Ducati Streetfighter V4: Prueba a Fondo de la Supernaked Definitiva

La Ducati Streetfighter V4 es una moto que despierta pasiones. Derivada directamente de la Panigale V4, esta supernaked promete una experiencia de conducción extrema, combinando la potencia de una superbike con la agilidad y el estilo de una streetfighter. En esta prueba, exploraremos a fondo todos los aspectos de la Streetfighter V4, desde su impresionante motor hasta su avanzada electrónica, analizando su comportamiento en carretera y descubriendo si realmente está a la altura de las expectativas.

Originalmente, la idea era probar la Streetfighter V4 en circuito, concretamente en el de Ascari en Ronda. Sin embargo, la pandemia de Covid-19 obligó a la cancelación de su presentación internacional, lo que supuso un duro golpe. Afortunadamente, Ducati nos brindó la oportunidad de probarla en carretera, lo que implicó un cambio de escenario y de mentalidad, pero no una disminución en la ilusión de ponernos a los mandos de semejante máquina.

Un Desafío Sobre Dos Ruedas

Lo primero que llama la atención de la Streetfighter V4 es su altura, especialmente para pilotos de menor estatura. Con un asiento a 845 mm del suelo, requiere un esfuerzo extra para acomodarse al puesto de conducción. Al pulsar el botón de arranque, el Desmosedici Stradale V4 a 90º cobra vida, latiendo con fuerza en cada pistonada. Este motor es el protagonista indiscutible de la moto, acaparando la vista y los sentidos. Otros detalles imprescindibles son los alerones dobles en los laterales de la parte delantera, así como el espectacular diseño del faro y de la óptica, que le dan un carácter muy fuerte y original.

Nuestra versión de pruebas era la S, que equipa suspensiones electrónicas Öhlins y llantas de aluminio forjado. Lo que sí comparte con la versión normal es la decoración roja con chasis gris y llantas negras.

La Streetfighter V4 tiene herencia de MotoGP y WSBK. Su misión es proporcionar una ingente carga de adrenalina cada vez que salgamos por la puerta del garaje, gracias a su capacidad para usarse a diario. Además, destaca por su ingeniosa solución para mitigar el calor en ciudad: desconectar los cilindros traseros cuando la moto está al ralentí y la temperatura supera los 75º.

Tabla de Especificaciones Técnicas (Versión V4 S 2025)

Especificación Valor
Motor 4 cil V a 90º 4T LC DOHC 16V
Cilindrada 1.103 cc
Potencia máxima 214 CV a 13.500 rpm
Par motor máximo 120 Nm a 11.250 rpm
Peso en seco 189 kg
Depósito 16 l
Precio 31.790 €

Ducati Streetfighter V4S | Prueba a fondo

Primeros Kilómetros: Domando a la Bestia en la Ciudad

En las calles de la ciudad, la Streetfighter V4 sufre algo de claustrofobia, pero aporta buena movilidad gracias a sus ágiles geometrías de dirección. El motor tiene muy buen rodar a bajas vueltas y no tiende a dar tirones, lo cual es casi mágico hablando de un motor de estas características. Comenzar en el modo street de los tres disponibles (sport y race) es lo más recomendable, ya que muestra su lado más dulce con 155 CV y una respuesta al gas más suave. Aunque la moto no goza de un gran ángulo de giro en parado y a muy baja velocidad, es algo excusable en una montura de este tipo.

En Carretera: Desatando la Furia del V4

En cuanto conecté el modo road y se activaron los 208 CV, la Streetfighter comenzó a poner de manifiesto que el acelerador efectivo tiene mucho menos recorrido que el real. El empuje es tan impetuoso que conviene ir en marchas largas porque cuando el motor supera las 8.000 rpm los demonios comienzan a desatarse en su interior, estirando hasta casi las 13.000 rpm. Parece querer volar con esos alerones. La respuesta es tan furibunda como inmediata, catapultándote hacia delante mientras liberas un sonido de verdadera locura.

Tan precisa y rápida como una bala, hace difícil respetar los límites de velocidad. La paliza del viento y la fuerza con la que debes agarrarte al manillar ya hacían presagiar que es una moto física. No precisamente porque cueste moverla en los cambios de dirección, ya que se siente muy ligera del tren delantero. Lo que sucede es que las continuas aceleraciones y frenadas de alto voltaje hacen mella en tu físico, pero era una ligera sensación camuflada por la enorme cantidad de adrenalina.

Poco a poco, fui intimando para ir forzando un poco más la entrada en curva, aprovechando un conjunto de frenos muy por encima de lo que uno necesita para ir fuerte y seguro en carretera. Todas las ayudas electrónicas se configuran según el modo elegido y, aunque podemos personalizarlo, preferí dejar todos los ajustes por defecto. Un aspecto que eché en falta con tanta abundancia de información en su vistosa pantalla TFT a color es el hecho de que no tengamos un indicador de nivel de combustible.

Curva tras curva, me fui haciendo más y más a este juguete con alma de satanás. Es difícil describir con palabras lo que supone con un manillar ancho y plano tener el control de un motor que se quiere desbocar a cada momento. Por un lado todo es relativamente fácil ya que entra en las curvas con la precisión de un bisturí pero, por otro, hay que pensar muy bien hasta donde vamos a apurar la frenada porque en un santiamén estás a una velocidad indecente. El trabajo de las suspensiones es brillante y la tracción que ofrece este motor V4 apuntalan unas sensaciones de gran calidad.

