Sidecars: Historia, Preparación y la Banda Española que Triunfa en la Música

Las motos con sidecar representan una alternativa única en el mundo del motociclismo, combinando la emoción de las dos ruedas con la estabilidad adicional de un tercer punto de apoyo. A diferencia de una motocicleta convencional, un sidecar no se inclina en las curvas, sino que mantiene una posición fija. Además, el centro de gravedad se ha desplazado hacia un lateral. Pero su misión fundamental es la de crear un espacio para el acompañante.

Moto BMW R75 con sidecar, un clásico de la historia.

Técnicamente, es un chasis que se conecta a la moto a través de uno de sus laterales. Hace que esta se convierta en un vehículo de tres ruedas, lo que aumenta su estabilidad. Aumenta la capacidad de carga del vehículo, porque no solo puede llevar un pasajero adicional, también puede portar objetos.

Historia del Sidecar

El sidecar nació a finales del siglo XIX como una solución práctica para transportar un pasajero adicional. El sidecar tiene sus raíces en la Primera Guerra Mundial, cuando se utilizaba para transportar soldados y equipo militar. Aunque hoy en día es un elemento poco habitual y nos resulta curioso de ver, no siempre fue así. Durante la primera mitad del siglo XX las motos con sidecar eran la tónica general. Porque en aquel momento pocas personas podían permitirse adquirir un vehículo. Ya en los años 50 comenzaron a fabricarse utilitarios tan populares como el 600, lo que hizo que los consumidores fueran dejando de lado las motos y optaran por los coches.

La evolución técnica del sidecar ha sido constante. Las marcas que han definido la historia del sidecar incluyen BMW con su icónica R75 militar, Ural con sus robustos modelos soviéticos, Harley-Davidson y sus configuraciones para touring, Royal Enfield con propuestas más accesibles, y Chang Jiang como referente de la producción china.

Hoy en día, las motos con sidecar encuentran aplicación en múltiples contextos. En el ámbito comercial, algunos servicios de reparto urbano han redescubierto las ventajas del sidecar para transportar mercancías de mayor volumen. En zonas en las que se realiza turismo de aventura, es común ver estos vehículos. Están adaptados a terrenos difíciles y condiciones adversas, por lo que cuentan con un chasis reforzado y una suspensión mejorada con respecto a los modelos "de calle". En países asiáticos cómo Vietnam o Tailandia, en los que la motocicleta es el medio de transporte más común, no es extraño que a estas se les añada un sidecar de carga. Existen modelos especialmente diseñados para el transporte de niños o de mascotas, siempre de forma segura.

Preparación y Normativa en España

Sin embargo, conducir una motocicleta con sidecar en España implica conocer una normativa específica que muchos motoristas desconocen. ¿Sabías que un porcentaje significativo de los conductores de motocicletas en España desconoce los requisitos específicos para conducir un sidecar? Colocar un sidecar en una moto es una reforma de importancia según el Manual de Reformas de Vehículos, por lo que requiere homologación.

Según la normativa vigente, pueden llevar sidecar las motocicletas de categoría L3e, es decir, prácticamente cualquier motocicleta excepto los ciclomotores.

La homologación europea (Reglamento UE) establece los estándares técnicos que debe cumplir cualquier sidecar comercializado en España.

Requisitos importantes:

  • Compatibilidad estructural: La incorporación del sidecar no debe alterar las condiciones del bastidor original de la motocicleta.
  • Potencia suficiente: No es recomendable instalar un sidecar en motos que carezcan de potencia suficiente para mover el conjunto.
  • Homologación obligatoria: El acoplamiento de un sidecar implica siempre un cambio de categoría vehicular a L4e y requiere homologación.

La incorporación de un sidecar modifica radicalmente la dinámica de conducción. Los sidecares modernos pueden incorporar sistemas de frenado independiente o conectado a la motocicleta. El incremento en el consumo es inevitable debido al mayor peso y la resistencia aerodinámica.

