Tourist Trophy de la Isla de Man: La Carrera de Motociclismo Más Peligrosa del Mundo

El Tourist Trophy (TT) de la Isla de Man es una competición motociclística que se celebra en el circuito Snaefell Mountain Course, en la Isla de Man. Si te encantan las motos, seguramente sepas que este sitio es mucho más que una simple isla. Es el lugar donde se celebra la carrera de motos más peligrosa de todas. Es un circuito que tiene unos 60,73 kilómetros y que está formado por carreteras cerradas al tráfico. Esta competición lleva celebrándose desde 1907, y a día de hoy, sigue siendo una de las competiciones que muchos motociclistas sueñan con correr.

En un rincón de Europa, todas las primaveras y durante dos semanas, reinan las motos. Es una pequeña isla situada en el Mar de Irlanda donde nativos, ingleses, escoceses e irlandeses celebran desde hace más de 100 años su mayor fiesta de la moto. A la gala acuden miles de invitados de todos los lugares del viejo Continente y también motociclistas llegados de los más dispares lugares del planeta montando todo tipo de motos.

El Tourist Trophy de la Isla de Man, lleva como sobrenombre una rimbombante y categórica frase: “Road Racing Capital of the World”. Esta apostilla, que no necesita traducción, al ser conocidas sus palabras por todos los que siguen los deportes de competición con motor, es una autentica realidad. Naturalmente que hay otros lugares en el mundo capaces de convocar a un mayor número de motoristas para ver carreras de velocidad, pero en estas, las competiciones siempre se celebran en circuitos permanentes, nunca en carreteras de uso ordinario y diario, que atraviesan pueblos y montañas, que son las principales vías de comunicación de toda la Comunidad y que se cierran al tráfico solo durante las horas de las carreras y entrenamientos.

¿Por qué es tan famosa?

La popularidad de este circuito viene dada por lo peligroso que es. Más de 260 personas han muerto corriendo en él en 115 años. De hecho, el circuito de la Isla de Man antes formaba parte del Campeonato Mundial desde 1949 hasta 1976. En ese entonces, era conocido como el Gran Premio del Reino Unido. En 1972 el motociclista Giacomo Agostini anunció que este circuito era demasiado peligroso como para que fuese una carrera que entrase en la competición internacional y que tuviesen que correrla obligatoriamente, dijo que él nunca volvería a competir en ese circuito.

Después de aquello, muchos más pilotos se unieron a esta idea y en 1976 esta carrera se eliminó del campeonato y fue reemplazada por el Gran Premio de Gran Bretaña. Aún así, esta carrera se siguió celebrando y siguen asistiendo muchísimos fanáticos. Es más, muchos pilotos se presentan a sabiendas de que se están jugando la vida. Se presentan porque les encanta la adrenalina que este circuito genera y quieren ser los que consigan dominarlo.

Es un circuito que esta rodeado de muros, guardarraíles, bordillos, vayas, edificios, acantilados, árboles… Y por supuesto, el circuito cuenta con desniveles que hacen que las motos vuelen. Es un circuito muy complicado en el que es fácil dejarse la vida si no lo conoces bien. Además, otra cosa que lo hace tan peligroso es la velocidad a la que las motos corren. Y es que la velocidad media de las carreras actualmente en este circuito superan los 210 kilómetros por hora. En algunos tramos del circuito incluso se llega a superar los 300 kilómetros por hora.

Así que, sumando la velocidad a la complejidad del terreno, tenemos como resultado una de las carreras más peligrosas del mundo. Sin embargo, en el puerto de Douglas, la capital de la Isla de Man, hay un cartel que dice bien claro: «Si no te gustan nuestras reglas, sale un barco cada media hora». Así que por muy peligrosa que sea, no se va a dejar de celebrar, y si no te gusta, ya sabes, o te vas o directamente no te presentes allí. Es más, muchos de los pilotos prefieren bajarse de la moto antes que terminar la carrera.

