Desde hace más de cinco años, tengo la suerte de vivir a una distancia razonable de mi lugar de trabajo y puedo ir y venir en bicicleta. Luego de muchos años pasando dos horas diarias en micros llenas de gente camino a La Florida, vivir cerca de mi trabajo era una prioridad.
Para Tito Matamala es una manera de volver a la infancia; para David Byrne, el mejor transporte para conocer una ciudad; para Juan Carlos Kreimer, un modo de conectarse con la naturaleza. Estas son 3 novedades (y un rescate) que nos ayudan a percibir la bicicleta desde una nueva perspectiva.

Desafíos y Peligros del Ciclismo Urbano en Santiago
Pese a lo que algunos puedan decir, transitar en bicicleta por Santiago es una actividad peligrosa. A diferencia de modélicas ciudades del norte de Europa, en Santiago no sólo no hay una cultura asociada a un respeto mínimo a quien circula por la calle impulsado a través del esfuerzo de su cuerpo, sino que nuestras calles tienen hoyos, hay rejas de desagüe imprudentes y las micros y su trayectoria bipolar son un estímulo a circular con todos los sentidos puestos en la vía.
Los taxis que doblan a la derecha sin señalizar, las puertas de los autos que se abren intempestivamente y las micros que adelantan para luego detenerse en el paradero que está a 10 metros más adelante son también obstáculos que desincentivan el uso de la bicicleta.
La Importancia del Casco y las Luces
En Chile, más allá de las discusiones filosóficas que tanto le gusta a los amigos ciclistas, usar el casco es obligatorio para quienes circulan en zonas urbanas. Es incómodo, es caluroso, es una lata, es cierto. Pero también es cierto que, al menos a mi, en el único accidente que he tenido -que fue en una espantosa ciclovía- básicamente me salvó la vida.
Usar luces es atadoso también. Hay que sacarlas cada vez que uno se estaciona, son feas y casi todas usan pilas. Y hay que conseguir pilas. Es alarmante el número de ciclistas que no usan luces. Lo he visto circulando yo mismo en bici o manejando el auto. Honestamente, ¿Habrá alguna buena razón para circular en bicicleta por la noche sin luces que te hagan visible para automovilistas que suelen circular a exceso de velocidad?
Respeto a las Normas de Tránsito
Circular por la calle, ser tráfico, supone también comportarse como un vehículo. Respetar la señalización, respetar los semáforos, respetar a los peatones y respetar a los compañeros ciclistas. Lamentablemente, esto no suele pasar.
Usualmente, y cuando digo esto pienso en todos-los-días, veo ciclistas bajando por Avenida Bilbao a toda velocidad haciendo slalom a través de las pistas de los autos ni respetando los semáforos. Adelantando a bicicletas que te han adelantado algunos metros atrás, usando la pista de la derecha y luego la de la izquierda sin motivo aparente y subiéndose a la vereda cuando los requerimientos del tráfico así lo indican.
Sí, la culpa no es sólo de los ciclistas y es fácil echarle la culpa al resto -que vaya que en este caso tienen harto de culpa- pero hasta que no construyamos una cultura de respeto por las reglas del tránsito, y por el respeto al que va al lado tuyo, circular por Santiago va a seguir siendo no sólo peligroso sino patrimonio exclusivo de quienes circulan en vehículos a motor.

Ajuste y Posición en la Bicicleta para Triatlón
El ajuste de la bicicleta es un proceso que debe tomar muchas cosas en consideración y balancearlas de acuerdo a la persona que se lo realiza, por eso no es una ciencia en sí misma y menos existe una receta que le ajuste a todos. Por eso tomando algunas fotos de corredores quiero explicar algunos aspectos que saltan a la vista y su importancia en el rendimiento arriba de la bicicleta en un triatlón.
Típica posición de ruta muy cómoda para realizar salidas de muchos kilometros o con mucha subida, pero en el caso del triatlón esta posición tan alta baja mucho la eficiencia, dado que el área frontal contra el viento es mucha por lo tanto la mayoría del esfuerzo se va en vencer esa resistencia y no en avance.
En el caso de una bicicleta de ruta la tomada a elección es en la parte baja del manillar para disminuir la resistencia producida por el viento, además esa posición permite perfecta maniobrabilidad de la bicicleta, frenos al alcance de la mano, al igual que los cambios.
La posición en el triatlón debe privilegiar la comodidad por sobre otras cosas, debido a las largas sesiones de entrenamiento y competencia. Es por eso que los puntos de contacto en la bicicleta deben ser equilibrados en su carga para disminuir las molestias por sobrecarga.
La postura sobreadelantada provoca un cierre de la caja torácica por un apoyo muy cerrado del hombro y para poder compensar eso el apoyo de antebrazos es bajo la horizontal para lograr esa sensación de mayor apertura, sacrificando el área frontal mayor.