Para conducir una moto con sidecar, generalmente se requiere una licencia de motocicleta estándar. Para circular con un sidecar es necesario tener permiso para pilotar motos y aplicar una serie de consejos de seguridad.

A la hora de conducir una moto con sidecar hay que tener en cuenta que la experiencia no tiene nada que ver con pilotar una moto. En este caso hay que dejar las prisas atrás, porque la moto que incorpora una carroza lateral ha sido pensada para disfrutar de la conducción con tranquilidad. No solo hay que cambiar el "chip" para conducir, también hay que tener en cuenta que la conducción de este tipo de vehículos requiere de unas habilidades y destrezas concretas, especialmente cuando llega el momento de hacer adelantamientos o de realizar giros.

Una moto con sidecar tiene tres puntos de apoyo, pero es asimétrica. La rueda motriz, que es la rueda delantera, queda fuera del centro de gravedad, y esto afecta al giro. Además, el sidecar hace que el peso se concentre mucho más en un lado que en el otro. Si el giro no se hace bien, existe el riesgo de que la rueda del sidecar o la rueda trasera de la moto acaben levantándose del asfalto. Es más, las condiciones de conducción también cambian en función de si el sidecar está vacío o va ocupado. E incluso si en la moto van dos personas y una tercera en la cabina auxiliar.

Conducir una moto con sidecar es una experiencia inolvidable, pero no es sencillo, así que siempre hay que tomárselo con calma y seguir los consejos de los expertos. Lo ideal es pilotar por carreteras con poco tráfico y disfrutar del paisaje.

No todas las motocicletas son adecuadas para la instalación de un sidecar. Lo más común es que el sidecar se incorpore a motos con una cilindrada de hasta 125 centímetros cúbicos.

Para mantener tu moto con sidecar en óptimas condiciones, es importante realizar un mantenimiento regular, como revisar la presión de los neumáticos, cambiar el aceite y verificar los frenos.

Una de las mejores cosas de tener una moto con sidecar es la capacidad de personalizarla según tu estilo y preferencias. ¡El mejor momento para montar en una moto con sidecar es siempre que tengas la oportunidad! Sí, siempre y cuando se sigan las precauciones de seguridad adecuadas y se respeten las reglas de la carretera.

Desde la década de los 60 del siglo pasado, las motos con sidecar se han convertido en algo muy poco frecuente. A día de hoy, la mayoría de las motos con sidecar son motocicletas clásicas como la BMW R 60/2, que no se produce desde 1969.

El catálogo disponible en la actualidad es muy reducido. Algunas marcas como la asiática Changjiang fabrican sidecares inspirados en los modelos clásicos, pero con motores bicilíndricos en línea para adaptar su conducción a la actualidad. En Estados Unidos, donde la preparación y personalización de vehículos es algo muy habitual, algunos preparadores diseñan modelos específicos para motos como BMW, Harley-Davidson o Triumph. En Francia, el fabricante Mash tiene en el mercado sidecares con tecnología actual y aspecto clásico.

Los modelos actuales se inspiran estéticamente en los antiguos, pero incorporan un chasis de acero y una carrocería que suele ser de metal o fibra de vidrio. Durante un tiempo, el uso de motos de competición con sidecar fue bastante común.

En el mercado de los sidecar personalizados, los modelos de lujo tienen mucho tirón. Cuentan con asientos cómodos, acabados de alta calidad y características adicionales como calefacción y aire acondicionado.

Podríamos decir que el sidecar no es para todos, pero aquellos que prueban la experiencia no dudan en volver a repetirla. Si eres un apasionado de las motos, ya sabes que debes extremar las precauciones durante la conducción, y contar con un buen seguro que te ofrezca la máxima seguridad.

La clave del éxito al conducir un sidecar radica en la formación, el respeto a la normativa y un mantenimiento adecuado.

