En el mundo del deporte y la vida, existen historias que inspiran y demuestran la capacidad humana de superar la adversidad. Dos ejemplos notables son Antonio Llamas, un electricista que enfrentó un accidente que le cambió la vida, y Alfonso Cabello, un ciclista paralímpico que ha conquistado el mundo con su talento y perseverancia.
Antonio Llamas: De Electricista a Ejemplo de Superación
Antonio Llama Santiago, un electricista de 27 años originario de Osuna (Sevilla), jamás olvidará el 14 de diciembre de 2017. Ese día, una descarga de 15.000 voltios estuvo a punto de arrebatarle la vida. Su jefe le había enviado a una torre de alta tensión para realizar un empalme, una tarea que cambiaría su destino para siempre.
Como las memorias de García Márquez, vivir para contarla. Eso es lo que cree Antonio Llamas. En lo que no cree demasiado es en los milagros. "Hay mucha gente que no cree en ellos y por eso no me gusta hablar de milagros. Yo digo que estoy vivo porque tuve unos médicos muy buenos".
Se quedó sin los dos brazos y sin una pierna, además de sufrir graves daños en el pie de la otra extremidad. "No me molesta recordarlo porque noto que estoy vivo. Eso sí, he tenido que aprender a vivir de nuevo", asegura Antonio.
“Mi jefe me dijo: 'Sube'. Yo subí y... lo siguiente que recuerdo es verme colgado del arnés, gritando, con el brazo negro, los dedos destrozados, el guante de goma roto. Ahí ya sabía que este brazo lo perdía". Lo que no supo en ese momento Antonio Llamas, nacido en Osuna (Sevilla), de 26 años, era que se iba a despertar en el quirófano sin los dos brazos, sin la pierna derecha y sin medio pie izquierdo.
En estos momentos, está a la espera del acta de la inspección de trabajo. Un juzgado de Montilla está investigando si se produjo una negligencia por parte de la empresa.
A pesar de las terribles consecuencias, Antonio ha demostrado una fortaleza admirable. "¡Estoy vivo! Aquí hay que tirar 'palante'", declara con determinación.

Antonio Llamas en su habitación de hospital. Fuente: El Periódico.
Antonio vive ahora en una habitación de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, sin un ápice de depresión, pena, encierro en sí mismo o autocompasión, muchos de los síntomas habituales tras sufrir semejante trauma."El problema es que yo quería cuidar algún día de mis padres, y ahora son ellos los que tienen que cuidar de mí", explica el joven desde su habitación, donde sus padres le acompañan desde entonces.
Adaptación y Nuevas Habilidades
Antonio ha aprendido a vivir de nuevo, adaptándose a su nueva realidad y desarrollando habilidades sorprendentes. Utiliza el móvil con la nariz con la misma destreza que si fueran los dedos. Además, está entrenando con una máquina virtual cómo será utilizar los brazos biónicos que le tienen que implantar.
A la vez que practica para su nueva vida, ha adquirido habilidades que no sospechaba. Utiliza el móvil con la nariz con la misma destreza que si fueran los dedos, y lo demuestra llamando a su madre sobre la marcha.
Han pasado casi seis meses y ya ha vuelto a andar con una pierna ortopédica, está entrenando con una máquina virtual cómo será utilizar los brazos biónicos que le tienen que implantar y, en el colmo de su afán por dejar atrás el hospital, ha decidido dejar de medicarse: "El dolor está en el cerebro. Tengo muchísimos dolores, sobre todo los de los miembros fantasma... Siento que me arden las manos, pero que me arden mucho, mucho; o que alguien me retuerce las muñecas como si me las fuera a romper, porque mi cerebro todavía ignora que no hay brazos ni pierna... Bueno, y porque no me lo ves, pero también tuvieron que rebañar un poco del pie izquierdo. Pero el dolor, te decía, está en el cerebro, así que he decidido superarlo sin pastillas ni nada", dice sin perder ni un instante la entereza.
Planes para el Futuro
Antonio tiene planes claros para el futuro. Quiere encontrar una nueva casa adaptada para vivir con sus padres y seguir adelante con su vida.
-¿Qué planes tenías antes de esto?-Pues... Lo que todo el mundo, supongo. Tener mi casa, tener hijos, mi trabajo. Ahora tengo que salir de aquí y conseguir una nueva casa para que nos vayamos todos a vivir. Una casa adaptada, sin escaleras, con un baño grande, sin obstáculos, con domótica. Porque vivimos cinco en un piso de 70 metros, ¿sabes? Es una vivienda de VPO de la Junta de Andalucía, y allí yo no puedo vivir. No quepo ni en la ducha.
Ayudar a Otros
Antonio ha encontrado un nuevo propósito: ayudar a otros que han pasado por situaciones similares. "No conozco a nadie más que haya sobrevivido a 15.000 voltios, así que quiero ayudar a otros a los que les haya pasado algo así".