El atractivo del TT de la Isla de Man

El TT de la Isla de Man atrae por su exotismo, tanto por dónde se desarrolla como por la propia idiosincrasia de la carrera. Desde su primera cita en 1907, el asfalto del circuito es el de la propia carretera de la isla, que se cierra al tráfico durante las competiciones. Es decir, los pilotos circulan a velocidades altísimas pegados a los campos y las casas sin apenas protecciones.

Cualquiera de estos deportes tiene en sus genes un punto de pasión por la aventura, por lo desconocido y por el riesgo. Este componente de riesgo se ha tratado de limitar al mínimo en la inmensa mayoría de las competiciones. Sólo hay que darse una pequeña vuelta por redes sociales para comprender que los pilotos alcanzan figuras casi místicas. Es, en parte, una fascinación (y mitificación) de ese piloto de antaño que sin apenas medidas de seguridad se subía a una bicicleta, un coche o una moto para recorrer en el menor tiempo posible la mayor distancia capaz de abarcar.

Y si algo ayuda a que crezca la leyenda del TT de la Isla de Man es su punto de rebelión, su manera de ir a contracorriente. Como decíamos, todas las competiciones del motor han tratado de salvaguardar la vida de sus pilotos. Las posturas, por tanto, chocan. Desde quien pide prohibirlo hasta quien sostiene que compite lo hace por voluntad propia y que, por tanto, es plenamente consciente del riesgo que ello conlleva.

Datos del TT de la Isla de Man

Para empezar es importante recalcar que es una competición a contrarreloj. Esto quiere decir que los competidores deben realizar el trayecto en el menor tiempo posible. Y a diferencia de otras competiciones, los pilotos salen uno a uno en intervalos de 10 segundos. Antes se salía en parejas en intervalos de 1 minuto.

La carrera dura dos semanas, en los que normalmente: seis días son entrenamientos libres y clasificaciones, cinco días de práctica de carrera y cuatro días de competición. Este año la carrera es algo diferente, pues habrá dos días más de carreras. De esta manera se consigue que vayan más visitantes ya que hay carreras en dos fines de semana, con lo cual más gente podrá asistir. Además, la duración de los días de carreras no serán tan largos. Y gracias a que hay más días de carreras, hay dos carreras más. Una segunda carrera de Superstock y otra segunda carrera de Supertwins.

Es importante que haya tantos días de entrenamiento porque los pilotos deben conocer bien la pista, si no, es imposible recorrerla a gran velocidad tendiendo en cuenta que tiene unas 260 curvas. Si no te lo sabes de memoria, es muy fácil no terminar la carrera.

Como te habrás imaginado, la competición cuenta con varias categorías:

  • Senior TT
  • Superbikes TT
  • Superstock TT
  • Supersport TT
  • Supertwins TT
  • Sidecar TT
  • TT Zero (motocicletas eléctricas)

La diferencia entre las categorías es, evidentemente, el tipo de motocicleta utilizada. La categoría Supertwin, aglutina a motocicletas de dos tiempos y 700 cc que derivan de motocicletas de calle pero han sido preparadas para la competición. Pero, además de esta categoría, por las calles de la Isla de Man se pueden ver motocicletas de hasta 1.000 cc y 200 CV.

La categoría Superbike permite ciertas modificaciones en algunas de las motocicletas más salvajes que se venden en la calle. El resultado es una carrera a seis vueltas con velocidades punta muy superiores a los 300 km/h.

Lo que no te han contado sobre el Tourist Trophy en la Isla de Man

Sidecar TT

Seguro que si alguna vez has ido de ruta te has encontrado a algún sidecar. Esas motos a las que se les acopla un remolque lateral con asiento. Por cierto, existe una disputa histórica sobre quién inventó el sidecar: si un francés que solicitó la patente en 1982 o un taller inglés que según dicen, se apropió del invento en 1900. Sea como fuere, los sidecares una de las primeras competiciones de moto del mundo que sigue viva, mucho más que MotoGP o Superbikes.

En el TT de la Isla de Man hay una disciplina reservada para los sidecares: el Sidecar TT. Corrieron por primera vez en 1923, y solo tres años después desapareció por la falta de participantes. Son motos únicas. Si bien no son tan potentes como el resto de motos que corren en el TT de la Isla de Man, tampoco se quedan cortas.

