La Vespa, más que un simple medio de transporte, es un fenómeno cultural que ha trascendido fronteras, convirtiéndose en un símbolo de movilidad, estilo y libertad. Su historia está profundamente ligada a Italia, donde nació y se desarrolló como un ícono de la posguerra y la "Dolce Vita".

Vespa Clásica.
Nacimiento de un Ícono en la Italia de Posguerra
La Vespa nació hace más de 75 años en la Italia de la segunda posguerra mundial. La patente y la primera serie entraron en producción en la primavera de 1946. Para millones de italianos, se convirtió en el medio de transporte ideal para la conquista de la movilidad individual. Fue música, rebelión, romanticismo y válvula de escape, la promesa de libertad para todos, el símbolo de la ‘Dolce Vita’.
La Vespa a Través de las Décadas
Protagonista en la ‘revolución de las ideas’ que llevaron a cabo jóvenes de los años 60 y 70. Ha convivido con el Rock’n Roll en Europa y se ha dado enseguida la mano con la Generación MTV y la música digital.
Pocos vehículos pueden presumir de tener la longevidad que tiene en el mercado la Vespa PX 125. Como te decía, muy pocos vehículos pueden presumir de tener casi 35 años en activo. Está claro que sólo se lo pueden permitir las firmas míticas, firmas que cuentan con un nutrido grupo de seguidores y/o nostálgicos, y que le son fieles adquiriendo regularmente sus modelos.
Pero mientras que la norteamericana Harley-Davidson cambia sus modelos anualmente con detallitos y evoluciones tecnológicas forzadas por la legislación, las modificaciones que aporta la PX en estos 35 años se pueden contar casi con los dedos de las manos.
Evolución de la Vespa PX
Desde que apareció en 1977 los únicos cambios que recuerde (no valen los colores, emblemas y pegatinas) son:
- El manillar de dos piezas con un nuevo faro y cuadro de instrumentos.
- Intermitentes.
- La evolución que introdujo la Arcobaleno o Iris en España (protecciones antirrobo de los cófanos, arranque eléctrico y engrase separado).
- La del cambio de milenio con el freno de disco delantero sobre un buje central en forma de estrella más ligero y la bombilla halógena en el faro.
- Nuevo asiento y una alfombrilla central con el logo de la marca.
Detrás de estos cambios, se mantiene la Vespa PX fiel al motor lateral de dos tiempos con admisión por válvula rotativa, la caja de cambios de cuatro velocidades con mando en el puño izquierdo, el pedal de freno trasero en el suelo, la rueda de repuesto, los cófanos desmontables,… Son peculiaridades que sólo mantiene la PX y LML con sus Star 2 y 4, porque, en su origen, también ha partido de esa base.
Ningún otro modelo de scooter utiliza estas técnicas, ni siquiera el resto de los modelos Vespa actuales. Y es que, en el fondo, es otro concepto, otro estilo de conducción.
Historia Vespa, una Leyenda Italiana
Si te decides por una PX es casi al 100% por nostalgia. Si vienes de la convalidación y te hace “tilín” la PX, ya sabes lo que te espera: debes de conducir con el pie derecho torcido (tacón sobre la alfombrilla central y punta sobre el pedal de freno), manejar el cambio de marchas con grandes movimientos en la muñeca izquierda por el recorrido angular entre primera y cuarta, unas manetas de embrague y freno delantero con los extremos muy separados pensadas para ser manejadas con manos grandes, un tacto del freno delantero un tanto brusco, las ruedas pequeñas de 10 pulgadas que te fuerzan a conducir con mucha tensión por carretera abierta, no hay hueco para el casco bajo el asiento, ir pendiente de que no se acabe el aceite de mezcla (y no precisamente vigilando un testigo en el tablero), etc.
Eso sí, ahí están soluciones que nadie se ha atrevido a mejorar: la guantera tras el escudo con una apertura de tapa y capacidad magnífica, la comodidad que ofrece al pasajero y la solución de la rueda de repuesto, aunque esto es muy relativo, porque ni el estado de las carreteras, ni la calidad de los neumáticos actuales (aparte de la existencia de productos de prevención de pinchazos muy efectivos como el que probamos aquí) la hacen aconsejable.
A esto suma el dicho de que “la veteranía es un grado” y que se puede aplicar a la robustez mecánica y fiabilidad que te da.
