El ciclismo, un deporte que despierta pasiones y rivalidades, tiene una rica historia en España. A mediados del siglo pasado, en Torrelavega, el ciclismo era más que un deporte; era una forma de vida, un medio para ganarse el pan diario.
En esos años 50, dos ciclistas emergieron como leyendas en la región de Cantabria: Julio San Emeterio 'El Mezo', fallecido en 2010, y Adolfo Cruz Díaz 'Cinchu'. La sombra de los hermanos Trueba era muy alargada y la empresa de emular sus heroicas gestas se antojaba imposible.
Julio, sin embargo, fue subiendo los escalones a ritmo, sin saltarse ninguno. Con 19 años comienza a dejarse ver en los circuitos de Cantabria y Bizkaia; con 20 recién cumplidos participa en la Vuelta a España. Luego cierra el ciclo inicial con victorias en los circuitos Montañés y de Torrelavega, y en la Atalaya santanderina en una época en la que los patrocinadores brillaban por su ausencia. Incluso se fue hasta Colombia a ganar una etapa. Ya con 28 años se enrola en el recién creado Kas-Boxing y sube de tono con triunfos en etapas de la Eibarresa y Volta. Acude al Tour por selecciones y no termina. Sus contrastados servicios como gregario hace que Baha le lleve a Faema, escuadra del más alto nivel.
San Emeterio, tras su carrera como ciclista, tomó un nuevo rumbo en 1968 al entrar al coche de Karpy como director, transformando un modesto equipo licorero en un semillero de talento joven. Estamos hablando de Jose Manuel Fuente, Julián Cuevas, Barrigón, Antonio Menéndez, Juan Manuel Santisteban o Gonzalo Aja; chavales todos que no habían llamado la atención de los equipos grandes pero a los que San Emeterio, sin embargo, conocía de cerca.
Siguió en Monteverde tras la desaparición del equipo de Amurrio, para pasar a ser después el director de un proyecto nacido en Cantabria de nombre Teka, buque insignia durante largos años, donde dirigió a Agostinho, M.M.Lasa, Gandarias, Tamames o Thaler. Con él dieron las últimas pedaladas López Carril, Pesarrodona, Linares y Perurena, hasta que el mismo Peru tomó las riendas del equipo blanco. Siguió durante años con la nueva camada de Teka hasta que el equipo desapareció al final del año 1990. Un hombre respetado que sabía lo que se traía entre manos.
MEJORES MOMENTOS 1ª ETAPA - CIRCUITO MONTAÑÉS 2025
El Regreso del Circuito Montañés
Tras doce años de ausencia, el "Circuito Montañés" de ciclismo regresó, marcando un hito importante para la categoría Elite Sub 23. La competición se celebró entre los días 9 y 13 de junio, adoptando el formato de Challenge en esta edición. Las federaciones territoriales recibieron con gran entusiasmo la puesta en marcha de esta prueba.
Este año la prueba se disputó bajo el formato de Challenge, con cinco días en donde se corrieron cinco etapas selectivas que tienen distinta orografía. Domingo Agudo, gerente de Sportpublic empresa coordinadora de la competición, opina que “iniciar este proyecto es muy importante. Recuperar esta prueba, aunque este año sea en formato Challenge es fundamental para el ciclismo. Lo importante siempre es arrancar y se pone de manifiesto que gracias a la unión de varios clubes, ayuntamientos y empresas se pueden hacer cosas muy interesantes. Las pruebas contarán con la cobertura de medios en general y del ciclismo.

Clásica Ciudad de Logroño-La Rioja/Álava Challenge Circuito Montañés
El 10 de junio se celebró la primera edición de la 'Clásica Ciudad de Logroño-La Rioja/Álava Challenge Circuito Montañés' de ciclismo. La carrera, con salida en Haro y llegada a Logroño, pasando por Nájera y Villamediana, tuvo una distancia de 130 kilómetros.
El concejal de Deportes de Logroño, Rubén Antoñanzas, y representantes de las otras localidades implicadas en el recorrido presentaron la prueba junto al director general de Deportes, Eloy Madorrán, y el organizador Javier Izquierdo, de la Sociedad Ciclista Biciclón. También participaron la presidenta de la Federación Riojana de Ciclismo, Begoña Ruiz, y Domingo Agudo, de la empresa Sport Public, responsable del Circuito Montañés.
En la prueba se inscribieron 21 equipos nacionales e internacionales (franceses e italianos) con un total de 150 ciclistas, incluidos media docena de riojanos. Rubén Antoñanzas señaló que “esta prueba tiene importancia por sí misma y, además, el carácter nostálgico de recuperación del espíritu de esa Clásica San Bernabé que se disputaba por estas fechas y se perdió hace once años por diversas circunstancias. Fomentar la práctica del ciclismo en la juventud y descubrir nuevos valores es uno de los objetivos que se persiguen con esta prueba.
Antoñanzas también añadió: “En La Rioja hay una gran afición por el ciclismo, con este tipo de competiciones se fomenta esa pasión y el interés por ir más allá, hacia una actividad un poco más profesionalizada”. Destacó la colaboración entre distintos ayuntamientos, el Gobierno de La Rioja y la Sociedad Biciclón. Todos se han puesto de acuerdo y están realizado un buen trabajo conjunto. Biciclón tiene ya gran experiencia en la organización de eventos deportivos, destacando la Cicloturista de todos los veranos que también se celebrará este año.
La salida desde Haro se fijó a las 15,30 horas, calculando una hora de llegada a Logroño hacia las 19 horas. La carrera estuvo regulada por el reglamento de la Real Federación Española de Ciclismo y arbitrada por el colegio de árbitros de la federación de La Rioja. Asimismo, se sometió a las disposiciones oficiales y reglamento de la DGT sobre Tráfico.