Si las motos son únicas, los pilotos son excepcionales. Almas pasionales cuyo sentido de la peligrosidad es inexistente. La tragedia azotó a la disciplina en 2016 cuando en la segunda prueba de los Sidecar TT en Ballaspur cuando Ian y Carl Bell, padre e hijo competían.

Hay quien dice, como Peter Essaf (compitió en los '90), que la "mejor parte de los sidecares es ser el pasajero" y que cuando te subes, " solo puedes creer en tu piloto". Y viceversa, si el piloto no confía en el pasajero en el peligroso baile de curvas, pueden provocar un terrible accidente. Por eso, como los pilotos de rallies, memorizan con detalle los puntos de entrada en curva y frenada.

Su dinámica es sencilla: quien lleva los mandos de la moto se coloca detrás del motor con las manos cerca de la rueda delantera. El pasajero es el que bascula y se mueve en la plataforma transfiriendo el peso hacia un lado u otro según la curva. También son capaces de hacer frenar la moto o bien ganar velocidad punta si se inclinan o retraen.

No van a velocidades precisamente bajas. Hubo incluso un momento en la historia en la que un piloto de sidecar fue más rápido que una 500GP de MotoGP. En aquella época los sidecares estaban propulsados también por motores de dos tiempos y 500 cc.

Hablando de récords uno de los nombres más sonados es el de los hermanos Birchall. Bajo el brazo llevan varios mundiales y unos cuántos récords como el de velocidad.

Irónicamente quien lleva prácticamente el control del sidecar es el copiloto. El piloto simplemente se dedica a dar gas a la moto, mientras que el copiloto va en un cajón con asidero del que se descuelga constantemente para ayudar a tomar las curvas.

España y el circuito de la Isla de Man

Desde 1970, año en el que murió un piloto español en este mismo circuito, Santiago Herrero, la federación española no da licencia a los pilotos españoles para competir en la Isla de Man. Si quieren hacerlo tendrán que hacerlo con una licencia expedida por la federación de otro país.

¿Participan españoles en esta competición aún así? Sí, uno de ellos es Víctor López. Lo hace con el equipo británico Team ILR. Competirá en dos categorías, Junior y Senior para tener más opciones de ser el primer español en ganar este título.

Para la afición española al motociclismo la Isla de Man tiene un nombre muy poco conocido. Miquel Simó y Sánchez, un héroe olvidado en nuestra cultura motorista. Tiene el honor de ser uno de los primeros fabricantes de motocicletas del siglo XX, un pionero que puso su apellido a los depósitos de una marca registrada en nuestro país. Además, su pasión por las dos ruedas le llevó a competir en varios Grandes Premios europeos (TT incluido) defendiendo los colores de la francesa Terrot como piloto de fábrica.

En 1936 Miguel Simó terminó su único TT de cinco participaciones (1935-1939) y fue el primer español en conseguir la codiciada réplica de bronce del mercurio alado (tiempo no superior al 10% del marcado por el ganador). Fue en la categoría Lightweight (250 cc) con una Terrot que llevó a la meta en 12ª posición a 64,55 km/h (103,86 km/h) de media.

Inolvidable para todos los aficionados españoles es el nombre de Santiago Herrero. En 1970, Santiago Herrero con su especial Ossa Monocasco, una moto totalmente española monocilíndrica de dos tiempos y 250 c.c. se estrelló en la milla 13 (Westwood conocida también como Cronk Urleigh). Se asegura que para Santiago el TT era lo máximo y una victoria en esta carrera valía más que toda una temporada del mundial de velocidad que en aquel año tenía al alcance de la mano.

Aquel año fue trágico con cinco pilotos fallecidos en las dos semanas de entrenamientos y competición. Desde entonces la Federación española de motociclismo prohíbe a sus pilotos participar en esta competición. Ángel Nieto participó en una sola ocasión en la categoría 50 c.c en el año 1968, sin llegar a finalizar la prueba.

