Ruta de la Muerte en Bolivia en Moto: Una Aventura Inolvidable

Recorrer en moto el altiplano boliviano es un panorama altamente valorado por los extranjeros que buscan "experimentar" el desierto más árido del mundo y conocer de cerca la forma de vida de los pueblos altiplánicos.

La peligrosa pero impresionante Ruta de la Muerte en Bolivia.

Un Viaje Responsable

Un turista con intereses especiales también se preocupa de mantener intacto el medioambiente: sólo se recorren antiguos caminos mineros y rutas convencionales para no dejar huellas en la superficie desértica que demorarían cientos de años en borrarse.

Para este perfil de visitantes, en San Pedro de Atacama tiene su base On Safari Atacama, único operador en el lugar que ofrece esta experiencia. "Desde el año pasado, más de 300 turistas han participado en esta experiencia, la mayoría de Brasil, Australia, Nueva Zelandia y Canadá. Recientemente, incorporamos motos cuatro ruedas y jeeps para diversificar la oferta para quienes no saben andar en moto", señaló Juan Pablo Rivas, director de On Safari Atacama.

Los turistas pagan entre dos mil y cuatro mil dólares, dependiendo del destino, por seis días de viaje (como máximo), ya sea dentro de Chile, desde San Pedro hasta Iquique, o cruzando la frontera argentina y boliviana. El único fin: conocer, en un formato distinto, los misteriosos parajes del altiplano y la cultura atacameña y quechua.

El precio incluye el arriendo de motos, el guía que acompaña a los viajeros en todo momento con telefonía satelital y radio, más la alimentación y alojamiento en las casas de los vecinos en comunidades indígenas.

Son viajes "nómades", porque todas las noches se duerme en un lugar distinto: en Chile, en pequeños emprendimientos locales o en casas particulares de las comunidades indígenas, y en Argentina y Bolivia en hoteles temáticos.

"A nuestros pasajeros les gusta poder hablar con la gente de los poblados y compartir sus modos de vida, a diferencia de San Pedro, en que todo el mundo duerme y sale por el día a recorrer, alojando en los pueblitos pueden levantarse en la mañana, compartir con las familias, ver a los niños yéndose al colegio, conocer la artesanía original o las labores de pastores por la tarde. Es una aventura que no se puede vivir en una van", explica Juan Pablo Rivas, director de On Safari Atacama.

Experiencias Auténticas

Cecilia Colamar vive en Caspana y es parte de la recién creada red de turismo rural Calama Alto Loa. Ella es atacameña y aloja en su casa a los motoristas en su paso por el poblado.

"Acá les preparo comidas típicas con quínoa y las verduras que cultivo en mis terrazas. A ellos les encanta ver cómo las cosechamos o preparamos el pan en el horno de barro. Además, comparten con los niños, los sacan a dar vueltas por el pueblo, se genera una buena comunicación, a pesar de la barrera del idioma, y se van felices", comenta Cecilia. Agrega que su casa está muy cerca de los géiseres del Tatio y los motoristas no tienen que levantarse tan temprano para ir.

Irina Salgado, directora de Sernatur Antofagasta, destaca que "un operador turístico como On Safari sea capaz de innovar, precisamente en un destino ya posicionado como San Pedro, y donde la gente quiere cosas distintas a la oferta típica".

Ruta desde Arica a La Paz

Bienvenidos a Arica. 490 km. aprox. Partiremos rumbo a La Paz (Bolivia), una travesía que nos llevara por escénicos paisajes entre valles, desierto y el sobrecogedor altiplano chileno- boliviano. Pasaremos la frontera en por el Paso Chungara, a 4.500 mts de altura. Sin antes deslumbrarnos con el Parque Nacional del Lauca (Chile), con su majestuoso escenario de los volcanes gemelos Payachatas y el Lago Chungara, el más alto del mundo (4.517 msnm). 185 km. aprox. Hoy recorreremos la impresionante Carretera de la Muerte, estrecha, de escarpados acantilados y una exuberante vegetación, el antiguo camino a las Yungas, nos llevara a la ciudad de Coroico, puerta de entrada a la selva amazónica.

