Intervención Psicomotriz en Niños con TDAH: Un Enfoque Integral

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una afección común que impacta significativamente el rendimiento escolar y las interacciones sociales de los niños. Este artículo profundiza en la aplicación de la psicomotricidad como una herramienta terapéutica y educativa para abordar este trastorno.

Introducción al TDAH y la Psicomotricidad

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) se define como un trastorno del comportamiento caracterizado por déficit de atención, hiperactividad e impulsividad, según la Clasificación Internacional de Enfermedades, 10ª Revisión (CIE-10), propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992. Dicho trastorno empieza habitualmente en la edad infantil y tiene importantes repercusiones, tanto en los niños afectados como en sus familiares, compañeros de colegio y profesores (Perellada, 2009), afectando al rendimiento escolar de estos niños y a las dinámicas escolares y familiares.

La prevalencia de este trastorno varía mucho según las fuentes consultadas, según el medio geográfico y según los criterios diagnósticos. Así, según Ubieto (2014), el diagnóstico es mucho menor en Francia que en los EEUU, y el diagnóstico es mucho menor usando los criterios de la CIE 10 (WHO, 1993) que los criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4ª Edición Revisada, más conocido por sus siglas DSM-IV-R (APA, 2000), diferencia que, según Ubieto (2014), se está incrementando con el uso de los criterios del DSM 5 (APA, 2013), dado que son todavía menos restrictivos. Un meta-análisis reciente de distintos estudios la sitúa entre el 6,7 y el 7,8 % de la población escolar (Thomas, Sanders, Doust, Beller y Glasziou, 2015).

En el TDAH, junto con las alteraciones típicas de este trastorno se ha comunicado la existencia de alteraciones motoras (WHO, 1993; Diamond, 2000). En los países escandinavos (Kadesjö y Gillberg, 1998) se ha reportado la frecuente asociación del TDAH con trastornos perceptivos y motores, lo que ha justificado una intervención motora en este trastorno a través de la educación física y la fisioterapia (Landgren, Kjellman y Gillberg, 1998; Gillberg, 2003). En Francia, desde los estudios de Ajuriaguerra (1979, 1986 a) se considera que no se puede separar la motricidad del psiquismo al igual que no se puede separar la inestabilidad psíquica de la inestabilidad motriz, equiparándose la inestabilidad psicomotriz francesa con el síndrome hipercinético de los americanos, del que surgirá el TDAH (APA, 1980). Actualmente, en Francia y en Suiza, la terapia psicomotriz es uno de los pilares del tratamiento multimodal del TDAH (Richard, 2004; Le Heuzey, 2008; Albaret, Marquet-Doléac, Neveux y Soppelsa, 2014).

Por todo lo anterior, consideramos necesaria una intervención pedagógica en los niños con TDAH y pensamos que la terapia psicomotriz puede ser una herramienta adecuada para ello, además de favorecer la inclusión de estos niños. En un trabajo previo, se ha justificado, a un nivel teórico, la intervención psicomotriz en los niños con TDAH, y se han sentado las bases teóricas para la elaboración de un programa educativo de intervención psicomotriz en estos niños (Herguedas, Rubia y Irurtia, 2018).

Objetivos del Estudio

Los objetivos del presente trabajo de investigación son:

  • Conocer las dificultades psicomotoras de los niños con TDAH.
  • Aplicar un programa de intervención psicomotriz en niños con este trastorno de una forma individualizada y comprensiva.
  • Evaluar los resultados de la aplicación de este programa de intervención.

Metodología Aplicada

Se estudió un grupo de ocho niños de educación primaria cuya elección tuvo un carácter incidental. Sus integrantes habían sido diagnosticados de TDAH por los servicios sanitarios y valorados por los equipos de orientación educativa de la comunidad autónoma, que habían elaborado el informe de orientación pedagógica correspondiente. Dichos niños acudían al terminar su jornada escolar a un centro educativo especializado en la atención de niños con TDAH. A cada niño se le realizó el perfil psicomotor descrito por Picq y Vayer (1985). Se solicitó a los centros educativos en que estaban escolarizados los niños que les pasasen las Escalas para la Evaluación del Déficit de Atención con Hiperactividad (EDAH) de Farré y Narbona (2013).

Se aplicó un programa educativo de intervención psicomotriz elaborado siguiendo las bases establecidas por Herguedas et al (2018). Las sesiones de intervención en que se aplicó dicho programa tuvieron una duración de una hora y se desarrollaron a lo largo de doce semanas con una periodicidad de una sesión a la semana. Los niños se agruparon en grupos de dos para cada sesión de intervención y en cada sesión participaron dos psicomotricistas.

Hemos utilizado una metodología de intervención psicomotriz mixta, con elementos tanto de la metodología dinámico-vivenciada (Lapierre y Aucouturier, 1980, 1984, 1985), como de la metodología instrumental representada por sus tres corrientes principales: la escuela de Ajuriaguerra (Ajuriaguerra y André- Thomas, 1948; Ajuriaguerra, García-Badaracco, y Cahen 1959; Ajuriaguerra, 1979); la corriente representada por Picq y Vayer (Vayer, 1977; Picq y Vayer, 1985) y la corriente representada por Le Boulch (1969, 1982). También hemos utilizado aportaciones propias (Herguedas et al, 2018).