Comodidad y Conducción
Vale, pues una vez advertido, te diremos que la postura de conducción -quitando lo del pie derecho forzado para pisar el pedal de freno- es realmente cómoda, incluso para las tallas más grandes: vas muy amplio y sin que las rodillas golpeen con la guantera ni entorpezcan el giro del manillar. Es más, con el nuevo asiento se ha ganado en altura para controlar mejor el tráfico que nos antecede y se llega mejor al suelo porque se han redondeado las aristas.
Las manetas, como ya te hemos adelantado, son muy grandes, y si no tienes la mano de un jugador de la NBA deberás abrirla mucho. El truco para tallas normales es cogerlas con dos dedos por el medio, que es por donde menos separadas están.
El cambio, lógicamente, requiere más atención que un automático, pero si le coges el truco, sabrás sacarle el mayor rendimiento al motor en las aceleraciones e, incluso, saber retener con marchas cortas en cuestas abajo sin abusar de los frenos.
Las suspensiones durante la larga vida de este modelo han demostrado un buen funcionamiento, tanto a nivel de tarado (incluso conduciendo con pasajero) como de hidráulico.
En lo que respecta a frenos, el disco delantero de 200 mm, la misma medida que en el de la serie LX/S aporta mucha potencia pero carece de tacto, principalmente por el problema que ya hemos tratado de las manetas tan separadas. Ojo con las frenadas bruscas, porque hay que acariciarlo y más aún con una rueda delantera de 10 pulgadas que resulta fácil cruzarla. El tambor posterior aporta 150 mm de diámetro (110 en las LX/S). En un scooter, y sobre todo en esta PX con mucho peso detrás, invita a abusar de él y es potente y dosificable (todo lo que permite su control por un pedal de freno accionado por un pie derecho torcido). También ayuda a frenar la retención del cambio de marchas (casi nula en un automático).
Algo se ha debido de trabajar en su interior porque ya no es tan propenso a dar saltos sobre el asfalto cuando se frena.
Las ruedas de 10 sí que son de otra época. Las LX/S lo compensan con una de 11 pulgadas delantera y bajando lo máximo posible el centro de gravedad, pero la PX es muy “zancuda” -está muy sobreelevada- y tiende a balancearse lentamente sobre el eje longitudinal que une las dos ruedas cuando se sale por carretera abierta.
Desde el punto de vista del pasajero, la Vespa PX es uno de los mejores scooters que hay en el mercado. Por longitud de asiento va un poco justo, y si lo complementas con uno de los muchos transportines posteriores que puedes encontrar en el mercado (incluyendo el catálogo de accesorios originales de Vespa) con respaldo y asideras laterales, pues tu acompañante te lo agradecerá; pero es lo único que se puede echar en falta. Es muy fácil acomodarse, el mullido del asiento es correcto tirando a duro, y lo mejor es que los pies se apoyan en la mismas plataformas que lo hace el conductor, sin molestarle para nada.
El añadido del freno de disco, nada más entrar en el nuevo milenio, no estaba muy conseguido a nivel estético, con la bomba de freno atornillada.
Los espejos hacen ver muy bien aunque estén demasiado sobreelevados.
El tren delantero monobrazo por bieletas se encuentra por el lado derecho, al contrario que en las Vespa actuales (posteriores a 1996). El freno de disco es de 200 mm y peca de falta de tacto para dosificar su potencia.
El escape adaptado con catalizador para el Euro3 está muy conseguido porque apenas lo tapona. Casi no pierde alegría ni el petardeo típico de las Vespa clásicas.
El caballete está muy adelantado comparado con los scooters actuales.
Los bajos del motor están muy expuestos a posibles golpes al subir bordillos. Aconsejamos añadir el protector plástico que montaban las Vespa Cosa.
Bien por el pedal de arranque que se acciona sin levantarse del asiento.
Bajo la parte delantera del asiento encontramos tres objetos obsoletos: el grifo de gasolina con las posiciones cerrado, abierto y reserva, el pomo del estárter manual y una claraboya que nos indica cuándo está apunto de gastarse el aceite de mezcla.
Una de las pocas aportaciones de la PX resucitada es la alfombrilla central con el logo de Vespa. Sobre ella hay que apoyar el tacón del pie derecho para acariciar con la punta el pedal del freno trasero.
Al ser giratorio el puño izquierdo, muchos mandos pasan al derecho, como es el caso del botón de claxon y el conmutador de luces corta-largo.
Desde el puesto de conducción la bomba de freno está bien situada.
