Historia de la Vuelta Ciclista a Lleida

La ciudad de Lleida ha sido una de las más visitadas en la historia de la Volta a Catalunya. Presente en el recorrido de la Volta desde su primera edición (1911), la ciudad de Lleida ha acogido una salida o llegada de la carrera catalana hasta en 73 ocasiones, siendo protagonista en cuarenta y una ediciones. Incluso, en las ediciones de 1973 y 1988 de la Volta a Catalunya, Lleida acogió el final de la competición, en ediciones ganadas por 'Txomin' Perurena y Miguel Indurain.

Once años después de este último precedente, Lleida volverá a vivir los mejores ciclistas del mundo en sus calles el próximo 2024, siendo uno de los grandes escenarios de la 103ª edición de la carrera ciclista catalana con una final de etapa.

Grandes nombres de la historia del ciclismo como Mario Cipollini (1995, 1996), Laurent Jalabert (1992, 1994), Maurizio Fondriest (1987) o Miquel Poblet (1960) han ganado una etapa de la Volta a Lleida, entre las cuarenta ocasiones en que la ciudad ha acogido una meta.

Orígenes de la Vuelta a España y su Contexto

La Vuelta Ciclista a España nació en el año 1935, un nacimiento tardío en comparación con otras pruebas nacionales por etapas. El Tour de Francia nació en 1903, el de Italia seis años más tarde, el de Bélgica en 1908, en Alemania en 1911, en Portugal en 1927 y en Suiza se inauguró su vuelta en 1933.

En los años veinte ya se habían efectuado gestiones para organizar una vuelta ciclista que recorriera todo el país, al estilo de cómo se hacía en varios lugares de Europa. En más de un año se designaron las etapas y qué kilometraje iba a tener cada una, pero por una causa u otra el proyecto no vio la luz hasta años más tarde.

Primeras Competiciones en España

En otras comunidades, la idea había tenido éxito comenzando su andadura algunas carreras como es el caso de la Volta a Cataluña, cuya primera edición se disputó en enero de 1911 siendo organizada por el “Club Deportivo” de Barcelona, bajo la dirección de Miguel Artemán. Otra de las que se adelantaron fue la Vuelta al País Vasco, cuya primera edición data del año 1924 y, gracias al gran nombre de los ciclistas participantes alcanzó bien pronto un merecido renombre. Esta carrera era organizada por el diario deportivo bilbaino Excelsior, más o menos siguiendo la estela de otros diarios deportivos europeos que hacían lo propio con otras carreras, tal era el caso del L’Auto con el Tour de Francia y de la Gazzetta dello Sport con el Giro de Italia.

En Asturias la vuelta al Principado se organizaba desde al año 1924 para, tras una primera experiencia en línea, perpetuarse como una prueba por etapas a partir de la siguiente edición.

Otras carreras por etapas se habían disputado antes del bautismo de la ronda hispana, basta citar como ejemplo la San Sebastián - Madrid, de 1914, la Barcelona - Madrid, en el año 1932,...

El Nacimiento de la Vuelta a España

Así pues, y visto la carencia de la que aducía el ciclismo español, el diario Informaciones, dirigido por el señor Juan Pujol, se propuso organizar y sacar adelante la I Vuelta Ciclista a España. Para ello, y tal como era la costumbre de la época, se contaba con sólo dos meses, que dicho sea de otra manera indicaba que había que echar mano de la improvisación. Pero, y así ocurren a menudo las cosas, esos dos meses bastaron para que comité organizador del diario madrileño lograra juntar un pelotón de 50 hombres entre los que se encontraban seis belgas, 2 austriacos, 2 franceses, dos holandeses, otros dos suizos y cuatro italianos, que fueron los que más impedimentos pusieron ya que el Giro de Italia comenzaba pocos días después del estreno hispano.

La carrera, ya desde su primer día fue un éxito. Miles y miles de personas despidieron a los ciclistas en Madrid aquel lejano 29 de abril de 1935 que debían de recorrer los 185 kilómetros que separaban la capital de España de Valladolid. A pesar de la poca fe que muchos, sobre todo italianos y franceses, la primera Vuelta a España tuvo un final feliz.

La Historia de La Vuelta

Desarrollo y Cambios en la Organización

Visto lo bien que salió la primera edición el diario Informaciones siguió al frente de la organización en el año siguiente. Se aumentaron las etapas, que pasaron de las 14 del año 1935 a veintiuna, y se redujo el kilometraje de cada etapa. Para lo cual el ministro de la Gobernación de la época ordenó a los gobernadores civiles de las provincias por donde iba a transitar la carrera que ayudaran en todo lo posible a la carrera y que dieran protección, si ello fuese necesario.

