Información General sobre la Planta de Marihuana: Cultivo y Cuidados

Saber cómo cuidar una planta de marihuana, conocer los tips básicos y utilizar productos debidamente certificados, es un paso fundamental al momento de iniciar un cultivo. Ahora que ya sabes los pasos básicos para saber cómo cuidar correctamente una planta de marihuana, sólo te faltará poner manos a la obra.

Como ya habrás visto, precauciones básicas, como evitar exceso de humedad, controlar la temperatura, proporcionar una iluminación adecuada y solucionar cualquier inconveniente antes de la floración, son acciones importantes para la obtención de resultados positivos.

Cultivo de Marihuana en Interior

Fases de Crecimiento de la Planta de Marihuana

El ciclo de vida de una planta de marihuana se divide en varias fases, cada una con sus propias necesidades y cuidados específicos:

1. Plántula

Cuando hablamos de plántula, nos estamos refiriendo a la aparición de las primeras hojitas, tras la germinación. Estas hojitas, llamadas “cotiledones” marcan el inicio de la plántula (este proceso tiene una duración aproximada de una a dos semanas). El medio de cultivo idóneo para nuestra plántula, será una tierra ligera, aireada y con un pH promedio entre 6,3 y 6,5.

En la fase de plántula, se recomienda alternar periodos de riego y tierra seca.

2. Fase Vegetativa

EL ÚLTIMO RIEGO CON NUTRIENTES PARA LA FASE DE FLORACIÓN

La fase vegetativa, al igual que la de plántula, requiere de cuidados tanto en iluminación, riego, fertilizantes, etc. Durante la fase vegetativa, el nitrógeno (N) cumple un papel destacado, dado que corresponde a uno de los macronutrientes básico para el crecimiento y desarrollo de una planta.

Por esto, y considerando que el suelo no cuenta con el nitrógeno suficiente, será necesario aplicar fertilizantes con especial presencia de este nutriente. Una vez que las plantas ya han alcanzado más tamaño y estructura, la tierra deberá regarse sólo que se encuentre seca.

3. Floración

Una vez llegada a la fase de floración de las plantas, podemos asumir que ya nos encontramos en la etapa final de nuestro cultivo. Es a partir de la 4 y 5 semana de floración, donde nuestros ejemplares comenzarán a centrar mayormente su energía en la producción de cogollos.

Es recomendable utilizar productos que potencien la floración. Entre las semanas 6, 7 y 8 semana de floración, es muy probable que tengas variedades listas para cosechar. En las fechas previas al inicio de la floración, así como durante esta fase, se debe evitar de cualquier manera el transplante de las plantas. Esto consiste principalmente en dejar de agregarle nutrientes a la planta un par de semanas antes de la floración y regarla sólo con agua.

Etapas de la Floración de la Marihuana

Tipos de Marihuana

Existen principalmente tres tipos de marihuana, cada uno con características y efectos distintos:

1. Cannabis Sativa

Este tipo de marihuana se puede encontrar en zonas tropicales o sub-tropicales cercanas al ecuador, donde las horas de sol suelen ser las mismas durante todo el año, también se caracterizan por ser climas húmedos y tener con un alto porcentaje de lluvias.

Las principales características que la diferencian del resto de semillas de marihuana son; un gran desarrollo vertical formado por largas ramas con internudos de más de 10 cm, hojas palmeadas con folíolos alargados y finos, con márgenes serrados bien definidos, un tronco central firme y delgado y un sistema radicular extenso para poder soportar la gran altura de la parte aérea. Las hojas tienen un color verde claro menos intenso que otras especies y la estructura es más abierta y menos frondosa, este tipo de desarrollo permite el paso del aire a través de sus partes internas, lo cual previene la aparición de hongos.

Este tipo de cannabis presenta una gran psicoactividad y no suelen ofrecer efectos físicos relajantes potentes o intensos. Es capaz de producir altos niveles de THC por este motivo ha sido y es tan valorada por los consumidores de marihuana.

Al consumirla podemos sentir desde una clara activación cerebral, la cual es perfecta para desarrollar ejercicios creativos como; dibujar, escribir o bailar, entre otros. Para cultivarla hay que tener mucha paciencia, ya que su periodo de floración supera las 10 semanas y prácticamente no para de crecer.

Se alimenta de forma progresiva pero sin necesidad de grandes dosis nutritivas, por lo que hay que controlar minuciosamente el régimen alimenticio en esta clase de marihuana.