Como conducir motos GRANDES y PESADAS - Tips para el día a día con una moto de más de 200 kilos 🤯⚓️

Angie&Deme Dreams: Especialistas en Sidecars

Deme Gómez, tatuador y apasionado de las motos desde que nació, es periodista, diseñador industrial e instructor de cursos de conducción de motos. Angie&Deme es un nuevo concepto de rutas en moto con sidecar por distintos lugares de Cataluña y Menorca. Son especialistas en el sector e importadores exclusivos para toda España (Sidecars Velorex, Changjiang Sidecars).

“Estamos muy contentos y orgullosos de todo lo que hemos creado. No sólo son especialistas en sidecar, sino desde hace poco también agentes de la marca británica BSA. Angie&Deme Dreams dispone de una amplia gama de sidecars de estilo retro y modelos para motos de concepción más moderna. Los materiales utilizados se basan en el tubo de acero soldado para el subchasis del sidecars. Las barquetas o bañeras están confeccionadas en plancha de acero o fibra de vidrio, dependiendo del modelo. Cada uno dispone del correspondiente kit de montaje específico para cada moto.

“Es hermoso para las mujeres, ellas se sienten muy a gusto, me ven a mi impecable y eso les agrada. Actualmente disponen de los modelos más interesantes que se fabrican, diseñados para un estilo clásico, vintage o retro. Otro de sus puntos a favor es que se adaptan al presupuesto de cada cliente, de acuerdo con cada motocicleta, ya que son pocos los que están aptos para este montaje.

“Son mucho más cómodos y sirven para cargar cosas. Son asimétricos y con más peso en el lado de la motocicleta. “Es evidente que no pueden gustar a todo el mundo. Pilotar un sidecar requiere una cierta habilidad y destreza, siendo inherentemente más inestables. Es por esto que Deme ha sido ingenioso e incorporó los cursos de conducción para los clientes aficionados al sector que quieran vivir una nueva experiencia.

Todos los sidecars con los que cuenta la firma pueden montarse en la mayoría de las motocicletas tradicionales de doble amortiguador con bastidor de acero. “Las homologaciones fueron una odisea. Nosotros lo hacemos porque lo hemos logrado y hemos encontrado el camino. “Además no es tan fácil, pierdes tiempo y dinero.

Sidecars: La Banda Española que Conquista Escenarios

Juancho (voz y guitarra solista), Gerbas (bajo) y Ruly (batería) son los tres rostros que forman Sidecars, la banda de pop rock española que llenó este viernes la sala del Palau de les Arts, en una velada que el propio Juancho calificó como «la noche». Nada más subirse al escenario, ya se podía sentir el calor del público en un concierto que no iba a ser como el resto. «Cada show es un mundo, pero habéis batido el récord de poneros de pie. Voy a intentar calmarme». Esta forma de conectar tan rápido con el público de Valencia hizo que la noche fuera especial y cargada de sentimiento. El artista quiso agradecer este gesto a todos los presentes bajándose del escenario y tocando por las gradas de la sala.

Sidecars en concierto, una experiencia llena de energía y conexión con el público.

El concierto, de casi dos horas de duración, repasó no solo los temas de su cuarto disco, como 'Olvídame', 'Costa da morte' o 'Tu mejor pesadilla', sino que aprovechó la atmósfera que le proporcionaba el Palau de les Arts para que sonaran temas alejados del formato de festival en el que la banda se suele mover.

Sidecars está de celebración. Pero no solo celebran nuevo año y nueva gira, sino que además se cumplen 10 años desde que la banda lanzara al mercado su primer disco, llamado Sidecars, llenos de sueños que poco a poco fueron cumpliéndose. En 2008 veía la luz el primer trabajo de la banda que recogía canciones como El jugador con un videoclip en el que hasta a ellos mismos les cuesta reconocerse. Es normal, han pasado 10 años y la evolución de la banda es evidente. Pero estas canciones forman parte de su historia y estos primeros pasos en la música fueron esenciales para darse a conocer al público.