Dos años más tarde de la finalización de la Guerra Civil, en el mes de junio de 1941, se volvió a organizar la Vuelta. Dicha organización corrió a cargo de la Obra Sindical de Educación y Descanso, en manos de su delegación central con sede en Madrid, a la que ayudó en dichas tareas el diario deportivo Gol. El gobierno de Franco colaboró, puesto que el Ministerio de Obras Públicas se encargó de poner un poco mejor algunas carreteras para que se pueda pasar por algunos lugares de la geografía española. Por otra parte, y como es lógico, la participación extranjera brilló por su ausencia. Con toda Europa inmersa en una guerra, solo fue posible contratar a un cuarteto de ciclistas suizos, de los cuales tres se retiraron antes de llegar a Madrid en 6 de julio.

El periódico Informaciones recuperó la tarea de organizar la Vuelta en 1942. Tal como estaban las cosas en la posguerra española el asunto crematístico era un verdadero problema. Para lo cual se pidió ayuda a firmas comerciales de tal forma que los participantes fueron agrupados en equipos a los que patrocinaba una marca determinada, tal era el caso de Cinzano, el coñac González Byas, etc...

La V edición no vio la luz hasta el año 1945. En los años 1943 y 1944 no fue posible organizar la carrera porque los problemas ya sufridos en las dos últimas ediciones no se pudieron solventar. La participación en 1945 fue muy pobre, sólo había españoles y portugueses en el pelotón.

El diario madrileño siguió organizando la carrera hasta el año 1950 con el lapsus de 1949, hasta que “El Correo Español-El Pueblo Vasco” de Bilbao hizo renacer de sus cenizas a la Vuelta para darle un carácter internacional y grande que no había tenido en las ediciones anteriores. Así pues, tras estar cuatro años sin organizarse entre los años 1950 y 1954, Bilbao pasó a ser el centro de operaciones de la Vuelta a España por donde empezarían a desfilar las figuras mundiales del ciclismo mundial gracias al buen trabajo y buen hacer de Luis Bergareche.

Pero las cosas en la vida no duran siempre, en enero de 1979 el periódico bilbaíno anunció, ante la sorpresa general, que cesaba en la organización de la ronda hispana. Faltaban tres meses escasos para la cita. Pero gracias al trabajo de Luis Puig, a la sazón presidente de la Federación Española de Ciclismo, al que apoyaron Unipublic y la firma de pantalones Lois que fue la que ayudó monetariamente con el patrocinio del Gran Premio, se pudo sacar adelante la carrera.

Momentos Destacados y Curiosidades

El primer puerto en subirse fue el Puerto El León en la 1ª etapa del año 1935. El ciclista suizo Leo Amberg fue en ciclista que pasó en cabeza.

El primer ganador español de una etapa fue Antonio Escuriet, vencedor en Santander al término de la segunda etapa. Este castellonense era un buen ciclista de la época, sabía moverse en el seno del pelotón y su saber estar fue clave en el éxito en esta segunda etapa de la Vuelta a España. Se había partido de Valladolid, y nuestro hombre esperó su momento para irse en solitario hacia adelante e ir cazando a los hombres que rodaban por delante. El líder Digneef pidió ayuda a Cañardo, estrella hispana de la época, pero éste no dio mucho crérido al intento de Escuriet. Craso error. Escuriet abandonaría la Vuelta poco después. Volvería a ganar una etapa en Málaga en 1941.

Cuando Escuriet perdió el liderato fue la primera vez que la Vuelta a España llegaba a una localidad del País Vasco, concretamente a Bilbao. La expectación era máxima, pero el Bilbao de entonces era como era. La carrera partía de Santander y se decició demorar la salida una hora debido a una importante corrida de toros que se iba a celebrar en el coso bilbaino. El caso es que para cuando Deloor llegó victorioso a la capital vizcaina, los todos habían ya lidiados. El madrileño Ramón Ruiz Trillo tuvo el honor de ser el primer ganador final de esta extraña clasificación.

En la edición del año 1948 tomaron parte un total de 54 corredores enrolados en equipos con variopintos nombres visttos desde la perspectiva actual. Estaba el Insecticidas ZZ, con Dalmacio Langarica al frente, Dígame (revista de la época) que tenía a Gabrial Saura como hombre más representante, Hofas de Afeitar Iberia, Portaminas Alas Color, Bicicletas Gaitán,.. Ya que hemos citado a Langarica, ganador de la edición del año 1946 y posteriormente reconocido director deportivo, conviene recordar que en 1948 tuvo toda la mala suerte que puete tener un deportista. Pinchazos a discreción, resoluciones extrañas e injustas de los jueces, acciones extradeportivas de compañeros del pelotón, y un sinfen de vicisitudes impidieron al vasco reeditar su triunfo, si bien Bernardo Ruiz demostró ser un gran corredor, como lo corroboraría durante su dilatada carrera.

