Los pedales automáticos permiten enganchar los pies a la bici, pero con un simple movimiento de tobillo, puedes liberarlos. Las calas se colocan en la suela de las zapatillas de MTB, que deben ser específicas para el uso con pedales automáticos. Estas zapatillas tienen un lugar específico con dos raíles y dos tornillos en cada rail para enganchar la cala.

Preparación e Instalación de las Calas
Para colocarlas, quita los tornillos de las zapatillas, dejando dos agujeros libres en cada una. Introduce los tornillos por los agujeros de las calas, situados en los laterales, y colócalos de nuevo en los agujeros con la cala de por medio. Finalmente, aprieta los tornillos con una llave Allen, pero antes de apretarlos del todo, ajusta la posición de la cala según tus preferencias.
En cuanto a la posición, es recomendable llevar las calas en una posición centrada, incluso un poco hacia adelante. Sin embargo, la posición ideal puede variar según la disciplina que practiques. En modalidades de pedaleo como el XC, suelen llevar las calas en una posición bastante adelantada, junto a unos pedales que no ofrecen mucho contacto con el resto de la suela de la zapatilla.

Ajuste y Posicionamiento Óptimo
Un buen truco es buscar la cabeza de los metatarsos del dedo pulgar y el meñique, señalar dónde quedarían cuando te pones las zapatillas y colocar la cala en una posición centrada respecto a ellos.
Existe una herramienta que facilita el ajuste y posicionamiento de las calas.
La guía consiste en una base de plástico rígido que se abre a la mitad -como un libro- para su almacenamiento y que incluye una cuadrícula impresa en su superficie, unas pequeñas escalas milimetradas y una abertura con el contorno de una cala sistema Look, Shimano o Speedplay -según el modelo de la guía- sobre la silueta de un pedal.
Su uso es muy sencillo, sólo hay que colocar la zapatilla sobre la base, situando la cala en la abertura con los tornillos sueltos, y mover la zapatilla hasta la posición adecuada utilizando para ello las diferentes referencias métricas.
Una vez esté la zapatilla en su posición, sólo resta apretar los tornillos de la cala por debajo de la guía.

Importancia de un Estudio Biomecánico
También es recomendable hacerse un estudio biomecánico para que te enseñen cómo debes colocar tus calas exactamente. Vaya por delante que el uso adecuado de esta guía precisa de las recomendaciones de un biomecánico que nos indique cuál es la posición en la que nuestras calas han de colocarse -aunque el producto venga acompañado de unas sencillas instrucciones- y que el máximo partido de esta herramienta sólo lo van a sacar estos profesionales.
Ahora te toca a ti, coloca tus calas, apriétalas fuerte y sal a montar.