Recordando el motociclismo clásico a través de revistas antiguas

El panorama de las dos ruedas desde mediados de los 70 hasta principios de los 80 era, cuanto menos, variopinto. Japón vivía por entonces las que serían las últimas evoluciones de sus motores refrigerados por aire, saboreando la victoria y el control del mercado mundial de motocicletas.

A pesar de ello, las marcas europeas que se resistían a desaparecer (Ducati, Guzzi y Laverda, entre otras) presumían aún de mantener un nivel de calidad a nivel ciclo muy por encima de lo que por entonces ofrecía Japón.

Moto Guzzi V7 Special 1971

El desfase entre potencia y estabilidad

¿Quién no recuerda aquellas interminables discusiones sobre el porqué de los graves problemas de estabilidad y frenado que ofrecían la práctica totalidad motocicletas japonesas del momento? El éxito de aquellos tremendos y potentísimos motores, ejemplos de modernidad y sofisticación, quedaba a menudo en entredicho al venir acompañados de una parte ciclo que parecía no haber evolucionado a la par.

El resultado de aquel desfase se traduciría en motocicletas tremendamente peligrosas y sobre todo en un más que complicado disfrute del arrollador potencial que ofrecían aquellas mecánicas. Como respuesta a esta realidad surgieron aquí en Europa marcas híbridas que, a precios por entonces astronómicos, ofrecían a sus privilegiados clientes kits con los que disfrutar de lo mejor de uno y otro mundo.

Surgieron así Bimota, Segaté, Egli, Rau, Moto Martin, Motoplast, Rickman, Moko, etc. El resultado sería sencillamente espectacular y único. De un lado, los mejores y más potentes motores japoneses del mercado, del otro, sofisticados chasis multitubulares a los que se unía, sin tener en cuenta los costes, las calidades y mejor equipamiento del momento.

La Martin de Ajonai: Un símbolo de sofisticación en Canarias

A Canarias llegó bien poco (muy, muy poco) de ese nivel de sofisticación y calidad, siendo, sin lugar a dudas, la Martin de Miguel Ángel Ajonai (que en un principio compartió en sociedad con Carmelo Angulo) la más conocida y admirada de ellas; además de ser probablemente la única que se ha mantenido más o menos en activo durante todos estos años.

La Martin de Ajonai guarda una bonita historia, llena de pasión y anécdotas, que tuve la suerte de conocer de boca del propio Miguel Ángel, botellín en mano, durante un asadero en el local del Club de Motocicletas Clásicas y Antiguas de Gran Canaria. Desde ese mismísimo momento le dije que todo aquello merecía ser contado y compartido y un año después (en realidad dos) aquí estoy, aporreando el teclado y reviviendo aquella apasionante historia.

Los inicios en el mundo de la competición

A Miguel Ángel siempre le ha gustado la velocidad, si bien reconoce que su entrada en el mundo de las dos ruedas se debe más a un desencuentro con el de las cuatro que a otra cosa. Sin embargo, poco tardó en adentrarse en el mundo de la competición, cosa que hizo durante la que fuera una de las mejores y más prosperas etapas del motociclismo de competición aquí en Canarias.

Iniciada su andadura a lomos de su inseparable kawa Z1 900, y comprobando que la competencia empezaba a hacerse con máquinas de mayores prestaciones, pues ya habían llegado a la isla una primera Moto Martin y una Motoplast, además de una Ducati NCR, Miguel Ángel decidió hacerse con algo realmente bueno con lo que afrontar incluso el Campeonato de España (al proyecto se uniría pronto Carmelo Angulo).

Moto Martin Kawa Z1000J

La búsqueda de la perfección en Milán

Así, y con la decisión que le caracteriza, asistió al Salón de la Motocicleta de Milán, donde comprobó de primera mano las más avanzadas y sofisticadas opciones del momento. Pese a que la oferta de modelos que presentaba Segalé era sin lugar a dudas su favorita, su alto precio la hacía inalcanzable. Moto Martin sería así la elegida con una combinación especialmente dirigida a la competición.

En cuestión de unos pocos meses el pedido estaba hecho. El cuadro sería un Martin de circuito, la suspensión delantera una Marzocchi de alta gama (variando así el equipamiento original que utilizaba una Kayaba, ante la dificultad que supondría conseguir repuestos de esa marca en España), y la suspensión trasera, con monoamortiguador lateral (algo realmente fuera de lo normal para la época), De Carbon. Los frenos, por supuesto, Brembo Oro pata negra y el resto de componentes pues lo mejor de lo mejor, incluyendo un precioso y artesanal depósito de gasolina de aluminio.