Vista panorámica de la Carretera de la Muerte.

500 km. aprox. 250 km. aprox. 430 km. aprox. Nos sumergiremos en el mágico Salar de Uyuni, sobre los 3.600 mts, el más grande desierto de sal del mundo, donde el blanco se funde con el azul del cielo, para llegar a la Isla de Incahuasi o Pescado, poblada de cactus gigantes, excelente mirador del salar desde distintos ángulos. Para partir a Chile entre paisajes altiplánicos, lagunas y salares.

RECORRO LA RUTA DE LA MUERTE (DEATH ROAD)😱 | LA CARRETERA MAS PELIGROSA DEL MUNDO [BOLIVIA]🇧🇴

La Cordillera Real

La Cordillera Real es parte de la Cordillera de los Andes y se encuentra ubicada en Bolivia, tiene una longitud de 125 kilómetros y se caracteriza por dividir el altiplano de la zona amazónica, lo cual le da su peculiar clima. A pesar de no ser tan larga, cuenta con numerosos glaciares, y es una maravilla para el montañismo, con hermosas y complejas cumbres, dentro de las cuales destacan el Illampu, Illimani, Huayna de Potosí, Pequeño Alpamayo, dentro de muchísimas otras más.

“Regresad vivos, regresad como amigos , llegad a la cumbre.

La Cordillera Real tiene decenas de cerros y treks.

Un buen comienzo para empezar a evaluar rutas y sus dificultades, es visitar primero andeshandbook, donde encontraran un listado inicial de los cerros más comunes y donde podrán hacerse una buena idea inicial, y luego la página boliviaclimbinginfo, donde encontrarán buenas imágenes de las rutas. En general mi recomendación es a buscar alojamientos en la zona centra de La Paz.

Calle Illampu con calle Sagarnaga es una buena referencia de “central”, ya que realmente aquí está todo.

Recomendaciones de Alojamiento y Comida en La Paz

  • Hostel Canoa: Uno de los hostales más económicos que he estado. Precio calidad excelente. Ubicación excelente, en plena avenida Illampu, donde están todas las tiendas de montaña y turismo. La calidad de camas más o menos. Baños bien. Hostel enfocado para israelitas. Como recomendación transversal para hostales, llevar tapones para los oídos.
  • Café Qhatu: Sin duda alguna, nuestro local preferido de todo La Paz. Sirven desayunos increíbles, café de grano de primera, buen ambiente, excelente atención y wifi de lujo.
  • Alaya: Este es un clásico de locales. Comida típica boliviana y muuuy abundante.
  • Sabor Cubano: Ubicada en Sagarnaga.

Abastecimiento

Para abastecerse tendrán que recorrer calle Illampu y sus alrededores. En calle Isaac Tamayo, encontrarán raciones de marcha al por mayor.

Transporte

  • Condoriri: viaje de 2 ½ horas, realizable en cualquier taxi. El taxi te deja exactamente donde comienza el trekking. En taxi privado son 4 horas hasta Pinaya, desde donde se comienza a caminar rumbo al CB Puente Roto. Existe un colectivo La Paz - Pinaya que cobra $30 bs y demora aproximadamente 8 horas.

Contactos de taxistas:

  • Richard: Fue nuestro taxista en todos los viajes. Un 7 como persona, responsable, puntual y muy agradable. Condoriri $500 bs / Pinaya $800.
  • Edwin (hermano de Richard): Mismos precios.
  • Edgar Quispe: Fue nuestro taxista en la segunda expe, y recomendado por un guía amigo. Es de total confianza. Precios similares a Richard.
  • Francisco: Además de movilización, también funciona como guía. Condoriri $600 bs / Pinaya $900.
  • German: Condoriri $700 bs / Pinaya $1200. +591 7325 3675.

