El debate real tras las protestas pro Palestina en la última edición de la Vuelta Ciclista a España no es otro que la participación de Israel en las competiciones deportivas internacionales. Una presencia que persigue lavar la imagen de un país que lleva años violando los derechos humanos en Gaza y Cisjordania. Es lo que se conoce como sportwashing, una técnica que el estado hebreo extiende también a otros espacios fuera de lo deportivo, como Eurovisión y otros festivales de música, y que le permite asemejarse en el imaginario común a cualquier democracia occidental.
La Vuelta Ciclista a España se ha erigido estos días en un imponente altavoz internacional para condenar el genocidio israelí en la franja de Gaza. La multitudinaria manifestación de la sociedad civil ha rebosado de banderas a favor de Palestina todo el recorrido y, en un acontecimiento sin precedentes, hasta varias etapas y el mismo final de la Vuelta en Madrid, se han detenido abruptamente como resultado de las protestas generalizadas. Incluso la ceremonia del pódium en honor a los vencedores se ha celebrado de forma clandestina por parte de los equipos participantes. De hecho, el solapamiento de la entrega de premios epitomiza lo acaecido en el trascurso de las tres semanas de prueba deportiva.

Bandera de Palestina
El Origen de las Protestas y el Equipo Israel-Premier Tech
El desencadenante de las reivindicaciones de la sociedad civil en el transcurso de la prueba deportiva ha sido la participación del equipo ciclista Israel Premier Tech. Siendo ese fruto de una iniciativa privada, también se trata de un recurso clave de diplomacia deportiva de Israel, que está financiado por el Ministerio de Turismo del Gobierno israelí.
La herramienta de la que se ha valido para ello es el equipo ciclista Israel-Premeir Tech. Su dueño, Sylvan Adams, es una persona muy próxima a Benjamin Netanyahu, se ha autoproclamado embajador de Israel y reconoce abiertamente que usa el deporte y su empresa como armas de propaganda para mejorar la imagen que se tiene de su país a nivel internacional.
Así, cabe destacar que, pese al genocidio israelí en curso en Gaza en respuesta a los cientos de asesinatos y secuestros de Hamas en octubre de [año], el equipo Israel Premier Tech y las demás representaciones deportivas y culturales israelíes han actuado con normalidad en la esfera internacional. Eso difiere visiblemente con el hecho de que entes internacionales expulsaran inmediatamente a cualquier representación rusa como castigo por la guerra en Ucrania.
La Vuelta Ciclista a España ha sido el último gran evento internacional con el que Israel ha intentado que olvidemos el genocidio que está cometiendo en Gaza. Pero no se debe obviar que si Israel está pudiendo llevar a cabo esta estrategia comunicativa es porque se le permite. Mientras los deportistas y federaciones deportivas rusas fueron expulsados inmediatamente de cualquier competición internacional tras la invasión de Ucrania, a Israel se le permite continuar en estos espacios. La gente se pregunta el porqué de este doble rasero y no encuentra una respuesta que lo explique. Tal vez porque es inexplicable.
El Desarrollo de las Protestas a lo Largo de la Vuelta
Es en esa coyuntura internacional que se celebró la Vuelta Ciclista a España, y cuando los asesinatos cometidos por Israel en Gaza habían superado las 60.000 personas. Tras iniciarse en Italia, la Vuelta a España recorrió varios territorios del estado español, aumentando el fragor de las reivindicaciones con el paso de las jornadas. Ahí supuso un hito la implicación de la sociedad civil vasca, en el paso de la prueba por Navarra y en la multitudinaria etapa de Bilbao. Respondía a las protestas convocadas, entre otros, por el movimiento social Gernika-Palestina.
Es un hecho constatable que la sociedad civil ha empleado de una u otra manera la repercusión del deporte para trasladar el hastío ante la masacre acometida por Israel. Esa constatación descarta por sí solo el mantra asociado con frecuencia sobre el deporte, a saber, que se trata de un opio del poder para adormecer a la población. Contrariamente, el deporte ha resultado un caudal de protesta sin parangón, y difundida internacionalmente mediante la televisión y las redes sociales.
