El ciclismo en pista es una de las disciplinas más espectaculares y de mayor tradición en los Juegos Olímpicos y campeonatos internacionales. Dentro de esta modalidad, existen varias pruebas que desafían la velocidad, resistencia, táctica y habilidad de los ciclistas. Ambas disciplinas han evolucionado hasta convertirse en espectáculos inolvidables dentro del ámbito del ciclismo internacional y los Juegos Olímpicos.
El ciclismo en pista es una modalidad de ciclismo que se caracteriza por disputarse en un velódromo, que suele ser un óvalo de unos 250 o 333 metros de longitud. Sin tener la popularidad del ciclismo en ruta, sí es una de las pruebas más antiguas de los Juegos Olímpicos y su tradición se encuentra en el siglo XIX.

Origen del ciclismo en pista
Pese a que las primeras bicicletas aparecieron en el siglo XVIII, siempre se habla que la primera prueba de ciclismo en pista se fueron los ‘Seis Días de Londres’ en 1878, cinco años antes de que se disputara, en 1883, el primer campeonato del mundo, también organizado en Gran Bretaña. Aunque también hay quien señala que el primer mundial oficial no llegaría hasta diez años después, el celebrado en 1893 en Chicago, Estados Unidos.
El 1896 fue una de las disciplinas que ya se disputaron en los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, celebrados en Atenas. Era el desenlace lógico de un deporte que creció mucho en la década anterior, a partir de 1870, lo que dio lugar a la construcción de muchos velódromos, sobre todo en Gran Bretaña y Francia.
Entonces, los velódromos eran de madera, con dos lados rectos y los dos giros, en los lados, inclinados. El hecho de que los promotores de las competiciones pudieran cobrar entrada era un aliciente que hizo crecer este deporte con respecto a otros en los que había más dificultades en ello. Y el hecho de que también se prestara a las apuestas, como las carreras de caballos, de galgos, etc. ayudó a su popularidad.
Especialidades o categorías que se disputan en el velódromo
El ciclismo de pista, actualmente se puede dividir en tres categorías principales: velocidad, resistencia y combinados. Éstas, a su vez, también tienen varias modalidades cada una, salvo el omnium, que combina reglas las anteriores. Estas son las especialidades de ciclismo en pista que se disputan en el velódromo:
- Velocidad: velocidad individual, velocidad por equipos, kilómetro contrarreloj y keirin.
- Resistencia: persecución individual, persecución por equipos, carrera por puntos, madison o americana y scratch.
- Combinados: omnium.
Reglas actuales del ciclismo en pista
Una vez diferenciadas las distintas modalidades, las reglas del ciclismo en pista varían según sea cada una de ellas. En este sentido, en las de velocidad el objetivo es hacer menos tiempo que el rival o llegar antes a la meta; en las de puntuación es lograr más puntos que el contrincante.
Pruebas de velocidad
- Velocidad individual: Los ciclistas dan tres vueltas al velódromo (750 metros), aunque sólo se cronometran los 200 últimos metros. El primero que cruza la meta, gana.
- Velocidad por equipos: Se recorren tres vueltas (750 metros) en equipos de tres personas, cada uno va abandonando al final de cada vuelta y el último es el que hace el tiempo.
- Kilómetro contrarreloj: Se recorren 500 metros para mujeres y 1 kilómetro para hombres. El que haga mejor tiempo, gana.
- Keirin: En esta prueba compiten siete corredores que siguen a un “lanzador”. Este está 1.400 metros y, cuando abandona, los ciclistas hacen un esprint de 600 metros que decide el ganador.
Pruebas de resistencia
- Persecución individual: Mano a mano entre dos corredores que salen de puntos opuestos. Gana si uno alcanza al otro o el que hace menos tiempo al final de la carrera. La prueba consta de 4 km los hombres y 3 km las mujeres.
- Persecución por equipos: Igual pero con equipos de cuatro corredores y una distancia de 4 km
- Puntuación: Prueba en pelotón de 40 km para hombres y 25 km para mujeres, con sprints cada 10 vueltas, que van otorgando puntos a los cinco primeros, con 5 para el primero y 1 para el quinto. También recibe 20 puntos el corredor que se adelante una vuelta entera a los demás. Y el último sprint vale doble. El que más puntos tiene, gana.
- Madison o Americana: Igual que lo anterior pero por relevos, en un equipo de dos. La distancia a recorrer es de 50 km para hombres y 30 km para mujeres.
- Scratch: Como una prueba en ruta, pero en pista. Los ciclistas recorren 15 km los hombres y 10 km las mujeres y, el primero que cruce la línea de meta, gana.
Pruebas combinadas
- Ómnium: Algunos la llaman el 'decatlón' del ciclismo en pista, aunque en realidad son cuatro pruebas que se disputan el mismo día: scratch, tempo, eliminación y carrera por puntos.
De scratch y puntuación ya hemos hablado antes, aunque las distancias son diferentes. Tempo es una carrera en la que se le un punto al primer ciclista que cruza primero la línea de meta en cada vuelta a partir del final de la quinta vuelta. Aparte, si un corredor gana la vuelta al resto, recibe 20 puntos; y, si la pierde, se le restan 20 puntos. Eliminación es una carrera que va eliminando al último de cada sprint, que se celebra cada dos vueltas.
El Keirin, el Ómnium y el Madison representan lo mejor del ciclismo en pista. Estas disciplinas desafían a los atletas a combinar estrategia, velocidad y resistencia, destacándose por su dinamismo y características únicas.