En cuanto a la mecánica, pues como debe ser, una Kawasaki z1000J comprada para la ocasión que con poco más que el rodaje sirvió de donante al proyecto. Con una parte ciclo que rozaba la perfección, llegó el momento de llevar aquel motor 1000J al máximo nivel.

La aventura de la mejora en Kawasaki Performance

Las opciones eran también varias. Sin embargo, las realmente interesantes se mostraban en un principio inaccesibles pues se trataba de material de competición de vanguardia que en la mayoría de los casos iba dirigido exclusivamente a los grandes equipos que corrían el Campeonato de Europa, o nacionales del máximo nivel. No obstante, había que intentarlo. Kawasaki Performance era uno de los principales especialistas en Kawasaki de toda Europa. Sus preparaciones equipaban buena parte de los principales equipos del europeo de velocidad y resistencia de la época. Y, lo más importante, tenía su central en Francia, aquí al lado.

Lo de la compra de la mejora fue, sin dudas, toda una aventura, y así lo recuerda el propio Miguel Ángel: “Aprovechando unos días de vacaciones, o más bien una escapada, en pleno invierno, nos fuimos José Manuel y yo hasta Madrid en avión. Allí nos esperaba Manolo Benítez, que amablemente nos prestó su Honda CBX 1000 de seis cilindros con la que tiramos para el norte.

Ya en Santander, y con la disculpa de darnos un salto a Andorra para hacer unas compras, lo que era más que típico en aquella época, tomamos prestado un Seat 127, que recuerdo tenía matrícula de Gran Canaria, y con él nos metimos una pechada de ­­­­­­­­­­mas de 1.000 kilómetros hasta la ciudad francesa de Annemasse (muy cerca de Suiza), donde sabíamos estaba la central de Kawasaki Performance.

El tema resultó un poco más complicado de lo esperado. Nosotros no hablábamos francés y el inglés, pues poco más, y allí nadie hablaba español y el inglés que chapurreaban parecía también francés. El primer intento de comunicación en Kawasaki Performance resultó todo un fracaso, acabando en la calle, ya que nos echaron.

Tras un par de bocadillos y refrescos, que compramos en un pequeño súper y tomamos para almorzar, decidimos volver a la carga. Esta vez hubo más suerte. Para empezar el encargado era otro, y con aquel parecía posible comunicarse, aunque, “de aquella manera”. Nos pegamos allí toda la tarde, de catalogo en catalogo, calculadora en mano, y multiplicando por 12 todo lo que allí veíamos (un franco costaba por entonces unas 12 pesetas, más o menos, creo recordar).

Salimos de Annemasse pasadas las nueve de la noche, cargados y con los bolsillos más bien vacíos y nos metimos otra pechada en aquel infatigable 127 hasta Les Sables d’ Olonne (al otro lado de Francia), donde Moto Martin tenía su central. A Moto Martin llegamos bien temprano, ya que nos pegamos la noche entera compartiendo el volante, y allí seguimos comprando con lo que nos quedaba. De Les Sables d’ Olonne nos volvimos ya a España; pero lo mejor estaba aún por llegar.

A la una de la mañana llegamos a la frontera y allí nos encontramos con la que sería la peor dificultad de comunicación de toda la aventura: la Guardia Civil Española. Pese a los muchos intentos, y debido principalmente a las pocas ganas del señor agente de facilitarnos las cosas, nos quedamos sin nada. Nuestra preciada mejora acabó confiscada en el puesto de control de frontera y a poco estuvimos nosotros de acabar con ella.

Al día siguiente tocó volver a Irún desde Santander, cosa que hicimos en la CBX, pues el 127 se había quedado sin frenos, y allí pasar por caja, otra vez. El coste de la bromita ascendió esta vez a lo que nos quedaba en los bolsillos. El calculo de la liquidación, que incluía impuestos, multas y no se que más, y de la que no nos dieron el más mínimo papel o recibo, resultó de lo más extraño ya el Sr. Agente nos había preguntado antes cuanto dinero teníamos y a eso ascendió el total. Y de allí, a Santander en la CBX cargada hasta los topes.

La vuelta a Madrid, en la seis cilindros, fue si cabe una mayor proeza. Con un tiempo que daba miedo, la mayoría del camino nevado y un frío que quitaba el hipo, nos mandamos el viaje de un tirón. Sobre el depósito de la CBX, en una bolsa, que aún guardo, llevaba una culata completa, un juego de pistones y árboles de levas y una batería de carburadores, en la mochila de José Manuel, el resto: entre ellas, un juego de tapas de motor y encendido, una caja de cambios completa, una masa de embrague y lo mejor un gigantesco caballete trasero cromado, que aún hoy, usa la Martin.