Cabe destacar que mientras algunas reivindicaciones no han alterado el transcurso deportivo, otras han desfigurado excepcionalmente la prueba, como ocurrió en Bilbao. Así, esa dicotomía entre la protección del evento y las protestas sobre el genocidio han suscitado un debate en la opinión pública.

Bilbao, una de las ciudades donde las protestas fueron más intensas.
La Cancelación de la Etapa Final en Madrid
Palestina ocupa el centro de Madrid. Lo que este domingo debía ser un paseo triunfal por las calles de Madrid para cerrar la 80.ª edición de la Vuelta Ciclista a España se convirtió en una especie de tour improvisado lleno de obstáculos y banderas de Palestina para los deportistas. La etapa final fue cancelada de forma (in)esperada a apenas 56 kilómetros de la meta, después de que manifestantes propalestinos ocuparan las calzadas, lanzaran vallas y botellas, y obligaran a la policía a desplegar cargas antidisturbios.
El pelotón transitaba a 56 kilómetros de la meta cuando un grupo de manifestantes detuvo el pelotón. Los manifestantes han ocupado el recorrido por el que tenía que transcurrir la carrera y la organización ha suspendido el final de etapa. El pelotón estaba a menos de 60 km de meta, entrando en el centro de Madrid, cuando las protestas propalestinas han cumplido con el boicot a la carrera anunciado.
La calma reinaba en el paseo del Prado a eso de las dos de la tarde, ni una bandera de Palestina se podía observar en los 20 minutos de paseo que separan la estación de Atocha de la plaza de Cibeles, el lugar en el que debía acabar la Vuelta y que nunca llegó a hacerlo. Era la resaca del mar antes del 'tsunami', el engañoso epílogo de un día ya para la historia del ciclismo, de la historia de Madrid y de España.
A eso de las 16:30 horas, el decorado que rodeaba el circuito final de esta Vuelta ya era distinto. El giro de Atocha, al final del Prado, era uno de los puntos en los que los convocantes de las manifestaciones habían reclamado la presencia de los ciudadanos madrileños, apelando a su visibilidad. Y ahí se empezaron a agolpar primero cientos, después miles de personas, de toda clase y condición: mujeres y hombres, mayores y jóvenes, madrileños y foráneos. Todos unidos por su rechazo al genocidio de Israel, muchísimos de ellos armados con banderas de Palestina.
La Tensión Aumenta y el Circuito es Invadido
Las soflamas propalestinas se repetían, cada vez a mayor volumen. "Palestina vencerá", "No es una guerra, es un genocidio", "Netanyahu, asesino", "Que viva la lucha del pueblo palestino", "Boicot a Israel", "Fuera sionistas de la vuelta ciclista". El paso de los vehículos de las patrocinadores, de algunos coches de equipo, elevaba la crispación, mientras la Policía Nacional comenzaba a tomar posiciones dentro del recorrido, pese a que las vallas aún servían de barrera.
Ya entonces, cuando faltaban casi dos horas para el primer paso por el circuito, mientras llegaban las noticias de que se había alterado el paso por Alcobendas, parecía imposible que se produjera una llegada normal, la que se repite en el centro de Madrid cada mes de septiembre. Quizá los ciclistas pudieran llegar hasta ahí, sí, pero desde luego no armar un esprint normal, no con agentes de policía teniendo que ocupar parte de la carretera.
El paso de los minutos fue aumentando el número de manifestantes, su posición de fuerza frente a una Policía Nacional que había recibido la orden de permitir las protestas pacíficas... y de garantizar el desarrollo de la carrera. Una cuadratura del círculo que se acabó demostrando imposible.