Keirin: Velocidad, estrategia y explosividad
El Keirin es una prueba de velocidad en el ciclismo en pista que se originó en Japón y es considerada una de las carreras más intensas y tácticas del mundo. El Keirin se originó en Japón en 1948 como un evento de apuestas, en una modalidad similar a las carreras de caballos o galgos. En Japón, el Keirin sigue siendo uno de los deportes de apuestas más grandes del país.
En 1980, la Unión Ciclista Internacional (UCI) lo incluyó en el programa de competencias internacionales, y eventualmente, en el 2000, se convirtió en una disciplina olímpica en los Juegos de Sídney. El Keirin es una combinación de estrategia, posicionamiento y pura potencia explosiva.
El Keirin, originado en Japón, significa «competencia de velocidad». Es una de las pruebas más intensas y emocionantes del ciclismo en pista. Los ciclistas siguen a un guía que regula la velocidad inicial, permitiéndoles posicionarse estratégicamente antes del tramo final. Cuando el guía abandona la pista, comienza un sprint explosivo en el que la potencia y la táctica son determinantes para ganar.
El papel del marcapasos en Keirin
El marcapasos es fundamental en el desarrollo de las carreras de Keirin. Puede ser una motocicleta, una derny, una bicicleta eléctrica o incluso un tándem. Su función es establecer un ritmo controlado al inicio de la prueba, facilitando que los ciclistas se mantengan en grupo y planifiquen su estrategia.
El marcapasos inicia el recorrido a 30 km/h y aumenta gradualmente la velocidad hasta alcanzar los 50 km/h. Abandona la pista a 750 metros del final, dando paso a un emocionante sprint en el que los ciclistas pueden superar los 70 km/h.

Características de las bicicletas para Keirin
Las bicicletas utilizadas en el Keirin son minimalistas y están diseñadas específicamente para la velocidad y la seguridad en grupo. Entre sus características principales se encuentran:
- Sin frenos: Evitan frenadas bruscas que podrían causar accidentes en grupo.
- Ruedas aerodinámicas: Diseñadas para reducir la resistencia al aire y maximizar la velocidad.
- Alta rigidez: Resistentes a la fuerza explosiva aplicada durante los sprints.
Estas bicicletas están optimizadas para el desempeño en velódromos, donde la precisión y la estabilidad son esenciales.
Reglas del ciclismo de pista: conoce cada prueba
Ómnium: La competición más completa del ciclismo en pista
El Ómnium es una prueba multidisciplinaria en el ciclismo en pista que combina diversas modalidades en una sola competición. El Ómnium tiene raíces históricas en varias competencias ciclistas por etapas y se introdujo como evento oficial en el circuito internacional de la UCI en 2007. El ciclista que acumule más puntos al término de las cuatro pruebas es el ganador.
El Ómnium es una prueba multifacética que pone a prueba la versatilidad y consistencia de los ciclistas. Esta disciplina combina varias pruebas en las que los competidores acumulan puntos para determinar al ganador final. Es considerada una de las competiciones más exigentes debido a la diversidad de habilidades requeridas.
El francés Benjamin Thomas es uno de los ciclistas más exitosos en la historia reciente del Omnium, consiguiendo el oro en París 2024.
Pruebas del Ómnium
El Ómnium incluye las siguientes disciplinas:
- Scratch: Una carrera directa donde gana el primero en cruzar la meta.
- Carrera tempo: Los ciclistas acumulan puntos liderando vueltas individuales.
- Eliminación: El último ciclista de cada vuelta es eliminado.
- Carrera por puntos: Una prueba estratégica donde se otorgan puntos en sprints intermedios y vueltas ganadas.
Sistema de puntuación
El sistema de puntuación del Ómnium es único. Las tres primeras pruebas asignan puntos según la posición final: el primero recibe 1 punto, el segundo 2 puntos, y así sucesivamente. En la carrera por puntos, los ciclistas pueden mejorar su posición acumulando puntos adicionales, y el ganador es quien tiene el menor puntaje total.
Madison: Estrategia y trabajo en equipo
El Madison o Carrera Americana es una variación de la carrera por puntos. Se compite en parejas. Tiene la peculiaridad de que cada corredor agarra del brazo a su compañero para dar el relevo e impulsarlo.
El Madison, también conocido como carrera de relevos, es una prueba que combina estrategia, resistencia y coordinación. Es única porque se compite en equipos de dos ciclistas que se relevan continuamente para mantener un rendimiento óptimo.
Dinámica del Madison
En esta disciplina, los relevos se realizan mediante el lanzamiento de brazo, una técnica en la que un ciclista impulsa a su compañero, dándole velocidad sin interrumpir el ritmo de la carrera. Mientras uno compite, el otro ciclista descansa, asegurando que ambos puedan mantener un nivel alto de rendimiento.
Elementos clave del Madison
El Madison se distingue por:
- Sprints intermedios: Los equipos compiten por puntos en intervalos regulares.
- Relevos estratégicos: La sincronización entre los compañeros de equipo es esencial.
- Vuelta ganada: Los equipos que logran doblar al pelotón principal obtienen una ventaja significativa.
Esta prueba combina resistencia física, sincronización técnica y una planificación táctica impecable, ofreciendo un espectáculo emocionante tanto para los ciclistas como para los aficionados.
El Keirin, el Ómnium y el Madison son pruebas que destacan la diversidad del ciclismo en pista. Cada una de ellas ofrece un enfoque único: desde la explosividad del Keirin, hasta la versatilidad del Ómnium y la estrategia del Madison. Comprender estas disciplinas no solo amplía la perspectiva sobre el ciclismo, sino que también permite apreciar la dedicación y habilidad de los atletas que participan en ellas.