KTM en Reestructuración: Un Nuevo Rumbo Tras la Llegada de Bajaj

El panorama industrial de KTM ha experimentado cambios significativos recientemente. Tras el colapso financiero de Pierer Mobility AG, la entrada de Bajaj AG como accionista mayoritario, con el 74,9% del capital, ha desencadenado una profunda reestructuración interna. Este proceso ha tenido como primer gran impacto el despido de 500 empleados.

En este contexto de reorganización profunda, se asume que la reestructuración de KTM podría tener también consecuencias directas en España. Aunque por el momento no se ha comunicado ningún ajuste oficial en el mercado español, dentro del grupo se asume que el proceso no se limitará a la matriz y que las filiales nacionales formarán parte del análisis de costes.

Según fuentes cercanas a Bajaj, uno de los focos principales de este ajuste estaría en los departamentos de marketing y comunicación, áreas que la nueva dirección considera sobredimensionadas en algunos mercados europeos. La idea que se maneja internamente pasa por centralizar mensajes, simplificar campañas y reducir estructuras locales, priorizando una comunicación más directa y menos costosa.

La hoja de ruta diseñada por Bajaj se está cumpliendo de forma estricta. Desde el primer momento, el grupo indio dejó claro que el ajuste no pasaría tanto por la producción, sino por la estructura interna. El propio Gottfried Neumeister, CEO de la compañía, ha reconocido la dureza del momento, pero también la necesidad de actuar con rapidez. Según explicó, la reducción de plantilla responde a la urgencia de reducir costes, simplificar estructuras y garantizar la viabilidad a largo plazo de KTM.

La reestructuración no se limita al capítulo laboral. De hecho, los despidos son solo una pieza más de un plan mucho más amplio. En los últimos meses, KTM ha ido deshaciéndose de negocios periféricos que no encajaban con el nuevo enfoque estratégico.

El mensaje de Bajaj es claro: menos dispersión y más foco. La nueva KTM quiere concentrar todos sus recursos en el núcleo duro del negocio, es decir, en las motocicletas y en sus tres marcas principales: KTM, GASGAS y Husqvarna. Desde la matriz india insisten en que este adelgazamiento estructural no es un paso atrás, sino todo lo contrario.

En 2025 abandonó el negocio de las bicicletas tras vender FELT Bicycles. La operación ya es oficial: Felt deja de ser parte del grupo y pasa a manos de la propia cúpula de la marca. Sus dos directores generales y accionistas minoritarios, Florian Burguet y César Rojo, se la quedan. No es una venta a un gigante chino ni a un fondo oportunista, es una jugada interna para mantener vivo el proyecto desde dos sedes, una en Estados Unidos y otra en España.

Felt no es la primera en caer. En realidad, la purga empezó hace tiempo. R Raymon ya salió del grupo hace meses, dejando claro que el plan no era un ajuste puntual, sino un borrado completo de la aventura ciclista. Y por el camino también ha volado el KTM X-Bow, ese deportivo ultraligero que siempre fue más moto de cuatro ruedas que coche. Ahora pertenece a la familia De Mevius, los del imperio cervecero InBev.

El Enfoque de Bajaj: Rentabilidad y Concentración

Lo que está haciendo Bajaj tiene una lógica tan simple como despiadada: si no tiene un motor de combustión y no da dinero ya, sobra. Y el mensaje no es precisamente sutil. Hace nada, su consejero delegado dejó caer aquella frase que ha recorrido media industria: “la fabricación europea está muerta”. Puede sonar duro, pero explica por qué están soltando lastre a toda velocidad. Se acabaron los experimentos, se acabó la diversificación y se acabaron los caprichos. Mirado con perspectiva, la foto es clara.

En 2021, con las bicis vendiéndose solas tras el COVID, las marcas de motos se querían subir al tren. Pierer compró Felt para no quedarse fuera del reparto. Cuatro años después, la demanda se normaliza, Europa pierde competitividad, y Bajaj impone una filosofía de rentabilidad inmediata. Lo que viene ahora es un grupo mucho más crudo, más compacto y menos sentimental. Nada de bicis premium, nada de coches radicales, nada de ramas secundarias. Solo motos y solo las tres que dan dinero. En Mattighofen ya no se habla de movilidad amplia ni de visiones a largo plazo.

En este contexto, la línea de montaje de GasGas pasará a la sede de Mattighofen con el objetivo de aunar competencias, optimizar procesos y ganar eficiencia. La integración en Austria refuerza sinergias en producción, logística, control de calidad y gestión de marca.

