Juegos Paralímpicos de Tokio 2020: Un Legado de Inspiración y Triunfo Español

La llama que tanto esfuerzo costó encender se ha apagado en el nuevo Estadio Nacional diseñado por Kengo Kuma. Los Juegos Paralímpicos dicen adiós tras 12 días de competición, ilusión, emoción, sueños cumplidos, sonrisas y lágrimas.

Faltó el principal reclamo de la gran cita magna, el público, pero el alma la pusieron los 4.500 deportistas que más que nunca enarbolaron la bandera de la resiliencia, del espíritu de superación, del compañerismo y la unidad. Ha servido para insuflar energía a la población mundial en su batalla contra los efectos devastadores de la pandemia y para transmitir un mensaje de que con dedicación, perseverancia, determinación y trabajo en equipo se puede vencer a cualquier obstáculo.

Debemos agradecerle al hospitalario pueblo nipón la valentía desplegada para organizar estos Juegos, pese a la amenaza constante de los contagios por las nuevas cepas. La ceremonia de clausura alzó el telón con un video proyectado en los videomarcadores con imágenes de lo acontecido en la cita paralímpica.

Hubo un espectacular despliegue visual, con mucho colorido, ritmo, bailes y música a cargo de Kyary Pamyu Pamyu, famosa cantante nipona y símbolo del J-pop. Al evento han asistido unos 3.000 deportistas de 162 delegaciones, en un ambiente más distendido y sin la presión que han soportado en estos días, en los que dar positivo en un test suponía la descalificación y no poder competir. Los que quedaban en Tokio se hicieron notar, algunos bailaban, otros tocaban las palmas, inmortalizaban el momento fotografiándose y saludaban a la cámara.

El desfile lo encabezó la bandera paralímpica que representa al equipo de refugiados y poco después aparecieron los dos deportistas afganos que finalmente fueron evacuados de Kabul tras la llegada al poder del régimen talibán y pudieron participar en los Juegos.

Finalmente, la bandera paralímpica fue entregada por el presidente del IPC, Andrew Parsons, a Anne Hidalgo, la alcaldesa de París, sede de los próximos Juegos. Y la tricolor de Francia se izó al compás del himno nacional. La capital gala ofreció un segmento artístico de lo que pretende ser la cita dentro de tres años. ‘What a Wonderful World’ sonaba en el estadio y el pebetero se apagó. ‘Bienvenue’ París 2024.

La nadadora Marta Fernández, que logró un oro, una plata y un bronce, fue la abanderada de una selección española que termina en el puesto 15 del medallero con 36 preseas (9 oros, 15 platas y 12 bronces), superando las 31 de Río de Janeiro 2016. Se rindió homenaje a los miles de voluntarios que ayudaron a que los Juegos se desarrollaran sin problemas y el cielo de la ciudad se iluminó con los fuegos artificiales.

Lista oficial deportistas paralímpicos españoles Tokio 2020

Actuación Destacada de España en el Medallero

El equipo español ha cerrado los Juegos Paralímpicos de Tokio con 36 medallas, un valioso botín de 9 oros, 15 platas y 12 bronces tras casi dos semanas de competición. España ha finalizado decimoquinta en el medallero, pero ha mejorado la actuación de Río de Janeiro 2016, donde se cosecharon 31 metales. Por primera vez aumenta el número de preseas tras una tendencia descendente desde Barcelona 1992.

La piscina se convirtió una vez más en el mayor caladero para la delegación española con 14 medallas. La nadadora que más brilló en el Centro Acuático fue Marta Fernández, que subió hasta tres veces al podio en su debut. Ganó un oro en 50 braza SB3, una plata en 50 mariposa S4 con récord del mundo (40.22 segundos) y un bronce en 50 libre S4.

Sarai Gascón nunca falta a su cita con los metales y en la capital tokiota logró dos, una plata en 100 libre y un bronce en 100 mariposa S9, por lo que ya suma ocho en cuatro Juegos. Su compañera de equipo, Núria Marquès, ganó una plata en 100 espalda S9 y un bronce en 200 estilos SM9. El éxito del grupo que dirige Jaume Marcé en el CAR de San Cugat lo completaron Toni Ponce, con platas en 100 braza SB5 y 200 libre S5, y Óscar Salguero con una plata en 100 braza SB8.

