reemplaza las pastillas desgastadas por unas nuevas compatibles con tus frenos.

2. Maneta de freno con recorrido irregular
Otro problema común en los frenos es que la maneta no tenga siempre el mismo recorrido a la hora de frenar. Seguro que te ha pasado más de una vez que vas a “echar el ancla” y, de repente, toca la maneta con el puño. Lo peor de todo es que habrá veces que lo haga y otras no.
En la mayoría de los casos, esto se debe a que el freno ha cogido aire.
Si tienes este problema, no hace falta cambiar los frenos. Simplemente hace falta purgarlos. En el mercado existen kits de purgado de freno (ojo porque cada marca tiene el suyo específico) y puedes hacerte con uno por un precio no muy elevado. En caso de que tengas la más mínima duda sobre cómo hacerlo nuestra recomendación es que lo lleves a una tienda o taller. ¡Maneta hasta el fondo! Le pasa a mucha más gente de la que pensamos.
Cambian líquido de frenos, purgan el circuito y en la siguiente ruta… ¡sin frenos! Por ejemplo, si usamos frenos Shimano debemos tener en cuenta que la marca japonesa se caracteriza por utilizar aceite mineral. Mientras que SRAM empleaba líquido sintético DOT... El problema es que si ponemos sintético en unos frenos Shimano (o en los nuevos SRAM) el nuevo aceite “atacará” a las juntas tóricas de la maneta hasta hacer que se rompan.
Una mala elección de líquido de frenado puede hacer que tengas que cambiar todo el sistema de frenado.
Solución: Purga el sistema de frenos para eliminar el aire. Asegúrate de utilizar el líquido de frenos correcto según la marca de tus frenos (mineral para Shimano, DOT para SRAM).
Cómo purgar los frenos paso a paso:
- Durante este paso, tenga cuidado de no dejar que se estanquen burbujas en la funda. El truco consiste en tener una funda vertical.
- Para un freno delantero, la funda es generalmente vertical entre la palanca y la pinza.
- Para un freno trasero, tendrás que enderezar la bicicleta para tener la pinza en la parte inferior y la palanca en la parte superior.
- Último ajuste a realizar antes de empezar a sangrar: la palanca del freno. Este debe quedar perfectamente horizontal para no perder ni una gota de aceite.
- Consigue tu kit universal para purgar tus frenos.
- Después:
- Montar las dos jeringas.
- Enrosca el tubo en la jeringa y el adaptador al final del tubo. Apretar.
- Nunca utilices jeringas que ya hayan sido utilizadas para purgar frenos de DOT en caso de purgar frenos minerales.
- Llene una de las dos jeringas hasta las tres cuartas partes de su capacidad con líquido (primero la que tiene la punta más larga).
- Elimina las burbujas de aire de la jeringa empujando suavemente (no debe quedar aire en la jeringa).
- Conecta la jeringa vacía a la palanca de freno y la jeringa llena a la pinza de freno utilizando una llave Torx de 15.
- Recoge el tornillo y luego enrosca tu jeringa. Apriete con los dedos y luego con un ligero giro de la llave para asegurar el ajuste.
- Haz lo mismo con la pinza trasera cambiando la posición de tu bicicleta. También ajuste la posición de la palanca para que permanezca horizontal.
- Colocar la jeringa llena. Ahora puede iniciar la purga. Para hacer esto, apriete la jeringa desde abajo. Luego, el líquido subirá por la manguera hasta la jeringa superior. Aparecen burbujas.
- Sigue empujando hacia abajo. Luego, empuje la jeringa hacia el yugo para presurizar el líquido por toda la vaina. También pueden aparecer burbujas en la parte inferior.
- Dejar siempre 1cm de líquido en la jeringa para no introducir burbujas de aire.
- Repita el proceso una última vez. ¡Y ahí lo tienes!
- Si el aceite sale sucio no reinyectarlo en el circuito, sino vaciar con cuidado la jeringa de líquido sucio.
- A continuación, retira las jeringas y vuelve a colocar los tornillos.
- Tira de la palanca. Si el contacto no es firme significa que todavía hay aire en el circuito. Por lo tanto, debes iniciar la operación desde el principio.
Si no puedes hacerlo, no dudes en pedir ayuda en un taller.

3. Roce continuo de las pastillas con el disco
Hay veces que tenemos un roce continuo de pastillas con disco que, a veces, deriva en un soniquete insoportable. Cuando ocurre esto el problema es que la pinza está mal alineada respecto al disco o que el disco se ha doblado.
La primera razón tiene fácil solución: hay que aflojar un poco los tornillos de la pinza al soporte del cuadro y ajustarla respecto al disco. La mayoría de las veces basta con aflojar, apretar la maneta a fondo y apretar los tornillos (sin pasarnos). Luego bombeamos un poco mientras hacemos rodar la rueda. En alguna ocasión toca repetir la operación.
Si con esto no se soluciona deberemos echar un vistazo no sea que tengamos algún pistón que no se accione o retroceda correctamente.
Si se nos ha doblado el disco lo primero que tenemos que hacer es escribir cien veces en una pizarra: “ojo con el disco”. Muchas veces apoyamos la rueda sin fijarnos si el disco toca con algo (muy común cuando la metemos en el coche). Otro clásico es que alguien apoye su bici sobre la nuestra presionando el disco.