Antonio no duda: ha encontrado un sentido a lo que le ocurrió. "No conozco a nadie más que haya sobrevivido a 15.000 voltios, así que quiero ayudar a otros. Antes de que me pasara esto ya ayudaba a todo el que podía, pero ahora quiero ayudar a otros a los que les haya pasado algo así". -¿Te alegras de estar vivo?-¡Claro! Me han atravesado 15.000 voltios y sigo aquí. Es para estar contento. -¿Cómo ayudarías a otras víctimas?-Lo primero que les diría es: "Vamos a tomar un café", y luego ya hablamos de lo que sea.
Por eso, por aquel vivir para contarla, lo cuenta porque cree que es su obligación. A EL ESPAÑOL. "Pero voy a casas. A la casa de quien me llame, porque necesita escuchar que hay salida", que hay luz cuando el túnel es oscuro e interminable.
Pese a que la mayoría de la gente piensa que las personas que sufren amputaciones se deben a enfermedades o accidentes de tráfico, hay muchos que las sufren debido a descargas eléctricas. Lo sabe Abel Álvarez Corzo, de la Asociación Nacional de Amputados 'Andade' en Asturias.
Alfonso Cabello: Un Campeón en el Ciclismo Adaptado
Alfonso Cabello, apodado la Bala Española, es un ciclista paralímpico que ha dejado una huella imborrable en el mundo del deporte adaptado. Nacido sin parte del antebrazo izquierdo en La Rambla, Córdoba, el 19 de septiembre de 1993, Alfonso ha demostrado que la discapacidad no es un límite para alcanzar el éxito.

Alfonso Cabello celebrando una victoria. Fuente: Comité Paralímpico Español.
Amante de todo tipo de deportes, el rambleño empezó a nadar siendo muy pequeño y con 7 años dio sus primeras pedaladas. Después practicó tenis, baloncesto, fútbol, balonmano y voleibol, pero terminó inclinándose por el ciclismo, formalizando su alta en el Club Cicloturista La Rambla -por mediación de Alejandro Comino- con solo 11 años.
Inicios en el Ciclismo Adaptado
Su incorporación a las pruebas específicas adaptadas se produjo a partir de 2007 al fichar por el club Andalucía-Fundación Mapfre dirigido por Julián Rebollo. Todavía con 13 años se estrenó en los Campeonatos de España que acogieron esa temporada los municipios andaluces de Dos Hermanas (pista) y Trebujena (ruta) y se clasificó tres veces 7.º y una 8.º dentro de las pruebas de la categoría LC1.
Ascenso al Éxito
En 2010, año de la reorganización de las categorías del ciclismo adaptado -desde entonces compite en C5-, llegó su explosión al conquistar cinco metales en los nacionales con solo 16 años. Un año después, fichó por la Unión Ciclista Martínez Oliver, donde permaneció tres campañas (2011, 2012 y 2013) bajo la dirección técnica de Salvador Cabeza de Vaca.
En la primera de ellas, volvió a reinar en los campeonatos de España, en el de pista de Palma de Mallorca (oro en kilómetro y persecución y plata en velocidad por equipos junto a García y Antonio Pacheco) y en el de ruta de Madrid (plata en contrarreloj y bronce en línea), que actuaron de calentamiento para su debut en el Mundial de pista, en Montichiari (Italia), donde ya avisó de su singular potencial para los esfuerzos explosivos con un 4.º puesto en kilómetro.
Juegos Paralímpicos de Londres 2012
Y llegaron por fin los Juegos Paralímpicos en la capital del Reino Unido, donde Alfonso superó todas las expectativas el 31 de agosto de aquel año 2012 al imponerse en el kilómetro salida parada, con un tiempo final y real de 1:05.947 (nuevo récord mundial), batiendo al británico Jon-Allan Butterworth (1:05.985) y al chino Liu Xinyang (1:07.636), los mejores de los 22 participantes en la categoría C5.

Alfonso Cabello en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012. Fuente: Diario Córdoba.
Campeonatos Mundiales y Juegos Paralímpicos de Río 2016
El año 2014 fue, en cambio, memorable para Cabello, sobre todo por lo acontecido en la ciudad mexicana de Aguascalientes, que acogió el Campeonato del Mundo de pista. Allí, a las órdenes del seleccionador Félix García Casas, el cordobés no se conformó con ampliar su hegemonía universal en la prueba del kilómetro, sino que lo hizo además registrando una estratosférica nueva plusmarca mundial, 1:01:683, vigente durante más de siete años.
En 2015 volvió a demostrar ser el rey de la pista en el Mundial de Apeldoorn (Holanda), donde al oro en su prueba fetiche añadió la plata en velocidad por equipos, con Santas y Granados.