Creo que le faltan unas gomas todavía más específicas en el terreno deportivo, y no es que las Pirelli Diablo Rosso Corsa II no estén a la altura, pero los Diablo Supercorsa SP hubiesen sido la guinda a una moto de semejante nivel de prestaciones y electrónica.

Una vez ya confiado con la moto, conecté el modo Race. Esta modalidad del motor está dirigida a un uso en circuito pero era demasiada tentación probarlo para ver la respuesta de la moto. La respuesta a los movimientos del gas se volvió demoledora al instante, obligándome a tener todavía más dulzura y tacto con el acelerador. La conclusión al conducir el modo Race es que es para lo que es y en carretera no tiene mucho sentido porque la moto necesita espacio y una superficie con mucho agarre para ser todo lo efectiva que puede.

Pude disfrutar constantemente de su excelente capacidad de inclinación sin escuchar los avisadores en ningún momento, sacándole cada vez más partido a un conjunto tremendamente reactivo, con unas geometrías de dirección totalmente neutras que permiten dirigirla con facilidad al punto exacto de entrada en curva elegido. Ni el más mínimo rastro de sobre o subviraje hacen que la sensación de dominio y facilidad de conducción sean absolutas. El cambio rápido de marchas de serie es indispensable para disfrutar al máximo, ya que funciona bastante bien, salvo por algunos tirones si no tienes muy claro que no puedes tocar el gas en las reducciones, ni cortar por instinto en las escaladas.

Eso sí, los espejos retrovisores no han sido uno de los aspectos que mejor se han resuelto en este brillante paquete, ya que vibran y también se ven los brazos, restando visión panorámica de lo que sucede detrás, pero es un mal menor. Lo que de verdad vibra con la Streetfighter es tu cuerpo y tu alma en cada aceleración. Por cierto, es de justicia mencionar el asiento duro y deportivo pero muy cómodo, evidenciando la calidad de su mullido.

La Opinión de un Experto

La Ducati Streetfighter V4S me inspiró una confianza increíble y fácil de conducir. Está perfectamente equilibrada y muy bien configurada de delante a atrás, con mucho agarre mecánico, un tren delantero bien planteado convirtiéndola en una moto fácil de girar y de aprovechar su freno motor al máximo. La suspensión electrónica Ohlins es preciosa y precisa, y en su modo dinámico utiliza los datos de la IMU de 6 ejes para ajustar la compresión y la precarga en función de la conducción.

Conducir la Streetfighter en carretera es un placer de la vida. Solo hay unas pocas motos que me hacen sentir esa sensación de «estar en casa» y me complace añadir la Ducati Streetfighter V4S a esa lista especial.

La Ducati Streetfighter V4S es rápida, no solamente rápida como una naked, sino como una moderna SuperBike. Tiene mucha potencia en todas partes y es super revolutiva, llegando hasta las 14.000 rpm. Y su sonido, es simplemente genial.

Mucho más impresionante (al menos para mí) que la velocidad vertiginosa del motor, es la forma en que esta Streetfighter controla su potencia. La Streetfighter V4S es demasiado precisa para eso y la prioridad de sus ingenieros han sido claramente la velocidad y la estabilidad final.

A la Ducati Streetfighter V4S le gusta que seas un buen piloto con cierta dosis de diversión gamberra tanto como a cualquier otra naked, sólo tienes que ser deliberado con ella. Le encanta un buen caballito, y con el ABS ajustado al nivel 1 puedes derrapar, deslizarte y, por supuesto, tienes que estar preparado para llevarte sustos si vas de este modo.

Y ya que hablo de la frenada, los frenos Brembo completos con pinzas Stylema aportan un siguiente nivel a una configuración del ABS para ser realmente impresionante, permitiendo frenadas muy fuertes sin interferencias del ABS. Me encantó hacer algunas acrobacias con la Streetfighter.

Pros y Contras

Como cualquier moto, la Ducati Streetfighter V4S tiene sus pros y sus contras:

  • Pros: Aspecto adecuado, buena conducción, te hace sentir como en casa, la mejor supernaked disponible.
  • Contras: Autonomía del depósito de combustible bastante mala, precio elevado.

La Ducati Streetfighter V4S es una increíble pieza de ingeniería, pero por desgracia este grado de artesanía Ducati significa que solo un neurocirujano pueda trabajar con ella. Me encantaría ver algún tipo de dispositivo de limitación de velocidad o control de crucero, no es que sea un requisito para una Super Naked, pero es tan rápida, que no siempre es fácil mantenerse dentro de los límites de velocidad.

Conclusión: ¿Vale la Pena la Ducati Streetfighter V4?

La Ducati Streetfighter V4 es una moto sublime que estoy convencido de que quedará para siempre en el recuerdo de quien la pruebe. El motor es sencillamente un volcán en erupción en la parte media y alta, pero también es muy aprovechable en la zona baja de cuentavuletas. Y lo mejor es que tiene un tacto exquisito, con un nivel de vibraciones muy controlado y mucha sensibilidad al gas, algo que hace de los 208 CV sencillos de gestionar, si tienes cabeza para saber todo el potencial que hay preparado en el acelerador.

Por tanto, tenemos una bestia civilizada al máximo para ser una naked totalmente estratosférica pero con encaje en el mundo real, y eso me parece que tiene mucho mérito por parte de todo el equipo de ingenieros y diseñadores.

El sector de las Super Naked se ha vuelto loco, son más rápidas, más duras e increíblemente más capaces en carretera y en circuito. La Ducati Streetfighter V4S es de estas últimas.

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