Se llama dispositivo periférico (o periférico a secas) a cualquier aparato que permita a un ordenador comunicarse con el entorno exterior, generalmente con el usuario. A lo largo de la historia estos periféricos han evolucionado de una forma más o menos significativa, desde los ortopédicos sticks de la Sega SG-1000 hasta el sofisticadísimo Dual Shock 3 de PlayStation 3, pasando por el revolucionario (para aquellos días) control pad de la NES.
Además de mandos, las consolas han recibido diversos aparatos para interactuar con los juegos, normalmente para brindar un control que los pads tradicionales no pueden dar por su idiosincrasia. Algunos son realmente buenos, como la guitarra de la aclamada serie Guitar Hero, pero otros son dignos de mandar a su autor a que lo flagelen, destruirlos junto con sus prototipos y retirar todas nuestras acciones de las compañías fabricantes.
A continuación, exploraremos algunos de los periféricos más absurdos y menos útiles que han aparecido en el mercado de las consolas. Las puntuaciones están expresadas sobre diez, pero lógicamente se utilizan números negativos dado que nadie en su sano juicio debería comprar estos armatostes.
Sega Activator: El Rey de la Inutilidad
¿Por qué tiene un -9 la Action Chair? Pues porque existió el Activator, con diferencia el periférico más gilipollas inútil que ha dado la tierra. Este octogonal elemento se enchufaba «directamente a la Mega Drive», pero tenía su propia fuente de alimentación, para engorro del jugador.
Cada uno de los lados del octógono activaba uno de los controles de la consola, siendo arriba, abajo, izquierda y derecha sus direcciones respectivas y los diagonales para los botones A, B y C. Es cierto, sobra uno, así que SEGA y sus mentes pensantes decidieron que las diagonales traseros fueran ambos la A, y que el Start se activara cuando se activaran ambos.
Pero ahí no acaba la cosa: Por lo visto el aparato debe ser calibrado en cada reseteo de la consola, debiendo el jugador estar alejado en el momento de encender ésta y debiendo hacer unos absurdos ejercicios para hacer la puesta a punto. El peor aparato con diferencia.

Sega Activator
Sega Mega-CD: Un Error Costoso
Año 1994. Sega ve que la Mega Drive se queda tecnológicamente por detrás de Super Nintendo y la PlayStation está a punto de salir. ¿Qué hace SEGA? Este invento consiste en una nueva serie de elementos de hardware, como procesadores y más memoria para la Mega Drive, que se coloca en su parte superior y permite conectar cartuchos más grandes, más caros y más feos.
¿Por qué fue un fracaso estrepitoso? En definitiva, otra razón más de por qué SEGA terminó yéndose al garete. Hoy en día lanzar un esperpento de semejantes características el mismito día que se lanza la PlayStation está penado por varias leyes internacionales, por lo que esperamos no vuelva a suceder.
Action Chair: La Silla Joystick
Gastarse 20.000 pesetas en un mando tiene delito. Pero que este mando sea una puñetera silla es de juzgado de guardia. Este engendro funcionaba de la siguiente forma: uno se movía a sí mismo con la silla (que actuaba de joystick gigante) y disparaba con los botones.
Ideado para jugar a juegos como el Afterburner, Super Thunder Blade o el patético Space Harrier 2. En conclusión, pagas un pastón por tener un mando que cuesta más trabajo mover que un coche con el freno de mano echado, te sientas en una silla de plástico incómoda y se te queda cara de tonto por haber hecho el pardillo de esta forma.
Steel Battalion: Un Exceso de Controles
Dos palancas, casi 40 botones, un knob, un acelerador y tres pedales. Por poco no necesitas un carnet de conducir especial para jugar a este juego, cuyo pack oscilaba las 30.000 pesetas. Suponiendo que tienes el dinero para gastar en el trasto en cuestión y dado que el juego acaba en unas 5 horas, ¿dónde metes este cacharro después?
Pero aquí no acaba todo: el juego contaba con un botón de evacuación de emegencia, al estilo de los aviones de combate, que el jugador deberá usar para escapar de una muerte en acto de servicio. ¿Para qué querría el jugador esto? Muy fácil: si te matan, la consola te borra la partida y deberás empezar de nuevo. Puntuación: -8/10.
Accesorios Inútiles para Wii
Con la llegada de la consola Nintendo DualScreen y su compañera Wii, se introdujo un nuevo perfil de jugador llamado «casual gamer», jugador casual o, en terminología, persona que le parece gracioso el brain training pero sin ganas o tiempo para jugar excepto para perder el ídem con cochambrosos intentos de videojuego.
¿Qué hacen exactamente estos aparatos? NADA. Absolutamente nada. Pegar con cinta aislante el botijo o el gato tendrán aproximadamente el mismo efecto, que no es otro que dificultar los movimientos que realicemos con el ya de por sí peculiar mando de Wii. Entonces, ¿qué llevó a la industria a vender este juego? Es más, ¿quién en su sano juicio compra esta supina estupidez? Rivalizando con el Sega Activator.

