El Impacto de las Decisiones de Fidel Castro en el Parque Automovilístico Cubano y la Influencia de El Niño en la Pesca de Langosta

La muerte de Fidel Castro obliga a repasar los efectos de sus decisiones y las del gobierno que formó desde que llegara al poder en 1959. Por supuesto, el efecto más conocido es el de los autos de origen estadounidense llegados antes de la revolución que, al no poder ser reemplazados por nuevas unidades al cumplir su vida útil normal y al no poder ser atendidos por mecánicos profesionales ni con los repuestos adecuados, han tenido que someterse a dramáticas transfiguraciones para mantenerse operativos.

Por cierto, y como consecuencia de las decisiones económicas del gobierno de Castro, el parque automovilístico es hasta el día de hoy bastante pequeño. De acuerdo a los datos de la Organisation Internationale des Constructeurs d’Automobiles” (OICA), el parque total en 2014 (último dato disponible) era de 473.000 vehículos o 42 por cada 1.000 habitantes. Como comparación, ese mismo año y según la misma fuente, el parque en Chile era de 4.289.000 vehículos; es decir, 241 por cada 1.000 habitantes.

No hay una industria de ensamble, ni tampoco una demanda local atendida a través de la importación por parte de una red comercial representada directamente por las marcas oficiales. Localmente solo se han producido cantidades limitadas de algunos vehículos militares, la mayoría de ellos adaptaciones y modificaciones profundas de modelos rusos o chinos, más algunos vehículos de exploración livianos tipo buggy.

De acuerdo al portal venezolano “La Guía del Motor” las importaciones son puntuales a través de empresas gubernamentales o vinculadas a sus funcionarios. “Eso en algún momento significó la llegada de autos rusos de fabricantes como Lada y en otros momentos autos de origen chino o coreano”. No obstante, a lo largo de los años, marcas como Volkswagen y especialmente Peugeot se las han arreglado para mantener una presencia significativa en la isla.

Según OICA, las ventas totales durante el primer semestre de 2016 ascendieron a 2.600 unidades (casi 147.000 en Chile en el mismo período). Fidel Castro tenía predilección por los Mercedes-Benz y por años se mantuvo fiel a las series W108, W114 y W116, alargados y blindados, aunque más recientemente se lo vio en Mercedes de la Case S, también blindados.

Autos clásicos en La Habana, Cuba.

El Niño y su Influencia en la Pesca de Langosta en Cuba

Mucho se ha escrito desde que en 1972-73 aguas calientes irrumpieron en las costas de Perú y Chile, como preludio del desastre de la pesquería de anchoveta en esas costas, asociadas al evento El Niño. Lo mismo sucede años después cuando el fenómeno reaparece en 1976-77 y 1982-83, acentuando aún más el colapso de esa pesquería (Caviedes, 1975; Arntz, 1984; Quinn y Neal, 1989; Glantz, 1991; Yáñez, 1991).

El ENOS (El Niño/Oscilación del Sur) es el resultado de un vasto y complejo sistema de oscilaciones que se desarrolla en el hemisferio sur, donde interactúan la atmósfera y el océano, causando importantes perturbaciones hidroclimatológicas en diversas zonas, como por ejemplo en los regímenes de lluvia en áreas usualmente desérticas y sequías en zonas lluviosas.

En Cuba este fenómeno afecta directamente la región occidental (Hernández, 1992), con fuertes gradientes en distintas variables y eventos meteorológicos y oceánicos, por lo que puede afectar o favorecer el régimen pesquero de la plataforma suroccidental o golfo de Batabanó, donde se han desarrollado importantes pesquerías, entre ellas la de langosta (Panulirus argus). Las labores extractivas en esta pesquería se desarrollan entre el 1 de junio y el 28 de febrero del año siguiente.

En la explotación del recurso se presentan dos períodos fundamentales de captura: el que comienza al finalizar el período de veda, llamado «levante de veda», y el de migración masiva del recurso, conocido como «recalo». Esta última representa un porcentaje importante dentro del total nacional, y se asocia principalmente a los disturbios invernal es, como frentes fríos, bajas extratropicales y huracanes que se desarrollan en el golfo de México y Mar Caribe (Hernández, 1990; García et al.,1991).

El presente trabajo tiene como objetivo mostrar el efecto que ejercen los episodios El Niño en la región occidental de Cuba y demostrar que éstos influyen en la pesquería de langosta. Por la extensión de los datos biológicos y la seriedad en la secuencia de las interrelaciones con los parámetros abióticos, se considera ésta como la primera investigación que comprueba estadísticamente la asociación entre el fenómeno de El Niño con especies marinas cubanas.

Langosta, un recurso importante en la pesca cubana.

Mecanismo de Acción de El Niño en la Región Occidental de Cuba

Existe una amplia literatura sobre el fenómeno ENOS, contemplando aspectos teóricos (Cane et al., 1986), observacionales (Rasmusson, 1991) y de pronóstico (Zebiak y Cane, 1987). Tambien existen trabajos sobre la influencia que ejerce el fenómeno sobre la economía de diversos países (Nicholls, 1986), y específicamente sobre las capturas de especies marinas de interés comercial a nivel mundial (Pauly, 1987; Yáñez, 1989; White y Downton, 1991).

