El ciclismo es una de las disciplinas originales de los Juegos Olímpicos de Verano y una de las pocas que siempre se ha disputado desde Atenas 1896. El listado de medallistas y leyendas, por lo tanto es extenso. Sin embargo, hay unos pocos nombres que destacan notablemente por su excelente cosecha olímpica a los largo de los años.
Antes de pasar a los mitos olímpicos nominales de este deporte, es interesante destacar el liderazgo de Francia en oros (41), que en los últimos tiempos, especialmente desde Sídney 2000, han dado paso a una era de dominio absoluto de Gran Bretaña. Actualmente, los británicos amasan ya 39 oros y un total de 105 metales, récord absoluto a nivel de países. Muy lejos de ese tope histórico se encuentra ya Italia, con 64 medallas y, eso sí, 35 oros.
¿Pero quiénes son los grandes protagonistas de la historia olímpica del ciclismo? Si nos fijamos en cantidad de medallas, destacan por encima del resto tres nombres: Jason Kenny, Laura Kenny y Bradley Wiggins.
De los corredores que han participado o participarán en estos Juegos Olímpicos y siguen en activo, la neerlandesa Marianne Vos es la más laureada con un total de tres metales: dos oros y una plata. La estadounidense Chloé Dygert tiene una medalla más, si bien el oro se le ha resistido hasta París 2024: un oro, una plata y dos bronces dan fe de su resiliencia y calidad.

Los Inicios del Ciclismo
El ciclismo es una de las actividades más populares del mundo, tanto como deporte como medio de transporte. Desde sus humildes comienzos hasta convertirse en una industria multimillonaria y un pilar en los Juegos Olímpicos, el ciclismo ha recorrido un largo camino.
La historia del ciclismo comienza a principios del siglo XIX, con la invención del "laufmaschine" o "draisiana", creada en 1817 por Karl von Drais. Este vehículo sin pedales fue el primer intento serio de crear una máquina que permitiera a las personas desplazarse sin la necesidad de caballos.
Poco después, en la década de 1860, los franceses Pierre Michaux y Pierre Lallement incorporaron pedales a la rueda delantera, creando lo que se conoció como el "velocípedo". A finales del siglo XIX, surgió un diseño revolucionario: la "bicicleta de seguridad". Este modelo, que se parecía mucho más a las bicicletas que conocemos hoy en día, tenía dos ruedas de tamaño similar, un marco de acero y una cadena que impulsaba la rueda trasera.
En esta época también se desarrollaron los neumáticos inflables, una innovación que mejoró significativamente la comodidad y el rendimiento de las bicicletas.
El Ciclismo como Deporte Organizado
El ciclismo como deporte organizado comenzó en Europa a fines del siglo XIX, con la primera carrera registrada en París en 1868. En los años siguientes, se establecieron varios eventos icónicos, siendo el Tour de Francia (inaugurado en 1903) uno de los más famosos y prestigiosos.
A lo largo del siglo XX, el ciclismo deportivo se expandió a nivel mundial, con carreras importantes en todos los continentes y una base de aficionados que seguían a los ciclistas con devoción.
En la actualidad, las bicicletas son máquinas increíblemente sofisticadas. Con el uso de materiales ligeros como la fibra de carbono, sistemas de cambio electrónicos y frenos de disco, las bicicletas de hoy en día son más rápidas, eficientes y cómodas que nunca.
El ciclismo no solo se ha modernizado en términos de tecnología, sino también en su impacto social.
La historia del ciclismo es una historia de innovación, perseverancia y evolución. Desde las primeras draisianas hasta las bicicletas eléctricas y los campeonatos mundiales, el ciclismo ha dejado una marca indeleble en la cultura global.
El Ciclismo Español en los Juegos Olímpicos
Se podría considerar como la mayor exhibición de ciclismo convencional (no en Pista) en los Juegos Olímpicos. Miguel Indurain y Abraham Olano subieron a los dos escalones principales del podio por delante de Chris Boardman y otros grandes ciclistas de la época como (por orden de su llegada) Maurizio Fondriest, Tony Rominger, Lance Armstrong o Alex Zulle.