Consejos para ayudar a niños con TDAH

Las sesiones de psicomotricidad, en la metodología de intervención que hemos utilizado, están estructuradas en varios momentos, que comienzan con el ritual de entrada, tras el cual se inicia la actividad propiamente dicha, partiendo generalmente de unos ejercicios centrados en la respiración, se pasa a unas actividades libres o juego libre con los elementos y materiales presentes en la sala, se pasa posteriormente a unas actividades dirigidas o sugeridas con unos objetivos concretos, tras las cuales se pasa a una relajación y se finaliza con el ritual de salida.

Las propuestas de trabajo de cada sesión de psicomotricidad del programa de intervención, con los materiales necesarios, las actividades a realizar, la secuenciación temporal de las mismas y los objetivos de cada actividad son los descritos por Herguedas (2016). No obstante, la aplicación del programa no fue rígida, sino que las distintas actividades y objetivos debieron adaptarse, por un lado, a las características de cada niño, conocidas tanto por las pruebas previas como por la observación de los psicomotricistas, y, por otro lado, a las necesidades de cada situación. La flexibilidad es esencial en la metodología de aplicación de este programa de intervención. Dado que la relación afectiva y comunicativa que se estableció entre cada pareja de niños y entre los niños y los psicomotricistas, condicionó la forma de aplicar el programa, se elaboró un registro de dicha relación.

Al terminar el período de sesiones se volvió a realizar un perfil psicomotor a cada niño y se volvió a solicitar a los profesores de los centros educativos en que estaban escolarizados los niños que contestaran nuevamente los cuestionarios de las EDAH.

Los datos fueron analizados con una metodología mixta (Teddlie y Tashakorie, 2009). Se utilizó una metodología cualitativa para hacer un estudio instrumental de casos (Stake, 1998) con un análisis descriptivo individualizado y comprensivo de cada caso y con una síntesis de los mismos o cross-case. También se utilizó una metodología cualitativa orientada hacia el proceso (Combs y Onwuegbuzie, 2010) para analizar la forma de aplicación del programa de intervención. Por último, se utilizó una metodología cuantitativa orientada hacia las variables (Combs y Onwuegbuzie, 2010), con los datos obtenidos en el perfil psicomotor y en las EDAH, antes y después de la intervención psicomotriz, mediante la prueba de rangos con signo de Wilcoxon.

Análisis de Resultados

El perfil psicomotor de Picq y Vayer (1985) es la representación gráfica, en forma de línea quebrada, de un test psicomotor. En el eje de ordenadas se representa la edad motora y en el de abscisas los distintos parámetros psicomotores de la prueba: coordinación viso-manual (CVM), coordinación dinámica (CD), equilibrio (EQ), rapidez (RA), organización del espacio (OE) y estructuración espacio-temporal (EET).

Nosotros hemos decidido utilizar un gráfico de barras en lugar de una línea quebrada porque pensamos que, de esta manera, para un estudio evolutivo en el tiempo evitamos los solapamientos. Hemos utilizado una trama de rombos en el interior de las barras para los parámetros psicomotores previos a la intervención y una trama de cuadrados para los parámetros psicomotores posteriores a la intervención. Además, hemos puesto una línea que refleja la edad real de cada niño en el momento de realizar el perfil, de rombos para la edad antes de la intervención y de guiones para la edad después de la intervención.

Picq y Vayer (1985) no consideran el perfil psicomotor como unas pruebas con un carácter cuantitativo que los niños deban superar, sino como una herramienta de trabajo de carácter cualitativo que, unida a otras pruebas, nos permite conocer la situación de un niño, ver su evolución en el tiempo y planificar una intervención psicomotriz. Los autores pensamos que el carácter cualitativo o cuantitativo de un estudio viene dado, sobre todo, por la interpretación que hagamos de los datos más que por el tipo de datos.

Esta prueba, en cambio, no resulta útil para comparaciones colectivas de datos, especialmente cuando los sujetos tienen edades diferentes. Para poder utilizarla de forma cuantitativa, hemos hecho una conversión de las edades motoras a coeficientes psicomotores dividiendo la edad motora de cada parámetro entre la edad real de cada sujeto en el momento de pasar la prueba y multiplicando por cien, lo que asemeja esta prueba al test de Ozeretzki- Guilmain (Guilmain, 1948) en el que están basadas varias de las pruebas del perfil psicomotor de Picq y Vayer (1985). Además, hemos creado en este estudio el promedio psicomotor, que se obtiene sumando las edades motoras de los distintos parámetros y dividiendo entre seis, que es el total de parámetros. Asimismo, se ha calculado el coeficiente del promedio psicomotor de forma análoga a como hemos calculado los coeficientes de los distintos parámetros psicomotores. Pensamos que el promedio psicomotor permite hacer comparaciones cuantitativas del balance psicomotor de forma global.

Las escalas EDAH (Farré y Narbona, 2013) son unos cuestionarios para evaluar el TDAH, que son contestadas por el profesor de cada niño según la frecuencia con que percibe las conductas descritas en cada ítem. Consta de dos escalas, hiperactividad-déficit de atención y trastorno de conducta. La primera escala puede dividirse a su vez en dos sub-escalas que evalúan hiperactividad-impulsividad y déficit de atención respectivamente. Sumando las puntuaciones de cada ítem se sacan unas puntuaciones directas que son llevadas a unas tablas según el curso de primaria que estudie cada niño de donde se obtienen unos percentiles. Son pues unos datos esencialmente cuantitativos. No obstante, el uso de estas escalas de forma individualizada, junto con otras pruebas y observaciones, permite hacer un uso c...

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