Qué no cambia para el cliente. GasGas continúa en el porfolio del grupo y su identidad de marca no se toca. La lectura estratégica es que el movimiento envía un mensaje claro: recentralización y eficiencia. Para GasGas, originalmente española e integrada en el grupo desde 2019, la decisión supone fabricar en Austria sin alterar su posicionamiento dentro del conglomerado.

Tras meses de incertidumbre y especulaciones sobre su futuro, el fabricante de motos ha conseguido el respaldo de sus acreedores y accionistas, lo que le permitirá volver a poner en marcha sus líneas de ensamblaje en Mattighofen, al menos de momento.

El acuerdo alcanzado establece que KTM deberá pagar el 30% de su deuda total (que asciende a unos 548 millones de euros) antes del 23 de mayo de este año. Para lograrlo, contará con una inyección inmediata de 50 millones de euros, aportados por un grupo de accionistas clave, entre los que se encuentran Bajaj Auto y CFMoto. Esta financiación permitirá a la empresa reactivar su producción de forma gradual, con la meta de tener operativas sus cuatro líneas de montaje en los próximos tres meses.

Durante los últimos meses, se llegó a hablar incluso de una posible compra por parte de BMW, aunque la marca alemana nunca confirmó ningún interés real. Mientras tanto, KTM ha seguido compitiendo en campeonatos como MotoGP, Supercross y Hard Enduro, manteniendo su presencia en la alta competición a pesar de las dificultades económicas.

Más allá de la producción, la compañía sigue trabajando para fortalecer su posición en el mercado. Como parte de su estrategia para impulsar las ventas, ha lanzado una promoción que amplía la garantía de sus modelos 2024 a cuatro años, una medida que busca dar confianza a los compradores y reducir el stock acumulado en los últimos meses.

Para asegurar su futuro financiero, KTM necesita reunir los 548 millones de euros comprometidos antes del 23 de mayo. Para ello, ha contratado a Citigroup Global Markets Europe AG, que se encargará de gestionar el proceso de inversión y garantizar que la empresa pueda cumplir con sus obligaciones con los acreedores. La búsqueda de financiación será clave en esta nueva etapa.

La noticia de la reanudación de la producción es un paso importante para KTM, pero aún quedan retos por delante. La viabilidad a largo plazo dependerá de su capacidad para estabilizar sus cuentas y recuperar la confianza del mercado.

Lo que está claro es que KTM no ha dicho su última palabra. Con el plan de reestructuración en marcha y la producción a punto de reactivarse, la marca austriaca tiene la oportunidad de demostrar que sigue siendo un referente en el mundo del motociclismo. Ahora, solo queda esperar que el motor de su recuperación acelere al mismo ritmo que sus motos en la pista.

La preocupación por la quiebra anunciada de KTM AG y sus filiales tecnológicas está llevando a muchos incondicionales de la marca a dudar de su futuro y, sobre todo, a qué pasará con sus monturas, también los dueños de las bicis KTM. Nada deben temer, al menos los de las bicicletas pues esta no están aferctadas por la tormenta financiera que atraviesa la filial de Pierer Mobility... Simplemente porque no tienen nada que ver, son dos empresas completamente independientes sin más lazos que el logo y los colores.

Si bien es cierto que, curiosamente, el germen de KTM está en las bicicletas -en 1938 Hans Trunkenpolz creaba su taller de cerrajería en Mattighofen y en 1964 produce sus primeras bicis, lanzando la famosa Fletwing para EEUU, ya con 200 empleados-, en 1992 KTM Motorfahrzeug KG se divide en 4 empresas independientes tras su quiebra (motocicletas, bicicletas, radiadores, fabricación de herramientas), pasando la entonces insolvente división de bicicletas a manos de la familia Urkauf.

Desde entonces, la ahora KTM Fahrrad GmbH, es una compañía que nada tiene que ver ni comparte nada a nivel técnico, de fabricación, distribución o accionarial con la matriz que dirige Stefan Pierer.

Ante todos los rumores sobre la situación la familia Urkaut ha tenido que salir al paso y emitir un comunicado, recordando esta circunstancia, que operan de forma totalmente independiente y que, en su caso, no están afectados de ninguna forma por los problemas económicos de las motos de KTM AG.

En dicho comunicado indica que KTM Fahrrad GmbH "es una empresa familiar completamente independiente desde 1992, propiedad exclusiva de la familia Urkauf" y que "tiene una estructura financiera saneada". "No existen vínculos económicos o corporativos con Pierer Mobility AG o KTM AG", continúa, y que "desde 1992, todas las bicicletas y bicicletas eléctricas de la marca KTM proceden exclusivamente de KTM Fahrrad GmbH".