A la izquierda, el conmutador de intermitentes. Al menos algún día podría evolucionar con el mecanismo para anularlos. Se aprecia también en la imagen las cuatro velocidades y la excesiva apertura de la maneta.
Cambian un poco las formas, pero es el tablero de la Vespa de toda la vida: velocímetro hasta 120 km/h, cuatro testigos luminosos y nivel de gasolina. Si hay algo que debería mejorarse es incluirse un testigo de reserva de aceite.
Bajo el asiento no hay hueco para el casco: se “inventó” a finales de los ‘80.
El tapón negro es el de la gasolina (detrás el aforador), el gris el del depósito de aceite y, más cerca de la bisagra, las palancas para proteger los cófanos y los ganchos sujetacascos.
Retirando el cófano izquierdo accedemos a la rueda de repuesto. En el interior de la rueda y, en parte para contrarrestar el peso del motor lateral, se encuentra la batería. No hay que desmontarla para sacar la rueda.
Tras el cófano derecho, el motor de toda la vida: un 2T con admisión por válvula rotativa y caja de cambios de cuatro velocidades.
No encontrarás en ningún otro scooter una guantera tan amplia como la de la Vespa PX, tanto por la boca de entrada como por el volumen interior, al que le afecta poco el paso de la columna de la dirección. Puedes introducir perfectamente carpetas y libros. La tapa cuenta con cerradura y abre con la misma llave del contacto y la del asiento. Y tampoco molesta a las piernas.
La Vespa PX 125: Un Clásico que Perdura
Como te contábamos al principio, la Vespa PX 125 cumplirá el próximo año nada menos que 35 años, una edad que pocos modelos de scooters o moto pueden presumir. Su historia comienza en 1977, cuando se presenta en Milán este modelo con una reproducción agigantada para dar a entender que es la Vespa de mayor tamaño que jamás se ha construido. Actualmente, si la comparas con las otras Vespas, es más grande la GTS con motor refrigerado por agua, pero aunque la serie LX/S sea más pequeña en longitud, la supera en distancia entre ejes.
Inmediatamente después de su presentación, la PX -en realidad se denominaba P125X en Italia- se comercializó en las cilindradas de 125, 150 y 200 cc. Nuestra Vespa P200E sufriría una importante evolución en el ’81 recibiendo los intermitentes, el manillar de dos piezas con un nuevo reloj velocímetro más grande y la deseada suspensión delantera de la italiana.
Aparecen entonces también la cilindrada de 150 (P150CL) como alternativa económica sin intermitentes, y después la P125CL. En 1984, la Vespa 200 recibe el arranque eléctrico con la versión Elestart (batería en el interior de la rueda de repuesto, como ahora) y en el ’85 llega la serie Iris que aporta el engrase separado con el mismo sistema de claraboya actual para comprobar el nivel, además del sistema antirrobo de los cófanos laterales, el diseño de tablero que ves hoy en día y la centralización del contacto y bloqueo en la columna de la dirección.
Otro hito en la historia de la PX es la Vespa T5 Sport 125, una Vespa deportiva basada en la PX con un diferente manillar de sección rectangular, un añadido en la parte posterior del chasis para alargar el asiento, un tablero completísimo y un cilindro en aluminio con cinco transfers y recubrimiento de nickasil. La emplea el equipo Ferrari de F1 para moverse por los boxes.
En España llega en 1988 y, como no tiene mucho éxito en 125 cc, se utilizan todos los excedentes de bastidores y manillares para montar la TX200 que resulta un éxito. En el ’92 se deja de producir la Vespa en España y nos llega de Italia. No hay más evoluciones, hasta que en 1998 nos llega con el freno de disco en las tres cilindradas.

Vespa PX 150 Aniversario de la Unidad de Italia.
La Vespa PX 150º Aniversario de la Unidad de Italia es un vehículo exclusivo, caracterizado por un elegante diseño blanco, en el que destacan inserciones en verde, blanco y rojo de la bandera tricolor italiana que decoran los laterales y el escudo, donde tiene un lugar destacado el logo oficial del 150º aniversario 1861-2011.
La Vespa PX 150° Aniversario Unidad de Italia está disponible en los concesionarios Piaggio al PVP de 3.099€, idéntico al modelo de serie.