Mulas y Porteadores

  • Condoriri: En Rinconada, donde comienza el trekking, se consiguen las mulas directamente.
  • Illimani: Una vez llegado a Pinaya, deben ubicar al dirigente del pueblo, quien les asignará mulas y porteadores.

Porteador (max.

Guías de Montaña

En calle Sagarnaga están casi todas las compañías de montañismo, bicicleta y trekking.

  • Alexander Von Ungern (Guía UIAGM y socorro andino): Es un Suizo viviendo en La Paz, fue recomendado por Pepa Sermini (DAV) y tiene su propia compañía.
  • Benigno Machaca (guía aspirante UIAGM): Fue mi cordada para el Huayna Potosí de la segunda expe a Bolivia. 100% recomendado, responsable, fuerte y con excelentes conocimientos de toda la zona. $60 bs/día rutas normales, $80 bs/día rutas técnicas.
  • Juvenal Condori (Guía UIAGM y socorro andino): También amigo y recomendado de Pepa Sermini.

Comunicación

Ni en Condoriri ni en Illimani existen sectores que posean radios VHF. Muchas de las cumbres de Bolivia, tienen señal telefónica. Una buena opción es comprar alguna tarjeta de prepago y cargarle algunos pesos a la tarjeta. Deben eso sí antes, dirigirse a la compañía (yo lo hice en TIGO) para que les asignen un número boliviano.

Otros Consejos

  • Si pueden coordinar su viaje para estar en la fecha de la “Fiesta del Poder”, no duden en hacerlo.
  • Para quien además quiera aprovechar de escalar, hay un sector llamado Aranjuez, que tiene más de 80 vías en conglomerado.

Arriendo de Equipo

Aquí pueden encontrar de todo lo necesario, desde zapatillas de escalada hasta piolets hieleros. Base Camp, ubicado en calle Illampu.

Experiencia Personal en la Cordillera Real

En el año 2017 viajé a Bolivia junto con mi grupo de amigos de montaña. En ese entonces, los objetivos eran realizar el Pequeño Alpamayo y el Nevado Illimani.

Resultó ser, que justo ese fin de semana mis ex compañeros de beca celebraban algo, y como no los veía hace mucho, decidí juntarme con ellos y bueno… la cosa se fue de las manos y la fiesta también.

Al día siguiente figuraba con tos y fiebre subiéndome al avión. Desastre.

Viajé igual, fui a Condoriri por el Pequeño Alpamayo igual, y comencé el ascenso igual… solo para avanzar 500 metros sobre el glaciar, y decidir devolverme solo y destruido a mi carpa.

Ese día, Jose Contreras logró la cumbre en solitario, y luego, llegaron el resto de los amigos para subir el Illimani.

Esta vez eso sí, ya había comprendido que estaba fuera de cualquier chance mía, y con el dolor de mi alma, entregué mi equipo y compré un pasaje de vuelta a Chile.

Resultó ser que en una llamada random que le hice a mi amigo Francisco Ojeda, me contó que había comprado pasajes para dentro de un mes irse a Bolivia con el objetivo de realizar el Pequeño Alpamayo y el Illimani… que me dijeron.

Tras increparle no haberme invitado, inmediatamente le dije que yo también iba jajaja.

Sin dudas, no le di muchas opciones a decirme que no, y sin siquiera haber consultado con el resto, me mando su itinerario de vuelo.

Seríamos 4 los integrantes. Francisco Ojeda, mi amigo y con quien ya había viajado el año previo a Perú; Felipe Ojeda, amigo sureño de Pancho; y finalmente Franco, un che Argentino amigo de Pancho también, y quien viajaría una semana antes para encontrarnos a nuestra llegada.

El plan sería realizar 3 cerros de la cordillera real, dividiéndonos en 2 cordadas, donde Pancho y yo haríamos las rutas técnicas, y Franco con Felipe las tradicionales.

Llegamos a la Paz después de un destructor viaje desde Puerto Montt.