La elección de la bicicleta debe ser un proceso cuidadoso y atendiendo a muchos factores, pero el principal es la antropometría de la persona. Existen en el mercado bicicletas, largas y cortas en relación al tubo horizontal y esa distancia más la de la tee determina el alcance de la bicicleta para poder tener una posición aerodinámica.
El caso de la Cervélo es una bicicleta larga y por mucho que se acorte la tee es difícil obtener medidas adecuadas si se tiene un tronco corto. Lo ideal antes de comprar bicicleta es saber que tipo es la que es adecuada a cada tipo de persona y después hacer la elección del cuadro más adecuado y no sólo la talla que corresponde teniendo en cuenta la altura.
En las bicicletas de contrarreloj se privilegia una postura baja y adelantada, pero el límite de eso está dado por el ángulo que forma la cadera en su paso por la parte más alta del ciclo de pedaleo. Este ángulo de la cadera cerrado presiona el abdomen impidiendo una correcta respiración y dificulta la mantención de la posición aero por largos periodos de tiempos.
En esos casos se busca una posición más alta o adelantada para abrir esa zona y mejorar la comodidad del pedaleo. En Bike Lab te podemos asesorar respecto a estas y otras decisiones a la hora de optimizar tu rendimiento arriba de la bicicleta. Nos vemos en la ruta!
Cómo evitar molestias y dolores por el sillín en bicicleta
Libros y Perspectivas sobre el Ciclismo
El terremoto del año 2010 llevó al periodista chileno Tito Matamala a ser hoy un ciclista entusiasta. En su nuevo libro, Chile Bicicleta (Aguilar), escribe: “Esa madrugada del 27 de febrero, sumido en la ansiedad y el terror, la bicicleta me salvó la vida. O puede que no haya sido tan así. De todos modos habría podido sobrevivir: no se me cayó una pared encima, no entró el mar por la puerta de mi departamento.
En Chile Bicicleta Tito Matamala escribe sobre todo lo que hay que saber del ciclismo nacional. Hay historia y, sobre todo, recuerdos. Matamala comienza el libro contando su infancia arriba de un modelo muy cotizado por los nostálgicos en la actualidad: una CIC aro 20 fabricada en 1970. Matamala escribe con humor y con un lenguaje coloquial. Leerlo es casi como escucharlo. Y a su voz agrega la de muchos.
Conversa con agrupaciones ciclistas actuales como Arriba de la Chancha, Macleta (Mujeres Arriba de la Bicicleta) y La Máquina Maravillosa; también hay personajes ya reconocidos en Santiago: Juan Mena, el Rey de las Bicicletas, y el coleccionista y dueño de un taller de restauración, Hans Alemany.
El norteamericano David Byrne es el ex vocalista de la banda de rock Talking Heads -autores del hit “Psycho Killer”-, además de escritor, fotógrafo y ciclista. Byrne transita diariamente por Nueva York, su lugar de residencia, en bicicleta y cuando viaja para dar conciertos, siempre lleva una bici portátil.
Los Diarios de Bicicleta recopilan los recorridos de Byrne por el mundo. Cada capítulo se centra en una ciudad distinta: Berlín, Australia y Estambul, entre ellas. Byrne capta las ciudades observando detenidamente a sus habitantes y construcciones, y sintiendo las distintas calles bajo las ruedas de su bicicleta.
Los seguidores de Byrne disfrutarán particularmente los datos biográficos que revela, sobre su infancia o sobre sus giras con Talking Heads; además da sus opiniones sobre cine, arte y música. La única ciudad latinoamericana a la que Byrne le dedica un capítulo es Buenos Aires. Sobre Santiago de Chile sólo hay unas pocas líneas: “Es bonita, es limpia y tiene montones y montones de bloques de oficinas de cristal y casi nada del carácter desordenado, el encanto o el aire cochambroso del Brasil de Mauro (Mauro es el percusionista brasileño de Byrne)”.
Byrne conoce perfectamente la música latina y a cantantes como Víctor Jara, Charly García y Los Fabulosos Cadillacs.
El objetivo de Bici Zen (Catalonia), del argentino Juan Carlos Kreimer, es establecer cierta relación entre el ciclismo y la filosofía zen. O, al menos, con la posibilidad de alcanzar en bicicleta cierta sintonía con la meditación.
“Al igual que la bicicleta, el zen no es método, ni dogma, ni religión. Es un modo de encarar la vida, una experiencia no verbal que permite establecer un mayor contacto con uno mismo. No elimina los temores, las ansiedades, las reacciones, los hábitos, sino que nos muestra cómo obstruyen nuestra esencia. Bici zen está influenciado por los diarios de David Byrne; sin embargo, tiene diferencias. Mientras que Byrne reflexiona desde la bicicleta; Kreimer reflexiona sobre la bicicleta.