Atenas 2004 fue un año muy especial para los JJ.OO., se celebraba la 25ª edición de la era moderna (sería la XXVIII edición -oficialmente es en números romanos- pero hubo tres ediciones que no se celebraron por la I y II Guerra Mundial). El ciclismo español presentaba buenas opciones de medalla, pero en ruta todo falló y sólo Alejandro Valverde terminó la carrera (46ª posición) de los 5 representantes españoles.
Pero si hubo una medalla que nos llenó de alegría fue la plata cosechada por José Antonio Hermida en MTB. Nuestro biker más laureado se hacía con el segundo puesto en una emocionante carrera que duró más de 2 horas y en la que recorrieron más de 43 km.
Poco reconocimiento damos a ciclistas de pista como el mallorquín Joan Llaneras, ganador de cuatro medallas olímpicas y 12 mundialistas. Quizá su mejor actuación fue el Pekín 2008, cuando ganó el oro olímpico en puntuación y la plata en la categoría de madison con Antonio Tauler.
Puede que 2008 fuese el mejor año para el ciclismo español en cuanto a los Juegos Olímpicos se refiere. A la gran actuación de Llaneras hay que añadir el sorprendente oro logrado por Samuel Sánchez en ruta.
La carrera de Pekin 2008 fue bastante loca y hasta cierto punto descontrolada. La última medalla olímpica cosechada por el ciclismo español fue la del riojano Carlos Coloma en Rio 2016.
Una medalla también inesperada, no por menospreciar a Coloma, sino por la altísima calidad de los contendientes. Carlos Coloma ya había cosechado un diploma olímpico en la anterior edición de los JJ.OO.

Carlos Coloma celebrando su medalla en Río 2016.
Otros Ciclistas Olímpicos Destacados
Varios ciclistas olímpicos merecen un alto en el camino para ser recordados. El mejor español en la prueba de fondo de Roma 1960 fue José Antonio Momeñe. Vizcaíno de origen, éste fue uno de los desconocidos más ilustres de nuestro ciclismo puesto que en su haber tenemos toda una cuarta plaza en el Tour de 1964, el que ganó Aimar.
Pequeño escalador, fino y muy regular, Momeñe fue 16º en la olimpiada romana. Le acompañaron otros como Ignacio Astigarraga y Ramón Sáez, bronce en el Mundial de 1967 y vencedor en varias etapas de la Vuelta.
Cuatro años después, en Tokio llegó la quinta plaza de José López. Leonés de la hermosa provincia de Laciana, conocido en el pelotón como “pancho” acuñó el mejor resultado de un corredor español en la prueba de fondo de unos juegos.
Fue ese año el de la entrada de la familia Lasa en la historia olímpica. El ciclismo español pudo haber tenido un podio olímpico de fondo gracias a Jaime Huélamo de no ser por su positivo en Munich 72.
El conquense finalizó tercero una prueba que ganó Kuiper. Poco después se supo de su positivo por coralina, sustancia prohibida por el COI pero no por la UCI. De tales lagunas legales salió beneficiado el neozelandés Bruce Biddle, bronce a todos los efectos.
Profesional un año después, Huélamo dejaría el ciclismo a los tres años de ser profesional. En Barcelona 92 la selección española estuvo compuesta por Ángel Edo, Kiko García y Eleuterio Mancebo. El mejor fue Edo, decimoquinto.
A pesar de lo lejanos de esos tiempos, y de las excelentes perspectivas que ofrece el pelotón español en la actualidad cuando hablamos de pruebas de un día, se sigue sin celebrar el oro olímpico en el fondo.
En Sydney Oscar Freire, quien llegaba como vigente campeón del mundo, no pudo pasar del 17º puesto. Ese día, tres corredores del mismo equipo, Ullrich, Vinokourov y Kloden anduvieron varios puntos por encima del resto.
En la crono australiana Olano se quedó cuarto y por tanto a un paso de repetir podio. Ya en Atenas, las colinas de Partenón fueron testigo de la exhibición de Paolo Bettini, con Sergio Paulino soldado a su rueda, y de la desgracia del combinado español.
Otro personaje de amplio recorrido olímpico ha sido Joane Somarriba. La mejor corredora de la historia del ciclismo español debutó en Atlanta con una discreta 21ª plaza en el fondo pero un prometedor resultado en la crono: 13ª.