Bajamos desde “el alto”, donde está el aeropuerto, al centro de La Paz, con sus nada despreciables 3.650 msnm y gratamente agradecidos para nuestro proceso de aclimatación.

Nos dirigimos luego al hostal Canoa, ubicado en pleno centro y a una cuadra de la calle más turística de todas en lo que montaña se refiere; Sagárnaga.

Tras acomodar nuestras cosas, fuimos a desayunar algo al Mercado Lanza y luego comenzamos rápidamente nuestro proceso de abastecimiento para los días venideros.

Aprovechamos también de armar nuestras mochilas, revisar las rutas y planificar todo lo que venía.

Cuando desperté a las 7 am y revisé mi celular, no podía creer lo que leía.

Teníamos varios mensajes de Franco a lo largo de la noche, contándonos que estaba hasta el loly enfermo de la güata, y que dudaba poder acompañarnos.

Eso cambiaba absolutamente todo, y tiraba por el suelo de entrada cualquier intento de ruta técnica.

Medio resignado y sin darle mucha importancia al asunto, entendí que esta vez solo haríamos las rutas tradicionales y que debería dejar para una segunda oportunidad lo más complejo.

De cualquier forma, no conocía los cerros, y con el solo hecho de estar allí o llegar a la cumbre por donde fuese, me daba por pagado.

Ya con todo ordenado del día previo, no nos tomó mucho tiempo desayunar y tener todo listo para esperar al taxi que nos pasaría a buscar a las 9 am.

Habíamos optado por contratar un taxi de forma directa, sin agencias, y el más económico de todos los que consultamos.

Si bien, era semi conocido, ya que había llevado a Franco al Huayna Potosí, mayores referencias no teníamos, y cruzábamos los dedos para que llegase… ni siquiera que llegase a la hora, que llegase bastaba.

Dos años atrás, en el viaje al Illimani que yo no fui, mis compañeros fueron dejados plantados por su taxi y fue un parto poder conseguir algo a última hora.

Lo último que queríamos era pasar por algo así.

La ruta hasta la Rinconada, donde comienza el sendero hacia la Laguna Chiar Khota, y desde donde se pueden contratar las mulas, toma aproximadamente 2-2:30 horas desde La Paz .

El camino es de ripio y cualquier auto tracción simple puede llegar.

No contábamos eso sí, con que a algunos kilómetros de llegar, nuestro taxista Richard reventaría una de las ruedas.

Tranquilamente nos bajamos del auto con la intención de ayudar a cambiar la rueda, cuando vimos que Richard casi se agarraba la cabeza.

Brillantemente había venido sin rueda de repuesto, porque justo el día anterior había pinchado y no había alcanzado a parchar.

Manerita de comenzar nuestro viaje.

Tras un rato de pensar qué podíamos hacer, decidimos que lo mejor era sencillamente caminar, ya que si bien Rinconada se encontraba a 3,5 km, a 1,5 km estaba otro sector donde también tenían mulas y podrían ayudarnos.

Todo el camino hasta la Laguna Chiar Khota es muy sencillo, corto y de poco desnivel, y las mulas no es más que una comodidad para no matarse el primer día de aclimatación y no restringirse en el peso a llevar.

Nos fuimos adentrando por un hermoso valle, con los esteros provenienetes del glaciar y los cerros a nuestra derecha.

Hay otra ruta, que va por el otro lado del río, y que hice el 2017, que en lo personal encuentro más bella pero algo más zigzagueada.

Una buena opción es subir por la derecha (mirando hacia las montañas) que es más directa, y bajar por la otra, que pasa al lado de una bella laguna.

Nos tomó poco menos de 2 horas, a paso calmo, llegar hasta el refugio de la laguna.

Hay dos, uno ubicado antes de la laguna, y donde la historia cuenta que venden trucha de la laguna, aunque nunca he logrado comprobarlo, y un segundo refugio un poco más arriba y pasada la laguna, donde llegamos nosotros y donde se instala la gran mayoría de los montañistas.