La historia de la bici-desde sus inicios hasta la creación en Japón de las Mountain Bikes-, son, por ejemplo, temas a los que Kreimer les dedica varias páginas.
Arenas del Mapocho (Beuvedráis) -publicado en 1941- no es un libro dedicado a la bicicleta; es el libro de memorias de un ciclista. De uno pionero en nuestro país. Ricardo Puelma, el autor, fue campeón en Chile en velocidad y uno de los fundadores del club nacional de ciclistas “El Cóndor”.
Arenas del Mapocho es principalmente un libro sobre Santiago, pero es imposible no agregar que es también sobre ciclismo. “Antes, andar en bicicleta era cosa de gringos y de obreros a quien la gente, llamada decente, miraba muy en menos. Hoy la cosa ha cambiado, y desde hace dos años, ha comenzado a popularizarse la bicicleta en Santiago. En cambio, en mi tiempo, ¡ay de la mujer que se atreviera a montarla! Era cubierta de los insultos más groseros. A pesar de todo, yo solía salir de paseo con mi mujer y mis hijas, pero era sólo para pasar rabias, pues nos tapaban con los insultos más procaces.
“A veces suelo contemplar con pena mi última bicicleta arrumbada en un rincón de mi pieza. En mi larga carrera he tenido más de 20 y me han sido más fieles que las mujeres, pues muy pocas veces me dejaron botado en los caminos. ¡Jamás volveré como no hace mucho tiempo, a subir el San Cristóbal hasta el pie de la Virgen!
“De todas maneras, ahí quedarás a mi lado, cerca de mi casa. Mi última mirada será para ti, fiel compañera, que llevándome por los caminos en tu sillín ligero, hiciste más intensas mis alegrías y más suaves mis penas.
Bicicletas Urbanas y Personalización
Hace poco más de tres años abundaba la oferta de bicicletas deportivas y de paseo, pero poco o nada había de bicicletas urbanas, aquellas que se ocupan como medio de transporte y que, a diferencia de la clásica pistera, tiene el manubrio más alto para que el ciclista tenga una postura más erguida al andar por la ciudad. "No habían opciones para quienes no son deportistas, pero que se transportan con regularidad, no solo los fines de semana para recrearse", explica Ho Seng, quien fundó Mi Bicio, una surtida tienda donde traen la marca inglesa Mango -entre otras-, cuyas bicicletas son de una o más velocidad, con marco de acero y que se pueden personalizar: se elige el tipo de manubrio y el color del marco de un total de 9 tonos disponibles, que también se pueden combinar ($ 290.000). La entrega es en 24 horas. Variada en accesorios, el hit son unas carteras de tela impermeable y cuero natural, que se convierten en alforja (desde $ 35.000). Av Italia 963. Martes a sábado de 11 a 15 hrs y de 16 a 20 hrs. Domingo de 11 a 15 hrs. Lunes, cerrado.
Clases de Mecánica para Aficionados
"No nos interesa formar mecánicos, sino que nos enfocamos en que las personas aprendan ajustes preventivos, como saber diagnosticar las fallas de su bicicleta, poder reconocerlas y transmitirlas al momento de acudir a un taller. Lo que queremos es que la gente tenga una buena experiencia arriba de su bicicleta, porque solo así van a seguir andando", explica el diseñador Claudio Olivares quien, junto a Rodrigo Vega, son dueños de Nación Pedal, tienda de bicicletas y accesorios que fundaron hace 8 años, donde imparten conocimientos de mecánica básica, por ejemplo, cómo salir de un panne. El pago es un aporte voluntario. Manuel Barros Borgoño 20, loc 022 (salida sur Metro Manuel Montt).
Contador de Ciclistas en Santiago
Sumándose a la iniciativa de ciudades pedaleras como Copenhague, Portland y Buenos Aires, la Municipalidad de Santiago instaló 7 contadores de bicicletas en las principales ciclovías de la comuna, como el ubicado en calle Esmeralda esquina San Antonio o el de Brasil con Huérfanos. La idea de estos dispositivos -a la vista de todos- es contabilizar el flujo diario de ciclistas que pasan por la comuna y determinar las zonas con más afluencia para proporcionar datos precisos a personas y organismos interesados en comunicar el alcance de la movilidad sostenible en la ciudad.
Aplicaciones Útiles para Ciclistas
- Kappo: creada por chilenos, la aplicación convierte un recorrido en toda una experiencia: permite sumar puntos, de acuerdo al rendimiento y condiciones de viaje. De esta forma, ciclistas de todo el mundo que tengan la aplicación pueden competir, tal como un juego, entre sí. Gratis.