Como Indurain, Samuel Sánchez y Joan Llaneras han campeones olímpicos. El mallorquín se colgó el oro en Sydney en su mejor especialidad, la puntuación. Ese año fue también campeón de mundo en Manchester. De hecho, en el mallorquín encontramos una trayectoria que va más allá de ese oro, por que en Atenas se colgó la plata, también a los puntos, mientras que fue diploma, sexto al final en Atlanta, donde formó parte también de la cuarteta de presesión que finalizó quinta.
La velocidad por su parte tiene su cenit en una calurosa noche de julio en el velódromo de Barcelona. Sobre los peraltados de madera del Camerún, la ciudad condal vivía con especial efervescencia la medalla de oro de José Manuel Moreno en el kilómetro, la primera de los anfitriones en esos juegos.
Nacido en Ámsterdam e hijo de inmigrantes, Moreno radicó su vida en Chiclana de la Frontera. En Barcelona logró su mayor hito, pero no el único, puesto que un año antes fue campeón del mundo en Sttutgart.
Estuvo en tres olimpiadas. En Seúl compitió en velocidad, siendo octavo, en Atlanta, también en velocidad cayó en octavos de final. Allí debutó en el kilómetro José Antonio Escuredo, lejos de los mejores, decimotercero.
Miguel Indurain en Atlanta 1996
Se inició siendo un desconocido viviendo las mieles olímpicas en el ocaso de su carrera. En 1984 formó parte del combinado que tomó parte en Los Ángeles. Con él participaron el antiguo seleccionado nacional, Paco Antequera, de hecho el único en acabar, fue vigésimo tercero, el velocista Manuel Jorge Domínguez y José Salvador Sanchís.
Doce años después y tres olimpiadas más tarde, Indurain volvió, ahora en Atlanta, a tomar parte en unos juegos. Lo hacía decidiendo su suerte poco antes de celebrarse. Sin embargo, fue en Atlanta donde Miguel Indurain culminó su última gran obra.
Fue campeón de contrarreloj por delante de Abraham Olano, con el británico Boardman en tercera posición. En la prueba de ruta de Atlanta el desenlace no fue tan oportuno para los intereses españoles. Triunfó el corte formado por Pascal Richard, Rolf Sorensen y Max Sciandri. La delegación española careció de olfato. Melchor Mauri, sexto, fue el mejor de los nuestros.
Para entonces, como ahora, la carrera olímpica de fondo era una moneda al aire. Sólo cinco corredores seleccionados por país hacían de ésta una competición ajena, en muchas ocasiones, a toda lógica.
Miguel Induráin en el Museo del Deporte
Primeras Carreras Ciclistas
Las primeras carreras ciclistas nacen muy pronto. Aún sin pedales, se celebran carreras con el velocípedo. Cuando se añaden los pedales a la inmensa rueda delantera, éstas se regularizan.
El 31 de mayo de 1868 se celebra la primera carrera de bicicletas documentada del mundo, en el parque Saint Claud de París (Francia), sobre una distancia corta de 1.200 metros en un suelo de grava destinado a las carreras de caballos.
Esta primera carrera ciclista de la historia, que consiste en dos pruebas, la gana el inglés James Moore (1849-1935), seguido de un tal Polocini. El Touring Club de Francia ha colocado una placa en este parque dónde se puede leer: “El 31 de mayo de 1868, James Moore se convierte en el ganador de la primera carrera para velocípedos en Francia».
En 1869, se celebra la primera carrera clásica entre París y Rouen, ganada, cómo no, por James Moore, que invirtió algo más de diez horas. De los cien participantes, cinco eran mujeres. En 1876, un inglés llamado Dodds establece el primer récord de la hora en 25,6 kilómetros.
En 1885, el inglés Renold inventa la cadena, y la tracción se traslada a la rueda trasera. Aún antes de la existencia de los neumáticos, empiezan a celebrarse las primeras pruebas de resistencia en bicicleta en el medio oeste de Estados Unidos.
A partir de 1886, las localidades de Saint Paul y Minneapolis celebran la Six-Day Bicicle Race, y después de la adición de los neumáticos a las ruedas la convoca también el Madison Square Garden de Nueva York.