Recuerdo que el Puerto del Escudo, a la salida de Santander, lo tuvimos que subir casi completo en primera, y que había nieve por todas partes”. Así, la mejora incluyó una culata completa de doble encendido (dos bujías por cilindro), una batería de carburadores Keihin CR (lo mejor de lo mejor por entonces, y aún hoy en día), árboles de levas especiales, pistones de alta compresión, caja de relación cerrada, embrague especial, etc. De acuerdo con las cifras de Kawasaki Performance el motor de la 1000J alcanzaba sin problemas los 130 CV con toda aquella artillería.

Palmarés de la Moto Martin

En cuanto al palmarés de esta Moto Martin, y teniendo en cuenta que durante buena parte de su existencia Miguel Ángel la compartió con Carmelo Angulo, es más que variado, siendo sin lugar a dudas la motocicleta canaria de la época con mayor participación en pruebas en península y otras islas.

Entre otras:

  • Circuito del Jarama 1982 (Carmelo Angulo)
  • Circuito Urbano de Guadalajara 1983 (Carmelo Angulo - Miguel Ángel Jorge)
  • 24 horas de Montjuich 1983 (Carmelo Angulo - Miguel Ángel Jorge - Javier Brugué)
  • Subidas a Fasnia (TF) 1983, Los Loros (TF) 1984 y Chimisayas (TF) 1984 (Miguel Angel Jorge)
  • 24 horas de Montjuich 1984 (Carmelo Angulo - Miguel Ángel Jorge)
  • Subidas a Escobonal (TF) 1984 y Fasnia (TF) 1984 (Miguel Ángel Jorge)
  • Circuito urbano de Albacete 1984 (Carmelo Angulo)
  • Subida a Los Loros (TF) 1985 (Miguel Ángel Jorge)
  • Hasta cuatro participaciones en las pruebas de velocidad y resistencia celebradas en Merca-Las Palmas 1986 y la Subida a San Pedro (TF) 1988 (Miguel Ángel Jorge).
  • Recientemente, II Campeonato de Clásicas en el Circuito de Tarajalillo 2004 (Miguel Ángel Jorge).

De su etapa peninsular, en su inmensa mayoría de manos de Carmelo Angulo (ya que Miguel Ángel estaba por entonces recuperándose de una importante lesión en sus dos brazos), consiguió siempre unas muy buenas clasificaciones, casi siempre entre los cinco primeros de la parrilla de salida.

Miguel Ángel Jorge Ajonai

La importancia de las revistas de motos

Para una generación de motoristas las revistas de motos fueron nuestro único modo de información, la forma de estar al día de lo que pasaba en las carreras y de ver todas las novedades que las marcas de motos iban presentando año tras año. Motociclismo y Solo Moto, entre otras publicaciones, fueron “nuestros primeros libros sobre motos”.

Además de las revistas, los libros que condensan historias que difícilmente encontrarás en Internet o en las redes sociales, y si las encuentras no tendrán la misma presentación y profundidad que encontrarás dentro de una encuadernación de papel.

“De soñar cada día a ser Campeón del Mundo” - Historia de Jorge Martín: Hábitos, Dinero, Éxito

Hemos hecho una selección de los 40 libros más representativos para KmCero. 40 publicaciones que no deberías perderte. Seguro que echas en falta alguno, es imposible reunirlos a todos. Lo que hemos perseguido es que entre esta selección encuentres alguno que te sorprenda y enamore.

40 libros imprescindibles para los amantes de las motos

Aquí tienes una lista de 40 libros que te recomendamos si eres un amante de las motocicletas:

