Cuando el frío aprieta, es crucial contar con una indumentaria adecuada para montar en bicicleta, sobre todo en carreteras y caminos de montaña, donde no hay edificios que nos protejan. Todos lo sabemos: el frío, la lluvia y el viento no son los mejores amigos del ciclista. Por no hablar de la nieve. Pero no somos de azúcar, así que es muy necesario tener la ropa adecuada para pedalear en las mejores condiciones posibles cuando el clima no ayuda.
En días helados y climas variables, el sistema de capas (o el principio de la cebolla) ha demostrado su eficacia con la equipación de ciclismo de invierno. En deportes al aire libre, ayuda a equilibrar el exceso de calor corporal y la humedad; además, funciona en diferentes temperaturas y condiciones climáticas. Especialmente, cuando uno está activo en la naturaleza, ya que es extremadamente importante coordinar de manera funcional las capas de la ropa para asegurar la mejor temperatura corporal posible, incluso durante periodos de esfuerzo. Las múltiples capas finas también pueden reaccionar de forma más flexible a los cambios climáticos o a las roturas.
Aquí van algunos consejos útiles para circular con comodidad y buena protección. La prioridad es que el cuerpo se mantenga a una temperatura adecuada. La indumentaria debe aislar y abrigar pero también permitir que el sudor se evapore hacia el exterior, es decir, que sean prendas transpirables.

El Sistema de Capas para Ciclismo Invernal
La clave para mantenerse cómodo durante el ciclismo de invierno reside en el sistema de capas. Este enfoque permite adaptarse a las condiciones cambiantes y mantener una temperatura corporal óptima.
- Capa Base: La primera capa, que se ajusta directamente a la piel, es conocida como "capa base". La ropa interior térmica es la responsable de mantener la humedad y sudor lejos de tu piel, para que así se pueda mantener un espacio de aire caliente entre la piel y el tejido.
- Capa Intermedia: La segunda capa, o capa intermedia, es clave para mantener la temperatura del cuerpo y a la vez transportar la humedad hacia el exterior.
- Capa Exterior: La última capa es la capa exterior (también llamada Shell Layer o Outer Shell), y debe protegerte del viento, lluvia, nieve y frío, manteniendo cierta transpirabilidad y movilidad.
Materiales Ideales para la Equipación de Ciclismo de Invierno
La elección de los materiales es fundamental para garantizar el confort y la protección en condiciones invernales. Aquí exploramos algunas de las mejores opciones disponibles:

Plumas
Las ventajas y desventajas de las plumas son bien conocidas entre los usuarios de ropa de bici de invierno. Ofrecen excelentes propiedades aislantes, especialmente en lo que respecta a su alta compresibilidad y bajo peso. El plumón es extremadamente duradero cuando se cuida adecuadamente, pero no barato.
Es importante observar más de cerca el origen del plumón para ver cómo las marcas de ropa MTB de invierno prestan atención al bienestar de los animales. Los certificados como el Responsible Down Standard, el Down Codex o el Global Traceable Down Standard identifican los productos de plumón en los que se excluye el desplume vivo.
Pero incluso aquí hay varios factores a considerar que pueden hacer una gran diferencia al comprar una ropa de ciclismo de invierno. El rendimiento térmico y la calidad de las chaquetas de plumas o plumíferos dependen en última instancia del volumen (cuin), la proporción de mezcla y la cantidad de relleno.
La voluminosidad, a menudo denominada capacidad de relleno, fillpower o loft, se expresa en cuin y define la capacidad del plumón de expandirse de nuevo después de la compresión. Cuanto más alta sea la indicación en cuin, mejor será el rendimiento térmico en relación con el volumen y el peso.
Para la estabilidad del relleno de plumón, normalmente se le añade una cierta cantidad de plumas de apoyo. La relación de mezcla (p. ej. 95/5) también influye en la voluminosidad y, por lo tanto, entrega datos sobre las propiedades de aislamiento de esta ropa de ciclismo de invierno de hombre y mujer. Una proporción del 95 % de plumón y del 5 % de plumas habla de una calidad muy alta y de un excelente aislamiento de las chaquetas, pantalones o chalecos.
Sin embargo, la capacidad de relleno (fillpower) y la relación de mezcla por sí solos no son suficientes para poder determinar la capacidad térmica. Lógicamente, esto también depende de la cantidad total de relleno utilizada. Cuanto mayor sea el peso por unidad de superficie (gr. Con el plumón, estarás perfectamente equipado cuando cada gramo cuente o cuando las temperaturas bajen.
Esta ropa de bici de invierno conservan sus propiedades aislantes incluso cuando están muy mojadas y, por lo tanto, es especialmente adecuada para actividades deportivas intensas, en parte porque ofrece una gran libertad de movimiento. Los rellenos de fibra sintética de la actual ropa de ciclismo de invierno son ligeros y transpirables, a menudo repelen el viento y el agua y ofrecen un alto rendimiento térmico. Al igual que con el plumón, la calidad de la equipación de ciclismo de invierno también puede juzgarse por su volumen y cantidad de llenado.
Lana
La lana sigue manteniendo hoy en día una capacidad multifuncional y se utiliza como forro en chaquetas aislantes o como capa intermedia (midlayer) independiente, así como en ropa interior, guantes y otra tanta equipación de ciclismo de invierno. Renovable y biodegradable, se caracteriza especialmente por su efecto regulador de la humedad e inhibidor de olores. Desde el punto de vista ecológico, es en promedio menos dañina que el plumón.
La lana merino en particular se ha hecho renombre en el campo del outdoor en los últimos años. La gran comodidad que ofrece durante largos períodos de tiempo la vuelven ideal para usar durante largas caminatas y recorridos deportivos. Solo que en términos de peso y compresibilidad no se iguala del todo con las propiedades del plumón y las fibras sintéticas.
Ya sea lana de oveja escandinava, merino, alpaca o yak: si el peso no es de mucha importancia en tu nueva ropa de ciclismo de invierno, esta materia prima promete las mejores propiedades de aislamiento y una ingeniosa regulación de la temperatura.
TIPOS DE CHAQUETAS DE INVIERNO CICLISTAS Y CÓMO ELEGIRLAS
Calor Extra para Pies y Manos
Es fundamental contar con un buen aislamiento en las extremidades.

