Evolución de la Velocidad Promedio de los Ciclistas en el Tour de Francia

Las carreras ciclistas tienen una larga historia. Las primeras carreras se celebraron ya a finales del siglo XIX y siguen siendo una parte importante del mundo del ciclismo.

Uno de los mayores cambios en el mundo del ciclismo son sin duda los avances tecnológicos. Otro cambio, por supuesto, es el progreso de la nutrición deportiva y sus estrategias nutricionales esenciales, como la carga de carbohidratos, el abastecimiento de combustible y la recuperación muscular. Analicemos la evolución de la velocidad media a partir del ejemplo de las ocho carreras ciclistas más importantes.

Al principio, las carreras ciclistas eran bastante diferentes de las que vemos hoy en día. Había muchos menos ciclistas en las carreteras, y todo el mundo corría básicamente para sí mismo. Combinemos la longitud de las etapas, la ausencia de apoyo y el equipamiento deficiente para entender la menor velocidad media de aquella época, que solía ser de 25 a 29 km/h.

El Tour de Francia atraviesa su ecuador tras el paso por el Mont Ventoux. Después de haber sumado más de 1.800 kilómetros, el corredor burgalés Carlos Barbero ha registrado una velocidad media de 40,86 Km/h (46,02 Km/h en llano, 41,86 en media montaña y 32 en montaña). A Enric Mas, le sigue Pello Bilbao, con una velocidad media de 42,58 Km/h.

Tadej Pogačar es precisamente el ciclista con mayor velocidad media del presente Tour de Francia, con 42,98 Km/h. "Una de las cosas que más me ha impresionado del Tour es la velocidad a la que se rueda", asegura el español Albert Torres, debutante en la ronda gala en la que terminará penúltimo de la general.

La rapidez ha sido una constante contra la que no se ha opuesto ninguna circunstancia. Ni las dificultades del terreno, como demuestran los 48 por hora a los que se rodó en la etapa de los adoquines, reputados por frenar el ritmo de los corredores. En varias etapas, los ciclistas han completado 55 kilómetros en la primera hora de carrera.

La primera semana, cuando las piernas todavía estaban frescas y todavía no había llegado la alta montaña, se completó a una media de 45 por hora. A ello se suman las evoluciones técnicas y de preparación, que contribuyen a incrementar la velocidad.

El ciclista vasco registra una velocidad media de 46,01 Km/h en llano, cifra que en media montaña desciende a 43,29 Km/h y a 35,56 Km/h en montaña. El tercer español con mayor velocidad media es Alejandro Valverde, nuevamente del equipo Movistar, con 41,85 Km/h.

La velocidad media de los ciclistas en el Tour de Francia es un indicador que ha crecido constantemente desde su primera edición en 1903. Maurice Garin, ganador en aquel primer año, registró una velocidad media de 25,68 Km/h.

En la salida de Chinon, etapa de esas mal llamadas de transición, domingo para sprinters en la víspera de la primera gran jornada montañosa del Tour, a Mathieu Van der Poel se le encendió la bombilla. Pensó que su compañero Jonas Rickaert, belga, 31 años, toda la vida en el Alpecin, uno de esos esforzados de la ruta que siempre trabaja para los demás (apenas en su palmarés una clásica menor flamenca, Dwars door het Hageland), se merecía una alegría.

En pareja, desde la salida, iban a protagonizar una preciosa (casi) gesta. Pero había que tener ganas y valentía para desafiar al pelotón en un trazado llano de 173 kilómetros. Allá que se fueron, desde el banderazo. «Habíamos hablado con Jonas, queríamos ir a por todas. Su sueño era subir al podio del Tour de Francia, y me alegró haberle ayudado a ganar el premio a la combatividad. Estoy muy contento.

El pelotón, en persecución de los insensatos, voló esquivando abanicos a una media de 50,013, la segunda más alta de la historia, sólo por detrás de la de 1999 entre Laval y Blois, ganada por Mario Cipollini (50,355). Todo esa locura por un compañero, que pensaba que lo de su líder era una bravuconada. «Siempre he soñado con subir al podio del Tour y estar presente en la ceremonia. Pensé que Mathieu bromeaba, pero iba en serio.

Al gran animador de este principio de Tour no le hacía demasiada falta semejante osadía. Había ayudado a su compañero Jasper Philipsen a ganar en Lille en la primera etapa, se había impuesto en el Boulogne sur Mer por delante de Tadej Pogacar, con el que también peleó en Rouen. Y había vuelto a vestir de líder, como en 2021.

La escapada de Van der Poel y el segundo triunfo de Merlier fueron las noticias del día, pero no menos lo fue el abandono de Joao Almeida, rendido a sus magulladuras y al dolor de su costilla fracturada en la etapa del viernes llegando al Muro de Bretaña. Todo un problema para Pogacar, quien elogió a su gregario portugués.