El veterano Miguel Luque fue el primero en subir al podio en Tokio con una plata en 50 braza SB3 y ya tiene seis en su palmarés en la misma prueba. La canaria Michelle Alonso deslumbró con un oro en 100 metros braza SB14, alargando su reinado ya que anteriormente también se impuso en Londres 2012 y en Río 2016. Además, batió su propio récord del mundo (1:12.02).

El atletismo fue otro de los deportes que destacó con cuatro oros, cuatro platas y un bronce. La reina del tartán fue Adi Iglesias, la más rápida del mundo en 100 metros T13. La gallega se llevó el oro en la prueba reina de la velocidad y unos días después desplegó su poderío y valentía para llevarse la plata en los 400 metros.

Al igual que Gerard Descarrega, quien hace cinco años en Brasil consiguió el oro en 400 T11 (deportistas ciegos) junto a Marcos Blanquiño. Esta vez, con Guillermo Rojo como guía voló hacia la cima. Y el debutante Yassine Ouhdadi ofreció un recital de resistencia para lograr el oro en los 5.000 metros T13.

El ciclismo mejoró su actuación de Río de Janeiro con una cosecha de seis medallas. En el velódromo de Izu el rey del kilómetro contrarreloj C4-5 fue el cordobés Alfonso Cabello, que aderezó el oro con un récord del mundo (1:01.557). Además, el andaluz formó parte del tridente que se llevó el bronce en la velocidad por equipos junto a Ricardo Ten y a Pablo Jaramillo.

El triatlón aportó cuatro preseas, con el oro de Susana Rodríguez y su guía Sara Loehr en PTVI, categoría en la que Héctor Catalá y Gustavo Rodríguez lograron la plata. Bronces firmaron Álex Sánchez Palomero (PTS4) y Eva Moral (PTWC).

El tenis de mesa español, que lleva desde Barcelona’92 logrando medallas, ganó un bronce por equipos gracias a Álvaro Valera y Jordi Morales. El judo también subió al podio con la plata de Sergio Ibáñez en -66 kilos.

Los deportistas españoles también han sumado 131 diplomas paralímpicos: la selección masculina de baloncesto en silla de ruedas fue cuarta, mientras que el equipo femenino, que regresaba a unos Juegos 29 años después, fue octavo. En remo, el andaluz Javier Reja quedó cuarto en la embarcación scull PR1. Dos diplomas llegaron en la halterofilia con Loida Zabala, sexta en -50 kilos, y con Montse Alcoba, séptima en -79 kilos y récord de España tras levantar 107 kg. Otros dos logró el piragüismo con Higinio Rivero (sexto en canoa VL2) y Juan Valle (séptimo en kayak KL3). En tenis en silla de ruedas, Dani Caverzaschi alcanzó los cuartos de final en individual, siendo el tenista español que más lejos ha llegado en unos Juegos.

Bang, bang. A tiros, España ha conquistado su medalla número 36 en los Juegos Paralímpicos, la última que consigue en la capital japonesa. Ha sido un bronce y lleva la rúbrica de Juan Saavedra, el primer deportista que selló su pasaporte para Tokio hace tres años con un oro en la Copa del Mundo de Francia. Ahora ha sido el encargado de ponerle la guinda al botín del equipo español.

Hace unos días quedó cuarto, a dos décimas de los metales en 10 metros R3, un resultado que le espoleó para afrontar su prueba favorita, con la que este año ganó el oro en la Copa del Mundo en Emiratos Árabes Unidos. Con mucha seguridad y en la mejor etapa de su carrera, el pontevedrés sabía que estaba ante la oportunidad de subir al altar paralímpico en sus quintos Juegos.

Como si la tuviese soldada a sus manos, la carabina del gallego se mantenía recta, firme y fiable cada vez que apretaba el gatillo. Con el temple que da la experiencia fue clavando cada bala en un diámetro de 10 milímetros en un blanco situado a 50 metros. Es como darle al centro de una moneda de un céntimo.

