El mundo del ciclismo ha sido testigo de numerosas hazañas y figuras icónicas, pero pocas historias son tan singulares y conmovedoras como la de Graeme Obree, el ciclista escocés nacido en 1965, conocido como "El escocés volador".
Obree saltó a la fama a mediados de los 90, justo cuando el mundo estaba pendiente de las gestas de Miguel Induráin, por batir el Récord de la Hora. Esta prueba consiste en recorrer la mayor distancia posible en un velódromo durante una hora. El primero en establecerlo fue Henri Desgrange, en sus tiempos de ciclista antes de crear el Tour de Francia.
Desde su intento de 1893, de 35,325 km, hasta el récord actual de 56,792 km recorridos en una hora por Filippo Ganna en 2022, tan solo algunos de los mejores ciclistas profesionales han sido capaces de enfrentarse a esta tortura infame con éxito.
Obree, sin embargo, era en 1993 un absoluto desconocido, un tipo que regentaba una tienda de repuestos de bici a punto de quebrar y que, aunque había hecho sus pinitos en competiciones de pista, estaba muy alejado de los focos mediáticos y del profesionalismo. Con lo que sí contaba Obree es con buenos conocimientos mecánicos y una inventiva fuera de lo común.
En este artículo, exploraremos la vida de este ciclista excepcional, sus innovaciones, sus desafíos personales y su legado en el mundo del ciclismo.

Graeme Obree en 2011
Los Inicios de un Ciclista Atípico
Graeme Obree nació el 11 de septiembre de 1965 en Inglaterra, aunque se crió en Escocia y siempre se consideró escocés. Tuvo una infancia difícil, marcada por el acoso escolar, lo que contribuyó a sus problemas de salud mental en la edad adulta. Sus padres le compraron una bici para navidad y ahí cambio su vida. Empezó a competir en pruebas locales y ganando alguna de ellas. Con los ahorros montó una pequeña tienda de bicis, pero debido a la poca venta la tuvo que cerrar. Graeme se puso a trabajar de repartidor de paquetería con su bicicleta.
El Récord de la Hora y la "Old Faithful"
Lo que marcó la diferencia e hizo posible que Obree batiera el récord (dos veces por cierto, en 1993 y en 1995, y esta segunda vez sería Induráin quien se lo levantaría, aunque a su vez apenas le duró unas semanas al grandullón navarro) fue que construyó él mismo una bicicleta muy fea pero muy efectiva, pues le permitía conseguir una posición torturante, incómoda, pero mucho más aerodinámica que la usada habitualmente.
No tiene ningún título de ingeniero, pero sabe bien que necesitaba para competir: una bici estrechísima en el pedalier (que cupiera justo un plátano, el hueco entre sus piernas), sin tubo horizontal para no rozar las rodillas con éste y lo más radical e innovador: un manillar sobre el que apoya el pecho para adquirir una postura parecida a la de un esquiador en pleno descenso. Utilizó los rodamientos de una lavadora para el pedalier porque soportaban más de 1200 rpm. En un pequeño taller, fue soldando y dando forma a los tubos extrafinos. Así decidió llamarla.
Obree trata de romper el record de la hora un 16 de julio de 1993 en un velódromo de noruega. Falla por un kilómetro. Pero sorprendentemente, ya que había pagado por 24 horas de alquiler, repite al día siguiente en contra de cualquier consejo médico. Se pasa toda la noche bebiendo agua para obligarse a levantarse y hacer estiramiento que evite el agarrotamiento muscular de cara al segundo intento.
Batió el récord de la hora el 17 de julio de 1993 en el velódromo Vikingskipet de Hamar, en Noruega, alcanzando una distancia de 51.596 km. Una semana después, el inglés Chris Boardman batió de nuevo el récord en Burdeos, pero Obree lo volvió a batir en abril de 1994. Unos meses después, Miguel Indurain batiría el récord.
La bicicleta de Obree, apodada «Old Faithful», tenía un diseño poco convencional, con un cuadro compacto y rodamientos de lavadora para minimizar la fricción. Sin embargo, lo que realmente llamó la atención fueron sus posiciones aerodinámicas extremas:
- Postura «huevo»: brazos pegados al pecho y torso compacto, reduciendo drásticamente la resistencia al viento.
- Postura «superman»: brazos completamente extendidos hacia adelante, logrando una penetración aerodinámica superior.

La innovadora postura "Superman" de Graeme Obree
Gracias a estas innovaciones, Obree consiguió batir el récord de la hora en 1993. Sin embargo, su método fue tan radical que la UCI prohibió ambas posiciones, obligándolo a modificar su técnica en intentos posteriores.
La Lucha Contra la UCI y las Adversidades Personales
Y es ahora cuando aparecen los negros señores de la Unión Internacional del Ciclismo. Deciden que Old Faithful es una bici insegura y peligrosa, y deciden que no puede correrse con ella cambiando normativas. Que si el sillín, que si esto, que si lo otro... Y Obree cambia rápidamente y como puede las piezas para que den el visto bueno, hasta que una hora antes de el campeonato mundial en Italia, dicen que no puede competirse con el pecho apoyado en las manos o manillar, que ha de haber una distancia, no especificada, entre las manos y el pecho. Obree corre pero es descalificado.