Ediciones Limitadas: Un Homenaje al Estilo Italiano
Si hay algo incuestionable en el mundo de las dos ruedas es que la Vespa no se vende únicamente por su tecnología o sus prestaciones como scooter. Sin ninguna duda, ambas cosas son excelentes... pero tan excelentes como docenas de modelos de la competencia que las igualan o incluso las superan.
No, la Vespa se vende por algo más. Porque sigue siendo un vehículo “cool”, porque sigue siendo un objeto de diseño sobre dos ruedas y porque conducirla representa ese “italian way of life”, esa manera mediterránea de vivir, con la que -en el fondo- sueñan sus dueños.
En Piaggio lo saben bien y por eso se encargan de mantener siempre muy presente este aspecto “fashion” de su archifamosa moto encargando a diseñadores famosos o a “celebrities” coloristas ediciones limitadas que pasan a convertirse inmediatamente en anheladas piezas de colección.
Ejemplos de Ediciones Limitadas
- Vespa “Disney Mickey Mouse”
La “Disney Mickey Mouse” -sobre la base de una Vespa Primavera y disponible en 50 cc, 125 cc y 150 cc- surge a raíz del estreno de la película de animación de Pixar “Luca” en el que el scooter italiano tiene un papel protagonista. Para celebrarlo Vespa ha comercializado esta versión decorada por los diseñadores de la Disney y ambientada en el universo Mickey Mouse. Las llantas amarillas recuerdan a los zapatones del ratón y los retrovisores sus inconfundibles orejas. También hay un patrón que grafica la silueta del personaje a ambos lados del scooter y en el frente. Por último, no podía faltar la firma de Mickey Mouse, presente tanto en el asiento como en el frontal de la carrocería.
- Vespa “Justin Bieber”
Se trata de una Sprint completamente blanca -el color distintivo del cantante canadiense- con su autógrafo estampado en la carrocería.
- Vespa Primavera Color Vibe
Se trata de un homenaje de Vespa a la alegría de la primavera y al tradicional rol del scooter italiano como vehículo veraniego y estival. Una llamativa versión multicolor basada en el fuerte contraste de los tonos anaranjados con los azul turquesa con la que es difícil pasar desapercibido. También está disponible en un más discreto blanco. La Vespa Primavera Color Vibe está disponible en las versiones 50, 125 e 150 cc.
- Vespa 946 “Coniglio”
Estamos en el año del conejo, según el horóscopo chino, y Vespa saca la correspondiente versión dedicada a tal efeméride. Los astrólogos chinos sostienen que el año del conejo representa la serenidad, bienestar y respeto por el pasado. De hecho, la ida de la marca es sacar cada año y durante 12 años el modelo correspondiente a cada año lunar. Se trata de una edición limitada a 1.000 unidades del modelo más exclusivo de la marca de Pontedera, la 946 “10 aniversario” cuyo precio base es de 12.000 euros y que en la versión que nos ocupa se caracteriza por el diseño exclusivo de un simpático conejo.
- Vespa Red
La Red es una versión limitada de la Elettrica, parte de cuya venta va destinada a la ONG fundada por el cantante Bono y su amigo Bobby Schriver y centrada en la lucha contra el Sida y el Covid en los países con menor cobertura sanitaria. Se trata, sin duda, de la Vespa Primavera 125 más solidaria.
- Vespa Sean Whoterspoon
El californiano fue el creador de las zapatillas Nike Air Max 97. Sean Whoterspoon presentó esta Primavera 125 como la “Vespa más loca que jamás se haya visto”. Whoterspoon se caracteriza por su gusto por los colores y estilos ochenteros que en esta ocasión se plasman en el amarillo, rojo, verde y aguamarina, un asiento de pana marrón y la parte trasera de la carrocería personalizada con un elemento de diseño original que reproduce el logotipo de Primavera con una perspectiva cónica curiosa.
- Vespa Emporio Armani
La paleta de color es una mezcla de gris y tonos en verde tierra que, gracias a un ingenioso proceso de galvanizado, permitía que el verde brillara a través de los tonos grises más oscuros. Otros de los detalles que caracterizan a la moto como una edición especial son el sillín de cuero café con puntadas de lujo, el logotipo de Emporio Armani Eagle ubicado sobre la luz delantera y la sutil marca Armani en los costados.
- Vespa Dior
La idea nació de la circunstancia de que Dior y Vespa nacieron en el mismo año, 1946. La carrocería es de un color exclusivo creado por el departamento específico de Dior, además del color dorado de los retoques finales. El asiento es de cuero azul con costuras “tono sobre tono” y tela original “Dior Monogram”. El baúl decorado con diseño Dior Oblique encaja perfectamente en el portaequipajes, dando un estilo único a este modelo. El casco, decorado con el mismo diseño, completa la exclusiva línea de accesorios.