2. Cannabis Indica

El cannabis índica es otro de los tipos de marihuana la cual está catalogada como una subespecie originaria de Asia central, aunque hay un poco de polémica al respecto. Este tipo de marihuana se ha desarrollado en zonas donde la climatología es más extrema (Líbano, Nepal, Afganistán, etc.) Por este motivo ha tenido que adaptarse para poder sobrevivir.

En estas zonas la diferencia de temperaturas entre la noche y el día son más altas, el viento es más intenso y con el cambio de estación a otoño la planta necesita florecer rápido, ya que las temperaturas van descendiendo hasta niveles que la planta no puede soportar. Estas características climatológicas han hecho que modifique su estructura y se desarrolle de forma pequeña, robusta y frondosa.

Las principales características que la diferencian de las otras dos especies son; un desarrollo lento formado por ramas con internudos espaciados por menos de 10 cm, el aspecto es achaparrado y frondoso, hojas de tamaño medio con folíolos muy anchos y gruesos, un tronco central grueso y fuerte, y un sistema radicular poco extenso, pero muy resistente.

En este caso las flores son más grandes, voluminosas y compactas, estas se desarrollan en los internudos donde nacen las hojas, y llegan a unirse con las partes superiores gracias a la formación de internudos cortos, este tipo de desarrollo le da un aspecto más de racimo floral.

Este tipo de cannabis produce un fuerte efecto o colocón físico de gran intensidad. También presenta altos niveles de THC pero no es muy psicoactiva, por este motivo se ha utilizado para aliviar dolores musculares, relajarse, meditar profundamente, dormir, aumentar el apetito.

Su cultivo es mucho más sencillo que las semillas de cannabis sativas, ya que su periodo de floración es mucho más corto, esto permite poderla cultivarla en outdoor y en indoor obteniendo buenos resultados.

3. Cannabis Ruderalis

Este tipo de marihuana se trata como una subespecie proveniente del cannabis sativa L aunque esto no está del todo claro, ya que se cree que realmente es una subespecie proveniente del cannabis índica. Esta se desarrolla en el noreste de Europa donde las temperaturas suelen ser muy bajas y la temporada para su desarrollo muy corta.

Las principales características que la diferencian del resto de especies cannábicas son; su capacidad para florecer independientemente de la cantidad de horas de luz que reciba, su reducido tamaño el cual no llega a superar el metro de altura, su ramificación es escasa, tiene un crecimiento lento y delicado, hojas con pocos folíolos de tamaño medio y el sistema radicular es débil, escaso y frena su desarrollo si sufre cualquier tipo de estrés.

Las hojas recuerdan a la forma de las cepas índicas aunque en este caso el verde es menos intenso y vivo, la estructura no suele ser muy frondosa y los internudos son de tamaño medio.

El cannabis ruderalis se caracteriza por no producir buenos niveles de sustancias psicoactivas, por este motivo no es una cepa especialmente consumida. Por norma general suele producir dolores de cabeza y un poco de malestar.

Su cultivo es un poco delicado al tener un sistema radicular muy susceptible, el cual al estresarse por cualquier motivo frena su desarrollo.

Tips y Recomendaciones para el Cultivo

  • Dejar secar la tierra: Dejar que la tierra se seque después de realizar cada riego, es un paso esencial.
  • Utilizar macetas adecuadas: En el proceso de desarrollo radicular, preferir macetas que permitan el ingreso de oxígeno a la raíz. En este ámbito, tal como se ha mencionado más arriba, una maceta aireada, incidirá positivamente en el adecuado desarrollo de las raíces. Por otra parte, en el caso de cultivadores/as inexpertos, se recomienda que en las variedades autoflorecientes se pueda elegir una maceta definitiva. Procurar que las macetas cuenten con un buen drenaje, será clave para evitar que las raíces se pudran o aparezcan hongos.
  • Aportar productos para el desarrollo radicular: En el mundo de los fertilizantes, existen algunos productos diseñados para aportar a un mejor desarrollo de las raíces. Entre estos, se encuentran aquellos que aportan hongos beneficios para las raíces, enraizantes orgánicos, catalizadores del sustrato, entre otros.
  • Procurar la temperatura adecuada: Una temperatura en torno a 24ºC, es lo ideal para el correcto desarrollo de las raíces.

Temperatura Ideal para el Cultivo de Marihuana

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