Poniendo más enfasis si cabe, la familia Urkauf ha insistido en que "ni KTM AG ni Pierer Mobility AG fabrican bicicletas o bicicletas eléctricas con la marca KTM. Solo KTM Fahrrad GmbH fabrica bicicletas KTM".

Así, cualquiera "puede comprar una bicicleta KTM en cualquier momento [...] y tiene derecho a la garantía habitual", han remarcado. "Su distribuidor de bicicletas KTM estará encantado de asesorarle de forma competente y con el máximo cuidado, como lo viene haciendo desde hace 30 años".

Por otro lado Pierer Mobility AG, que la semana pasada anunció la quiebra de KTM AG y sus dos filiales tecnológicas, se encuentra en pleno preoceso de reestructuración de su división deficitaria de bicicletas (en sus previsiones ajustadas para el ejercicio 2024, prevé un Ebit negativo de entre -110 y -130 millones de euros, equivalente a un descenso del 15% en las ventas.), debido a la tremenda contracción del segmento tras el 'boom' originado en la pandemia del Covid-19 y que derivó en un enorme 'stock' de bicicletas, para centrarse en potenciar el nicho de las e-bikes con sus marcas Husqvarna y GasGas.

Así la desinvesión en las firmas R Raymon y Felt Bicycles, es ya una realidad. La venta de la primera se firmó y cerró a finales de 2023 y volvió a sus dueños originales Susanne y Félix Puello una nueva configuración independiente.

Felt Bicycles por su parte, de la que es accionista mayoritario desde el 1 de julio de 2024, será vendida al cierre de este ejercicio a un consorcio liderado por Florian Burguet que deja el consejo de administración de Pierer Mobility AG.

Según Pierer Mobility, "la reducción de la estructura de costes en el negocio principal [de bicicletas] con una reducción de la plantilla y la consolidación de todas las actividades de I+D para las marcas del Grupo ya se ha llevado a cabo en gran medida".

La icónica firma de bicicletas Felt Bicycles, adquirida por Pierer Mobility en 2021 durante el auge post-pandemia del ciclismo, ha sido vendida. No desaparece, pero deja de estar bajo el paraguas de KTM. La operación, cerrada por un consorcio liderado por ejecutivos de la propia marca como Florian Burguet y César Rojo, abre una nueva etapa con bases operativas en EE. UU.

Esta venta se produce en un contexto de ajuste profundo dentro del grupo austríaco, propiedad del conglomerado indio Bajaj. Felt no ha sido la única afectada. La marca R Raymon también ha sido apartada del grupo.

Estas decisiones ponen fin a una etapa en la que Pierer apostó fuerte por el ciclismo, aprovechando el auge de las ventas de bicicletas durante el confinamiento. El cierre de la división de bicicletas demuestra que la fiebre de las dos ruedas sin motor fue un fenómeno coyuntural. La reestructuración no se ha limitado al mundo del pedal. El deportivo KTM X-Bow, una rareza sobre ruedas que combinaba ingeniería de coche y espíritu de moto, también ha sido vendido.

Este traspaso confirma que el grupo Pierer -y por extensión, Bajaj- no quiere distracciones. Con estas salidas, la transformación interna del grupo entra en su fase final. Pierer Mobility AG dejará de existir como tal, y todo apunta a una nueva denominación: Bajaj Mobility AG.

Las declaraciones del CEO de Bajaj han sido contundentes: “la fabricación europea está muerta”. Esta frase refleja una visión pragmática, enfocada en maximizar beneficios, incluso a costa de cerrar operaciones en el continente.

La historia reciente de Felt Bicycles ilustra perfectamente la volatilidad del mercado. En apenas ocho años ha pasado por cuatro propietarios distintos: Rossignol, Pierer, y ahora un grupo formado por sus propios ejecutivos.

La nueva estructura directiva apuesta por relanzar Felt desde una base operativa bicéfala: una sede en EE. La venta definitiva de Felt está prevista antes del cierre de 2025. Será el último paso en un proceso de reajuste que ha redefinido el ADN del grupo. Desde ahora, el objetivo es uno solo: rentabilidad, velocidad y concentración.

Tabla Resumen de Cambios Clave en KTM

Área Acción Justificación
Estructura Interna Despidos (500 empleados) Reducción de costos y simplificación de estructuras
Negocios Periféricos Venta de Felt Bicycles, R Raymon, KTM X-Bow Enfoque en el núcleo del negocio: motocicletas
Producción Centralización de la producción de GasGas en Austria Aunar competencias, optimizar procesos y ganar eficiencia
Finanzas Reestructuración de la deuda y búsqueda de financiación Asegurar la viabilidad a largo plazo de KTM

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