El sitio es buenísimo, no es un refugio del Aconcagua, pero al menos hay buen terreno para instalar la carpa y tiene baños limpios hasta con WC.

Instalamos nuestra carpa y dejamos todo listo para el gran debut del día siguiente, la ruta normal del Pequeño Alpamayo, y luego nos fuimos a compartir con la gente del refugio.

En el campamento nos encontrábamos con un Holandés errante, que viajaba con su bicicleta por Sudamérica y que subiría en solitario, un Australiano chalado que también andaba en solitario y que no tenía ni zapatos de montaña, y finalmente un grupo de españoles que venían guiados, y con quienes entablamos buena conversa.

Para cocinar, nos pasamos a la cocina junto al guía y el cocinero de los españoles, quienes nos recibieron amablemente y con quienes charlamos buen rato de las rutas y del montañismo en general.

Aparentemente al día siguiente saldríamos a la misma hora que ellos, y tener una cordada amiga siempre era bienvenida.

Tras comer, hidratarnos bien y charlar, cayendo el sol nos fuimos a la carpa y nos metimos rápidamente a nuestros sacos.

Era impresionante la diferencia térmica que se generaba en todo este sector por la altura y el aire seco, lo que hacía que una vez se escondía el sol, fuese imprescindible ponerse la pluma y los guantes.

Nos debíamos despertar a las 01:30, pero como es de esperar, nos quedamos dormidos una media hora.

Un buen augurio en mi experiencia.

A las 2:55 ya estábamos con las mochilas puestas, y comenzamos la marcha exactamente al mismo tiempo que los españoles.

A esa hora ya no había luna, y el valle era una boca de lobo, por lo que fuera de ver la huella no veíamos mucho más, ni siquiera el glaciar al cual debíamos llegar, y que nos encontramos de sopetón tras 45 minutos de caminata.

Allí nos detuvimos para sacar todo el equipo y comenzar a equiparnos, lo que nos tomó bastante tiempo a diferencia de España que venía lista desde el campamento, y que nos tomó ventaja de aquí en adelante.

Deliberamos un buen rato si encordarnos o no, ya que conocía el glaciar y sabía que al menos toda la primera parte era segura, mas tomar la responsabilidad de decidir no encordar al grupo, especialmente en un grupo donde no todos nos conocíamos, hizo que finalmente optara por sacar la cuerda.

Los primero 500 metros del glaciar estaban libres de nieve y caminábamos sobre hielo cristal, que nos hacía saltar del susto cada vez que reventaba y se agrietaba sobre nuestros pies.

El frío del hielo era tanto, que apenas clavábamos el crampón sobre alguna burbuja o zona de tensión, el hielo se fracturaba y sonaba como queriéndonos tragar.

Luego comenzó la nieve y el glaciar ganó algo de pendiente, comenzando el zigzagueo, pero sobre un terreno que parecía carretera de tan pisado que estaba, haciendo que mi abrir fuese pan comido a diferencia de otros cerros que me habían tocado previamente.

Pancho eso sí venía llamativamente cansado, lo que no entendía mucho, ya que el año pasado en Perú andaba muy fuerte.

Mucha caipirinha? No pude evitar el bullying a mi querido amigo, pero fuera de eso, seguimos al ritmo de la cordada completa y así ganamos metros y metros hasta que comenzaron a aparecer los primeros rayos de sol para deleitarnos con la hermosa vista de donde estábamos.

Todo a nuestro alrededor eran grietones enormes, frente nuestro se visualizaban el cerro Tarija, y a nuestra derecha abriéndose el glaciar en un mar de grietas, se veía la ruta normal que llevaba hacia el Pirámide Blanca.

Era todo blanco por doquier.

Seguimos avanzando, hasta que llegamos a la base del cerro Tarija, donde una grieta monumental antecedía la subida final.

La cruzamos maravillados por puentes igual de monumentales que la grieta, en un paso en extremo seguro, pero hermoso y muy entretenido.