«Había sido increíble cómo Joao había lidiado con las consecuencias de su caída durante los dos últimos días. Si yo he sufrido durante toda la etapa, no me puedo imaginar lo que habrá sufrido él. Siento un gran respeto por él y me entristece mucho que tenga que abandonar», pronunció el líder del Tour, quien pierde a su gran escudero en la alta montaña y también a un elemento clave para la táctica del UAE Team Emirates.

«Tenerlo metido en la lucha de la general era un lujo para nosotros. Ahora nos toca replantear nuestra estrategia para que su ausencia nos afecte lo menos posible. Estaba en plena forma y tengo muchas ganas de que se recupere y vuelva a competir.

Primeros Pasos Hacia los 30 km/h

El primero en hacerlo fue Antonio Pesenti en el Giro de Italia en 1932. En la 20ª edición de esta prestigiosa carrera, ganó el primer puesto con 11 minutos de ventaja, superando el límite de 30 km/h.

Dos años más tarde, este límite mágico se superó también en el Tour de Francia. Era la 28ª edición de la mayor carrera ciclista del mundo, y constaba de 23 etapas, dos más que hoy. En la segunda edición del Tour de Francia, los ciclistas probaron varios métodos para llegar a la meta. En un ingenioso complot, 29 competidores, incluidos los cuatro primeros puestos, tomaron un tren para cortar el recorrido.

La última de las tres Grandes Vueltas en romper el límite mágico fue La Vuelta. El límite de 30 km/h se superó en su décima edición, pero fue en 1955. Sin embargo, no queremos privar a Jean Dotto del título de primer ciclista que rompió el límite de los 30 km/h.

Una vez superado el límite de 30 km/h, algunos ciclistas ya contemplaban cómo alcanzar el siguiente. Este esfuerzo fue posible sobre todo gracias a los avances tecnológicos y a la preparación de los ciclistas para las carreras. Los ciclistas empezaron a entrenarse de forma más estructurada, y la nutrición deportiva adecuada cobró cada vez más importancia.

La Conquista de los 40 km/h

La primera de las tres Grandes Vueltas en romper el límite de 40 km/h fue La Vuelta. Dos años más tarde, el límite mágico se rompió en el Tour de Francia. Fue en 1999, cuando Lance Armstrong completó el recorrido con una velocidad media de 40,27 km/h.

Sorprendentemente, se tardó mucho tiempo en romper este límite en el Giro de Italia. No nos sorprende que las velocidades medias en los monumentos fueran mucho más altas en comparación con las carreras por etapas. Esto también era cierto en el pasado. En las temporadas siguientes, la velocidad media fue aumentando rápidamente, y en 1943 ya superó el segundo límite.

Los monumentos no tardaron en romper los límites mágicos. Poco después de la Segunda Guerra Mundial, la velocidad media superó los 40 km/h. Como hemos dicho, los primeros ciclistas en hacerlo fueron los que corrían en la París-Roubaix. Diez años más tarde, la hazaña se realizó en la Milán-San Remo, y los demás les siguieron rápidamente.

¿Hacia los 50 km/h?

Desde que se rompió el límite de los 40 km/h, estamos pensando en el siguiente límite: 50 km/h. Hoy en día, en las carreras por etapas los ciclistas alcanzan regularmente una velocidad media de 40 km/h, y en los monumentos algunos kilómetros por hora más. Esperamos que el límite de 50 km/h se supere por primera vez en la clásica carrera Milán-San Remo, conocida como la más rápida de las ocho pruebas incluidas en nuestro análisis.

El primer paso en la dirección correcta sería eliminar el peso mínimo de una bicicleta de carreras profesional (6,8 kg) por la Unión Ciclista Internacional. Hace tiempo que la tecnología permite fabricar bicicletas más ligeras sin sacrificar la seguridad de los ciclistas. Pero la tecnología es sólo un aspecto. Últimamente, vemos cambios significativos en este sentido. Las marcas de nutrición deportiva como Nduranz siguen las últimas investigaciones y sus productos pretenden aumentar la resistencia de los atletas profesionales.

Vingegaard y Roglic, con todo a por Pogacar: Ataque tras ataque a 60 km de meta. La forma de correr del Jumbo, menos propicio a controlar la carrera de principio a fin, también ha contribuido a acelerar al pelotón. Los ciclistas del equipo holandés, en particular el belga Wout van Aert, han participado en las escapadas, en una táctica novedosa que también ha llevado a que se rodara más rápido.

El Tour no se ha tomado ningún día de sosiego. Su compatriota Nairo Quintana reconoció que fue "un Tour exageradamente rápido", mientras que el ganador virtual, el danés Jonas Vingegaard, confirmó que "hubo muchos ataques y eso aceleró el ritmo".