La tensión se iba elevando, llegaban noticias de pequeñas cargas disuasorias en la plaza de Callao, otra de las esquinas del circuito, también en Neptuno junto a la Bolsa, a escasos 300 metros de la que debía de ser la meta y nunca lo fue. Hacia las 18.00 horas, todo estalló. Pacíficamente, sin violencia, pero estalló.
Las miles de personas agolpadas cerca de Atocha tiraron las vallas de protección y comenzaron a invadir el circuito por el que debían pasar los ciclistas apenas tres cuartos de hora más tarde. Las unidades antidisturbios recibían instrucciones, "nos preparamos para el cien", mientras las furgonetas policiales se colocaban a la altura de Neptuno, ejerciendo de cortafuegos en mitad del Prado.

Manifestantes propalestinos en Madrid durante la Vuelta Ciclista.
En cosa de cinco minutos, la situación estaba desbordada. Los manifestantes que hasta entonces protestaban al otro lado de las vallas, ahora invadían la carretera, arrastrando por delante de ellos las vallas del circuito a modo de defensa preventiva, ganando metros en procesión hacia Neptuno, mientras la Policía Nacional se mantenía impasible.
Mientras la organización de la Vuelta decidía qué hacer (aunque no había mucho que pensar dadas las circunstancias, a decir verdad), la tensión se acumulaba en lo que ya era la mayor manifestación propalestina jamás vista en España. La Policía Nacional se limitaba a ejercer de barrera para proteger la zona de Cibeles, la de la meta, los autobuses de los equipos, las zonas vip... Donde estaba el príncipe Alberto de Mónaco, preparado para recoger el simbólico testigo (la Vuelta sale del Principado el año que viene) y que fue evacuado de emergencia ante la situación que se está viviendo.
A las 18.33 horas, la noticia de que la Vuelta se había suspendido llegó a la zona cero de la rebelión y se celebró con gritos y algarabía. El objetivo de los manifestantes se había conseguido, mientras continuaban los cánticos a favor de Palestina, en contra de Israel, también de Isabel Díaz Ayuso, que horas antes se había fotografiado con los corredores del Israel Premier-Tech.
Hubo algunas identificaciones y pequeñas cargas contra los energúmenos que se camuflaron en la masa de manifestantes no violentos. Siempre ocurre. Al otro lado de Cibeles, en el paseo de Recoletos que une esa plaza con la de Colón, la calma era mayor, derivando la manifestación en una sentada.
Reacciones Políticas y Sociales
Algunos partidos políticos han priorizado las protestas por ensamblar y proyectar el hastío popular contra el genocidio de Israel. Por el contrario, otros partidos han denunciado que diversos actos de protesta han puesto en peligro a los ciclistas y que la violación de las normas es ante todo inaceptable.
España también se lo pregunta. A lo largo de su historia reciente, el pueblo español ha mostrado en numerosas ocasiones su carácter pacifista. Expresamos nuestro rechazo a la violencia en la guerra de Irak, en la invasión de Ucrania y, ahora también, con el asedio a Gaza. En el PSOE y en el Gobierno progresista tenemos bien claro que debemos estar posicionados en línea con el pueblo español y representar en el mundo su postura mayoritaria en este conflicto. No albergamos duda alguna sobre cuál es el lado correcto de la historia, sin dobles varas de medir. Nos enorgullece que la sociedad española lo tenga tan claro. Muy lejos de la calculada equidistancia del PP, exigimos que se trate a Israel del mismo modo que se está tratando a Rusia hasta que acabe el genocidio en Gaza.
El ministro de Transformación Digital y líder del PSOE madrileño, Óscar López, ha defendido en X que lo ocurrido "habla muy bien del pueblo de Madrid": "Que el pueblo de Madrid se manifieste contra un genocidio no perjudica la imagen de España. Al revés.