Luego vino la remontada final hacia la cumbre del Tarija, donde desde abajo veíamos a nuestros amigos españoles que ya habían llegado.

Una sencilla caminata nos posicionó finalmente a las 07:15 am sobre la cumbre rocosa del Tarija, donde nos desencordamos y tuvimos nuestra primera visión de la majestuosidad del Pequeño Alpamayo.

¡Qué belleza de cerro! Su filo hacia la cumbre era hermoso, y la ruta directa pedía a gritos ser subida.

Estando ya todos descansados y desencordados en la cumbre del Tarija, comenzó la tarea de desescalarlo para llegar al filo del Pequeño.

Si bien, la desescalada no es difícil, sí hay que tener harto cuidado, ya que la roca es de mala calidad, se desprende material y una caída es fractura segura.

Hay algunas chapas que probablemente ocupan para clientes, pero la complejidad de la desescalada no es tal.

Nos reunimos nuevamente en la base del filo, donde discutimos la opción de subir en libre o encordados asegurando.

En lo personal, creo que la ruta es realizable en libre, aunque hay una parte bastante expuesta t de cuidado.

Esta vez, decidimos como grupo subir encordados la totalidad por precaución, además que no nos atrasaría prácticamente nada, ya que los españoles habían dejado sus tornillos y estacas puestas a lo largo de toda la subida.

Abría ruta yo, subiendo por el filo en pendiente de máximo 50-55 grados.

Había nieve firme, que permi...

Peligros en la Ruta Internacional 11-CH

En este saltarín video de algo más de 9 minutos resumí el viaje entre Arica y Putre por la Ruta Internacional 11-CH, la carretera de la muerte.

No me imagino como será manejar de noche por ahí, los camiones no están sometidos a ninguna regulación legal ni mecánica, porque es imposible multarlos, entonces circulan en cualquier condición poniendo en peligro su propia vida y la de los demás que usan la carretera.

Muchos no tienen micas en sus luces traseras ¿se imaginan incrustarse de noche con uno de esos? en la curva en "v" el camión que iba adelante cargado de autos iba rompiendo el pavimento con los fierros de tope bajo el parachoques ¿quien paga por eso? Nosotros,los giles como siempre.

De vuelta casi matamos a una mujer que estaba en la mitad de la carretera, al final de la cuesta El Aguila, recogiendo con una escoba la soya que había caído del camión en que iban, el bocinazo fue violento y respondió con una risa estúpida a nuestras caras de espanto ¿no se dio cuenta de lo cerca que estuvo de ser arrollada?

¿Por que pueden hacer lo que se les antoja y no les pasa absolutamente nada?

Resulta que son inmunes, porque si les pasan una multa y les quitan la licencia de conducir, ellos sencillamente de vuelta en su país van y sacan una nueva, los camiones no se pueden tocar por el tratado de libre tránsito así es que en la práctica tienen patente de corso para hacer lo que les plazca.

El enorme tráfico de camiones bolivianos en Arica es un problema que cuesta millones de dólares, vidas humanas y convierte el camino hacia nuestro principal recurso turístico en una ruta sumamente peligrosa.

Esto parece que es algo que no tiene arreglo, las mafias de camioneros, tienen poder para cortar caminos y hasta botar gobiernos, en Bolivia eso lo saben muy bien y uno de los efectos indeseables de la larga apatía del gobierno chileno para colocar en operación el ferrocarril de Arica a La Paz fue empoderar a este tráfico de carga que hoy se hace exclusivamente por camión a un costo enorme para el país.

Mientras tanto, en la cancillería y las altas oficinas de gobierno, nuestros políticos, pagados a precio de oro, siguen en especulaciones y discusiones bizantinas con el ferrocarril entregado a una manganada de perfectos inútiles, que no tienen la menor idea de lo que es operar un tren.

Si tuvieran una o dos neuronas y no fueran tan ignorantes, estarían de cabeza echando a andar el ferrocarril, colocando a gente experta a cargo y gastando todo lo que sea necesario.

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