El mundo del ciclismo ha sido testigo del surgimiento de grandes talentos, y uno de ellos es Sergio Trueba. A lo largo de su carrera, Trueba ha demostrado ser un ciclista excepcional, dejando una huella imborrable en este deporte. A continuación, exploraremos su biografía, trayectoria y logros más destacados.

Primeros años y acercamiento al ciclismo
Los inicios de Sergio Trueba en el ciclismo estuvieron marcados por su pasión por este deporte. Desde joven, mostró un gran interés y talento para el ciclismo, lo que lo impulsó a dedicarse profesionalmente a esta disciplina.
Trayectoria profesional
A lo largo de su trayectoria profesional, Sergio Trueba ha participado en numerosas competiciones de ciclismo, tanto a nivel nacional como internacional. Su dedicación y esfuerzo le han permitido alcanzar importantes logros y reconocimientos en este deporte.
En el verano de 2004, Andoni Rodelgo y Alice Goffart lo dejaron todo por un sueño: alcanzar Extremo Oriente en bicicleta. Nicolás construyó su primera bicicleta de bambú motivado por las ganas de viajar. Hace aproximadamente dos décadas David Byrne descubrió la bicicleta plegable y comenzó a utilizarla en sus viajes alrededor del mundo.
Este libro trata de por qué vamos en bici todos los que lo hacemos, que somos muchos. Y también de por qué debería ir aún más gente.

Logros destacados
Entre los logros más destacados de Sergio Trueba se encuentran:
- Participación en el Giro de Italia. En mayo de 1949 Sicilia acoge la salida y las primeras dos etapas de la más prestigiosa competición del ciclismo nacional, el Giro de Italia. Ni cuarenta años llevaba Italia siendo Italia cuando La Gazzetta dello Sport organizó el primer Giro, allá por 1909. Como otras carreras, lo hicieron para vender periódicos.
- Participación en el Tour de Francia. En la salida de la etapa más dura del Tour de Francia se encuentra un ciclista cántabro al que sus conocidos llaman Jabato. Tiene más de treinta y seis años y nadie cuenta con él. La biografía definitiva del primer español que conquistó el Tour de Francia. Federico Martín Bahamontes, el Águila de Toledo, es venerado universalmente como el mejor escalador de la historia del ciclismo. En el año 1935 el Tour de Francia iba a celebrar su 32º aniversario.
- Participación en la Vuelta a España. Que hubiera una vuelta. Una competición que abrazase España, como si fuera un lazo. Al contrario de lo que sucede en Francia con Henri Desgrange y en Italia con Emilio Colombo (los “padres” del Tour y el Giro) en España la figura de Clemente López-Dóriga es relativamente desconocida. Y no por falta de pedigrí, precisamente. En la genealogía de los López-Dóriga se pueden rastrear gentilhombres de Su Majestad, capitanes de fragata, alcaldes de Santander, diputados en Cortes, fundadores de cierto banco hoy muy conocido internacionalmente y ricachones en general. Al final los problemas se acababan reduciendo a uno: pero, ¿ha visto usted cómo tenemos aquí las carreteras? Desde 1932 se viene celebrando un Gran Premio de la República, con sede en Eibar, que ha llegado a tener hasta cinco etapas, cubriendo más de 1.000 kilómetros. Cuando el lunes 29 de abril de 1935, a las ocho menos cuarto de la mañana, un pelotón de 50 ciclistas se ponga en marcha en plena Puerta de Atocha seguramente sean pocos quienes lo tengan en cuenta.
Federico Martín Bahamontes fué un ciclista excepcional, y el Águila de Toledo, un personaje irrepetible.
CICLISMO PARA TODOS - LA HISTORIA DEL TOUR DE FRANCIA

Este no es un diccionario al uso, aunque se ordene de la A a la Z. Es un repaso a la historia del ciclismo con plena conciencia de ser subjetivo. Este libro, escrito por Jesús Gómez Peña bajo el título Crónicas sobre ruedas: el Tour de Francia es una fascinante recopilación de cien artículos que ofrecen un viaje personal por la histórica carrera de ciclismo.
¿Por qué no adelgazar un 25% de tu peso corporal? ¿Por qué no recorrer un país extranjero sólo con tus piernas? ¿Por qué no conocer Suiza a lomos de un corcel de aluminio? ¿Por qué vamos en bici?
Como otras carreras, lo hicieron para vender periódicos. La Vuelta a Bélgica se disputaba desde el año 1908, la de Portugal nace 1927 y en Suiza las bicis dieron giros helvéticos ya en 1933.
Hacía falta un impulso, quizá uno privado, de carácter casi personal.Familiarmente López-Dóriga pertenecía a una de las sagas más importantes en la historia de Santander durante el siglo XIX y los comienzos del XX.Un hermano de Clemente, Alfredo López-Dóriga, había fallecido a causa de una caída mientras descendía en ese cacharro maléfico por La Pajosa, apenas un par de kilómetros de pendiente muy cerquita de Santander. Los padres, claro, horrorizados. Don Victoriano y Doña Matilde regando lágrimas por El Sardinero. Y el joven Clemente que se ve obligado a competir bajo pseudónimo. Porque le puede la afición. Porque no quiere contrariar al patriarca de la dinastía. “Lapize” se hace llamar, como aquel ciclista francés. Pero es inútil, uno no puede formar parte de la élite santanderina y pretender que no lo reconozcan en las carreras.Así que el niño siguió compitiendo. Y no lo hacía mal. Hasta que un día se cruzó en una carrera con Victorino Otero, que era una fiera de las dos ruedas, y toda su moral se vino abajo. Jamás sería como Otero, así que…para qué seguir. No, mejor contribuiría al velocípedo de otras maneras. Y como un López-Dóriga siempre es echado para adelante pues se puso a escribir en prensa, a organizar carreras y conseguir patrocinios. Incluso logró que admitieran al diminuto Vicente Trueba (y a su hermano José) en el Tour de 1930.