El automóvil fue un invento que cambió por completo la forma en que nos desplazamos y transformó nuestra sociedad, fue un pilar fundamental en el avance de la tecnología, conectividad y producción mundial. Hace exactamente 130 años, Carl Benz recibía la inscripción en la Oficina Imperial de Patentes de Berlín del registro para su "vehículo motorizado impulsado por un motor a gasolina". El certificado de nacimiento del automóvil data del día en que Carl Benz patentó su "vehículo motorizado con motor de gasolina" de tres ruedas en la Oficina Alemana de Patentes Imperial en Berlín.
La fecha responde al otorgamiento de la licencia del invento del "vehículo motorizado con motor de gasolina": 37435 fue el número del registro alemán de patentes. Lo presentó el ingeniero Carl Benz en la Oficina Alemana de Patentes Imperial en Berlín.
Recibió el nombre de Benz Patent-Motorwagen, la traducción literal de quién era, su presentación: "auto a motor patentado Benz". La historia encontró unanimidad en este faro: se lo considera el primer automóvil propulsado a combustión interna de todos los tiempos. El hacedor de una era hace nueve años se conserva en forma de documento de patente en el Programa Memoria del Mundo de la Unesco, Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Patente N° 37435: el número que recibió el invento de Carl Benz el 29 de enero de 1886.
La invención del automóvil se atribuye comúnmente a Karl Benz, un ingeniero alemán, que diseñó y construyó el Benz Patent-Motorwagen en 1885, el que patentó un año más tarde. Este hito marcó el comienzo de una revolución en la movilidad y el transporte, transformando la forma en que las personas se desplazaban y abriendo nuevas posibilidades en términos de comercio, turismo y conectividad. El vehículo creado por Benz se considera el primer automóvil propulsado por un motor de combustión interna.
El "motorwagen" (auto a motor) de Benz fue construido sobre un carruaje de tres ruedas con cuadro de acero tubular y asientos para dos personas. El formato de triciclo adoptado por el ingeniero alemán se debía a que el sistema de dirección era diferente al que utilizaban los carros o carretas de fines del siglo XIX.
El Benz Patent-Motorwagen era un vehículo de tres ruedas con una apariencia que al día de hoy parecería bastante extraña, sin techo ni puertas, con tres ruedas en lugar de cuatro, un cilindro con eje en sí mismo de manubrio y su motor en la parte posterior a la vista. Estaba equipado con un motor de un solo cilindro, que generaba alrededor de 0.75 caballos de fuerza y alcanzaba una velocidad máxima de 16 km/h. La fecha de su creación se consolida comúnmente como el 29 de enero de 1886.
El motor, ubicado en la parte trasera, era de un solo cilindro y 954 cc. El bloque erogaba 0,75 Hp a 300 revoluciones. El triciclo llegaba a los 16 km/h de velocidad máxima.
Su primera aparición pública data del 3 de julio de 1886. Inspiraba desconfianza, miedo. Era una amenazante armatoste de tres ruedas, estaba construido con tubos de acero y paneles de madera, caucho sólido y llantas de acero para las ruedas, podía transportar hasta cuatro personas. Era un vehículo funcional: motor, chasis y tren de tracción constituían una unidad integrada. Más que un auto, fue un triciclo motorizado el instrumento que comenzó a poner en movimiento al mundo. Empleaba un motor de cuatro tiempos con un cilindro horizontal de 954 cm3 de desplazamiento, que podía girar a 400 rpm y alcanzar una potencia de 0,75 CV. Su velocidad máxima alcanzaba los 16 kilómetros por hora.
El “Motorwagen” fabricado por Karl Benz es considerado el primer automóvil de combustión interna de la historia.

Benz Patent-Motorwagen
El Viaje Pionero de Bertha Benz
El primer viaje sobre un vehículo propulsado por combustión interna le guardó un lugar preponderante a una mujer. Fue Bertha Benz, la esposa de Carl, quien sacó al invento de las fronteras de la fábrica y lo puso por primera vez en la calle.
Bertha Benz: The First Driver
Buscaba demostrar la idoneidad del invento en un viaje larga distancia (el primero de la historia de la humanidad) desde la ciudad de Ringstrasse, en la localidad alemana de Mannheim, hasta Pforzheim. Le dejó una carta a su marido que decía: "Vamos a Pforzheim a ver a la abuela". Y la mañana del 5 de agosto de 1888, dos años después de la aprobación de la patente, comenzó la aventura de la industria automotriz.