- Vespa 75 aniversario
Se diseñó una gráfica especial para celebrar los tres cuartos de siglo mostrando con orgullo el simbólico número simbólico 75 y detalles en Amarillo Mate Metálico Pyrite que - en elegante contraste con el distintivo color Amarillo Azufre Metálico Brillante-, reinterpreta los colores de la década de 1940 y ofrece una placa dedicada para no olvidar una fecha tan importante.
- Vespa Pic-Nic
Pues bien, por la marca no va a quedar ya que la versión así llamada, pic-nic- ya viene con todo lo necesario para darse el gustazo de una merendola campestre. Por supuesto no falta la cesta en ratán con cubiertos, manteles... La Primavera 125 adquiere un evocador aire retro y está disponible en los colores Pic Nic Green y Pic Nic Grey, ambos perfectamente combinados con el asiento bicolor con asiento beige, banda trasera de tejido marrón oscuro y banda lateral con la bandera italiana.
Días Mundiales Vespa: Celebrando la Pasión Vespista
El evento que todos los entusiastas de la Vespa estaban esperando tuvo lugar en Pontedera, Italia, en 2024. La ciudad de la Toscana acogió la nueva edición de los Días Mundiales Vespauna concentración vespista celebrada por primera vez en el lugar donde nació y se fabrica la Vespa desde 1946.

Días Mundiales de la Vespa 2024.
Durante cuatro días, toda la ciudad rindió homenaje a este icono con actos especiales, exposiciones fotográficas y artísticas y un festival de cine. Los Días Mundiales de la Vespa debutaron en París en 1954. Para celebrar el 70 aniversario, Pontedera se transformó en un gran pueblo Vespa.
Desde el jueves, la ciudad acogió a miles de clubes Vespa, entre ellos 660 de Italia, así como clubes de Australia, Canadá, Japón, EE.UU., Arabia Saudí, Vietnam, Filipinas, China, Pakistán, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Hong Kong, Indonesia, Kuwait, Marruecos y todos los países europeos.
La 70ª edición de los Días Mundiales Vespa fue también una oportunidad para celebrar el 140 aniversario de Piaggio, fundada en 1884. Este aniversario se honró en el Museo Piaggio de Pontedera con una amplia exposición titulada "Vespa en el mundo". Esta muestra utilizó materiales originales del Archivo Histórico de Piaggio para ilustrar la difusión mundial de la Vespa y su temprana internacionalización desde finales de los años 40 hasta los 60.
Un Desfile Épico con 15.000 Vespas
El gran desfile de Vespas de todas las épocas, Modelos y colores fue un éxito sin precedentes en los setenta años de historia de los Días Mundiales de la Vespa. 15.000 Vespas recorrieron desde el centro de Pontedera las colinas de la provincia de Pisa antes de regresar al Vespa Village, el corazón de la gran celebración.
Nuevos Liderazgos en el Vespa World Club
También han ocurrido muchas cosas entre bastidores, ya que el Vespa World Club ha elegido un nuevo presidente y ha reorganizado la Junta Directiva. Los directivos ya han acordado una nueva sede: los Días Mundiales de la Vespa se celebrarán en Gijón (España) en 2025. ¡Enhorabuena! España, ¡allá vamos!
El Vespa World Club fue fundado en 2006 por Piaggio y la Fundación Piaggio. En la actualidad, 63 naciones pertenecen al Vespa World Club, con un total de más de 70.000 miembros organizados en clubes locales.
Voces desde los Días Mundiales Vespa 2024
Preguntamos y recogimos muchas opiniones sobre el evento de Pontedera. Tanto a través de las redes sociales como de consultas directas, pudimos captar una imagen del ambiente tan diversa como los Modelos de Vespa que traquetearon por la Toscana.
- Olli Ornamento: "El viaje fue la recompensa".
- Otros participantes: "Felices y satisfechos", "¡Paz!", "Una experiencia única", "Modelos de Vespa resplandecientes".
Las opiniones recogidas reflejan una experiencia variada, desde la satisfacción por el evento en sí hasta críticas sobre la organización y los costos. Sin embargo, el espíritu vespista y la pasión por este ícono italiano fueron los denominadores comunes.