Mientras el mundo hablaba de Obree, él luchaba con su depresión. Le diagnosticaron trastorno bipolar y depresión clínica. En la adolescencia intentó suicidarse en 2 oportunidades: una vez con una sobredosis de aspirinas y la otra aspirando humo de un caño de escape. Cerca de Navidad de 2002 volvió a intentarlo. Se quiso colgar, pero la soga se cortó. La hija de un granjero de la zona lo encontró inconsciente. “Navidad siempre es un momento emocional para Graeme por el accidente de su hermano”, comentó Anne, su mujer. En 1994 su hermano murió en un accidente de tráfico, lo que hizo profundizar la enfermedad.
Esto, unido a la muerte de su hermano en un accidente de coche, hace que Obree recaiga en un estado depresivo y se intente suicidar. Pero como todo ciclista, Obree admite su sufrimiento, apoyado por su esposa le hace frente con sesiones con un terapeuta, e idea una nueva manera de reírse de la UCI sin renunciar a su aerodinámica postura: cambia el manillar para adquirir lo que se llamó "postura de superman".
Él y otros ciclistas que adoptaron dicha postura ganaron varios títulos hasta que la UCI prohibió esta postura de nuevo.
Obree manifestó en entrevistas posteriores que cuando le ofrecieron correr en un equipo francés el Tour de Francia, y vio el panorama generalizado de dopaje con EPO, se negó y fue despedido.
El Legado de "El Escocés Volador"
A pesar de los pesares y quizá por esta correcta atención a la psique de su protagonista que comento, The Flying Scotsman es una película que deja más poso del que anticipa su justa calidad. La película cuenta toda esta aventura de la construcción de la bici y la preparación del récord y, una vez logrado este, la cruzada que la Unión Ciclista Internacional (UCI) emprendió contra Obree y sus inventos.
En el 2006 se llevo a la pantalla, The Flying Scotsman(El escocés volador). En la película cuenta toda su vida y sus éxitos hasta los campeonatos mundiales en pista.
El escocés volador consiguió dos campeonatos del mundo en la modalidad de persecución (1993 y 1995) y logró dos récords de la hora (1993 y 1994) que la UCI acabó aceptando a pesar de censurar sus posturas sobre la bici y el material con el que hacía sus bicicletas.
En Reino Unido estuvieron prohibidas las carreras de bicicletas en carretera desde 1890 hasta bien entrados los 50. Curiosamente el origen de la prohibición estuvo en las mismas autoridades deportivas, que querían evitar la competencia que las carreras podían hacer al jugoso negocio del ciclismo de interiores.
El caso es que, habiéndose prohibido las carreras, a los aficionados se les ocurrió transformar estas en retos personales contra el crono o contra la distancia, y de este magma tan especial de la cultura ciclista británica surgió Obree, quizá el último loco de muchos locos recordmen que allí ha habido.
Obree se divorció de su mujer, con quien comparte dos hijos. Actualmente se encuentra en preparación de una máquina, que aunque no puede ser considerada bicicleta tiene ruedas, pedales y cadenas y manillar. Un concepto radical para romper el record de pasar los 160km/h en un aparato de propulsión humana.
Graeme Obree es un ciclista escocés que compite en velódromo. Padece de un severo desorden bipolar que le causa estados eufóricos seguidos de otros de bajón (depresión) que ha sido causante de hasta tres intentos de suicidio a lo largo de su vida.
Evolución del Récord de la Hora Masculino
A lo largo de las décadas, el récord de la hora ha evolucionado significativamente. Desde los intentos con bicicletas de acero tradicionales hasta las actuales máquinas ultraligeras de carbono, cada nuevo récord ha reflejado no solo la mejora en la condición física de los ciclistas, sino también los avances en tecnología y aerodinámica.
En la siguiente tabla se muestran algunos de los récords más destacados en la categoría masculina:
| Año | Ciclista | Distancia (km) | Ubicación |
|---|---|---|---|
| 1972 | Eddy Merckx | 49,431 | Ciudad de México |
| 1984 | Francesco Moser | 51,151 | Ciudad de México |
| 1993 | Graeme Obree | 51,596 | Burdeos |
| 1994 | Miguel Indurain | 53,040 | Burdeos |
| 1996 | Chris Boardman | 56,375 | Mánchester |
| 2015 | Bradley Wiggins | 54,526 | Londres |
| 2022 | Filippo Ganna | 56,792 | Grenchen |
El récord actual de la hora en ciclismo en pista lo tiene el ciclista italiano Filippo Ganna, quien el 8 de octubre de 2022 logró recorrer una distancia de 56,792 km en el velódromo de Grenchen, Suiza.