Sánchez y la izquierda, con PalestinaUna de las cuestiones que más ha criticado la ultraderecha española, así como Israel, han sido las palabras de Sánchez, quien puso el foco este domingo en la masacre perpetrada por Israel en Gaza durante un mitin celebrado en Málaga, que marcó el inicio de la precampaña del PSOE para las elecciones andaluzas de [año]. En su intervención, Sánchez mostró su apoyo y "admiración" a quienes participaron en las protestas contra el genocidio en Palestina y la presencia del equipo Israel-Pro Tech en la Vuelta a España. "España brilla como ejemplo y con orgullo. Da un paso al frente en la defensa de los derechos humanos. Nos ponemos de acuerdo en una causa justa, como son los derechos humanos. ¡Viva el pueblo español!", afirmó Sánchez ante los asistentes, entre vítores, aplausos y banderas palestinas.
Israel, Ayuso, Almeida y la ultraderecha: enfadados con las protestasLas protestas no han sentado nada bien ni a la derecha y ultraderecha española, como a los propios gobernantes de Israel, quienes no han tardado en cargar contra las acciones de los manifestantes como a las palabras del presidente español.
El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha criticado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por según él "animar" a los manifestantes propalestinos antes de la cancelación de la última etapa de La Vuelta Ciclista. "Hace unos días, el presidente del Gobierno español lamentó no tener una bomba atómica para detener a Israel. Hoy, animó a los manifestantes a salir a la calle", ha afirmado Saar en su cuenta en la red social X. Según este, "la turba propalestina escuchó los mensajes incitadores y atacó La Vuelta ciclista". "Se ha cancelado el evento deportivo que siempre había sido motivo de orgullo para España. Sánchez y su Gobierno: ¡vergüenza para España!", ha destacado en la red social.
También se han pronunciado Isabel Díaz Ayuso y José Luis Almeida. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha asegurado que "cuando el presidente de la nación jalea el boicot contra la Vuelta Ciclista a España, en su propia capital, se convierte en responsable directo de cada altercado que se produzca". Mientras tanto, Almeida, en su línea, ha pedido al presidente del Gobierno y el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, que condenen "de manera firme e indubitada" los "actos violentos" de hoy. "Exigimos que el presidente del Gobierno y el ministro de Interior condenen de manera firme e indubitada a los violentos, que condenen de manera firme e indubitada la violencia en nuestras calles y que, por tanto, no tengamos que volver a vivir este tipo de acciones que desgraciadamente en España tenemos el recuerdo de lo que ha sucedido en las últimas décadas", ha advertido.
100.000 asistentes condenan el "genocidio" de Israel en una jornada "sin incidentes graves"A pesar de los disturbios y de las cargas policiales, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha defendido que los incidentes se resolvieron "sin incidentes graves" y que tan solo dos personas fueron detenidas durante los disturbios, aunque es cierto que ha habido al menos 22 policías heridos, tal y como recoge EFE.
Es más, la protesta de la población en la carretera ha hecho que los organizadores de próximos eventos mundiales comiencen a solicitar a los organismos internacionales que expulsen toda representación deportiva o cultural del estado de Israel. Por último, el tiempo dictaminará qué imagen se asocia sobre el País Vasco tras las acciones de protesta en la etapa da Bilbao.
El director de La Vuelta responde tras las protestas propalestina (14/09/2025)
El Boicot y el Movimiento BDS
Siguiendo la estela del etarra, Ibon Meñika, que comandó las protestas contra el Pelotón, el Comité Palestino de BDS fue el responsable y el gran propulsor del boicot en la capital madrileña contra la Vuelta a España. Con solo dos detenidos y una veintena de policías heridos, los manifestantes celebraron su objetivo al cántico unánime en Gran Vía de "Palestina ha ganado la Vuelta". No solo los manifestantes propalestinos fueron las cabezas visibles de la protesta, ya que desde sectores de la izquierda radical, el Movimiento Antirrepresivo de Madrid hizo gala de sus dotes violentas.