  1. 360 Grados: Una mujer, una moto y el mundo (Autora: Alicia Sornosa)
  2. Angel Nieto, vida y éxito de nuestro mejor piloto (Autores: Juan Pedro de la Torre y Pepe Burgaleta)
  3. Aventura en África (Autor: Pablo Bueno Borja)
  4. Cinta Americana (Autor: Dennis Noyes)
  5. El Mundo en Moto (Autor: Charly Sinewan)
  6. En Movimiento (Autor: Oliver Sacks)
  7. Grasa y otros materiales nobles (Autor: Edi Clavo)
  8. Guía del coleccionista Bultaco (Autor: Maurizio Gaudenzi)
  9. Guía del coleccionista OSSA (Autor: Maurizio Gaudenzi)
  10. Guy Martin my Autobiography (Autor: Guy Martin)
  11. Harley Davidson The Complete History (Autor: Darwin Holmstrom)
  12. Historia del Motociclismo en España (Autores: Herreros y Aznar)
  13. Historias del Paddock (Autor: Juan Pedro de la Torre)
  14. ISDE 1985, Los Seis Días Internacionales de Enduro (Autor: Javier Benito)
  15. Isidre Esteve, la suerte de mi destino (Autor: Manuel Franco)
  16. Isle of Man TT Photographic History
  17. Joe Bar Team
  18. Jorge Lorenzo, Lo que aprendí hasta los 30 (Autor: Jorge Lorenzo)
  19. La Última Frontera (Autor: Juan Pedro de la Torre y Venancio Luis Nieto)
  20. Laia Sanz, quien tiene la voluntad tiene la fuerza (Autora: Laia Sanz)
  21. Las curvas de la vida (Autor: Tomás Díaz Valdés)
  22. Las mejores rutas en moto por España (Autor: Gustavo Cuervo)
  23. Las motos españolas de la postguerra (Autor: Joan Carles Orengo)
  24. Libros Haynes
  25. Long Way Round (Autores: Ewan McGregor y Charley Boorman)
  26. Los viajes de Júpiter (Autor: Ted Simon)
  27. Marc Márquez, Los Sueños de Cumplen (Autor: Emilio Pérez de Rozas)
  28. Mis conversaciones con Ricardo y sus amigos - Ricardo Tormo (Autor: Paco Desamparados)
  29. Montesa The Art Gallery (Autor: Montesa Honda)
  30. Moto (Autor: Alberto García Alix)
  31. Operación Impala (Autor: Manuel Maristany)
  32. Pon a punto tu moto (Autor: Josep María Armengol)
  33. Salí a dar una vuelta (Autor: Fabián Barrio)
  34. The Art of Motorcycle (Autor: Guggenheim Museum)
  35. The Longest Ride (Autor: Emilio Scotto)
  36. Un millón de piedras (Autor: Miquel Silvestre)
  37. Una vida sobre ruedas (Autor: Alex Crivillé)
  38. Valentino Rossi La Autobiografía (Autor: Valentino Rossi)
  39. Y me llevó el viento (Autora: Anee-France Dautheville)
  40. Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta (Autor: Robert M. Pirsing)

Las 10 motos clásicas más icónicas de la historia

Desde la aparición de la primigenia Reitwagen desarrollada por Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach en 1885, muchas han sido las motocicletas que han marcado un antes y un después en el mundo de las dos ruedas.

MotoAñoDescripción
Indian Chief1922Fundada en 1901, la firma estadounidense Indian ha producido motocicletas realmente emblemáticas. Entre ellas, cabe destacar la Indian Chief, que nació para reemplazar al modelo Powerplus.
BMW R321923Presentada en el Salón de París de 1923, la BMW R32 representó el primer gran éxito del fabricante alemán en el sector de las dos ruedas.
Brough Superior SS1001924Creada por el piloto y empresario inglés George Brough en 1919, Brough Superior desarrolló una de las motos más exclusivas del siglo XX: la SS100 (SS de Super Sports). Tanto es así, que fue bautizada como el Rolls-Royce de las motocicletas.
Royal Enfield Bullet1932Hablar de Royal Enfield es hacerlo de una de las marcas con más historia del mundillo motero. En 1901 presentó su primera moto en Londres. Y 30 años después, en la misma ciudad, hizo lo propio con la Bullet, uno de sus modelos más icónicos.
Harley-Davidson WLA1942Ya que nos hemos referido a la II Guerra Mundial, en ella participó otra de las motos clásicas más icónicas de la historia. Nos referimos a la Harley-Davidson WLA, cuya producción, a pequeña escala, comenzó en 1940.
Vespa1946Y finalizado el conflicto bélico, el empresario Enrico Piaggio y el ingeniero aeronáutico Corradino d’Ascanio revolucionaron el mercado con la Vespa. El scooter italiano de fama mundial vio la luz con un propulsor de 98 cc.
Moto Guzzi V81955Continuando en Italia, Moto Guzzi puede presumir de ser una marca centenaria. En 1921 daba sus primeros pasos y en 1934 presumía de ser el mayor fabricante de motocicletas del país.
Honda Super Cub1958Casi coincidiendo con la retirada de la Moto Guzzi V8 del Campeonato del Mundo de Velocidad, Honda ultimaba el lanzamiento del modelo más importante de su historia: el Super Cub.
Triumph Bonneville1959En [AÑO_ACTUAL], Triumph celebra nada menos que 120 años en el sector. Más de un siglo en el que ha dejado su inconfundible sello con motos clásicas como la Bonneville.
Ducati 9161994Y finalizamos nuestra selección con una deportiva de armas tomar: la Ducati 916. Motor bicilíndrico en V de 115 CV con refrigeración líquida e inyección de combustible, basculante monobrazo, salida de los escapes bajo el colín, dirección ajustable patentada… La Ducati 916 enamoraba a primera vista.

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