Vespa: Un Icono de la Cultura Pop y Objeto de Deseo

Desde que Piaggio registró la patente el 23 de abril de 1946 con una presentación en el Club de Golf de Roma, 19 millones de estas motocicletas fáciles de manejar, robustas, cómodas y baratas han recorrido calles y carreteras de cinco continentes convirtiéndose en mucho más que una marca de movilidad global: hilo conductor entre generaciones, icono de la cultura pop y religión laica.

La Vespa es un mimado miembro más de la familia, una forma de vida para una legión de ‘vespistas’. Como estos días en el taller especializado en Vespa del italiano Antonio Arzente, también miembro del club.

La atención de Luca se va enseguida a un afiche que cuelga de la pared donde se ve a un tipo moreno y feliz, con gafas de sol, montando una moto.

Orígenes de la Vespa

Rinaldo Piaggio fundó a los veinte años la empresa en Génova en 1884. Se dedicó a la producción de barcos de lujo, vagones de ferrocarril, furgonetas, autocares y tranvías antes de centrarse en los aviones durante la Primera Guerra Mundial.

En 1917 compró una nueva planta en Pisa y, cuatro años más tarde, la histórica de Pontedera, que se convirtió en el centro de producción aeronáutica (hélices, motores y aviones completos). Tras el conflicto, Enrico, hijo del fundador, apostó por una reconversión industrial para escapar de la bancarrota, centrándose en la movilidad de un país que intentaba remontar desde los escombros humeantes.

Se apoyó en el talento del ingeniero aeronáutico e inventor Corradino D’Ascanio, que diseñó un vehículo de aspecto revolucionario para su época: puso el motor sobre la rueda posterior y se inspiró en el tren de aterrizaje de un avión para trazar el brazo delantero.

Cuenta la leyenda que, cuando Enrico vio la moto, dijo: «Bella, mi sembra una vespa» (Bonita, me recuerda a una avispa).

La Vespa en la Cultura y el Cine

Escúter que se ha convertido en una auténtico «ladrón de escenas» en el cine. ¿Quién no ha soñado alguna vez con ir de paquete en una Vespa con Audrey Hepburn o Gregory Peck por las calles de la Ciudad Eterna? ( ‘Vacaciones en Roma’ , William Wyler, 1953).

Audrey y Gregory fueron los primeros en tener este compañero de rodaje, que después se ha colado en ‘American Graffiti’, ‘Quadrophenia’, ‘El talento de Mr. Ripley’, ‘Caro Diario’ (que tiene un episodio titulado ‘En mi Vespa’), ‘Alfie’, ‘La intérprete’...

Muchos «boomers» se sintieron identificados en su rebelde juventud con los ‘mods’ de motos tuneadas y llenas de espejos (Vespas y Lambrettas) de ‘Quadrophenia’ (Franc Roddam, 1979), que sigue el hilo de la ópera rock de The Who.

Tras la batalla campal entre ‘mods’ y ‘rockers’ en Brighton, Jimmy, el protagonista, sufre una dolorosa epifanía: los falsos ídolos no sirven de guía (ese As de Oros que interpreta un Sting de pelo oxigenado, que no es más que un botones de hotel) y las vías de escape no conducen a otro sitio que la dura realidad.

«Vespa è libertà» , reza ese cartel en ‘Luca’.

La historia de la motocicleta italiana Vespa - DiFilm (1996)

La Comunidad Vespa

Marcos Moreno, uno de los directivos de Vespa Club de Alcalá de Henares (fundado hace un lustro por Alejandro Muñoz, actual presidente, para ‘quedadas’ de fin de semana, ha crecido hasta el centenar de socios y es uno de los más activos de España) se sabe de memoria la historia de Vespa, incluyendo la peripecia de unos albaceteños que dieron la vuelta al mundo en 79 días en un escúter tuneado por Dalí que ahora descansa en el Museo Piaggio de Pontedera.

«Tengo una Vespa de capricho, claro», confiesa Moreno. Con modificaciones no traumáticas, sin cambiar la estética (entre los ‘vespistas’ hay tribus de todo tipo, desde los puristas a los que preparan sus motos para competición).

Sin ser mecánico, es capaz de desmontarla y volverla a montar. «Duerme bajo techo, bien cuidada y en perfecto estado de revista -no necesita mucho mantenimiento-, porque me gusta enseñarla.

El club organiza (salvo en este paréntesis pandémico) dos grandes eventos al año, uno en Driebes (Guadalajara), un fiestón primaveral con el pueblo entero volcado, y otro en Alcalá, en septiembre, con concentración de motos, exposición, conciertos... Además de las salidas de domingo a Chinchón, Brihuega -para ver los campos de lavanda-, Buitrago... Cualquier excusa en buena para verse.

En la reunión hay motos clásicas y personalizadas, ‘mods’ y hasta ‘legionarias’. Valentín presume de su Vespa del 64 y de un nieto que acaba de ingresar en el club. El relevo está garantizado.

Lorenzo Marín, director de Marketing de Piaggio España, habla con optimismo del «efecto 75 aniversario», con un crecimiento en ventas que supera el 30% en el último ejercicio. «Junto con el Seiscientos, la Vespa forma parte de la historia de la automoción en nuestro país. Y el Vespino se convirtió en el vehículo español por antonomasia y se exportó desde nuestra fábrica».

Crecimiento en ventas de Vespa España
Periodo Crecimiento en ventas
Último ejercicio Más del 30%

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