Tu bicicleta debe ser motivo de orgullo y alegría. Con un mantenimiento adecuado, puede ser más que un simple medio de transporte, una herramienta para mejorar tu forma física o para competir. Puede ser una fuente de diversión y libertad.

Mantenimiento Regular: La Clave para una Bicicleta Duradera
Igual que los coches, las bicicletas necesitan un mantenimiento regular. Sus piezas móviles deben limpiarse, lubricarse y engrasarse. Las cadenas y las transmisiones se desgastan gradualmente con el uso, al igual que ocurre con los neumáticos y los frenos.
Dependiendo de cómo sea tu equipo, su cuidado puede ser tan sencillo como un lavado regular y una visita anual a tu centro de servicio local para realizar una revisión básica. Independientemente del tipo de bicicleta que utilices, su cuidado debe formar parte de tu rutina de conducción. Estamos aquí para ayudarte a conseguirlo. Hay muchas cosas que puedes hacer fácilmente en casa, mientras que hay otras de las que puede ocuparse tu mecánico certificado Shimano más cercano.
Desarrolla tu Intuición Ciclista
Tú conoces tu bicicleta. Cómo responde cuando pisas fuerte los pedales. Conoces cada marca, cada grieta y cada arroyo. Sientes cuando el cambio empieza a ser impreciso, y la cadena se sale con frecuencia de los platos o de las roldanas. Debes desarrollar esta intuición para saber cuándo las cosas funcionan bien y cuándo no.
Pero el mantenimiento regular empieza mucho antes de que la lleves al taller. Antes de cada salida, una comprobación de la presión de los neumáticos y un control visual de la bicicleta deberían ser suficientes. Solo necesitas unos segundos para recorrer tu bicicleta con la mirada y pasar los dedos por los tornillos clave, pero podría salvarte de una fea caída. Comprueba los frenos a baja velocidad -en los primeros segundos de la marcha- solo para confirmar que funcionan.
Herramientas básicas para el taller en casa de bicicletas
Limpieza y Lubricación: Pasos Esenciales
Lavar la bicicleta con frecuencia también te ayudará a identificar posibles problemas. En el cuadro, utiliza un cepillo de cerdas suaves o un paño para eliminar la suciedad persistente. Después de lavar la bicicleta, lubrica la cadena. Aplica lubricante para cadenas en el interior de la cadena mientras giras lentamente los pedales hacia atrás para poner una gota de lubricante en cada eslabón.

Asegúrate de que los frenos no rozan y comprueba si hay algún chirrido o sensación de arenilla en el eje de pedalier o en la dirección.
Sustitución de Componentes Desgastados
Si detectas algún problema concreto en tu bicicleta, puede que haya llegado el momento de sustituir un componente, o de reparar una pieza existente. Las piezas móviles están sometidas a desgaste, especialmente en condiciones de humedad o barro. Lo mismo ocurre si tu bicicleta está expuesta a la intemperie.
Las bicicletas son máquinas cada vez más precisas y complejas. Esto ha permitido a la gente ir más lejos y más rápido, con mayor eficiencia. Sustituir tus componentes desgastados por los recambios originales Shimano correctos garantizará que tu bicicleta siga funcionando sin problemas y rodando como cuando era nueva.
Frenos: Inspección y Reemplazo
Las pastillas de freno, tanto de disco como de llanta, deben sustituirse cuando estén demasiado desgastadas. Si se trata de pastillas de freno de disco, comprueba si han bajado unos 0,5 mm. Si su desgaste es desigual y parte de la pastilla de freno corre el riesgo de rozar con la carcasa metálica, también es hora de cambiarlas.
Transmisión: Mantenimiento Integral
La transmisión está diseñada con precisión para funcionar como una sola unidad. Cada eslabón de la cadena está diseñado para adaptarse perfectamente a los dientes del plato y el casete. Sustituir una cadena destensada o un cassete y un plato desgastados por los recambios originales Shimano adecuados ayudará a prolongar la vida útil de los demás componentes del sistema.

Ergonomía del Cockpit
Entre las pequeñas características que quizá no hayas tenido en cuenta se encuentra la ergonomía de tu cockpit. Probablemente estés muy acostumbrado a la posición y al tacto de los frenos y de las manetas de cambio.