Una hora después regresaba a la galería de tiro para afrontar la final y continuó desplegando su puntería, calma y regularidad. Arrancó fuerte, siendo el mejor en la primera ronda con 103.9 puntos. Ya en el sistema de eliminación fue superando fases hasta amarrar la medalla por apenas cinco décimas, las que le separó del francés Cedric Fevre, que fue cuarto.

Saavedra, que tiene amputado parte de su brazo izquierdo tras padecer un cáncer cuando era adolescente, encontró su premio tras las 88 balas que disparó durante la competición. En las últimas tres temporadas dio un gran salto de calidad y mucho influyeron los conocimientos y la ayuda del israelí Guy Starik, “una leyenda y uno de los mejores entrenadores que hay a día de hoy.

Para llegar hasta sus quintos Juegos tuvo que estirar los días al máximo para poder compaginar el deporte con su trabajo en una consultora energética. Se quedó sin ayudas económicas al no lograr un buen resultado en el Mundial de 2019 y todos los gastos salen de su bolsillo. Y, además, tampoco cuenta con unas infraestructuras decentes para sacarle más provecho a su potencial. Entrena en condiciones “complicadas” en el campo de tiro de Cernadiñas Novas (Pontevedra), una galería descubierta en la que en verano hace mucho calor y en invierno se congelan de frío.

“Sentía presión. En Río es que ni me metí en finales y tenía el fantasma rondando por la cabeza, pero el primer día me metí en la final de los 10 metros, no pillé medalla por dos décimas y eso me sirvió de motivación. Ha sido muy complicado el ciclo por la incertidumbre de la pandemia. Estoy muy contento con el bronce, pero hay que ir día a día y seguir avanzando. No pienses mucho en lo que has hecho sino en lo que te queda por hacer.

Otra vez Gran Bretaña se cruzó en su camino, como ya hiciera en Polonia hace dos años para privarle del oro en el Europeo. Esta vez el manjar era el bronce en los Juegos Paralímpicos de Tokio y de nuevo le dejó sin recompensa. El duelo fue áspero desde el mismo amanecer, con un previsible arranque tenso, acorde al escenario y al premio en juego.

Los primeros dos cuartos avanzaron como demasiada igualdad, españoles y británicos bailaban agarrados en un duelo con pocos puntos. Tras unos minutos de sesteo y poco atino, llegó el intercambio de golpes en ambas canastas. Gaz Choudhry dirigía al campeón de Europa y Álex Zarzuela y Amadou Diallo imponían sus centímetros en la pintura (9-13). España acusó la ausencia de Asier García, en el banquillo por un golpe en la espalda, y se le apagaron las luces en ataque.

El base bilbaíno seguía con la bombilla encendida, estaba on fire de cara al aro y España llegó a cobrar su mayor ventaja (22-15) con un triple de David Mouriz y una bandeja de Zarzuela. Cuando peor lo estaba pasando Gran Bretaña apareció el pistolero Terry Bywater, quien lideró la agitación. El jugador del CD Ilunion salió con el colmillo afilado para sacar del embrollo a su selección con nueve puntos (24-23). En la otra orilla el joven Manu Lorenzo se hizo gigante en el rebote y también aporto su granito.

A la vuelta de vestuarios el combinado español desconectó, muy espeso y romo en ataque, tuvo un momento de zozobra con muchas imprecisiones y el aro se le hacía más pequeño a cada lanzamiento. Solo Álex Zarzuela y Jordi Ruiz anotaron. Gran Bretaña olfateó la sangre y se mostró impío para voltear el resultado nutriéndose de los puntos de Choudhry, Warburton y Abdi Jama (40-50). En la reanudación continuaron los mismos problemas para España, con un bagaje muy pobre en tiros de campo (35%) y los británicos aumentaron las distancias (40-54).