El Mad Sunday

Como un dato curioso sobre esta carrera, a mitad de la competición se celebra el Mad Sunday. Es un domingo en que se deja que los asistentes pueden darse una vuelta completa por el circuito con la carretera abierta en un solo sentido y por supuesto sin límites de velocidad. Así que, si quieres probar esta pista para saber qué es lo que siente un piloto en esta pista, puedes hacerlo. Pero recuerda, es el circuito más peligroso del mundo y sus cifras de muertes no son muy alentadoras.

Si piensas que en una pequeña isla azotada casi permanentemente por los vientos del Mar de Irlanda, donde la lluvia y la niebla son abundantes, no puede haber mucho terreno para disfrutar montando en moto, te equivocas y por mucho. La Isla de Man mide poco más de 45 Km de norte a sur y 20 Km de Este a Oeste, en total 588 km2. Es por tanto, menor que la décima parte de la Comunidad de Madrid, pero contiene un circuito largo de 37,73 millas (60.72 Km) el TT o circuito de la montaña que ocupa todo el centro insular y un circuito corto al sur, Billwon circuito en Castletown, plano y trazado igualmente entre carreteras y pueblos con una longitud de 5 Km.

Pero además en la Isla de Man hay centenares de kilómetros de carreteras de todo tipo incluso rutas asfaltadas de poco más de un metro de anchura y una red de caminos públicos en los que se puede circular con moto de campo que suma otros cuantos centenares de millas. La Isla de Man es un territorio con categoría de paraíso fiscal y tiene en el trasiego financiero su principal fuente de ingresos, pero la moto es su segunda y mucho más afamada entrada de divisas y por supuesto la primera de visitantes.

En toda la isla, durante todo el año y fuera de los núcleos de población y zonas específicamente marcadas y controladas con radar, la velocidad es libre.

El año 2001 no se celebró el TT debido al “mal de las vacas locas”, que afectó a toda Europa occidental. Las autoridades isleñas que no dependen jurídicamente del Reino Unido y en realidad son una dependencia de la Corona, con estatus político singular, eligieron evitar la entrada de miles de motos en la isla para prevenir posibles contagios. Por eso se esperó con ansiedad la edición del año 2002. El TT solo se había dejado de celebrar anteriormente con ocasión de las dos guerras mundiales.

El rey de la montaña Joey Dunlop, fallecido en Estonia después de ganar en el 2000, fue en la edición del año 2001 el gran ausente pero su sucesor, David Jefferies, ya en racha antes del corte del año anterior volvió con las claras intenciones de marcar una nueva referencia en la mítica carrera. Al final consiguió meterse con tres nuevas victorias entre los más grandes de la Isla y repitió victoria y récord absoluto en 2002, pero falleció en los entrenamientos de la isla en el año 2003 a la edad de 30 años. Mucha más fortuna, o mejores manos sin errores, tiene John McGuinness que totaliza 20 victorias hasta 2013 con lo que se sitúa en segundo lugar tras Dunlop en el ranking de títulos en el TT.

Este piloto británico también tiene el récord absoluto hasta la fecha de vuelta rápida con una HONDA 1000 RR conseguido en el pasado año 2013 a la velocidad media de 131, 67 millas por hora (211,90 km h ).

Pilotos más galardonados en el TT Isla de Man

El británico Joey Dunlop es el piloto más galardonado en el TT Isla de Man, con 26 victorias. Una por debajo se encuentra Michael Dunlop y con 23 trofeos se encuentra John McGuinness. Dave Molyneux, con 17 victorias, y Ian Hutchinson, con cinco trofeos, cierran el top 5.

Piloto Victorias
Joey Dunlop 26
Michael Dunlop 25
John McGuinness 23
Dave Molyneux 17
Ian Hutchinson 5

Estos días empiezan a confirmarse nombres de pilotos ilustres que asistirán a la Tourist Trophy en la Isla de Man. Si repasamos la historia, en los años 20 las motos de los primeros clasificados rodaban a una velocidad media de unos 89 km/h. En la actualidad, lo hacen a velocidades por encima de los 212 km/h!! La primera edición del Tourist Trophy se celebró el 28 de Mayo de 1907, en un circuito de 25.5 km, al que dieron 10 vueltas, empleando el vencedor Charlie Collier pilotando una «Matchless», 4h 8min y 8 seg.

