A veces, no hay más remedio. Por mucho que queramos ignorarlo, la rueda se mueve claramente de un lado a otro al rodar y algo hay que hacer. Puede ser con el tiempo, o por algún meneo fuerte, pero si la rueda (sobre todo la trasera) se mueve de un lado a otro y llega a tocar las zapatas de freno, no vale separar las zapatas más, que entonces no frena.
Como siempre, dos opciones:
- Hacerlo tú mismo: Es casi a coste cero, bastante entretenida y muy rápida.
- Un taller profesional: Es más cara y más lenta, pero te garantiza unos resultados buenos.
Se trata de ver si os puedo convencer para que probéis la primera opción con unas ciertas posibilidades de éxito. Total, ya sabéis que si tenéis que tirar de mecánico, os va a cobrar lo mismo y habréis pasado un rato entretenido.
En este artículo, te guiaremos a través del proceso para que puedas centrar la rueda trasera de tu bicicleta de montaña por ti mismo.
Cómo centrar una rueda de bicicleta
Identificando el problema
Si la rueda ha empezado a oscilar de repente, hay que comprobar si se ha roto un radio. Pasa la mano tocando todos los radios por ambos lados de la rueda, que muchas veces no se distingue a simple vista. Si hay un radio roto, al sustituirlo se arreglará la oscilación. Si no lo arreglas, se romperá otro en poco tiempo y oscilará más y así sucesivamente.
Normalmente los radios no suelen romperse. En muchos años de bici de montaña, creo que solo he roto uno en un aterrizaje un poco duro, pero en mi bonita (y baratísima) Eliops 4 del Deca he roto ya más de dos terceras partes de los radios. Del primero, ni me enteré hasta que no rompí otro y la rueda se iba frenando. Ahora soy capaz de oír el clic de un radio al romperse y siempre llevo alguno de repuesto, pero me temo que, aunque he bajado la tensión y he equilibrado todos, seguirán rompiendo mientras quede alguno de los originales.
Hace poco me preguntaba un amigo qué hacía falta para centrar una rueda. Además de una cierta idea (que de eso va este artículo), hace falta una llave de radios (mejor una buena), un rotulador, a veces un aceite ligero (3 en 1 o WD-40), un destornillador y, fundamental, un taburete, un equipo de música y una cervecita. Se trata de que puedas echar un ratillo con tranquilidad y que no te agobies.
Está claro que para darle forma y rigidez a la rueda se podían haber puesto unas chapas o unas barras metálicas o de otra cosa. Pero casi cualquier solución sería más sensible al viento y mucho más pesada que unas varillas de acero en tensión, que son los radios.
Los radios se sujetan al buje (el eje), con la cabeza (como la de un clavo) y su tensión se ajusta con una rosca que hay en su extremo, del lado de la llanta. Hay una tuerca especial, muy larga, que se llama cabecilla, que sujeta desde la parte de fuera de la llanta, donde está la cámara, con un ensanchamiento que tiene. En este lado exterior de la llanta, las cabecillas tienen además una muesca como la de un tornillo plano, para que se puedan mover con un destornillador.
La idea es que los radios solo aguantan tensión, como si fuesen cuerdas. Eso hace que al tirar los radios hacia uno y otro lado del buje, y como la llanta aguanta la presión y no se colapsa, se equilibran unos radios con otros y queda una estructura muy ligera y resistente. Es algo parecido a las estructuras que llaman de tensegridad.
Los radios, con el uso, los golpes y el tiempo, nunca se tensan por su cuenta, siempre tienden a irse aflojando. Además de soportar esfuerzos laterales y el peso de bici y carga, los radios tienen que soportar grandes esfuerzos de giro de la rueda. La fuerza de tracción que se aplica desde la cadena al eje se transmite a través de los radios. Igual que todo el esfuerzo de los frenos de disco se transmite a la ruedas a través de los radios. El de salto.
Es cuando en alguna parte de su giro la llanta esté más cerca o mas lejos del eje de la bici, produciendo un pequeño salto al girar. Si se ha producido por un golpe, no tiene arreglo fácil, y menos jugando solo con tensión de los radios. Afortunadamente es poco frecuente.
Tipos de descentrado
Existen principalmente dos tipos de problemas que podemos solucionar centrando la rueda:
- Rueda mal aparaguada: La llanta no está centrada con respecto al buje.
- Descentrado: El típico de rueda que se va de un lado a otro al girar. A veces, parece que está bien y de repente se va rápido a un lado y al otro. Ojo que hay veces que la cubierta no está muy bien alineada y despista. Puede parecer que la rueda oscila y es la cubierta. Lo que debes vigilar y alinear es la llanta.
Si no está muy desviada la rueda y los radios y cabecillas tienen buena pinta, es probable que puedas girar directamente con la llave de radios las cabecillas que tengas que tensar.