En el Velódromo Olímpico de Río todos le señalaban como favorito al oro en el kilómetro y Cabello no defraudó, solo que aquel 9 de septiembre hubo dos competidores más fuertes. El cordobés se hizo con el bronce al marcar un excelente registro de 1:04.494, récord paralímpico antes de que el británico Jody Cundy, medalla de oro, hiciese 1:04.492 (tiempo final de 1:02.473 tras la aplicación del factor compensatorio, por ser C4).
Dos días después, el andaluz se desquitó de la mejor manera posible, conquistando una segunda medalla de bronce. Fue en la competición de velocidad por conjuntos C1-C5, en la que los españoles -una vez más le acompañaron Amador Granados y Eduardo Santas, ambos de categoría C3- marcaron el tercer mejor tiempo en las clasificatorias con 51.011 y se clasificaron para la lucha por el bronce con Estados Unidos.
Después de Río y Tokio 2020
Tras serle puesto su nombre al polideportivo de La Rambla en junio, por fin a la vuelta del verano nuestro biografiado pudo encarar el Campeonato de España de pista convencional, midiéndose a ciclistas sin discapacidad en Valencia y obteniendo una meritoria e histórica medalla de bronce, solo superado por Pepe Moreno y Alejandro Martínez.
Así las cosas, llegaba pletórico al año olímpico, 2020, que inició más temprano, en enero, sumando un nuevo título nacional del kilómetro en Galapagar y su sexto entorchado mundial en la misma prueba, esta vez en Milton (Canadá), con un excelente registro de 1:03.18, si bien en la velocidad por equipos -le acompañaban esta vez el valenciano Ricardo Ten y el madrileño-andaluz Pablo Jaramillo- fueron descalificados por un relevo irregular.
Entrados ya en 2021, y tras anotarse su enésimo título nacional del kilómetro en el velódromo de Galapagar, encaró con la máxima concentración su tercera participación en una cita paralímpica.
Y en Japón volvió a superarse y a ampliar su leyenda el día 26 de agosto tras recuperar el cetro cedido cinco años atrás. El cordobés, último de los 21 ciclistas en tomar la salida en el Velódromo de Izu, recorrió los mil metros en un tiempo de 1:01.557, y aventajó en 290 milésimas al británico Jody Cundy (plata) y 3 segundos y 229 milésimas al eslovaco Jozef Metelka, los rivales que le habían desplazado al tercer cajón del podio en Río.
Y no se quedó ahí la cosa, pues dos días más tarde reeditó la medalla de bronce en velocidad por equipos mixtos, en esta ocasión junto al también andaluz -madrileño de nacimiento- Pablo Jaramillo y al valenciano Ricardo Ten. El trío español marcó el tercer tiempo (49.571) en la fase clasificatoria y se midió en la final por el bronce a Francia, a la que superó por 358 milésimas (49.209 por los 49.567 de los galos Alexandre Leauté, Kevin Le Cunff y Dorian Foulon) merced a una remontada antológica de Cabello.
Pese a darlo todo, esta vez su tiempo fue algo peor (49.564) y desde luego insuficiente para plantar batalla a los británicos Kadeena Cox, Jaco van Gass y Jody Cundy, quienes hicieron las tres vueltas al anillo en 47.738, un segundo y 836 milésimas mejor que España.
Luego de unos meses de desconexión, el cordobés inició un ciclo olímpico más en 2025, año el que renovó en Valencia su título nacional del kilómetro antes de centrar sus miras en el Campeonato del Mundo que acogió Río de Janeiro, velódromo de grandes recuerdos para él, ya en el mes de octubre.
Tras esta nueva demostración de poderío, Alfonso sigue a lo suyo, preparándose para ser mejor cada día, a caballo entre la Residencia Joaquín Blume de Madrid, los entrenamientos en el velódromo de Galapagar y las sesiones de ruta en los alrededores de Pozoblanco, donde vive buena parte del año y donde ha abierto un taller de electrónica de coches y motos para encauzar su futuro laboral. Y ya tiene en su pueblo, La Rambla, una calle a su nombre, aquella donde nació y dio sus primeras pedaladas hacia la gloria.

Alfonso Cabello en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020. Fuente: Comité Paralímpico Español.
Logros Destacados de Alfonso Cabello
La trayectoria de Alfonso Cabello está llena de éxitos y reconocimientos. Entre sus logros más destacados se encuentran:
- Medalla de oro en el kilómetro salida parada en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.
- Récord mundial en el kilómetro en el Campeonato del Mundo de pista de Aguascalientes 2014.
- Múltiples medallas en campeonatos mundiales de pista y ruta.
- Medalla de bronce en el kilómetro y en velocidad por equipos en los Juegos Paralímpicos de Río 2016.
- Medalla de oro en el kilómetro en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.
Alfonso Cabello es un ejemplo de perseverancia, dedicación y pasión por el deporte. Su historia inspira a personas de todo el mundo a superar sus propios límites y a luchar por sus sueños.