La carrera de la clase mayor se denomina Senior TT. Allí competían motocicletas de Gran Premio de hasta 500 cm3, hasta que en 1985 se adoptó el reglamento TT Fórmula 1 y en 2005 las Superbikes de 1000-1200 cm3. Las demás clases son Superbikes TT (1000-1200 cm3), Superstock TT (1000-1200 cm3), Supersport TT (600-750 cm3), Lightweight TT (650 cm3) y Sidecar TT (600 cm3).

La primera carrera tuvo lugar el 28 de mayo de 1907 sobre un recorrido de 10 vueltas a un circuito de unos 25,5 kilómetros. El vencedor de esta primera edición en la categoría de un cilindro (y a la vez ganador total) fue Charlie Collier que pilotando una Matchless realizó el recorrido en 4 horas, 8 minutos y 8 segundos logrando una velocidad media de 61,5 km/h. En la actualidad (2017) se considera una de las carreras más veloces y peligrosas del motociclismo, con más de 250 muertos a través de su historia y con promedios de velocidad superiores a los 200 km/h.

Así, entre la última semana de Mayo y la primera de Junio en la Isla de Man, situada entre Irlanda y El Reino Unido, pasa de los 35 mil habitantes a 60 mil. Supersport: Motos más modificadas que las superstock, con modificaciones a nivel de los escapes completos y suspensión delantera.

Desde 1949 hasta 1976 la primera prueba del Campeonato del Mundo de Velocidad se celebró en el Mountain Course de la Isla de Man. En esa época nos representaron Juan Soler Bultó, Jose María Llobet y Javier de Ortueta del equipo Montesa, terminando los dos primeros quinto y sexto en Ultralightweight respectivamente. Desgraciadamente Javier de Ortueta no pudo terminar la carrera.

Ricardo Quintanilla en 1961 y Ramón Torras en 1962, los dos con Bultaco, participaron en sendos premios, aunque Torras no terminó la carrera. Santiago Herrero marcó un antes y un después en ésta subiendo al podium con un impresionante tercer puesto en la categoría Lightweith en el 1969. A raíz del accidente de Santiago Herrero la Federación Española prohibió la participación de sus pilotos, asi que los que han participado posteriormente lo han hecho con licencia de otro país.

Carlos Kotnik fue el primero en volver, 20 años después del accidente de Santiago Herrero, en 1990, con licencia andorrana e integrado en un equipo inglés. Pepe Burgaleta y Sergio Romero relataron su propia experiencia en una serie de artículos compilados en «El Año que Corrimos Peligrosamente» (Motorpress Ibérica). Antonio Maeso volvió a representar nuestros colores en Man, participando seis años en los que consiguió 11 réplicas de bronce.

Nuestra representación en el Tourist Trophy de la Isla de Man, así como en algunas otras Road Races, está asegurada de la mano del equipo de Martimotos con sus cuatro pilotos: Raül Torras, Ramon Basomba, Freddy Basnard y Víctor López, compitiendo en las categorías de Superstock, Superbike, Senior TT y Supersport, eso sí: desgraciadamente nunca bajo licencia española.

Antes de eso, la North West 200 volverá a abrir el calendario de road races para Martimotos, que intentará sacarse la espina del año pasado que sufrió muchas incidencias a nivel mecánico a parte de la explosión (literal) de un neumático. El Tourist Trophy de la Isla de Man vuelve a ocupar portadas en nuestro país. Y, como suele suceder, lo hace por el peor motivo posible: Raül Torras, piloto español, ha fallecido en un accidente. El caso Raül Torras. El español había debutado en 2017 en la considerada carrera de motociclismo más peligrosa del mundo.

Su mejor posición hasta ahora había sido un decimoquinto puesto en la categoría Supertwin y este mismo año había conseguido firmar su mejor vuelta, con una velocidad media de 125.470 mph (más de 200 km/h).

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