Pies
Las zapatillas o botas de invierno adecuadas no solo tienen una suela que te protegen de resbalar por la nieve y el hielo, sino que también aseguran que tus pies estén siempre perfectamente abrigados. Para ello, las suelas de esta equipación de ciclismo de invierno están reforzadas con materiales termoaislantes (por ejemplo, goma de EVA, vellón o papel de aluminio).
Para ofrecer una protección completa, la mayoría de las zapatillas de invierno están equipadas con un tejido de nylon de alta calidad y una espuma aislante o fibras aislantes de poliéster. Junto con una capa intermedia impermeable y transpirable garantizan que los pies se mantengan secos y calientes en todo tipo de circunstancias. Los materiales naturales como el cuero o la lana de cordero también pueden proporcionar un excelente aislamiento contra el frío y la humedad en unos calcetines de ciclismo.
Manos
No hay nada peor que manos frías y húmedas. No importa si uno anda en bicicleta, caminando, esquiando o escalando. Afortunadamente, ahora existe una amplia gama de guantes para todo tipo de usos:
- Forros de fibra sintética resistentes, ligeros y con una excelente capacidad de termoaislamiento como Primaloft®.
- Guantes de lana y liner de gran eficacia, finos y especialmente cómodos, así como guantes de lana de expedición resistentes al viento y al agua.
Dependiendo del grosor y la confección de los guantes obtendrás más calor y robustez (por ejemplo manoplas o guantes de cuero) o más comodidad y tacto (mitones o liner).
Consejos Adicionales para Ciclismo Urbano en Invierno
Para no dejar de utilizar la bici cuando bajan las temperaturas hay una serie de prendas básicas con las que debemos equiparnos. En esta ocasión nos vamos a centrar en el ciclismo urbano, aunque hay conceptos que son igualmente válidos para los que buscan la práctica de un deporte en el ciclismo. ¡Comenzamos!
- Camiseta Térmica: También llamada “base layer” en inglés, el uso de una camiseta térmica, técnica, nunca de algodón, es algo primordial. Esta primera capa nos permitirá, al ser completamente transpirable, una vez llegamos a nuestro destino (trabajo, por ejemplo) quitarnos esta camiseta, dejarla secando y recurrir a una camiseta seca. Escoger una camiseta acorde a la temperatura exterior como al ejercicio que realizamos es fundamental para que la ruta sea totalmente satisfactoria.
- Chaleco con Windstopper: Yo soy un gran defensor de los chalecos. Aparentemente no los utilizamos porque creemos que no nos abrigarán lo suficiente, pero un buen chaleco con windstopper nos va a proteger en la zona donde más lo necesitamos: el tronco.
- Gorro: La cabeza es por donde más calor perdemos, por eso, llevemos casco o no (en vías interurbanas es obligatorio, dentro de ciudad, no) debemos utilizar un gorro.
- Guantes: Los guantes, en bajas temperaturas, son fundamentales para mantener el tacto en el freno y no perder capacidad de manejo. Las manos suelen recibir mucho aire frío y por eso hemos de protegerlas bien.
- Calcetines Térmicos: Un buen calcetín térmico ayudará a paliar el frío que siempre sentimos en los pies. Ese frío se produce porque el pie, al no recibir impacto en la pedalada, no favorece la recirculación de la sangre.