Ya sin Asier García, lesionado, el equipo de Óscar Trigo sacó su garra, no iba a morir sin pelear y llegó una timorata reacción comandada por Jordi Ruiz, Manu Lorenzo, Álex Zarzuela y Amadou Diallo que le situaba a cinco (56-61). Pero la rebelión fue insuficiente y entre Bywater y Choudhry desde los tiros libres acabaron con el sueño español (56-67). La selección se despide con la cabeza alta y un cuarto puesto amargo.

Después de dos Juegos Paralímpicos consecutivos sumando medallas en maratón, España no ha podido mantener en Tokio su idilio con el podio en la distancia de Filípides (42,195 kilómetros). Alberto Suárez ha sido el atleta español que más cerca se ha quedado de las preseas en la dura prueba disputada en un día desapacible y bajo una incesante y molesta lluvia. El asturiano ha finalizado en la quinta posición en la categoría T12 (discapacidad visual), a más de dos minutos del bronce.

Ganó el oro en Londres 2012 y la plata en Río de Janeiro 2016, quería su tercer metal en una cita paralímpica, pero esta vez no pudo ser y Suárez se tuvo que conformar con la quinta plaza, un puesto que duele porque peleó hasta el final, pero las piernas no respondieron con la energía suficiente para alcanzar las tres primeras posiciones. El de Riosa (Asturias) cruzó la meta en 2:30.44.

Con salida y llegada al Estadio Olímpico, los corredores se encontraron con un clima totalmente distinto a lo esperado. Nada de humedad ni de calor pegajoso como se temía durante los meses previos de preparación. Los primeros 15 kilómetros transcurrieron sin sobresaltos, era una prueba muy táctica, quedaba lo más duro y nadie cambiaba el ritmo hasta que el marroquí Amin El Chentouf -campeón en Río 2016- metió un hachazo serio y se marchó en solitario para apropiarse de un nuevo oro paralímpico (2:21.43). Ahí aceleró el australiano Jaryd Clifford -atleta que hizo este año el récord mundial- hacia la plata (2:26.09). Los tunecinos Hatem Nasrallah y Wajdi Boukhili, así como el ovetense Suárez parecían que pelearían por el bronce.

A falta de siete kilómetros el español estaba a poco más de 30 segundos de la medalla, pero aparecieron los dolores en los isquiotibiales. El que sorprendió fue el japonés Tadashi Horikoshi, que pasó a todos como un avión para subir al podio con 2:28.01. “Hasta el km 30 íbamos bien, porque el ritmo era muy cómodo para mí, es al que estoy acostumbrado a entrenar, pero a partir de ahí se me ha hecho largo con esos problemas en los isquios. Es algo que ya tuve y que me hicieron parar 15 días en San Cugat (Barcelona) y he llegado escaso de volumen.

En la prueba femenina T12, Mari Carmen Paredes y Lorenzo Sánchez estuvieron muy lejos de las medallas, a más de diez minutos. La catalana y su guía y también marido no tuvieron opciones de luchar por los metales y quedaron rezagados muy pronto.

Una de las paredes de su habitación está adornada por un póster del cubano Iván Pedroso, nueve veces campeón del mundo y oro olímpico. De vez en cuando Iván Cano recibe una master class de la leyenda caribeña sobre el foso de arena. Para él es su ídolo, del que se ha empapado para ser cada día mejor, aunque es Sergio Berbegal quien ha guiado sus pasos hacia la cima. En sus primeros Juegos Paralímpicos, el alicantino ha volado en el Estadio Nacional de Tokio para alcanzar una plata en salto de longitud T13.

A sus 25 años, el español llegaba avalado por un buen currículum: plata en el Mundial de Doha 2015, dos oros europeos en 2016 (Italia) y en 2018 (Alemania), una plata continental en 2021 (Polonia) y un bronce en el campeonato del mundo de Dubai en 2019. Nunca saciado de éxitos, Cano ha desplegado sus alas para ofrecer su mayor brinco en su debut paralímpico. El marcador indicaba 7.04 metros, distancia con la que igualaba su mejor marca personal en el primer intento. La medalla estaba...

Medallero Español en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020
MedallaCantidad
Oro9
Plata15
Bronce12
Total36

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