Viajaron Bertha y sus dos hijos, Eugen (14 años) y Richard (15). El recorrido de 104 kilómetros de distancia no fue feliz: percances técnicos y logísticos confabularon con la gesta. La ruta desconocida, el desgaste de los frenos, la poca autonomía y la baja capacidad de almacenamiento de combustible, el cansancio del motor hizo que el viaje de bautismo fuera traumático. Para el camino de regreso, con las previsiones de rigor, el vehículo -aunque rudimentario- demostró ser confiable y eficiente.
La travesía se vistió de hazaña y crió un cambio en la consideración popular. La utilidad y los beneficios del Motorwagen fueron propagándose. Carl Benz remodeló el vehículo por las peripecias del viaje: diseñó una caja de cambios de tres velocidades y el precario sistema de frenos fue reemplazado por uno más avanzado.
Uno de los primeros contratiempos a los que se enfrentaron fue el desconocimiento de la ruta directa hacia el pueblo de la abuela. El trayecto era conocido, pero siempre iban en tren, así que decidieron ir de pueblo en pueblo siguiendo la ruta del ferrocarril. La primera botica que encontraron los Benz fue en la localidad de Wiesloch, donde cargaron combustible. Como mero dato cultural, ese establecimiento aún existe y ostenta una placa que lo cataloga como la primera estación de combustible del mundo.
La ruta les presentaba problema tras problema, cuando no se tapaba la línea de combustible, el motor se calentaba o los rudimentarios frenos se desgastaban. Bertha se las ingenió y uno a uno solucionaba cada uno de ellos. La obstrucción de la línea de “ligorin” la destapó con el alfiler de su sombrero, mientras el calentamiento era solucionado con agua de los cafés y tabernas de los pueblos por los que pasaba o si el calentamiento se presentaba en una zona despoblada, simplemente enfriaba el motor con lodo del camino.
En la última etapa del camino, Bertha decidió enviar un telegrama a su afligido marido que decía textual: “tomamos el automóvil, hemos llegado seguros a Bruchsal”. Después de recibir un poco de ayuda, continuaron a paso constante hacia Pforzheim.
Seguramente Karl Benz aún no se reponía del asombro cuando su familia se disponía a emprender el regreso a casa dos días más tarde de su problemático arribo. El viaje de vuelta fue menos complicado ya que Bertha y su púberes engendros ya sabían lo que les esperaba. Sólo 180 kilómetros bastaron para que la historia del Motorwagen de Benz se escribiera y gracias a los comentarios de Bertha, el sucesor del Motorwagen fue mejorado. El vehículo que Bertha condujo era rudimentario, pero demostró ser confiable.
El Legado de Benz y el Futuro del Automóvil
El 29 de enero de 1886 fue el punto de origen de una próspera y fecunda industria. Esa significación no siempre fue igual. En sus inicios, los autos eran creaciones controversiales, juguetes para ricos, "carruajes sin caballos", un aparato vulgar y nocivo, una máquina del terror que atropellaba niños y desbocaba a los animales. Su germen fue un acontecimiento disruptivo, paradigmático, que corrompía los esquemas de movilidad imperantes. No generó una adhesión inmediata y democrática.
Desde el comienzo del Benz Patent-Motorwagen, el automóvil ha experimentado una evolución impresionante. En la década de 1950, la industria vio el surgimiento de los automóviles deportivos de lujo, como el Chevrolet Corvette y el Mercedes-Benz 300SL, que marcaron una era de diseño elegante y potencia. Empresas como Tesla han liderado los lanzamientos en la fabricación de vehículos eléctricos de alto rendimiento, y la tecnología de conducción autónoma está avanzando rápidamente hacia un futuro en el que los automóviles puedan conducirse por sí mismos.
En 1886 los pioneros inventos de Karl Benz y Gottlieb Daimler trajeron una nueva dimensión de movilidad. Con los desarrollos actuales en las áreas como: la conducción autónoma, los vehículos conectados de forma inteligente y la movilidad eléctrica, Mercedes-Benz presenta el futuro del automóvil. Pero todo comenzó con un camino visionario que Karl Benz estableció el 29 de enero 1886, cuando él solicitó.