Accesorios Inútiles para Wii
Otros Periféricos Absurdos
Lógicamente esto no significa que los periféricos que conectemos tengan que ser útiles. Prueba de ello es la cantidad de gilipolleces cosas absurdas que han ido saliendo al mercado desde hace años. Desde el «Humping Dog» hasta el calientacafés, pasando por ventiladores o lucecitas LED.
Konami Laser Invasion Headset
Siguiendo con la serie de periféricos caros y tontos para un sólo juego, esta reliquia de la historia lanzada por Konami en 1990 fue el complemento para el juego Laser Invasion (narices de nombre) que incluía un cupón de descuento de 5 dólares para el cacharro. Mirando esta cosa parece difícil decidir si el inútil es el aparato o el jugador.
Nadie debería usar este ortopédico trasto si no es bajo tortura. Se usa mirando por la crucenta hacia la pantalla para apuntar, por lo que hay que mover el cuello y no los ojos, lo cual es ideal para adquirir una saludable tortículis. Para colmo, se dispara diciendo «Fire!» en el micrófono, por lo que acabarás hasta el gorro (nunca mejor dicho) antes incluso de comprarlo.
Game Boy Camera y Printer
Mucho antes de que los teléfonos móviles tuviesen cámara, incluso antes que los móviles fueran populares, muchos recordarán que existió esta curiosa pareja de complementos para la Game Boy y Game Boy color. La impresora es térmica y produce monos papelitos cuya calidad es comparable a un ticket de supermercado, y dada la naturaleza volátil de este tipo de papel tus trabajos durarán un mes a lo sumo antes de desaparecer para siempre, aunque este tiempo normalmente será más largo que lo que se tarda en mandar a paseo este inútil periférico.
Para rematar, cada vez que se encendía se imprimía un trozo, con su consiguiente gasto de papel. Funcionaba nada más y nada menos que con SEIS (6) pilas R6AA, para regocijo de los fabricantes de éstas y para desgracia de los bolsillos del desafortunado comprador.
Por su parte, la cámara tiene el honor de haber sido la cámara digital más pequeña del año 1999, logro similar al alcanzado por el Sevilla F.C. al proclamarse mejor equipo del mundo en 2006: algo que a nadie le importa pero que nos recordarán cansinamente toda la vida. Las características del aparatito son escalofriantes: 128 por 112 píxeles de resolución a 4 colores, última generación de vídeo de alta definición, vamos.
Incluían cuatro bodrios a los que llamaban juegos, una opción para retocar (es un decir) fotos y otra para imprimirlas. En conjunto, la puntuación adjudicada es de -5/10.
Hyperboy: Convirtiendo lo Portátil en un Armatoste
¿Qué tiene de bueno una portátil? Pues que puedes llevártela por ahí. ¿Qué puede ser entonces sumamente estúpido? Convertirlo en un armatoste. Pues eso hace precisamente el Hyperboy, transformar una Game Boy en una pequeña máquina arcade.
Este inútil infecto tenía una sensibilidad arbitraria, por lo que no se sabe a priori cuánto se ha de levantar el dedo para dejar de activarlo, y su falta de tacto (no es que te insultara, es literal) lo hacía incómodo de manejar. Ni siquiera quiero puntuarlo.

Hyperboy
Los 5 Mejores Perifericos en Videojuegos I Fedelobo
El artículo en sí es humorístico, sólo hay que ver las expresiones e hipérboles usadas. Por supuesto, éste es un artículo de opinión, no pretende hacer una apreciación objetiva y/o en todo caso NO representa la opinión de pixfans en su conjunto. Tampoco pretende ser ni exhaustivo ni veraz, sino gracioso.