La Vespa: Un Ícono Italiano Nacido de las Cenizas de la Segunda Guerra Mundial

La Vespa es una de las motocicletas más famosas y queridas del mundo. El diseño de esta moto, así como su estilo y personalidad, han enamorado a muchas generaciones de amantes de los vehículos clásicos. Lo que ha convertido a estas motos en un símbolo de la cultura italiana y de la movilidad urbana. Pero ¿Cómo surgió esta maravilla?

Más allá de la conocida fama de la Motoneta italiana Vespa de la marca Piaggio, su estilo y moda, hay una importante, noble y romántica historia detrás de ella, cuyo protagonista es el señor Enrico Piaggio. Es indispensable acotar la existencia de una maravillosa película realizada en el año 2019 por el director Umberto Marino, quien inmortaliza de manera bien merecida, a un valioso italiano quien de forma genial ayudó en la reconstrucción de la Italia post segunda guerra mundial. La película «Enrico Piaggio: un sueño italiano» va enriquecer nuestra cultura motera con esta interesantísima historia digna de ser conocida.

De izquierda a derecha Corradino D’Ascanio y Enrico Piaggio

El Nacimiento de una Idea en Tiempos de Crisis

La idea de crear un vehículo de bajo coste, práctico y ecológico surgió en Italia después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el país estaba devastado por los bombardeos y necesitaba reconstruirse. El inicio de esta moto histórica arranca una vez que han sido recogidos los escombros que dejaron los bombardeos de la guerra y haber organizado a través de un inventario de lo que quedó de la industria Piaggio, la cual se especializaba en la construcción de aviones. Toma el mando de las operaciones de reconstrucción el hijo del fundador, Enrico Piaggio. Sin recursos materiales y poco dinero, pelea por unos créditos que le permitan recuperar la actividad. Paseando por su ciudad en ruinas, detecta una necesidad inmediata más urgente que la de volver a fabricar trenes o aviones; el pueblo italiano necesita un medio de transporte cómodo, barato y de sencillo mantenimiento.

El señor Enrico Piaggio aprovechando lo que quedó en existencia de su destruida industria, le pidió a su ingeniero aeronáutico Corradino D’Ascanio crear una especie de moto inspirada en las motocicletas plegables utilizadas por los paracaidistas ingleses.

Los Requerimientos de Piaggio

Enrico Piaggio tenía varíos requerimientos especiales, cuya importancia mayor no era la potencia ni la estética, sino más bien la de cubrir la necesidad de un transporte con capacidad de dos plazas, de fácil manejo y barato para cualquier persona, tanto hombres como mujeres e incluso niños, para transitar por las calles y carreteras de una destruida italia post segunda guerra mundial. Para ello, el brillante ingeniero e inventor Corradino D’Ascanio imaginó a una persona sentada erguida y cómodamente, para partir así a diseñar su pronta creación.

Al ingeniero D’Ascanio convenientemente no le gustaban las motos porque le parecían sucias para el conductor, el mismo se ensuciaba la ropa con los charcos de agua que dejaban las lluvias, así como por aceites que salpicaba la cadena de transmisión, detalles molestos que tomó en cuenta para su diseño.

Piaggio Vespa 1946

La Innovación en el Diseño de la Vespa

Con un aspecto completamente revolucionario la Vespa fue construida con base a un chasis monocasco en acero para proteger al conductor la parte frontal, lateral y piso completo en vez de estriberas. Si bien el diseño de Vespa es mucho más potente que el de sus abuelas, no se puede obviar algunos detalles técnicos realmente innovadores para la época y que han prevalecido hasta nuestros días. La idea del chasis monocasco revoluciona la configuración del bastidor y la disposición del motor y las suspensiones.

El motor de dos tiempos de 98cc. actuaba directamente sobre la rueda trasera a través de un sistema de engranajes dentados, logrando eliminar así el frecuentemente desajustado y grasoso sistema de transmisión por cadena. Dicho conjunto motor iba cubierto también en su totalidad en acero, logrando así una conducción bastante limpia para el conductor y acompañante. Tenía suspensión trasera rígida y ruedas de ocho pulgadas lo que le da un aspecto compacto y mucho espacio para las piernas del conductor. El escudo frontal con la barra de dirección monotubo pivotante, de evidente inspiración aeronáutica facilita ir sentado en una posición cómoda y que mujeres y hombres puedan acceder sin tener que vestirse de pilotos, protegidas las ropas y sobre todo los zapatos de las inclemencias del tiempo y del polvo de unas carreteras de las cuales la mitad eran caminos.

Lanzamiento y Éxito Inicial

El 23 de abril de 1946 se presentaron las patentes del primer modelo comercializado: la Vespa 98 c.c., con un motor bicilíndrico refrigerado por aire y una potencia máxima de 3 CV. El precio era muy bajo: solo 55.000 liras para la versión normal y 61.000 liras para la versión lujo. La Vespa se convirtió rápidamente en un éxito entre los italianos, que valoraban su comodidad, su economía y su facilidad para circular por las calles congestionadas.