En esta edición ocurrió un caso sin precedentes en la ronda hispana. La prueba se disputaba entre junio y julio y el caso es que la décima etapa de debía disputar entre Lleida y Zaragoza con 160 kilómetros de recorrido. La Organización mantuvo la hora de salida a pesar del calor de se auguraba en los Monegros. Partieron a las dos de la tarde, un cuarto de hora antes de lo previsto, y cuando tuvieron que recorrer en desierto aragonés los termómetros sobrepasaban los 42°. Los ciclistas, además, acordaron realizar un par de paradas para refrescarse ante la mirada complaciente de los jueces.

A finales de los años 60 se instauró una claúsula muy curiosa en la puntuación de las clasificaciones secundarias. Para optar a ellas había que clasificarse entre los primeros en la clasificación general. Esta absurda ley se mantuvo varios años y hasta el mismo Eddy Merckx se vio beneficiado de ella en 1973 al superar en la general final de las metas volantes a Javier Elorriaga pese a contar con menos puntos.

La Volta a Catalunya y Lleida en el Siglo XXI

La ciudad de Lleida vuelve a la Volta Ciclista a Catalunya este 2024, y lo hará por la puerta grande. La capital de Segrià acogerá una de las llegadas de etapa de la 103ª edición de la carrera ciclista catalana, que se disputará entre los próximos 18 y 24 de marzo, once años después de su última aparición en el recorrido.

El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Lleida, Jackson Quiñónez ha afirmado que "Que la Volta Ciclista a Cataluña vuelva a hacer parada en Lleida es una gran noticia para nuestra ciudad y territorio. Sabemos que es un evento deportivo de primer nivel que mostrará en todo el mundo lo que Lleida puede ofrecer. En nuestra ciudad hay una gran tradición ciclista y eso hace que sea un escenario ideal para la Vuelta. El impacto económico de la Volta Ciclista a Catalunya, contribuirá a promocionar Lleida como destino turístico y a consolidarla como punto clave en eventos deportivos".

El concejal Quiñónez ha añadido "el agradecimiento a la organización de la Vuelta por el esfuerzo por poder volver a contar nuevamente con Lleida".

"El regreso a Lleida es una de las grandes noticias de la próxima edición de la Volta a Catalunya. Que un escenario con un papel tan destacado en la larga historia de nuestra carrera sea de nuevo protagonista es uno de los grandes alicientes para una edición 2024 por la que estamos muy ilusionados", ha afirmado Rubén Peris, presidente de la Volta Ciclista a Catalunya.

La confirmación de una meta en Lleida es la última pieza de los anuncios de las sedes de la 103ª edición de la Volta Ciclista a Catalunya, que entre los próximos 18 y 24 de marzo de 2024 volverá a llevar a los mejores ciclistas del mundo. Lo hará con un recorrido lleno de novedades durante su semana de competición con salida desde Sant Feliu de Guíxols y llegada a Barcelona.

Consolidada en el calendario del UCI World Tour, Volta a Catalunya contará un año más con la presencia de los 18 mejores equipos ciclistas del mundo y asegura una importante difusión mediática internacional.

Participación y Legado

El ciclismo fue uno de los primeros deportes en ganar popularidad en Cataluña. Su auge se materializó con la creación de la primera entidad del país, el Club Velocipédico de Barcelona, en 1884. Sin embargo, hubo que esperar a 1911 para que se celebrara la primera competición importante, la Volta a Catalunya. Esta competición por etapas es la más antigua de España y la cuarta del mundo (sólo detrás del Tour de Francia, Vuelta a Bélgica y el Giro de Italia). Las bicicletas eran más rudimentarias y pesaban más que las actuales; pero la fiebre del ciclismo no dejó de crecer.

En la actualidad, Cataluña es uno de los destinos más valorados por los ciclistas internacionales, tanto profesionales como aficionados, para realizar estancias deportivas. Desde la costa del Mediterráneo hasta las cumbres del Pirineo, se organizan competiciones y eventos ciclistas en los que cada vez participan más mujeres.

Rubèn Peris, se mostró sorprendido por la polémica en las redes sociales tras desvelarse que el recorrido de la edición de este año, del 25 al 31 de marzo, apenas rozará la demarcación de Lleida. “En primer lugar queremos recordar que la Volta somos una entidad sin ánimo de lucro. El recorrido de cada edición se elabora después de haber recibido la solicitud de múltiples localidades y, dentro de un calendario de siete días, intentamos construirlo de la manera más equilibrada posible. Pero en esta edición nos ha sorprendido que ninguna localidad de Lleida nos haya pedido una etapa”, matizó Peris, al que le han dolido algunos comentarios en las redes sociales.

“En la edición del año pasado hubo dos etapas en Lleida, una de Llívia a la Val d’Aran y otra de Aran hasta Torrefarrera. Entonces nadie nos aplaudió. Leer que despreciamos a Lleida hace daño, porque tenemos muchos amigos y aficionados al ciclismo en la provincia. De hecho, esperamos que en la edición del año que viene, en la que cumpliremos cien años, tengamos multitud de solicitudes para acoger una etapa de la Volta, porque Lleida también es parte de la historia del ciclismo en Catalunya”, añadió Peris.

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