En varias etapas el viento sopló de popa y el pelotón rodó rápido, una circunstancia que explica el elevado ritmo. El Tour ha ido de oeste a este y en esa región de Francia se benefició de viento favorable. A ello se suma que el clima ha sido favorable, sin apenas lluvia, lo que ha permitido rodar sin cortapisas.

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Luz-Ardiden es la montaña de los españoles, pero en 2021 es un poquito menos española y algo eslovena. El regreso al Tour de Francia de Luz-Ardiden, tras una década de ausencia, no ha acabado como soñábamos. Ocho veces había llegado la ronda gala a la estación de esquí francesa y cinco fueron victorias españolas. Por derecho propio, Luz-Ardiden es la montaña de los españoles. Aunque tras esta edición, sea un poquito menos española y algo más eslovena. Como todo el Tour. La última victoria de los nuestros, la de 2011, la consiguió el hoy comentarista de RNE Samuel Sánchez.

Este Tour presentó un recorrido equilibrado (no mucha contrarreloj -ni poca- pero no mucha montaña -ni excesivamente dura-) pero suave en términos generales y eso tiene consecuencias: básicamente confundir la velocidad con el tocino. La resistencia es una cualidad estructural de este deporte que tiene que ser debidamente explotada. En 1985 Perico le metió 3 minutos al líder; Lale, en el 88, 6 minutos. A Indurain, en 1994, Pantani, le metió lo suyo también… Era otra época y el ciclismo era otro juego. Ahora lo que prima son etapas asumibles por los gregarios de los gregarios. Etapas controladas por la velocidad que no dejan tiempo, dureza y -por tanto- espacio para que la resistencia se despliegue y atice a los concursantes.

A dos kilómetros para la cima de Luz-Ardiden, y al final del Tour, se encontraban en el grupo de cabeza el gregario del primero, segundo y tercero de la general. Y Enric Mas, que se vio ganador en ‘La Montaña Mágica’ antes del último y feroz hachazo de un esloveno: Tadej Pogacâr, pronunciado ‘Tadei Pogachar’.

La etapa de 2021 ha sido la etapa más suave y más corta de las disputadas en el Tour de Francia. Una edición de 133km y solo dos puertos: el encadenado Tourmalet-Luz. En 1988, Lale comenzó a subir Luz-Ardiden con 5000 metros de desnivel acumulado y 170km en las piernas. En esa edición se subió el Portet d’Aspet (subido en 2021 en la etapa post descanso), el col de Menté, después el Peyresourde (ascendido en 2021 en la etapa siguiente), luego el Aspin y, entonces ya sí, Tourmalet y Luz-Ardiden. La velocidad media fue de 29’5 km/h. Velocidad de cicloturista en llano. Como dice el propio Lale Cubino en el podcast ‘La Montaña Mágica’ de RNE: "Era durita la etapa. 29 en profesionales. Los que llegaron a 50 min ¿qué harían, 25? ¿25km/h en profesionales? Fue la etapa más dura que he corrido en mi vida". Palabra de Lale Cubino, palabra del rey de Luz-Ardiden. Eso en 1988; en 2011, fueron 210km con 3 puertos. Si bien fue la primera etapa de montaña de aquella edición y eso minó las diferencias, pues los favoritos llegaron en un arco de 20 segundos. Algo parecido a lo que ha sucedido en 2021.

Ejemplo de Etapa del Tour de Francia 2025

La vigésima etapa del Tour de Francia 2025 se disputará este sábado entre Nantua y Pontarlier, con un recorrido de 184,2 kilómetros que se antoja ideal para las fugas, antes del tradicional paseo final hacia París. La jornada arrancará en Nantua a las 12:15 horas, con un perfil de media montaña propicio para que las escapadas adquieran protagonismo desde los primeros kilómetros.

El pelotón afrontará de salida la ascensión al Col de la Croix de la Serra (3ª categoría), una subida de 12,1 kilómetros al 4,1% de pendiente media cuya cima se corona en el kilómetro 24,7 de carrera. Tras una sección central más favorable, donde el pelotón podrá recuperar fuerzas, llegará la parte decisiva del día con el encadenado final de cotas.

Ya en la aproximación a meta, se subirá la Côte de Longeville (4ª categoría), de 2,5 kilómetros al 5,5%, cuya cima está situada en el kilómetro 160,1, a poco más de 20 kilómetros del final.

En cambio, el podio aún podría vivir movimientos entre los puestos de honor.

Kilómetro Cota Categoría
24,7 Col de la Croix de la Serra
49,1 Côte de Valfin
124,6 Côte de Thésy
160,1 Côte de Longeville

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