Creado en el año 2005, por varios activistas anti sionistas, el BDS solamente tiene la consigna de terminar con el Estado de Israel y las empresas relacionadas con el gobierno de Benjamin Netanyahu. De la misma manera, financiados por las dictaduras islámicas, son acérrimos enemigos de las políticas de Donald Trump y de la posición de Estados Unidos sobre el conflicto entre Palestina e Israel.
La organización inspira sus acciones en las técnicas utilizadas contra el apartheid en Sudáfrica o las luchas de los habitantes de las colonias contra el control de las metrópolis en los últimos resquicios del periodo colonial después del final de la Segunda Guerra Mundial. Con el uso del "boicot estratégico" que es la medida estrella de la organización, ha puesto en jaque en la organización de la Vuelta a España y han promovido una nueva cortina de humo que ha dejado sin impacto el cerco de los tribunales al Gobierno. "Tenemos que concentrarnos en empresas que tengan un rol claro y directo en los crímenes de Israel contra el pueblo palestino", remarcan en sus redes sociales.
Causas penales en la Audiencia Nacional y el respaldo del Gobierno
La oleada de violencia que se juzgada en los tribunales no ha quedado impune. La organización Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) presentó una denuncia contra BDS por sus ataques a los ciclistas de Israel, alegando la comisión de un presunto delito de odio. Como respuesta, el tribunal que comanda el juez Santiago Pedraz ha abierto las primeras diligencias contra la asociación propalestina.
En su comunicado, ACOM apuntó al líder de los socialistas por aplaudir la oleada de violencia y perder relación con el gobierno de Israel, después de retirar a la embajadora española del país hebreo. "Desde el entorno del gobierno de Pedro Sánchez, se ha apostado por la impunidad a sus gravísimos actos de violencia y terrorismo callejero", ha alertado el director de la organización.
Cabe recordar, que la orden de la cartera de Interior en el día de ayer, fue la de proteger a los manifestantes y pese a que se produjeron disturbios no cargar. “La vuelta ciclista la ha ganado el pueblo palestino. ¡Vamos a Atocha a celebrar!” Estas palabras han pasado como un relámpago de boca en boca. El boicot a la participación del equipo de Israel en la Vuelta ciclista ha logrado superar el enorme operativo policial, coordinado entre el gobierno español junto con el Gobierno de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.
Pero la marea humana con banderas palestinas era imparable. Después de haberse suspendido la vuelta, la policía ha comenzado a cargar contra los manifestantes en varios puntos del Paseo del Prado y las calles posteriores al Congreso. Los manifestantes se han reagrupado cerca de Atocha para seguir celebrando. "Nos han enviado a más de 2300 policías, nos han intentado reprimir, nos han intentado criminalizar por negarnos a ser cómplices del blanqueo del sionismo en que querían convertir la vuelta ciclista. Pero hoy hemos parado la vuelta. Ahora toca pararlo todo.
El Legado de las Protestas
Dicho esto, es innegable que las reivindicaciones de la Vuelta Ciclista a España han fraguado un hito, de condena social contra la representación del estado sionista israelí y centrando el foco mundial en el genocidio en curso en Gaza.
La forma de finalizar la Vuelta es reseñado por el diario francés como "algo inédito en la historia de las grandes vueltas". "Cargas policiales, balas de goma, barreras transformadas en instrumentos de violencia, el centro de Madrid se derrumbó como el final de esta frenética Vuelta a España [año]. "El caos reinó en las calles de Madrid, donde las barreras quedaron reducidas a escombros. Según cuenta Sporza, "se derribaron las barreras, los manifestantes invadieron el circuito local e impidieron el paso del pelotón. El delegado lo ha justificado diciendo que "en Madrid no se está asediando a 65.000 niños en los últimos meses, ni se mata a la gente de hambre", sino que donde pasa es en Palestina. "Hoy se ha interrumpido una carrera, porque Madrid ha hecho una gran llamada a la reacción de la comunidad internacional.