- Bike Repair: guías, videos y tutoriales paso a paso para resolver imprevistos mecánicos, como la salida de un disco o cómo calibrar neumáticos. En español. $ 2.500.
Datos Adicionales para la Bicicleta
- Para colgarla: en Taller Piña, emprendimiento de carpintería sustentable del arquitecto Felipe Soto, se fabrican colgadores verticales y horizontales de madera, que se atornillan a la pared y la bicicleta queda en display, como un elemento digno de admirar. $ 20.000 c/u. Los bicicleteros se entregan con todo lo necesario para colgarlos.
- $1.000, cuesta arreglar una rueda pinchada.
Superación a través del Ciclismo: La Historia de Adolfo Almarza
“Tres muertos y al menos quince heridos dejó un accidente de carretera sufrido hoy en la provincia argentina de Córdoba por un bus de la empresa Pullman Tachimari en el que viajaba de regreso a Chile un equipo infantil de básquetbol del Colegio Particular Melipilla de Santiago, informó la policía”. Según trascendió, el grupo venía de Argentina tras triunfar en un campeonato deportivo. Pretendían seguir conociendo el país antes de volver a Chile.
“Yo venía acostado. Venía con el asiento hasta atrás y el asiento de adelante, donde cayó el techo, se quebró y el asiento me quedó en el pecho”, relató Almarza a un reportaje de la Teletón, emitido en 2015. “No le tengo que echar la culpa a nada. Ya pasó ya”, finalizó, resignado.
Sin sus dos piernas, el pequeño Adolfo buscaba desaparecer del mundo. “Me quería morir. Teniendo 12 años me quería morir”, dijo. Mientras estaba en el recinto asistencial, las personas iban a visitarlo y, según comentó, siempre entraban con la cabeza inclinada hacia abajo diciendo que “todo estaría bien”. “Pero ellos no sabían nada.
Luego del grave accidente, su vida cambió por completo. De ser un exitoso seleccionado de básquetbol, pasó a ser una persona completamente dependiente. “Quería ir al baño por mí mismo y no podía”, rememoró. Eso, hasta que llegó un desconocido a su sala y le dijo que él volvería a ser el mismo, e incluso mejor. Su resistencia por los ánimos que la gente le entregaba continuó, hasta que vio que el hombre cargaba con su misma situación: no tenía las dos piernas.
Los médicos le habían asegurado que en 12 meses podría, eventualmente, volver a ponerse de pie con ayuda de prótesis. Tuvo yesoa y maderaa como piernas durante algunos días, para acostumbrar el cuerpo. Se paraba de su cama y se hería los muñones por la fuerza que ejercía. Pero con su perseverancia, los 12 meses se transformaron en sólo 4. En 16 semanas el joven, aseguró, pudo volver a estar de pie sin la ayuda de bastones.
“Cambié a los especialistas mentales por el deporte. La bicicleta cambió todo”, dijo Almarza. Y es que comenzó a encariñarse con el transporte muy rápidamente gracias a unos amigos. Según narró, acompañaba a un grupo de jóvenes mientras subían cerros para luego descender.
“Veía como todos subían al cerro y yo me quedaba abajo. Hasta que un amigo me subió en sus hombros. Luego de eso, poco a poco se fue acostumbrando a subir y bajar el cerro, a descender en bicicleta e, incluso, saltar en ella. Así aprendió. A golpes, como todos. Su vida poco a poco iba volviendo a la normalidad.
En una charla motivacional que dio en la Universidad del Desarrollo, BioBioChile conversó con él. Y a pesar que tras el final de su charla se acercaron muchos jóvenes para tomarse una selfie, aseguró no estar cansado. “Mi vida es así. He llorado pocas veces (…) Nunca me he sentido mal, desde pequeño. Debe ser por mi personalidad”, afirmó.
La adolescencia es, probablemente, una de los períodos más complicados para los seres humanos, pues para muchos comienzan las recriminaciones y las dudas respecto a una infinidad de situaciones. Con todo, él aseguró que ni en esa etapa se vio “derrotado”. “Si tengo un problema, chuta, le damos no más”.
Así fue como llegó a ser el único ciclista de descenso que compite como profesional en todo el globo. “Yo no me considero un ejemplo. Soy una persona que vive la vida como corresponde, haciendo lo que realmente me gusta. Si lucho por algo es porque realmente quiero ese algo”, sostuvo.
En Instagram, el hombre tiene más de 19 mil seguidores que día a día le escriben mensajes de apoyo y admiración. Respecto de esto, Almarza aseguró que “sólo muestro el resultado, pero el detrás de cámara es durísimo”, pues muchas veces cuesta subirse a la bici y el riesgo a los accidentes se incrementa.
“A mí me cuesta el doble. Mi capacidad física es 40% menor a la de una persona normal, está comprobado científicamente”, expresó. “Pero en la práctica, eso no es así”.