Si el disco está “tocado” hay algunas herramientas específicas para enderezarlo, pero es una operación delicada.
Entero no, pero a lo mejor te toca pensar en comprar un disco nuevo si éste se ha doblado.
Solución: Alinea la pinza de freno aflojando los tornillos y ajustándola manualmente mientras mantienes la maneta presionada. Si el disco está doblado, intenta enderezarlo con una herramienta específica o reemplázalo si el daño es severo.
4. Fatiga de los frenos en descensos prolongados
Si haces bajadas técnicas, largas o ambas cosas a la vez, puede que notes como los frenos se van “cansando” y cambiando de comportamiento. Lo primero que debes saber es que, hoy en día, no es fácil que unos frenos se “agoten” hasta el punto de dejarte sin frenos. Esto suele deberse a que los frenos hacen un sobreesfuerzo y el líquido y las estructuras de rozamiento (disco y pastillas) alcanzan demasiada temperatura.
Si nos ocurre en momentos puntuales no tiene porqué ser un problema. A lo largo del año es normal que llevemos nuestra bici más allá de los límites.
Si nuestros frenos se “agotan” todos los fines de semana es probable que nuestro estilo de conducción o la disciplina que practicamos esté empezando a poner al límite nuestros frenos. Un ejemplo es bikers que se comprar una bici “trail” o una “enduro” de gamas de inicio y empiezan a mejorar y a atreverse con trazados más complicados y técnicos.
Es posible que estas bicis vengan montadas con frenos de doble pistón que dan un funcionamiento perfecto en la mayoría de las situaciones pero que pueden resultar insuficientes si nos “metemos en líos”. Puede que debamos pensar si no sería mejor cambiar nuestros frenos por unos de cuatro pistones. El otro elemento que podemos necesitar cambiar es el tamaño de los discos. ¿Usamos frenos de 160 mm?
En resumen, si nuestros frenos son insuficientes en cada salida es posible que tengamos que cambiar todo el sistema. En el mercado hay muchas opciones para hacer una “mejora” sustancial sin que tengamos que hipotecar nuestra casa.
Solución: Considera mejorar tu sistema de frenos con unos de cuatro pistones o aumentar el tamaño de los discos si practicas descenso técnico con frecuencia.
5. Pistones bloqueados
Parece ser que esto ocurre cuando la pinza coge ****** o las juntas tóricas de los pistones se secan. La solución es sacar las pastillas de freno, sacar pinza del cuadro, rueda o de la horquilla y presionar levemente los pistones, luego aplicar alcohol y limpiar ******. No no que va yo no he tocado nada, ha sido por las buenas, la he ido a coger y la maneta estaba dura como una piedra y la rueda bloqueada. He conseguido sacar la rueda y quitar las pastillas pero los pistones no hay manera de echarlos más hacia atrás de lo que están y su separación no me da para volver a poner las pastillas.
Entre otras cosas porque para un usuario particular es una acción que realizará pocas veces. Pero la realidad es que es una operación que se complica cuando se trata de pinzas de 4 pistones o en la que se pueden dañar los pistones aplicando demasiada fuerza. Esta nueva herramienta de SRAM para abrir los pistones es tan útil, efectiva y simple de usar como cara. Consiste en dos placas que deslizan sobre ellas a medida que apretamos su palanca giratoria. Sirve para cualquier tipo de freno de disco, no únicamente SRAM.
Obviamente, serán los mecánicos profesionales los que más partido puedan sacarle y los que más rápidamente puedan amortizar los alrededor de 100€ que cuesta.
Los pistones, los lubrico con aceite de silicona. Los hago salir con cuidado, los limpio bien y les pongo una gota de aceite. Luego los metes y sacas un par de veces. Cuando rozan de verdad, se calienta tanto, que el líquido llega a dilatar y presionar más el pistón. De tal manera que se bloquea la rueda.
No necesitas mucho engrase, se engrasa y se limpia, que se quede como cuando te manchas de aceite las manos y te las limpias con un papel que siempre se queda un poco si no te lavas, así como se quedan las manos que se quede el pistón.
Solución: Sacar las pastillas de freno, sacar pinza del cuadro, rueda o de la horquilla y presionar levemente los pistones, luego aplicar alcohol y limpiar. Lubrica los pistones con aceite de silicona y muévelos para asegurar su correcto funcionamiento.
Tabla resumen de problemas y soluciones
| Problema | Causa | Solución |
|---|---|---|
| Poca potencia de frenado | Pastillas desgastadas | Reemplazar pastillas |
| Maneta esponjosa | Aire en el sistema | Purgar el sistema de frenos |
| Roce constante | Pinza desalineada, disco doblado | Alinear pinza, enderezar o cambiar disco |
| Fatiga en descensos | Frenos insuficientes | Mejorar frenos, aumentar tamaño de discos |
| Pistones bloqueados | Suciedad, falta de lubricación | Limpiar y lubricar pistones |
Recuerda que el mantenimiento regular y la atención a los detalles son clave para mantener tus frenos de disco en perfecto estado. ¡Disfruta de tus rutas con seguridad!