La primera de estas pruebas, celebrada en 1886 en Saint Paul, la gana Albert Schoclt, que recorre unos 1.500 km en los seis días. En 1890, Dunlop inventa los neumáticos con cámara y en cuánto se añaden a las bicis las distancias se multiplican; el propio Schock gana en el Madison de Nueva York en 1893 recorriendo en los mismos días más de 2.500 km.
En Europa, el público no aceptaría tamaña dureza y la primera prueba de seis días se disputa en Berlín en 1909, pero por parejas de relevos. Después de que el ciclismo entrara en los Juegos Olímpicos con la prueba de Fondo en Carretera en 1896.
La primera carrera clásica moderna es la Burdeos-París, celebrada en 1891 y ganada por el inglés G. P. Mills.
Grandes Carreras del Ciclismo
Tres son las carreras ciclistas con más prestigio y reconocimiento mundial. Llamadas también carreras de tres semanas o de 21 días. Por orden de importancia son:
- El Tour de Francia se celebra por primera vez en 1903 y lo gana el francés Maurice Garin (ver historia del Tour de Francia).
- El Giro de Italia da comienzo en 1909 y lo gana el italiano Luigi Ganna.
- La Vuelta a España, celebrada por primera vez en 1935, la gana el belga Gustaf Deloor.
El primer español en ganar un Tour de Francia fue Federico Martin Bahamontes, el “águila de Toledo”, vencedor en la edición de 1959.
Eran otros tiempos; un ciclista podía detenerse en lo alto de un collado, después de llegar varios minutos antes que los demás y tomarse un helado esperando al pelotón. No había tanto en juego. En la época de Indurain, ganador de cinco tours, entre 1991 y 1995, cada segundo cuenta.
Orígenes de la Bicicleta de Montaña (Mountain Bike)
Las primeras carreras de ciclo-cross, es decir, ciclismo campo a través, en el que se alternan el uso de la bicicleta y la carrera a pie con la bici a cuestas, empiezan a celebrarse con el siglo XX.
Y, el primer campeonato internacional se celebra en 1902, organizado por Daniel Gousseau y Géo Lefevre, que un año después organizaría el primer Tour de Francia.
A mediados de los años setenta, los fabricantes de bicicletas las empezaron a modificar para adaptarlas a las carreras campo a través. Entre los primeros diseñadores figuran Tom Ritchey, que creó una compañía llamada MountainBikes en 1978.
En 1981, y siguiendo su diseño, la marca americana Specialized empieza a producir bicicletas de montaña en serie. El primer campeonato del mundo de bicicletas de montaña se celebra en Purgatory, Colorado, en 1990, y las series mundiales, que constan de nueve carreras en Europa y Estados Unidos, se empiezan a celebrar en 1991. En 1996 se convierte en deporte olímpico en Atlanta.

Tabla Cronológica de Eventos Importantes en la Historia del Ciclismo
| Año | Evento |
|---|---|
| 1817 | Karl von Drais inventa la "draisiana". |
| 1860s | Pierre Michaux y Pierre Lallement incorporan pedales al velocípedo. |
| 1868 | Primera carrera de bicicletas documentada en París. |
| 1869 | Primera carrera larga entre París y Rouen. |
| 1876 | Primer récord de la hora establecido en 25,6 kilómetros. |
| 1885 | Renold inventa la cadena. |
| 1890 | Dunlop inventa los neumáticos con cámara. |
| 1891 | Primera clásica moderna: Burdeos-París. |
| 1903 | Primer Tour de Francia. |
| 1909 | Primer Giro de Italia. |
| 1935 | Primera Vuelta a España. |
Ciclismo Paralímpico
El ciclismo, que comprende pruebas de pista y de carretera, se ha consolidado como uno de los deportes más populares del programa paralímpico. En sus inicios sólo lo practicaban los tándems, formados por un deportista ciego y un piloto sin discapacidad.
En este deporte participan corredores con discapacidad visual, con parálisis cerebral, amputados o con otras discapacidades físicas, que compiten en tándems, bicicletas convencionales, bicicletas de mano o “hand-bikes” y triciclos.
En ciclismo, los deportistas se dividen en trece clases, representadas por una letra que identifica el tipo de bicicleta que se utiliza (B, C, H o T) y por un número, en función del grado de discapacidad.