El ENOS es considerado actualmente como la señal dominante del clima global para escalas de tiempo que oscilan desde meses hasta algunos años ( (Enfield, 1987; Galindo y Centeno, 1989). El Niño es la componente oceánica de ENOS y se manifiesta a través de los cambios en las anomalías de la TSM en regiones del Pacífico Tropical (Trenberth, 1991). Mientras que la Oscilación del Sur es tomada generalmente por la comunidad científica internacional como la señal avisora del estado del fenómeno en la región del Pacífico y proviene de las diferencias de presiones a nivel del mar entre las estaciones meteorológicas de Darwin y Tahití (Climate Analysis Center, 1993; BMA, 1992).

El ENOS despliega una decena de patrones teleconectivos a través de las oscilaciones de la corriente en chorro subtropical, la que durante el invierno del hemisferio norte se intensifica de manera atípica, para acentuar situaciones meteorológicas extremas en distintas regiones del mundo. Según White y Downton (1991 ), varios autores han demostrado la incidencia durante el invierno del hemisferio norte de tres patrones que afectan la circulación en el sureste de Estados Unidos, el golfo de México y la región occidental de Cuba. Estos son el IOS (Ropelewski y Halpert, 1986; Bradley et al., 1987), la Oscilación del Atlántico Norte (van Loon y Rogers, 1978; Meehl, 1978), y el patrón del Pacífico de Norte América (PNA) (Dickson y Namías, 1976; Horel y Wallace, 1981).

Teleconexiones observadas en la tropósfera alta.

Las presiones medias mensuales de la corriente en chorro subtropical en la región de las Aleutianas, en el golfo de Alaska, alcanzaron durante 1982-83 valores bajos cercanos al record; en tanto que los rumbos de las tormentas que penetraron en América del Norte, provenientes del Pacífico, fueron desplazadas por momentos cientos de millas hacia el SE, trayendo como consecuencia vientos y mareas destructivas hacia la costa de California. La extensión hacia el E y el desplazamiento hacia el S de la corriente en chorro en Baja California y el golfo de México, se asoció con períodos secos y estados borrascosos desde California a Florida y Cuba, situación que persistió gran parte de la temporada de primavera (Rasmusson, 1984).

Esta manifestación en la región occidental cubana contribuye, de manera general, a que durante el invierno aparezcan con más frecuencia sistemas de bajas presiones en el área. Estos traen por consecuencia la entrada de un número mayor de frentes fríos, desajustes en la temperatura del aire y un aumento del régimen pluviométrico, el cual sin embargo disminuye en el período lluvioso. Desde el punto de vista oceánico se produce una elevación de la temperatura y del nivel del mar; esto último principalmente en la costa N y en repetidas ocasiones con funestas penetraciones marinas en el litoral habanero. El saldo final es negativo en varios rengiones de la economía, como en la recreación y el turismo.

Un adecuado conocimiento de los factores ambientales locales y regionales, imprescindibles para el aprovechamiento integral de los recursos naturales, no es posible sin considerar la permanente interacción e impacto de los procesos de escalas mayores que nos fijan el marco de referencia sobre e se desarrollan dichas condiciones (Rutllant, 1986). Por lo tanto, dada la importancia que tiene la repercusión del evento El Niño en la economía en general y en la pesca en particular, se analiza el comportamiento de algunos de los principales factores ambientales que influyen en la región occident Cuba (Fig. 1).

El campo bárico en Cuba es generalmente domina- do en invierno por el sistema de altas presiones con- tinentales que imperan en el territorio norteameri- cano y que suceden a las líneas frontales con buen tiempo, regularmente frío y seco (Sosa, com. pers.). Los máximos valores promedios oscilan entre 1.017 y 1.018 HPa, mientras que los mínimos se encuen tran entre los 1.013 y 1.014 HPa (IM e IGC, 1987).

La Fig. 3 muestra las anomalías promedios de la presión atmosférica (PA), a nivel del mar en la estación meteorológica de Casablanca durante el invier- no de 1923 a 1993. Nótese como la mayoría de los irregulares gradientes negativos ocurren a partir de la afectación de eventos ENOS, existiendo un pe- ríodo significativamente largo de anomalías negativas, que va desde 1957 hasta 1983, con algunos años de anomalías cercanas a cero y/o de anomalía positivas, como fueron las de 1966-67, 1968 y del evento frío de 1975. El ENOS de 1982-83 afectó la presión atmosférica con registros negativos severos en todas las estaciones meteorológicas del occidente del país.

Anomalías de la presión atmosférica.

El Secuestro de Juan Manuel Fangio en Cuba

En 1958 ocurrió uno de los eventos más singulares en la historia del automóvil de Cuba, pues con motivo de una competencia internacional, el pentacampeón del mundo de Fórmula 1, el argentino Juan Manuel Fangio fue secuestrado antes de la carrera por miembros del “Movimiento 19 de Julio”, liderado por Castro.

Fangio finalmente fue liberado sin daño y mantuvo hasta su muerte amistad con sus secuestradores, quienes llegaron a ser personajes muy prominentes del gabinete de Castro.

También llamativos en la historia han sido los “autos-balsa”, construidos por cubanos que los usaron para llegar a Florida.

AUTOS CLÁSICOS en LA HABANA I Costos y Experiencia del transporte en cuba

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