El mundo de las motocicletas Vespa ha trascendido su función como simple medio de transporte, convirtiéndose en un símbolo de estilo, libertad y comunidad. En España, esta pasión se manifiesta en diversos clubes y asociaciones, entre los que destaca el Vespa Jersey Club. Este club no solo comparte el amor por las icónicas Vespas, sino que también promueve un estilo de vida y una cultura propia.

Orígenes e Inspiración
Todo tipo cool que se precie se mueve en Vespa... y viste con camisa blanca y pantalón clásico. La vigencia de una chaqueta de pana marrón combinada con una camisa blanca modelo Oxford deviene en un caso de éxito igual o superior al uso de unas gafas estilo aviador como estas. Paul ya sabía lo que se hacía en la segunda mitad del siglo pasado.
Si un pantalón de pinzas y una camisa blanca te parecen aburridas, prueba a hacerte una foto en el jardín de tu casa a lomos de un triciclo. Prueba a compartirla en tus redes sociales. No habrá follower que se te resista.
¿Estáis seguros de que Ben Stiller inventó eso de la mirada acero azul en Zoolander?
Newman visualizando tendencias desde el día en que nació. En la imagen, tras una cámara vestido con una cazadora vaquera.
¿Quieres hacer tuyo el estilo cowboy? Toma nota del vestuario de Hud: el más salvaje entre mil (1963) para hacerte una idea de cómo dar en el clavo.
Estilo y Vestimenta
Que viva el estilo pijamero de Paul Newman en La gata sobre el tejado de zinc (1958). Nada más que añadir.
Ríete tú de los Peaky Blinders y toma nota del conjunto de Newman durante el rodaje de Marcado por el odio. Boina de cuadros, jersey de rombos y abrigo de lana. El trío infalible para el próximo invierno.
Una de vaqueros... o de pantalones vaqueros durante el rodaje de El zurdo en 1958. Menos es más y Newman sabía cómo conquistar a la cámara hasta entre bambalinas.
Camisa de cuadros con bolsillos delanteros combinada con un pantalón de lana recto y ancho. Un dúo que resulta perfecto para cualquier jornada de otoño. No te olvides del sombrero como ya hiciera Newman durante el rodaje de El largo y cálido verano.
Un jersey que parece un polo y viceversa. Una opción impecable y elegante que bien podríamos llevar en invierno.
Americana de rayas, polo de punto y camiseta blanca. El trío ganador para tus compromisos y fiestas mientras dure el entretiempo. ¿La bufanda? Un plus de estilo y elegancia.
¿Estás dispuesto a hacer del tenis tu nuevo deporte favorito? Opta por pantalón, polo y zapatillas en color blanco como ya lo hiciera el Newman de los años 60. Éxito asegurado.
La vigencia de una chaqueta de pana marrón combinada con una camisa blanca modelo Oxford deviene en un caso de éxito igual o superior al uso de unas gafas estilo aviador como estas.
Paul Newman Everyday Carry | The Timeless Style of a Hollywood Legend
Actividades y Eventos
El cocido, uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía de Galicia, volvió a reunir este fin de semana a numerosos aficionados a la tradición culinaria del Entroido. Mientras localidades como Lalín celebraban su histórica Festa do Cocido y Monfero rendía homenaje al grelo, la gastronomía también se convirtió en punto de unión de algunos de los integrantes del Vespa Club Rías Altas. La jornada, que contó incluso con una tregua meteorológica de unas horas tras varios días de inestabilidad, sirvió para reforzar la convivencia entre los miembros del colectivo en un invierno poco propicio para salir en moto.

La Vespa como Símbolo Cultural
Todas las historias empiezan en Roma. Roma es muy grande. En la città vecchia viven unos tres millones de personas, repartidas en quince distritos (municipi) que se numeran del centro hacia fuera. El Coliseo, el Panteón, la Fontana di Trevi y todas las cosas de las películas caen en el Distrito 1. Esta historia de las Air Max 97 va a contracorriente: quienes se apropian de la zapatilla son los chavales de los barrios obreros de la periferia, que se las ponen para pintar trenes y para bailar en raves ilegales, hasta que las convierten en uno de los símbolos de la (contra-)cultura juvenil de la Italia del primer Berlusconi.
En los noventa, si eras un chaval de le borgate (así se llaman en dialecto romano los distritos empobrecidos del extraradio) no había mucho más que hacer que pintar, robar y modificar tu scooter. ¿Hip-hop? Te bajabas a la piazza, te encontrabas con tus colegas y comentabas quién la había liado más. Al menos en su actitud, los borgatari estaban bastante más cerca del punk que del hip-hop de la vieja escuela.
El escenario ayudaba: Roma fue la única capital europea en la que el metro no se limpió en 10-15 años. Eso sólo podía significar una cosa. En el mundo del grafiti, los trenes son el origen de todo y la disciplina más pura.
Por primera vez en Italia, los writers se estaban montando su movida por su cuenta, independizados del rap y del breakdance. Los chavales nuevos (Rome Zoo, TRV, ZTK) eran más macarras: si no estaban pintando trenes, estaban en la grada del estadio de fútbol, o robando en las galerías comerciales de turno.
Entrar, pillarlo, salir sin que pitase. Vacilar después. Vacilar de cosas que no podías pagar, que no habías pagado. Además, a pintar trenes no podías ir vestido como Raekwon: escapar de la policía en Timberlands y pantalones anchos no es lo más práctico. Los grafiteros europeos de los 90 fueron los primeros en vestirse de estrecho.
Entre lío y lío, los chavales se fijan en la silueta plateada del escaparate del Foot Locker de Via del Corso, y entienden que tienen que hacerse con ella. La Silver les representa. El diseño de Christian Tresser logra concretar en una zapatilla toda su subcultura de ostentación y transgresión. ¿Lo más importante? Brillan.
Los grafiteros romanos se dieron cuenta de que el 3M de unas y el flash de la otra se llevaban muy bien, y surge la foto: ojos rojos, cara tapada, la pieza detrás y agachados para que se vea bien el destello de las Air Max. Los grafiteros de 2018 se siguen haciendo este tipo de fotos (todavía con mjus, no les gusta el rastro digital ?).
A veces, subían de Roma a Milán a robar 97s. En el Corso Buenos Aires estaba Giacomelli, una tienda de deportes que dejaba el stock en medio del local.
En Milán empiezan a pillarlo. Mind, Dumbo, Spice…Los grafiteros de Lords of Vetra y VDS entienden los códigos y son los primeros en asumir las Air Max 97 como símbolo propio, a juego con sus Hondas ZX Dio trucadas.
En Milán como quizá en ningún otro sitio, la calle establece un diálogo directo con las grandes casas de moda, que, a su vez, devuelven un impacto inmediato a la calle. En 1997, el tema de la conversación estaba claro: todos se encuentran en torno a le Silver.
Los gabbers se ven atraídos por su retrofuturismo y por la necesidad de moverse al ritmo de una música que cada vez iba a más BPMs. Los diseñadores jóvenes ven en ellas una reacción contra el minimalismo en la línea de lo que estaban haciendo Helmut Lang, Margiela y el resto de los belgas a finales de los noventa.