Uno de los grandes protagonistas del lanzamiento al éxito de Sidecars fue Leiva, hermano de Juancho, que estuvo al lado de la banda madrileña en sus inicios como la figura de productor. Fue en estos momentos cuando compartieron juntos un momento en la televisión versionando una canción de Los Ronaldos, Quiero que estemos pegados. Cremalleras fue su segundo álbum de estudio y lo presentaron por todo lo alto en la sala Arena de Madrid. Acostumbrados a actuar en espacios pequeños, se encontraron con una gran sala abarrotada de gente que los esperaba para verlos actuar.

Hoy día conocemos el éxito que ha cosechado la banda, pero es importante conocer por todo lo que tuvieron que pasar. Quizá estos momentos fueron aquellos que dieron un vuelco a Sidecars y lanzaron a sus tres integrantes camino del reconocimiento.

El octavo álbum de Sidecars ya está aquí. ‘Everest’ es una colección de 13 canciones que llega como sucesora de ‘Trece’ (2022). La banda, formada por Juancho, Ruly y Gerbass, lleva dos años trabajando en este disco y lo ha ido presentando poco a poco en redes sociales, subiendo vídeos tocando los temas en distintas salas de Madrid, esas en las que tantas veces han hecho historia.

Recibir un disco como el que han publicado Sidecars recientemente es un regalo y una motivación para darle al botón de pausa vital, pararse un segundo en mitad del camino recorrido y entender un poco mejor todo lo que nos ha traído hasta aquí, sobre todo en estos dos últimos y convulsos años. Las letras de Juancho nos interpelan directamente a cada uno de nosotros, abriéndonos los ojos y ofreciéndonos un lugar donde asumir todo lo que somos a día de hoy.

Juancho, Ruly y Gerbass nos abren las puertas de los Estudios Reno, su local de ensayo, en plena preparación de la gira más ambiciosa a la que se han enfrentado nunca.

Han pasado dos años desde que publicasteis Ruido de fondo y, al menos a mí, por todo lo que ha pasado en este tiempo, me parece que ha pasado un siglo. Juancho: Es como si hubiera sido en otra vida. Ha sido en un momento tan raro que se ve todo con mucha distancia. De hecho, nosotros cortamos la vida natural de ese disco, paramos cuando nos quedaba un año de gira para meternos a grabar este. De repente habían llegado las canciones y teníamos una necesidad vital de sacarlas ya, de enseñarle a la gente lo que teníamos. Sentíamos que esa etapa se había cerrado y fue mucho menos duradera de lo normal.

Trece es un álbum que, si no es conceptual, sí que sus canciones tienen una temática bastante común. Por todas ellas sobrevuelan diferentes ideas que ayudan a entender el disco como un todo. Hay resignación, aires de derrota, gritos de auxilio… pero también hay mucha esperanza.

Juancho: Es que los textos que escribo son reflexiones mías. Y de una manera muy terapéutica, tengo la suerte de poder vomitar las cosas que tengo dentro, aliviar un poco el peso y descongestionar. Pero muchas veces, te das cuenta de la reflexión que estás haciendo cuando ya la tienes en el papel. A veces es casi una escritura automática. Una gran mayoría de las veces empiezo a hablar y todavía no sé de qué lo estoy haciendo, hasta que todo empieza a cobrar forma.

Gerbass: Es totalmente terapéutico, nos ha ayudado también a entendernos. Somos una familia, somos como hermanos y muchas veces, cuando Juancho nos trae la canción, la entendemos de una manera casi propia. Es curioso ese sentimiento y muy difícil de explicar. Es algo que sale de Juancho, lo recibes, y te sientes identificado en muchas cosas. Al fin y al cabo, vivimos mucho tiempo juntos.

Ruly: Y a nivel mundial, que es todavía más heavy. Juancho: Pasa cuando hablas del amor o del desamor, que todos lo hemos vivido, pero puedes pillar un momento vital de alguien concreto. Es verdad que rara vez se va a dar un marco en el que todos hemos sentido lo mismo. Por eso me gustaría centrarme luego en las letras de las canciones, pero antes quería preguntaros en qué momento musical os ha pillado la composición y grabación de Trece.