Documental historia Piaggio Vespa

Evolución de los Modelos Vespa

En el año 1948 se lanzó la Vespa de 125 c.c., con un motor más potente y moderno que aumentaba el rendimiento. En 1953 se introdujo el modelo 125 U, con un motor de 6 caballos de potencia y una carrocería más aerodinámica. Este modelo fue el primero en tener suspensión delantera tipo “suave” (sin resortes) y trasera tipo “duro” (con resortes). En el año 1955 se presentó el modelo 150 GS, con un motor con más potencia que llegaba a los 7 CV y una carrocería más robusta. Pasamos ahora a 1964, año en el que se lanzó el modelo 50 c.c., con un motor pequeño pero eficiente y una carrocería muy ligera de 90 kg. Más tarde, en 1968 se introdujo el modelo 125 Primavera, con un motor pequeño pero eficiente y una carrocería muy ligera. Después en1978 se presentó el modelo P125 X, que también contaba con un motor pequeño, pero en este caso, el chasis era más grande que el de la Vespa Primavera. Después aparecieron modelos como la Vespa PK125 Automática, que es de 1984, cuya principal novedad fue un sistema automático para cambiar las marchas.

La Vespa en el Cine y la Cultura Popular

Si hubo un momento que consolidó a la Vespa como mito global fue su entrada en el cine. En la famosa película «Vacaciones en Roma» de 1953, una comedia con Audrey Hepburn y Gregory Peck, los protagonistas van por toda Roma en una Vespa. Su director Willian Wyler no quiso recurrir a escenarios prefabricados y la producción de desarrolló en la ciudad eterna. Enterado Enrico Piaggio del rodaje, se plantó en los estudios de Cinecittà con su equipo y algunas Vespas para convercerles de que se usaran durante la filmación.

Cartel publicitario de la película "Vacaciones en Roma" - 1953

A finales de la década de los 70 y comienzos de la de los 80, la Vespa protagonizó un nuevo boom en España gracias a la película inglesa «Quadrophenia» de 1979 y la estética mod de quienes las montaban. Además de participar en muchas más películas, la Vespa conquistó el corazón de grandes estrellas que no dudaron en hacerse con una. Con el paso del tiempo, el público fue siendo cada vez más joven y películas como Quadrophenia conquistaron a millones en todo el mundo, por su banda sonora, su estética y, cómo no, por su flamantes Vespas llenas de faros y retrovisores.

La Vespa: Más que una Moto, un Estilo de Vida

La Vespa no solo se destacó por su diseño, sino también por su calidad, su fiabilidad y su durabilidad. La compañía Piaggio logró crear unos productos que resistían los golpes, los rasguños, los rayones y los arañazos. Además, la Vespa tenía unas prestaciones excelentes, capaces de alcanzar velocidades de hasta los 80 km/h. La Vespa tenía una garantía de cinco años o diez mil kilómetros. Además, se caracterizaron por su personalidad, su estilo y su carácter. La Vespa era más que una simple motocicleta, era una forma de vida, una actitud y una filosofía. La Vespa era la compañera ideal para pasear por la ciudad, disfrutar del paisaje, sentir la libertad y la aventura.

La Vespa en Competiciones y Aventuras

La Vespa tenía como objetivo principal facilitar la movilidad urbana. Aunque ello no era óbice para que los mas osados disfrutaran de estas pequeñas máquinas en competiciones y viajes de larga distancia. La pasión por las carreras de los italianos los llevó, casi desde el mismo lanzamiento de la Vespa a promover carreras y así vimos preparaciones realmente espectaculares para elevar la potencia y mejorar la estabilidad y frenada.

Quizás, la que más me ha llamado la atención por su excepcionalidad y por el hecho de estar protagonizada por dos jóvenes españoles, es la hazaña de dar la vuelta al mundo en 79 días. Un reto claramente inspirado en la novela de Julio Verne y que lograron saliendo el día de Santiago y regresando el 12 de octubre, día de la Hispanidad, del año 1962. Santiago Guillén y Antonio Veciana eran de Albacete, compañeros del Instituto y que, estudiando sus carreras universitarias en Madrid, con 20 años, decidieron abordar la magnífica aventura. Su Vespa 150, a la que bautizaron Dulcinea y que fue bellamente pintada por Dalí antes de partir les transportó durante casi 19.000 kilómetros atravesando Francia, Italia (en el Vaticano les recibió el Papa Juan XXIII), Grecia, Turquía, Irán, Afganistán, Pakistán, India, Malasia, Hong Kong, Japón, EE. Les recomiendo la lectura del libro que hay editado contando la gesta, delicioso por sus anécdotas y fotografías. Y por el listado de su equipaje, en el que no faltaron las navajas de Albacete como regalo institucional y sus dos trajes de gala para las recepciones.

Vuelta al mundo en Vespa

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