Primero hay que colocarse y colocar la rueda. Existen soportes para radiar, pero nadie que no sea profesional suele tener uno y nadie que tenga uno necesitará leer esto. La idea es sencilla, donde la llanta se va hacia un lado, hay que tensar un poco el radio que tira hacia el otro. Así de simple.
Gira media vuelta hacia la derecha, para apretar, la cabecilla de los radios que estén en la zona de la línea pintada y que tiren hacia el otro lado del buje (el lado contrario a la línea). Según vaya mejorando la rueda, no siempre es necesario marcar con el rotulador. Bastará fijarse hacia dónde se desvía y tensar a base de medias vueltas el radio que tira hacia el otro lado.
A veces viene bien ayudarse de una pinza sujeta en la barra del cuadro o algo parecido como referencia. Conviene asegurar que el radio se rosca bien y no queda retorcido al girar la cabecilla. Conviene también no forzar mucho la cabecilla en sus giros, que se pueden redondear sus superficies de sujeción y se complicaría el moverla.

Ajuste fino de los frenos de disco
Seguramente en alguna ocasión habrás notado un roce del freno de disco de tu mountain bike. En primer lugar apoya tu bicicleta sobre un potro o pie. ¿Ya tienes tu bici apoyada? Ahora con la llave allen de 5mm afloja los 2 tornillos que unen la pinza con el cuadro de tu bicicleta de montaña. Con la pinza de freno de disco flotando (sigue anclada al cuadro).
Pulsa la maneta de freno para que se accione la pinza de freno. Ahora con la maneta de freno accionada, aprieta un poco los dos tornillos con la llave allen. Gira la rueda de forma suave y comprueba que el roce de los frenos de disco ha desaparecido. Si es así, ya puedes apretar los tornillos. Te recomendamos que lo hagas en ¼ de vuelta. Si no ha desaparecido el roce vuelve a realizar el paso 2.
Mejora tu técnica de conducción
Mejora la potencia de frenada de tu bicicleta. Mejorará el rendimiento físico. El primer ejercicio es el "manual", algo importante que debemos saber hacer para poder sobrepasar zonas técnicas sin complicaciones. Es clave para absorber piedras o montículos de tierra sin perder el control. Empezamos a practicarlo en una explanada.
Comenzamos con la flexión de brazos, bajando la espalda a la vez, y cogemos impulso estirando los brazos con fuerza acompañando nuestra cadera hacía atrás. Jugamos con el movimiento de cadera hacía delante y hacía atrás para mantenernos sobre la rueda trasera. El segundo paso es hacer el "manual" entre dos montículos de tierra o "dubbies". Con la misma posición que hemos explicado antes, las bielas en paralelo y dedo en el freno trasero, cuando estemos coronando con nuestra rueda delantera el borde del montículo flexionamos los brazos bajando la espalda.
A continuación estiramos los brazos. No tendremos que dar tanto impulso como hacíamos en la explanada, ya que la propia bajada del montículo nos ayudará a coger inercia. También vamos vamos a explicar como se hace el famoso bunny hop que nos ayudará a saber saltar cualquier obstáculo que nos encontremos en la montaña. Primero vamos a practicar la posición que debemos de adoptar sin ningún obstáculo en el suelo. Flexionamos brazos y piernas hacía el suelo y a continuación elevamos la cadera y extendemos los brazos acompañándolos de un empujón fuerte hacía arriba.
A continuación extendemos el tren trasero elevando con fuerza la cadera. Vamos a empezar con los cortados. Buscaremos un cortado de unos 35 cm de alto, para que así no tengamos percances en nuestros primeros intentos y acabemos cogiéndole miedo o lesionados. Cuando nos estemos aproximando al vértice del cortado, con nuestro cuerpo centrado en la bicicleta, estiramos los brazos hacía delante. Así nuestro cuerpo estará perfectamente colocado para afrontar el cortado.
Los ejercicios de este video-tutorial son un poco más difíciles, así que a practicar. Sobre todo el manual es lo que más cuesta pero no desesperéis.
Reemplazo del aro de la llanta
Si tienes un buen golpe en la llanta delantera y quieres cambiar el aro por uno nuevo, aquí tienes algunos consejos:
- Fíjate en la rueda antigua, en la disposición de los radios para montarlos igual en la nueva.
- Empieza poniendo 4 radios por banda y ajústalos sin hacer ninguna fuerza y las mismas vueltas de la tuerca en cada uno.
- Une con cinta la llanta nueva a la vieja después de colocarlas en la misma posición; el agujero de la válvula manda, y ves cambiando, uno a uno, los radios siguiendo el patrón viejo.
- Para dejarla "redonda" pues paciencia la llave de radios y un centrador.
| Problema | Solución |
|---|---|
| Rueda oscila de lado a lado | Tensar los radios del lado opuesto a la desviación |
| Radio roto | Reemplazar el radio roto |
| Llanta golpeada | Considerar reemplazar el aro de la llanta |