Juancho: Yo creo que hemos abierto un poquito el espectro de los instrumentos, hemos incluido lo sientes y se nota la mano de Sergio Valdehita, que ha investigado mucho en esa dirección. También hemos metido cuerdas, que es algo que siempre nos ha gustado, pero no estábamos preparados, nos parecía un poco solemne. Quizá en este momento nos sentíamos un poco más adultos y sentíamos que los textos y las músicas del disco tenían el reposo adecuado para que cupiera una sección de cuerda. El disco habla de una época muy concreta de la vida de todos nosotros y cada canción se podría identificar casi con un momento concreto.

Juancho: Surgieron todas en relativamente poco tiempo porque, en el momento más duro del encierro, mi parte creativa no funcionó. Pero sí que se me fue quedando un poco esa cronología y, cuando el cuerpo me pidió escribir y me puse a ello, fui cayendo en algo que parecía un calendario. Cuando estuvimos pensando en el diseño, jugamos mucho con la idea del calendario, del cuaderno de bitácora. Es que hay canciones que casi puedes identificar el día en el calendario y eso creo que es muy bonito y lo que hace que todo esto sea real. Creo que permite ubicar mejor esas sensaciones que hemos tenido todos.

Ruly: Yo creo que eso nos pasa a todos. Obviamente, no se puede nadar contracorriente. Hay cosas positivas de todo esto, como es que la música llega mucho más fácil a cualquier rincón, mientras tengas cobertura. Eso es la hostia. Pero el consumo masivo y, muchas veces, injustificado te acaba imponiendo unos ritmos. Tú puedes entrar a formar parte de la maquinaria o seguir haciendo las cosas a tu ritmo. Al final creo que eso es una decisión personal. Juancho: Ese es el lado del oyente, pero como autor hay otro punto de vista. ¿Qué hago con todas las canciones que escribo? Yo creo que, aunque el mundo vaya en una dirección, siempre va a haber gente que quiera hacer discos y gente que quiera escucharlos. Si yo hubiera tenido que escoger una canción para hablar de este momento, no habría podido, porque todas juntas cuentan una historia. Por eso creo que mientras siga habiendo autores que escriban diariamente y que tengan ese ritmo vital, va a seguir habiendo discos.

Ruly: Yo creo que todo esto forma parte del ritmo de vida que llevamos. Como decíamos antes, en el momento en el que nos paramos en pandemia, igual las dos primeras semanas querías hacer un montón de cosas, pero llegó un momento en el que hicimos todos… [pone los pies en la mesa, se recuesta y cruza los brazos] y nos pusimos a ver pasar el día.

Juancho: No lo sé. Sí que creo que en cada disco las experiencias anteriores y las canciones anteriores hacen que aprendas, y creo que aquí a lo mejor he encontrado un poco más mi sitio. Todo lo que he vivido antes me ha hecho aprender y llegar hasta aquí. A mí me cuesta verlo con perspectiva, pero es verdad que me lo está diciendo mucho la gente y me lo estoy empezando a creer [risas]. A mí me da vergüenza porque yo me siento un puto estafador [risas]. Quiero imaginarme un poco cómo ha sido este proceso de escritura.

Ruly: En este caso, durante la gira anterior, nos ha pasado también que de repente nos decía «tengo algo», se hacía un silencio en el camerino, nos íbamos a una esquinita y nos quedábamos con cara de gilipollas por eso, porque creíamos que estaba haciendo cosas increíbles. Cada cosa que nos traía molaba más que la anterior. Yo se lo he dicho alguna vez a Juancho, que para mí lo que hace él es un poco ciencia ficción. Gerbass: Los recibimos siempre con mucho orgullo y felicidad, porque ver que el motor funciona así, que trae más gasolina para que siga funcionando y que lo hace con este rendimiento, no puede traernos más que ilusión. Y saber que esto nos va a llevar a más años de disfrute, más historias juntos, más experiencia y probablemente más éxito. Es que joder, hemos vivido muchos fracasos y poder atisbar un éxito en el horizonte, para nosotros es algo increíble.

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